sábado, 11 de mayo de 2013

Amar… amarse

Dondequiera que vayas y con quienquiera que te encuentres, allí hallarás a tu propio amor esperándote.

Si no te amas total, entera y plenamente, es porque en algún momento aprendiste a no amarte. Pero puedes desaprenderlo.
Empieza a ser amable contigo ahora mismo.

Una tragedia puede llegar a ser el mayor de nuestros bienes si nos la tomamos de una manera que nos permita crecer.

No puedes aprender las lecciones de los demás en su nombre. Todos deben hacer por sí mismos el trabajo, y así lo harán cuando estén preparados.

Indaga en tu corazón en busca de las injusticias que aun sigues recordando, perdónalas y deja que se vayan.

Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro.
En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso
cómo el universo comienza a ayudarte, y te trae lo que necesitas.

Cada vez que emites un juicio o una crítica, estás enviando algo que terminará por volver a ti.

Decídete a creer que es fácil cambiar un pensamiento o una pauta.

El enfado es un mecanismo de defensa. Si estás a la defensiva es porque tienes miedo.

Si quieres que tu familia te ame y te acepte, entonces debes amarlos y aceptarlos tú a ellos.

El comportamiento de los niños es un reflejo del de los adultos. Examina que te impide amarte y disponte a liberarte de ello. Serás un maravilloso ejemplo para tus hijos.

Louise L. Hay

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