sábado, 29 de diciembre de 2012

La Magia del Perdón

El perdón es la llave mágica que abre la puerta a todos los milagros existentes a nuestra vida.

Cuando tu guardas un resentimiento, o un pensamiento/sentimiento negativo en contra de algo o de alguien, el único que se hace daño eres tu, no la otra persona. Y la única manera de ser libres es perdonar.

En todos lados has de escuchar que debes perdonar y supongo que la primera pregunta que te haces es ¿Qué es verdaderamente el perdón? y ¿Cómo lo hago?

Comencemos por lo más simple.

¿Qué es el perdón?

Libertad
Representa un alivio de los lazos que nos restringen. Es una elección interna, nadie te la da o te la quita.

Recordar sin dolor
“Perdonar no es olvidar, es recordar sin dolor, sin amargura, sin la herida abierta; perdonar es recordar sin andar cargando eso, sin respirar por la herida, entonces te darás cuenta que has perdonado”, Louise Hay.

Cuando perdonas y no olvidas la carga emocional que lleva consigo la situación, entonces no es perdonar; es seguir guardando resentimiento, odio y desamor.

Empatía
“Perdonar es tomar la decisión de ver más allá de los límites de la personalidad de otra persona, de sus miedos, nacionalidad, historia familiar, neurosis y errores, la decisión de ver una esencia pura, no condicionada por historias personales que limitan y siempre es digna de respeto y amor”, Louise Hay.

Hay que recalcar que perdonar no significa estar de acuerdo con el hecho que te hizo enojar y guardar resentimientos. Simplemente, el acto de perdonar es una liberación personal - ni siquiera la otra persona tiene que enterarse que lo has perdonado. Es un alivio para tí.

El resentimiento nos ata al pasado impidiendo que disfrutemos el presente. Cuando guardamos rencor por alguien que nos haya hecho algo o que nosotros creemos que nos hizo daño, le estamos dando a ésa persona un poder sobre nosotros, que por lo general, el/ella no solicitó.

Examinar nuestros recuerdos con compasión y comprender que ésas situaciones dolorosas de nuestro pasado, aunque fueron desagradables, nos dejaron una gran enseñanza y nos hicieron ver y pensar sobre las cosas de otra manera.

Vivir el presente y entender que el tiempo no retrocede es una regla para sentirse libre y disfrutar de cada momento que nos regala la vida.


Historia: "Amigos en el Desierto"
Dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro".
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse, tomo un estilete y escribió en una piedra:
"Hoy, mi mejor amigo me salvo la vida".
Intrigado, el amigo pregunto: Por que después de que te lastime, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargaran de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde el viento no podrá borrarlo".

Consecuencias de no perdonar
El resentimiento acumulado durante largo tiempo carcome y devora a uno mismo y genera enfermedades como:
* Hepatitis o problemas con el hígado
* Cáncer
* Tumores
* Verrugas
* entre muchas otras enfermedades
¿Y como empiezo a perdonar?
Es importante comezar por liberar la ira y enojo que traes dentro. Todas aquellas personas con las que estas enojado/a o le gurdas algún resentimiento deben ser perdonadas.

Ejercicio:
1. Haz una lista de todas las personas con las que te sientas resentido.

2. Contesta, ¿Porqué estas resentido con ellas?

3. Contesta, ¿Vale la pena ese resentimiento?

4. Trata de identificar la lección que aprendiste por ese hecho que te ha hecho sentirte enojado y resentido. En cada situación que vivimos siempre hay algo que aprender.

5. Identifica que aprendizaje encuentras para vivir una vida sin resentimiento hoy. Ya viste que en toda situación, hecho, circunstancia o persona existe un lado positivo y un lado negativo.

6. Haz una lista de las cosas buenas que tienes HOY. Enfócate únicamente en las cosas buenas. Una manera fácil de comenzar es pensar en lo que te gusta de tu cuerpo y de ahí puedes seguir creciendo tu lista nombrando todas las cosas buenas en tu vida.

