miércoles, 2 de enero de 2013

Diferencia entre fracaso y derrota

La gran diferencia entre fracaso y derrota es que el primer caso se acepta como una lección por asimilar, un pequeño paso más hacia la meta final. Los fracasos nos muestran el camino equivocado, que una vez reconocido no volveremos a recorrer. Al igual que el zorro, quien se ha ganado el calificativo de astuto, porque difícilmente vuelve a caer en la misma trampa. A menudo, la nube que oscurece nuestro presente sirve para iluminar nuestro futuro.

En cambio, la derrota es la decisión de no volverlo a intentar, claudicar ante los obstáculos, renunciar a la posibilidad de convertir el fracaso en éxito. Somos vencidos sólo cuando nos estimamos derrotados.

Los obstáculos en el camino de los débiles se convierten en escalones en el sendero de los triunfadores. Los triunfadores tienen la visión del objetivo que desean lograr, con lo cual convierten los obstáculos en retos a superar, en similitud al alpinista, que visualiza la cima de la montaña como el objetivo a lograr, convierte a los obstáculos y peligros del ascenso como retos a dominar.

En cambio quien no tiene el suficiente anhelo de llegar a la cima, se desalienta fácilmente ante el esfuerzo que se le exige, ante los riesgos que le acechan y ante los retos que se le presentan y aun antes de iniciar siquiera el camino se da por vencido.

Si tú ya definiste y decidiste qué es lo que deseas en la vida y día a día alimentas tu determinación para lograrlo, difícilmente te podrán detener, es tal tu convicción que los obstáculos dejan de serlo, y más bien los observas como detonadores para lograr tu plan de realización, por ejemplo: Quien se ha decidido a obtener un título profesional, los exámenes, el estudio intenso, renuncia a muchos fines de semana por cumplir con trabajos académicos o levantarse más temprano y acostarse más tarde son, entre muchos otros, los retos que al superarlos le proporcionarán mayores satisfacciones al lograr el fin deseado.

Cada falla, cada fracaso lo convertimos entonces en viento a favor, asimilando la lección, incrementando nuestra experiencia y fortaleciendo nuestra determinación en lograr nuestros propósitos. Es preferible renunciar a vivir que declararse derrotado, ser un perdedor porque se ha dejado de luchar. Un solo objetivo hay que tener en la vida: Apostar todo para lograr triunfar.

Desconozco a su autor


Algunas razones para desengancharte de tu ex por Merlina Meiler


Pues bien, ha terminado tu última relación, pero por alguna razón (conocida o desconocida) sigues viéndote con esa persona, algunas veces. A continuación, 5 importantes motivos para que dejes de hacerlo.
Sólo somos amigos: aunque te digas y te repitas que ya no es importante en tu vida, la cercanía, el confiar,  el tener charlas íntimas, puede dejarte en una nebulosa en la que creas que tu vida así está bien y no necesitas nada más, ya que tu parte emocional está cubierta de alguna manera por alguien que te conoce y que sin duda te quiere bien, y así puedes llegar a la conclusión de que no precisas una pareja.
Donde hubo fuego,…: tal vez creas en este dicho, tal vez no, pero si están en buenas relaciones de amistad, es bastante probable que la llama de la pasión vuelva a encenderse. Si para ti la pareja, internamente, está terminada, pondría paños fríos y distancia entre los dos. Si no está finalizada y albergas esperanzas de volver… pues asigna un tiempo prudencial para esta táctica (por ejemplo, dos meses), ya que, de lo contrario, corres el riesgo de quedarte permanentemente esperando que la otra parte se decida.
Espacio ocupado: por una ley física, dos objetos no pueden ocupar el mismo espacio. Lo mismo se aplica a las personas. Si sigues viéndote con tu ex, hablando, teniendo relaciones (aunque sea esporádicamente), tu espacio interno de pareja estará cubierto de alguna manera (aunque no sea del modo que tú quieras o desees) y no tendrás la apertura necesaria dentro de ti para conocer a otra persona con la cual podrías tener un vínculo amoroso bien satisfactorio. Si dices que te gustaría conocer a alguien nuevo pero nadie parece interesarte, ésta bien podría ser la razón.
Hijos en común: si tienen niños, claro que lo mejor para ellos y para todos es mantener un vínculo cordial, comunicarse en buenos términos y anteponer el bienestar de los chicos a cualquier otro interés. Sepárate completamente de tu ex pareja, no del padre (o de la madre) de tus hijos. Delimita estos roles de la manera más clara posible.
Él (o ella) hace su vida y yo no: si ya está en compañía de otra persona de manera estable (o sale disfrutando de su nueva soltería), no importa lo que te diga o si sigue creando en ti (o tú imaginas) alguna esperanza para los dos: observa la realidad tal cual es, acéptala, tómate el tiempo que precises para elaborar el duelo (busca toda la ayuda  que te parezca apropiada, en amigos, familia o profesionales) y decídete a dar un cambio bien positivo en tu vida.
¿Qué opinas sobre estas razones para desengancharte de tu ex?
Fuente: http://www.mejoraemocional.com