jueves, 13 de diciembre de 2012

El alma del amor,... de José Ramón Marcos Sánchez

Tengo guardado en el alma, el alma del amor mismo,…. custodiado por los besos que han de morir suspirados,… que han de nacer de tu cuerpo,… tengo tanto que entregarte que me he convertido en tiempo,… y seré la libertad del verdadero cariño,… el respeto necesario a la verdad de tu esencia,… el valor inagotable que acompañará tus miedos,… hasta arrancar con caricias la piel de tus daños,… y pintar cada mañana una paz en tu sonrisa,… tengo el deseo anidado en la pasión de mis sueños,… en amar el secreto de tu mirada,… en inhalar el delirio de tus jadeos,… en habitar la intimidad de tus adentros,… hasta romper el destino sintiéndonos uno,… hasta existirnos perpetuos,…. y ser el viento de la locura que alcanzó lo inalcanzable,… el abrazo imposible que partió las utopías,…. la verdad de vivir,… la mentira de morir,…. el recuerdo sin olvido engendrado en el alma del amor mismo,… en dos almas que soñaron,… encontrar el mismo amor,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos

La primera vez,... de José Ramón Marcos Sánchez

La primera vez que di un beso deseando ser besado,…. que un sincero y temeroso “te quiero” nació de mis sentimientos en busca de otro “te quiero”,… que viví el sueño de una caricia que siempre me acompaño,…. y me mostró la belleza de otro cuerpo avergonzado,… y quise detenerlo todo para quedarme el momento,… y que el tiempo se muriera en un segundo infinito,… pensé que sin ti nada merecía la pena,… y sentí la tortura del desengaño,… pero me quedé el recuerdo que me enseñó a recordar,… y mereció la pena aprender a perderme en la nostalgia,… en la melancolía de un adiós que jamás pude decir,… te sigo buscando aún en la certeza que nunca regresarás,… naciste mujer en mí,.. conmigo,… empecé a ser hombre a tu lado,…. caminamos de la mano para dejar atrás la niñez sin dejar de ser dos niños,… las ganas de sensaciones nuevas nos difuminaron en la lejanía,… pero fue tan bonito,…. que todos los besos que he dado siguen buscando aquel beso,…. ese que sé, que nunca más podré dar,… por no ofender el recuerdo de aquella primera vez que amé,… que deseé ser amado,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.
E-mail y MSN:joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos

Avanzando por Merlina Meiler

Si te parece que estás estancado en algún área de tu vida o que las cosas no están saliendo como desearías, decídete a ponerte en acción y a avanzar.

Lo importante es que sientas internamente que estás obteniendo logros, aunque sean pequeños. Quedarse con los brazos cruzados o depender de que otra persona haga cierta cosa puede producir frustración, desasosiego, temores varios. Esto es mucho peor que intentar algo y que tal vez no salga exactamente como esperamos o que tarde más tiempo que el imaginado.

Además, quedarse estático en cierto ámbito que requiere tu atención es tan solo una apariencia: si no avanzas, retrocedes. Las situaciones y las relaciones entre las personas son dinámicas, no estáticas. Y si no ganas terreno, lo vas perdiendo, ya sea porque permites que otros avancen por sobre tu espacio o porque, directamente, lo cedes al no actuar o al dudar.

Si no puedes ir viendo el camino de salida o los pasos a dar que te irán acercando a tu objetivo, hay impedimentos que se interponen entre ti y tu concreción. Te propongo que tomes la decisión de avanzar:


  • Más allá de las limitaciones que tú mismo te hayas impuesto (te des cuenta o no). Fíjate qué te dices, si crees que lo que tanto anhelas es posible o si tu discurso y tus creencias se contraponen a que lo que quieres se transforme en tu realidad. Frases como “eso no existe”, “no le sucede a nadie”, “yo no nací para eso”, etc., están decididamente impidiendo que avances hacia el logro de tu meta.
  • Más allá de las limitaciones que otros establezcan para ti (ya sea que en la actualidad te digan que no puedes o que no eres lo suficientemente bueno, o que resuenen en tus oídos frases que escuchaste hace meses o años, de gente que aún te rodea o que ya no está contigo). Busca la luz entre las sombras de la falta de aliento o de los frenos que te hayan sembrado e irán dándote cuenta cómo el futuro va cambiando de color, paulatinamente.
¿Qué te hace falta para sentir que estás logrando avances?

Fuente: http://www.mejoraemocional.com