7. Cuando comienzas a darte cuenta de lo maravilloso que es ser tu, y vivir en el presente es posible que puedas dar las gracias, incluso a aquella situación o persona que te hizo sentir mal en algún momento.
8. Ahora haz una lista de aquellas personas o situaciones que tienes que agradecer por el simple hecho de haber aprendido y poder vivir el HOY.


Nota: Este ejercicio ha sido sacada de el libro "El perdón, una onda cuantica de libertad"de Raquel Levinstein.

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Heal Your Life Techer - Lic. Marcela Alejandra Rivera C
enteno
Correo: sentirsebien.esversebien@yahoo.com

¡Dejemos partir el dolor! por Merlina Meiler

Te vuelves a encontrar con tu viejo amigo, el dolor. Ya has pasado por situaciones donde el corazón se te ha hecho trizas: te han abandonado, engañado, han traicionado tu confianza… estas situaciones se repiten, tus anclas de dolor vuelven a dispararse con la misma intensidad que en el pasado… Te estremeces de sólo darte cuenta que estás volviendo a caer en ese pozo oscuro llamado dolor desgarrador… ¿estás dispuesto a transitarlo por última vez? ¿Sí? Entonces, acompáñame…

Las situaciones repetitivas que se dan en nuestra vida están tratando de enseñarnos algo. Tal vez encuentras que te has vuelto a enamorar de alguien que te es infiel. O has sido abandonada nuevamente por alguien en quien tú confiabas. Te han mentido… otra vez. ¿Qué tienes tú que aprender de eso? ¿Qué estás proyectando de ti mismo que atraes ese tipo de parejas a tu vida? ¿Estás repitiendo una historia familiar o hay algo de tu propia persona de lo que aún no te has dado cuenta o que no quieres ver?

¿Y cómo hacer para entender el mensaje que tu inconsciente quiere darte a través de una conducta repetitiva, si el dolor no cesa, te embarga y no te permite avanzar? Esta técnica combina el método para quitar un dolor que aprendí de John Grinder en su certificación de Master en PNL con una pizca de técnicas de Milton Erickson. ¡Funciona de maravillas! Pues bien, relájate, siéntate bien cómodo, respira hondo un par de veces y empecemos el recorrido hacia el bienestar…

Antes que nada, tengo que hacerte una pregunta: ¿estás dispuesto a transitar por este tipo de dolor por última vez? ¿Sí? Esta decisión total es esencial para que el ejercicio funcione. En caso de dudas… el resultado también será dudoso.

Si estás dispuesto (o dispuesta) a dejar atrás este dolor y abrirte a un nuevo presente que generará un mejor futuro, entonces, comencemos por darle la bienvenida a esta sensación. ¡Sí, es tuya, y todo lo tuyo es bienvenido! Si está aquí es por algo, así que ¡bienvenido dolor! Ahora, y ya que es la última vez que lo sentimos, vamos a intensificarlo, lo hacemos más grande, le damos más sonido, le ampliamos todas las submodalidades de tamaño, volumen y sensación que queramos. Más y más. Si sientes alguna molestia relacionada con este dolor tan grande en el plano físico, por ejemplo, opresión en el pecho o nariz enrojecida de tanto llorar, también intensifícalos. Más y más.

Ahora, pregúntate a ti mismo (o sea, a tu inconsciente), así relajado como estás en este momento: ¿qué deseas que cambie para que se quite este dolor tan grande? Quédate unos minutos sentado, tranquilo, con los ojos cerrados, y piensa nuevamente en la pregunta que acabas de hacer: ¿qué quieres que cambie para que se quite el dolor? Es probable que recibas una señal en forma de algo que veas, que escuches o que sientas, presta mucha atención, mientras te sigues relajando. Puede ser cualquier cosa, un color, una sensación en alguna parte del cuerpo, unas palabras.

Quédate unos minutos así, respirando con tranquilidad. Así como llegan imágenes de algo que ves, escuchas o sientes en este momento que está contestando tu pregunta, préstale atención, y además la respuesta llegará por sí sola en la próxima semana, en los próximos días, yo no sé exactamente cuando y tu inconsciente sí lo sabe, tal vez el martes o el viernes próximos, recibirás una señal clara e inequívoca de qué necesitas cambiar para que el dolor se quite.

Sigue relajado un rato más. Respira hondo. Saluda al dolor, dile ¡adiós! por última vez y observa cómo te sientes bien aliviado. Con el correr de los días notarás cambios asombrosos en tus conductas habituales que te sorprenderán gratamente.

Hacia la curación por Merlina Meiler


Sufres de alguna dolencia, ya sea física o emocional. Precisas tener paciencia y esperar el tiempo necesario para mejorarte o curarte. O tienes heridas de amor que tardan en sanarse. Hay algo interesante que puedes hacer para aliviar la espera y ayudar, en cierta medida, a que la curación tan ansiada se concrete.
Aunque en algunos momentos estés triste y no veas la luz al final del camino que estás transitando, ten en cuenta que a todos, en algún momento de la vida, nos ha tocado pasar por esta situación. Creo que lo llaman “ley de la vida”: si existen la salud y el bienestar, también existe y se manifiesta su polo opuesto.
Lo primero que me parece necesario es que tengas en claro cuál es tu creencia con respecto a esa enfermedad o a este “mal de amores”. ¿Piensas que durará el tiempo que pronosticado o existe la posibilidad que sea menor? ¿Confías en que puedes lograr la curación (o el olvido) totales, más allá de lo que los especialistas y las estadísticas digan? Para comenzar a transitar el camino que te presento en este artículo, resulta indispensable que medites acerca de estos puntos. Si la respuesta es positiva, ya estás avanzando hacia el equilibrio. Si no estás seguro o tienes dudas, trata de rever tus creencias ya que pueden limitarte o condicionarte al momento de buscar el bienestar total.
Mientras esperamos que los tratamientos surjan el efecto deseado y que el tiempo sea tu aliado en la franca recuperación que se avecina, te propongo un ejercicio que te ayudará a pasar este trance que estás viviendo de manera más relajada y positiva. Lo llamaré “Recuerdos del futuro”:
EJERCICIO
En este momento, así sentado cómodamente como estás, recuerda un momento de tu vida en el que hayas estado sano o feliz. Te sentías bien, todo tu cuerpo funcionaba armónicamente, gozabas de plenitud interna, estabas en buena compañía. ¿Cómo te veías? ¿Cuántos años tenías? ¿Qué sentías? ¿Cuáles eran tus ideales, tus sueños? ¿Qué te producía dicha? Mira y siente la imagen con claridad. ¿Practicabas algún deporte, corrías, jugabas? ¿Cantabas o solías decir algo en especial? Amplía la imagen mientras la sigues disfrutando.
Ten por seguro que si tú recuerdas nítidamente esta imagen de ti mismo, tu mente y tu cuerpo también la recuerdan con nitidez. Es posible que vuelvas a sentirte así. Quédate un rato más disfrutando de esta imagen tuya, revívela todo el tiempo que lo desees y siente cómo te embarga una sensación de paz, confianza y emociones agradables. Sabes que esto fue una realidad para ti, por lo tanto es bien factible que vuelvas a sentirte así, ya que tienes dentro de ti esa capacidad.
Te propongo que todas las noches, al acostarte, antes de dormir, rememores esta imagen tuya en la que estabas sano y feliz, y la recuerdes por unos instantes. Vete a dormir con esta imagen tuya todas las noches, tanto las que estés confiado y tranquilo como aquéllas en las que no te sientas de este modo. Este ejercicio sólo llevará un minuto o dos por día y te apoyará ampliamente en lo que respecta a tu curación.
Fuente: http://www.mejoraemocional.com