martes, 30 de julio de 2013

Comparando con tu ex por Merlina Meiler

Estás comenzando una nueva relación e, indefectiblemente, aparece la imagen de alguien de tu pasado.

O estás ya en un vínculo estable, pero no puedes evitar pensar en un (o una) ex y compararlo con quien, en la actualidad, comparte tu panorama sentimental.

Déjame decirte, sin titubeos, que este comportamiento es un puente directo al fracaso de tu unión existente.

En caso de no estar conformes con ciertas particularidades de nuestro compañero, tenemos la tendencia a mirar hacia atrás, hasta encontrar lo que consideramos el mismo (o similar) asunto pero manejado de otra manera. Perdemos tiempo y energía en discurrir sobre quién halló mejores soluciones a problemas o solía desenvolverse mejor en tal o cual situación, en vez de apreciar las cualidades y aprender a vivir con los defectos de nuestra pareja.

Tal vez la comparación se te figura siempre con respecto a la misma persona y, en este caso, sería útil que te preguntes si has cerrado el capítulo con ese ser o si aún quedan temas pendientes para resolver. Tal vez una conversación cara a cara o -si no es posible o no lo deseas de este modo- la decisión de cerrar ese capítulo y de abrirte al nuevo realmente, al ciento por ciento, sean suficientes para poner las cosas en su lugar, centrarte en tu eje y apartarte de discurrimientos estériles que solo ensombrecen aquello a lo que estás apostando y puede tener un muy buen futuro.

Comparar tu actualidad con tu pasado implica que estás viviendo tu presente a medias, ya que mirar constantemente hacia otro lado no te permite disfrutar de lo que tienes ni arbitrar los medios ni los esfuerzos necesarios para mejorar tu realidad. Parece simplista refugiarse en lo que no existe o en una ilusión (no es lo mismo convivir con alguien y “remarla” que recuerdos sesgados y distantes, teñidos de irrealidad), pero lo cierto es que implica una apuesta a retroceder y a no hallar la paz y la seguridad en tu presente que resultan necesario para alcanzar estabilidad y plenitud emocional.

Tampoco aconsejo que hables en detalle de tu ex con tu pareja actual, ya que ¡a nadie le agrada que lo comparen o que le exijan actitudes o comportamientos similares a los que tenía o dejaba de tener otro individuo! Además, puede predisponer mal a lo que, de otro modo, florecería.

¿Tiendes a comparar a tu compañer@ actual con tu ex?

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