jueves, 6 de junio de 2013

¿Conformismo o inconformismo? por Merlina Meiler

¿Es bueno o malo ser conformista?

A continuación, los puntos más importantes de una entrevista que me realizaron en el mes de abril

- A diferencia de las personas que viven quejándose –ya sea, por el trabajo, la familia, los vecinos, la plata, etc.-, hay otras que lograron un equilibrio en su vida ¿a qué se puede deber ese estado?
A que tienen sus prioridades en orden. Si sabés qué es importante en tu vida, intentás mantener una actitud positiva (sabiendo que hay cosas posibles y otras imposibles) y valorás lo que tenés de manera proactiva (mimando a tus seres queridos y a vos mismo, entre otras posibilidades), no hay tiempo para enfocarse en las carencias que absolutamente todos tenemos.

- ¿Es ser conformista o se trata de una buena manera de vivir?
Ser conformista como excusa para no avanzar, mejorar o destacarse en lo que uno hace no me parece una buena manera de vivir. Sí lo es aceptar y estar agradecidos por lo que tenemos, vivir con la mayor felicidad posible, y ver en qué podemos avanzar para acercarnos a nuestros objetivos lo que tenemos.

- ¿Realmente existen momentos en la vida en que logramos estar, por completo, conformes con lo que hemos conseguido, poco o mucho?
¡Por supuesto! Depende de si nos centramos en el vaso medio lleno o medio vacío.

- ¿Cuál es el camino, sí lo hay, para conseguir que la vida esté de nuestro lado y no en contra?
En primer lugar, la confianza total en nosotros mismos, como punto de partida para todo el resto. Si creemos en nuestra capacidad, potencial, decisión, buen juicio, conocimientos y en todas nuestras virtudes, estaremos convencidos de que podemos salir airosos bajo cualquier circunstancia. Además, apaguemos los noticieros y las fuentes de pesimismo y de malos augurios (en muchos casos, son personas cercanas las que minan nuestro entusiasmo) y miremos a nuestro alrededor los casos de quienes son felices, para darnos cuenta de que si a ellos les sucede, nos puede pasar también a nosotros (de la forma en que se presente).

- ¿Cómo lograr esa tranquilidad mental que haga que no hagamos de la queja un modo de ver la vida? ¿Puedes darnos algunos tips, Merlina?
Lo resumiría con esta frase: Si tiene arreglo, ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué darle vueltas?

¿Cuándo la queja es necesaria y cuándo es dañina para nosotros y molesta para los otros?
Nunca la queja es necesaria, ya que nos hace entrar en un camino poco saludable, tanto espiritual como físicamente.

- ¿El decir “así estoy” quiere decir que se plantó bandera o que, de todas formas, se sigue buscando cumplir los sueños?
Para mí, “así estoy” debería ser tan solo un punto de partida. La siguiente frase sería: “así quiero estar” y la propuesta es empezar a visualizar el camino entre estos dos hitos, para que se transforme en realidad.

¿Te consideras una persona conformista?


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