domingo, 6 de enero de 2013

Amor y convivencia


Existe una regla de oro para que una relación perdure, debemos cuidarlo día a día, cuando el tiempo pasa volando es que la relación va viento en popa, otra es que hay quienes dicen que la clave de la felicidad es vivirlo cada momento como si fuera el último.

Aunque lo amemos con locura, no debemos olvidar nuestros amigos, compartir momentos agradables, esto traerá enriquecimiento a la relación y los alejará de la tan odiada rutina.Si existe respeto y confianza podemos disfrutar de las amistades sola o en pareja.

Mantener una relación sexual activa también ayudará a que la relación marche bien, no debemos esperar a que el otro tome la iniciativa, es bueno que todos necesitemos ser deseados. Si le proporcionas placer a tu pareja te hará gozar mucho más, hay muchas cosas que podemos crear para mantener viva la relación, una película erótica, una escapada de fin de semana. La educación, tolerancia, cariño, admiración mutua y una dosis de enorme confianza son los ingredientes más importantes para que una pareja funcione, sea cuál fuere la combinación de los caracteres.

Fuente: Crecer o perecer 

El correcto uso de internet en niños y adolescentes

Del mismo modo que educamos a nuestros hijos en el uso de diferentes tecnologías (telefonía) o hábitos (buena educación) más arraigados en nuestra sociedad, Internet se ha convertido en uno de los pilares de la comunicación hoy en día y esto nos obliga a indicarles, desde pequeños, cuáles son las virtudes y los peligros de la red de redes, no solo porque es una herramienta imprescindible en su relación con el entorno social, sino que constituye una potente herramienta de educación y relación padres-hijos.

Pero del mismo modo que en la vida real, la red también es un lugar donde el menor puede encontrar información no adecuada y en ocasiones, se producen abusos.Es por esto que aunque es normal que exista una lógica preocupación, no seria una actitud positiva mostrarse excesivamente restrictivo en su uso por parte de los menores, al contrario, se debe fomentar su uso de una manera segura.

Consejos generales.
1. Es necesario que los padres aprendan a utilizar el ordenador. De este modo y hasta cierta edad, se conectan con ellos y el niño aprende a disfrutar de Internet junto a sus padres; además conocer el ordenador ayuda a los padres a distinguir qué software utiliza y qué páginas visita el menor más fácilmente.
2. Fomentar el diálogo sobre hábitos de navegación y sus riesgos. Es importante que el menor sienta que cuando le suceda algo extraño para él o que le incomode pueda decírselo a sus padres sin sentirse culpable.
Además les ayudaremos a mantener un espíritu crítico sobre la información que aparece en la red y les explicaremos que no todas las webs tienen la misma credibilidad.
3. Acordar unas normas de uso claras. Es particularmente bueno que los niños tengan reglas claras sobre lo que pueden o no hacer y conocer sus consecuencias, especialmente respecto al tiempo de uso (de día y no de noche, controlar su uso entre semana), de esta manera el niño sabrá a priori a lo que atenerse.
4. Es una buena ayuda utilizar filtros de control de acceso a la red. Así evitará que acceda a paginas de contenido inapropiado (adulto, violento, xenófobo, etc.). En el mercado existen soluciones gratuitas y muchos proveedores ofrecen soluciones de este tipo.
5. Es necesario colocar el ordenador en una zona de uso común. Facilitará la supervisión tanto del tiempo de uso (para controlar la ciberadicción) como el control de situaciones que puedan incomodarle, como por ejemplo, para evitar el ciberacoso cuando utilizan la webcam.
6. Enseñarles en qué consiste la privacidad. Explicarles que los datos personales son información sensible y que puede ser utilizada en su contra con ejemplos de la vida cotidiana, como puede ser, por ejemplo, que ellos nunca darían las llaves de casa a un desconocido o ejemplos similares.
7. Explicarles que en la red también hay que respetar a los demás. Que entiendan que detrás de un apodo, hay personas y que también hay que ser cortés y educado con ellas.

Consejos específicos según la edad de los menores.

De 4 a 12 años.
• Acompañarles en el uso del ordenador. A esta edad es imprescindible guiarles en el uso de esta tecnología.
• Conocer las claves de acceso. Ayudarles a escoger unas buenas claves de uso y explicarles la razón de esto.
• Enseñar los chavales a no descargar nada sin permiso: Muchas veces tienen la falsa creencia de que el nombre del archivo es indicativo del programa que están descargando, o en ocasiones descargan algo en el ordenador sin saber muy bien porqué lo han hecho.

De 13 a 18 años.
• Conocer los remitentes para no tener que leer los correos. A partir de la preadolescencia, los jóvenes son muy celosos de su privacidad, entonces se puede establecer un acuerdo intermedio en el que los padres conozcan las direcciones, al igual que el correo postal, pero no lean el correo electrónico -en el correo postal se puede leer el remitente, pero no es necesario abrir la carta-, y en el caso de que exista una dirección desconocida, es mejor preguntar al menor.
• Estar muy pendientes si se citan con algún desconocido. Insistirles en que no vayan solos, y que queden en un lugar público con más gente. Aleccionarles sobre que todo lo que se cuenta en Internet no tiene porque ser cierto.
• Enseñarles a tener un comportamiento responsable, respetuoso y ético en Internet. En muchas ocasiones tienen una falsa sensación de impunidad, que les hace atreverse con actitudes más agresivas, que en la vida real jamás adoptarían. Por esto, es recomendable explicarles que, cuestiones como el ciberacoso no puede ser divertido cuando se le hace daño o se molesta al prójimo.
• Asegurarse de que consultan antes de realizar cualquier transacción en línea. El comercio electrónico es cada vez más importante, es una buena enseñanza que se familiaricen con esta forma de comercio. No es necesario prohibirles que compren en Internet, pero sí es conveniente que consulten previamente a la introducción de datos bancarios de cualquier tipo.


Fuente: Inteco 


La Confianza


La buena comunicación junto con la confianza son los ingredientes principales para una buena relación, van unidas entre sí, cuando decidimos compartir una vida con alguien lo hacemos porque nos sentimos seguras y muy confiadas en esa persona.
El diálogo es lo esencial en una pareja, no habrá medias tintas, hablar con sinceridad y escuchar atentamente. Muchas parejas se forman por esa confianza mutua y viven el resto de sus vidas porque ese amor que surgió esta basado en la confianza y en la lealtad.
La confianza que los unió logra superar cualquier piedra que se interpone en sus caminos, porque el amor y la confianza mutua es más fuerte que cualquier tempestad.

Cuidar la Relación

Las relaciones de pareja son muy importantes en la vida de las personas adultas. Nuestra calidad de vida depende mucho de la calidad de la relación que tenemos con nuestra pareja. Sin embargo, estas relaciones son muy frágiles y lamentablemente ocurre muchas veces que aunque las personas permanezcan juntas la mayoría de las relaciones de pareja fracasan por distintas razones. En esta ocasión exploraremos una de las causas por las que fracasan las relaciones.

Es muy frecuente que las personas se enfoquen en definir lo que desean que sea su pareja, tienen una idea de cómo van a actuar cuando tengan una pareja, pero pocas veces se ponen a pensar en ¿Qué cosas necesito tomar en cuenta y cosas debo evitar para que mi relación funcione? ¿Cuáles errores podría yo cometer en la relación con mi pareja?

Hoy veremos un error fundamental que se comete con mucha frecuencia y que desencadena problemas serios en la pareja. Lo peligroso de este error es que las personas no lo reconocen hasta que sean víctimas del mismo. Lo peor de todo es que es muy difícil de corregir sus consecuencias una vez que se haya cometido. Muchas veces sus efectos son irreversibles, no hay manera de volver atrás.

Me refiero al error que cometemos cuando creemos que cuando por fin hemos conseguido una relación que funciona, que nos sentimos bien y que nuestra pareja se sienta bien, ya llegamos al lugar que anhelábamos y que nos vamos a quedar allí y que así será para siempre. Es decir, el error consiste en creer que porque la relación se dio y funciona, ya no tenemos que hacer mas nada para que esto permanezca en nuestras vidas.

Lo cierto es que cuando algo es importante para nosotros, tenemos que buscar la manera de cuidarlo. Es interesante notar lo siguiente: nosotros, los seres humanos tenemos la tendencia de poner mucho esfuerzo en lograr las cosas que queremos, pero una vez lo hemos logrado, tenemos la tendencia de disfrutarlas y descuidarlas. Piense en algún aspecto de su vida y lo podrá ver claramente. Por ejemplo, muchas veces ponemos mucho esfuerzo para comprar algo (automóvil, televisor, una ropa de moda, etc.), pero una vez lo tenemos, lo descuidamos.

Definitivamente desarrollar el habito de invertir permanentemente en lo que es importante para nosotros, es una señal de madurez y de sabiduría. Entonces, si la pareja es importante para nosotros, es muy importante desarrollar el habito de cuidar la pareja, de evitar errores, de buscar constantemente que cosas podemos hacer para enriquecer la relación.

Son muchos los errores que cometen las personas en sus relaciones de pareja, de los cuales la mayoría de las veces ni se dan cuenta. Pero el error de descuidar la relación, es un error inicial y fundamental, ya que con esto se inicia muchas veces la relación de pareja. Además, es un error invisible, ya que lo cometemos sin darnos cuenta. Sin embargo las consecuencias de este error son muy serias:
  1. Debilita la relación;
  2. Le quita el bienestar;
  3. Le quita la fuerza (intensidad)

Por descuidar la relación muchas veces algo que se inicio como un sueño maravilloso, se convierte en una pasadía.

Pero lamentablemente este error no es el único. Hay otros errores que cuando los cometemos, van desgastando los factores que alimentan una relación, le quitan la alegría, hacen que se desvanece el placer de estar juntos con la pareja; se desaparece el disfrute de tener la pareja; se destruye la comunicación efectiva. Al pasar del tiempo, descubrimos que tenemos un “cascaron” de lo que era una relación, pero el sabor y la esencia se desvanecieron.

Una relación no se da porque si, como cree la mayoría de las personas. Para que una relación de pareja funcione necesita que ambos involucrados pongan el interés, y lo más importante es que busquen los recursos que ayuden a mantenerla. Una buena relación de pareja no nos viene como algo solido y definido, no es un regalo de suerte que viene envuelto en un papel con la moña, listo para destapar y disfrutar. Una relación de pareja solida, duradera e enriquecedora se construye a base de la voluntad y acción consiente y permanente, a base de las conductas que la alimentan y la hacen crecer:
  1. Conocimiento (educarse sobre los aspectos de la funcionalidad de la pareja);
  2. Respeto mutuo e individual;
  3. Comunicación;
  4. Responsabilidad y compromiso;
  5. Cuidado de la pareja y de la misma relación.
El enamoramiento no sucede por voluntad, simplemente se da por otros factores. Una relación se inicia con el enamoramiento, pero si la relación no se construye y no se cuida como tal, el enamoramiento por sí solo no podrá mantenerla, es efímero, necesita ser alimentado constantemente para que no se desvanezca. Es muy importante hacerse consiente de esta realidad, para que cuando se dé el milagro del enamoramiento, la pareja tome acciones necesarias para que la relación pueda crecer y que se convierta en una experiencia maravillosa.

Martha Beato

El alma del amor,... de José Ramón Marcos Sánchez

Tengo guardado en el alma, el alma del amor mismo,…. custodiado por los besos que han de morir suspirados,… que han de nacer de tu cuerpo,… tengo tanto que entregarte que me he convertido en tiempo,… y seré la libertad del verdadero cariño,… el respeto necesario a la verdad de tu esencia,… el valor inagotable que acompañará tus miedos,… hasta arrancar con caricias la piel de tus daños,… y pintar cada mañana una paz en tu sonrisa,… tengo el deseo anidado en la pasión de mis sueños,… en amar el secreto de tu mirada,… en inhalar el delirio de tus jadeos,… en habitar la intimidad de tus adentros,… hasta romper el destino sintiéndonos uno,… hasta existirnos perpetuos,…. y ser el viento de la locura que alcanzó lo inalcanzable,… el abrazo imposible que partió las utopías,…. la verdad de vivir,… la mentira de morir,…. el recuerdo sin olvido engendrado en el alma del amor mismo,… en dos almas que soñaron,… encontrar el mismo amor,…

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com Twitter: @joseramonmarcos