jueves, 20 de diciembre de 2012

Despedida,... de José Ramón Marcos Sánchez

Quiero lograr sonreír el día que todo termine,… regalarme un último gesto por la satisfacción del esfuerzo,…. quiero irme sin reproches ni causas pendientes,…. quiero besar esa muerte que sólo besa el sincero,… llevarme sólo lo bueno,…. dejarte sólo lo bueno,…. quiero ser tú y que tú seas sólo la parte que me permitió cambiar,…. quiero escribir el orgullo de un recuerdo que permita no acabar en el olvido,… romperme en el intento de resarcir los errores que me alejaron de las personas,… que me acercaron a los silencios,….. tanto vacío sembrado,…. lleno de tanto vacío,.… quiero mostrar los principios aprendidos al final,…. y sellar los odios con abrazos,…. para olvidar el pasado ahora que el futuro es incierto,…. ahora que desde lo cercano me acerco a la verdad,…. no importan culpas ni culpables,… sólo importan los perdones,…. quiero olvidar los motivos que motivaron la indiferencia,… la lejanía,…. quiero lograr que mi marcha recupere aquellas cosas que ayer me hicieron cercano,… tan sólo quiero quererte,…. para soñar que me quieres,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
E-mail y MSN:joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos

Hoy vuelvo a elegirte por Merlina Meiler


Pensando en esta época del año, creo que uno de los mejores regalos que podemos dar es decir a alguien significativo esta frase: “Hoy vuelvo a elegirte”.
Los seres humanos tenemos la tendencia a dar por hecho que quienes nos rodean estarán a nuestro lado en todas las circunstancias y, por eso, no los valoramos debidamente.
Algunas veces nos quejamos de los demás o nos sentimos solos o poco amados por haber perdido nuestro norte y por estar a la deriva emocionalmente, sin tener en claro nuestro orden de prioridades.
Concentrarse demasiado en algo secundario y perder de vista el panorama general puede llegar a desdibujar nuestra representación interna de la importancia de la gente para nosotros y sembrar sombras sin fundamento ni lógica.
Cuántas veces después de una discusión, de la falta de un detalle que desearíamos o de que quienes nos acompañan hayan hecho algo que nos desagradó (la verdad es que ellos tampoco son perfectos) nos enfrascamos en pensamientos estériles que nos hacen sentir desasosiego. Así, permitimos que pequeñas dudas vayan creciendo y opacando lo verdaderamente importante: el amor, la amistad, el respeto, el compromiso, el compañerismo.
Por eso, la propuesta de hoy es que pienses en uno o más de los seres que iluminan tus días y están a tu lado, y les digas (mentalmente o en persona): Hoy vuelvo a elegirte. Puede ser un familiar de aquellos que tomamos por seguro (tu padre o madre, por ejemplo) o alguien a quien hayamos escogido hace ya tiempo.
Es una excelente manera:
de disipar rencores
de dejar atrás malos entendidos
de enfocarnos en lo que es prioritario para nosotros
de valorar a quienes nos rodean
de renovar vínculos
de darnos cuenta de cuánta gente nos quiere
de agradecerles todo lo que han aportado para nuestro bienestar
de que el sentimiento detrás de las palabras eche por tierra otros menos felices que algunas veces pueden presentarse (soledad, angustia, desvalorización personal, etc.)
¿A quién deseas decirle: “Hoy vuelvo a elegirte”?
Fuente: http://www.mejoraemocional.com