viernes, 19 de julio de 2013

Reflexión de felicidad

Pongamos en práctica lo que aprendimos de chicos…

Todo lo que hay que saber sobre cómo vivir y qué hacer,
y cómo debo ser lo aprendí en el Jardín de Infantes.
La sabiduría no está en la cima de la montaña de la Universidad,
sino allí, en el arenero. Éstas son las cosas que aprendí:

Compártelo todo.
Juega limpio.
No le pegues a la gente.
Vuelve a poner las cosas donde las encontraste.
Limpia siempre lo que ensucies.
No te lleves lo que no es tuyo.
Pide perdón cuando lastimes a alguien.
Lávate las manos antes de comer.
Sonrójate.
Las galletitas calientes y la leche fría son buenas.
Vive una vida equilibrada;
aprende algo y juega y trabaja cada día un poco.
Duerme la siesta todas las tardes.
Cuando salgas al mundo ten cuidado con el tráfico,
tómate de las manos y no te alejes.
Permanece atento a lo maravilloso.

Recuerda la pequeña semilla en el vaso. Las raíces bajan,
la planta sube y nadie sabe realmente cómo ni porqué pero todos somos así.
Los peces de colores, los hámsters y los ratones blancos
e incluso la pequeña semilla del vaso, todos mueren.
Y nosotros también.
Y entonces recuerda una de las primeras palabras que aprendiste,
la más grande de todas: “Mira”.

Todo lo que tenías que saber está allí, en alguna parte.
La regla de Oro, el amor y la higiene básica, la ecología y la política,
la igualdad y la vida sana.

Toma cualquiera de estos ítems
tradúcelo en términos adultos sofisticados
y aplícalo a la vida familiar, o a tu trabajo,
a tu gobierno o a tu mundo, y se mantendrá verdadero, claro y firme.

Piensa cuanto mejor sería el mundo
si todos -todo el mundo- tomásemos galletitas con leche
cada tarde a las tres
y después nos acurrucáremos en nuestras mantas para dormir la siesta.
O si todos los gobiernos tuviesen como política básica
volver a poner siempre las cosas donde las encontraron
y limpiar lo que ensuciaron.

Y aun es verdad, no importa cuan viejo seas,
que al salir el mundo es mejor tomarse de las manos, y no alejarse…
Robert Fulghum
Del libro “Todo lo que hay que saber lo aprendí en el Jardín de Infantes”



No hay comentarios: