lunes, 19 de agosto de 2013

Renacimiento por Merlina Meiler

He visto a muchas personas hundidas sin saber qué hacer.

Habían caído en la desesperación y, peor aún, en la desesperanza.

Lo notable es que, contra todos los pronósticos, renacieron.

¿Qué los ha llevado a volver a pararse erguidos ante la vida, a desenvolverse con más fuerza y más seguridad y, en innumerables ocasiones, a sobresalir o tener un protagonismo mucho mayor que antes? Entre ellos he notado ciertos denominadores comunes:

- Un motor en su vida, aunque en ese momento estuviera con baja energía o se le dificultara arrancar: puede ser su profesión, el amor a sus hijos y su sentido de responsabilidad como padre/madre, un deseo de cumplir un objetivo, de destacarse, de rebelarse ante lo que les había tocado en suerte (o en lo que parecería mala suerte).

- Visión de la realidad: negar lo que sucede hunde más en el pozo y dificulta encontrar la puerta o la ventana de salida hacia la superficie. Quizás en circunstancias tan agotadoras en el plano emocional solo puedas lidiar con una parte de la verdad; esto resulta estupendo y una buena manera de comenzar a resolver asuntos y a recobrar tu energía – más adelante seguirás con lo que puedas, en el momento oportuno.

- Pedido de ayuda: aunque no sea explícito, buscar compañía, algún ser que pueda contenernos, guiarnos o, simplemente, apoyarnos es básico para llenar los vacíos que se han producido y para marchar hacia adelante con firmeza – el sentir que no estamos solos aliviana la carga y abre nuestras perspectivas a ideas y a soluciones que ni nos hubiésemos imaginado.

Seguramente, has visto a quienes han renacido y a quienes ni siquiera lucharon y bajaron los brazos. Incluso, puede tratarse de seres muy cercanos, incluidos miembros de tu familia. De ti depende despegar tu destino de las elecciones que ellos realizaron sobre sí mismos y ver el vaso medio lleno – esto siempre es una posibilidad latente y a tu disposición, ¡lista para que lo intentes!

Lo único que necesitas es una pequeña chispita de luz, aunque sea mínima, que te permita pensar que existe la probabilidad de que mañana estés un poquito mejor que hoy. Si tan solo consideras esta opción, estarás dando un gran paso, ya que esa chispita irá creciendo paulatinamente, día tras día, y guiará tus pasos hacia a un futuro brillante.

¿En qué ámbito precisas o has experimentado un renacimiento?

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