lunes, 14 de octubre de 2013

Mejora para parejas: Actividades en conjunto por Merlina Meiler

Es habitual ver parejas que, con el transcurso del tiempo, se van alejando.

Cada uno va adquiriendo y desarrollando intereses propios, se centra en ellos y esto, sumado al trabajo, los hijos, el resto de la familia, los compromisos sociales, el deporte, etc. comienza a reducir el tiempo y la energía para estar juntos.

En ciertos casos, ni siquiera se trata de baja o insatisfactoria frecuencia sexual, sino del resto del panorama.

Como bien te estarás dando cuenta, esta situación puede transformarse en una bomba de tiempo con final incierto.

El denominador común que suelo notar en estos casos es que, prácticamente, las dos personas involucradas no comparten actividades en común, salvo las que devienen de sus obligaciones (una fiesta, un acto de la escuela o una celebración familiar). Según la edad, incluso es bastante usual que tengan una rutina armada en torno a los pequeños (que puede incluir vida social y deportiva, club, salidas con otras familias).

Aunque este tiempo compartido es esencial, al igual que tener una o más esferas de acción personales a las que solo accedamos nosotros y no nuestro compañero (como amistades, un hobby, nuestro trabajo, etc.), resulta fundamental contar con espacios en los que estemos los dos solos, los que nos permitirán recrear y fortalecer la base de la relación.

Considero que no hay excusa suficiente para que esto no sea una realidad. En las consultas que recibo me han presentado toda clase de situaciones:

. Los niños son pequeños

. No tengo quién los cuide

. Trabajo demasiadas horas

. Hace mucho tiempo que no lo hacemos

. No tenemos dinero para salidas…

Es probable que se presenten estos u otros obstáculos, pero lo que debería primar antes de decir “no puedo” es el convencimiento de que es imperioso salvaguardar la salud del vínculo: una pareja saludable y estable en términos emocionales irradiará esta plenitud a todo el resto de las áreas y de los seres involucrados: hijos, padres, trabajo, etc.

Por eso, te propongo que pienses si tú y quien te acompaña en la vida realmente tienen alguna actividad en conjunto y que, en caso de que tu respuesta no sea afirmativa, la busquen de a dos.

No es necesario pagar una niñera los viernes a la noche para que puedan salir solos. Las opciones son múltiples, de acuerdo con sus posibilidades. Siempre podrán hallar la forma de participar de momentos exclusivos (aconsejo que sean pautados con anterioridad y en un día definido).

Una caminata los jueves a la tarde; desayunar juntos los lunes después de dejar a los niños en el colegio y antes de entrar a trabajar; tomar un curso (por ejemplo, jardinería, cocina, algo que les agrade a ambos); aprender o practicar un deporte una vez a la semana son varias de las ideas fáciles de implementar que me vienen a la mente. ¡Seguro que a ti se te presenta la que mejor se ajusta a tu entorno cotidiano!

¿Qué clase de actividades en conjunto puedes realizar a partir de ahora?

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