lunes, 11 de marzo de 2013

Tu GRAN impedimento por Merlina Meiler

Hay un impedimento muy grande en tu vida que no te permite avanzar ni lograr tus metas.

Tal vez sepas cuál es y te has enfrentado en diversas ocasiones a ese fantasma vívido, sin obtener el resultado que anhelabas.

Quizá imagines la razón que no te está dejando llegar a lo que buscas. O no tengas la menor idea de qué está causando tu presente y lo atribuyas al destino o a “ser culpable por algo que has hecho en el pasado” y, por ende, lo mereces.

O supongas que la causa de tus males y de estar estancado en el mismo sitio, sin miras a despegar, es tu personalidad o algún atributo físico.

De todos modos, es bastante probable que no se trate de lo que piensas. Algunas veces las impresiones internas van mutando y las cosas no son exactamente cómo parecen.

La buena noticia es que no importa realmente qué o quién se está interponiendo entre tú y lo que quisieras que fuera real: un título universitario, vivir dignamente, darte gustos, tener éxito, ofrecerles una buena educación a tus hijos o lo que sientas que te falta y de lo que deberías disponer en tu vida.

Porque es muy habitual que el gran impedimento esté hacia adelante y no hacia atrás. Que tenga relación con lo que se generaría en caso de concretarse tu deseo.

Cuando tengas unos minutos libres, formúlate estas preguntas y medita sobre las respuestas que te vengan a la mente:

- ¿Qué pasaría si obtuviera lo que quiero?

- ¿Qué cambiaría?

- ¿De qué modo estas modificaciones desestabilizarían mi vida tal como está armada ahora?

- ¿Me sentiría en cierta medida ajeno a lo que conozco y a lo que me rodea actualmente?

- ¿Considero que traicionaría a alguien? (quizá por las enseñanzas recibidas o por el modelo de familia que te han inculcado)

- ¿Estaría superando a algún familiar y eso podría caer mal? (por ejemplo, ganarías más que tu padre o tendrías una calificación laboral o profesional más alta que tu esposo/a)
Piensa en cómo sería tu futuro si obtuvieras eso que te parece que te ha estado vedado hasta ahora. Es más, durante las próximas 24 horas, actúa como si ya lo hubiese conseguido y fuese una realidad. Fíjate cómo te ves, qué te dices y cómo crees que reaccionará la gente de tu entorno. Es ahí, exactamente, donde podrás vislumbrar con claridad cuál es el gran impedimento y decidir si ya ha llegado el momento de abrirte camino a través de él para alcanzar la plenitud que deseas.

Fuente: http://www.mejoraemocional.com

No hay comentarios: