jueves, 6 de diciembre de 2012

He de seguirte buscando,.. de José Ramón Marcos Sánchez

He de seguirte buscando hasta que lluevan carencias,…. hasta romper las palabras que dan fin a las historias,… más allá de lo que exista cuando ya no exista nada,…. porque siempre fui lo incompleto de un deseo,… un pedazo reprimido de algo más,… atrapado en la cordura que habita entre lo vivido y lo sentido,… que mata lo imaginado,… no quiero ser uno más,…. porque no soy uno entero,… me abandono a la locura de ser dueño de mis sueños,… y escapo de la ausencia de mis venas que alguien lleno de promesas rotas,…. y me enfrentaré desnudo a la distancia de no hallarte,… y mi éxito será intentar no fracasar,… te conozco porque sé que eres aquello que no conozco de mi…. porque sé que me estarás esperando dormitada en el delirio,…. y juntaremos un alma que sólo puede ser una,…. y no habrá más que inventar lo imposible,… y llegaremos donde el tiempo no llegue,…. y seremos la soledad el uno del otro,… y regresaremos al lugar donde nacimos,… para vivirnos de nuevo,…. he de seguirte buscando hasta agotar al cansancio,…. más allá de lo que exista,… cuando ya no exista nada,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com
Twitter: @joseramonmarcos

El olor de tu alma,… de José Ramón Marcos Sánchez

Será que la lluvia me llueve por dentro,…. y me lleva a esos lugares donde nació mi nostalgia,… y recuerdo personas distintas,… que luego fueron distantes,…. y me adentro en los olvidos,… para intentar no olvidarlos,…. será que el tiempo vuelve a existirme cuando me trae tu recuerdo,.... ese tiempo que se perdió aquel día que te perdí,..... que me llevo a detenerme en el ayer
de un adiós,.... y aletargó sentimientos en el después de tu ausencia,... ya no me acuerdo del resto porque olvidé lo siguiente,.... porque morí en lo anterior,..... y despierto cuando sueño que te encuentro nuevamente,... y te proyecto en el siempre,… y me oculto en el envés de tu sombra para no perderte nunca,… será que los ojos de las ganas se cegaron al perder lo único,… y dejé de querer ver lo demás,.. y decidí seguir vivo porque estás en mi memoria,… porque los días de añoranza pongo mi daño en tu pecho imaginado,…. y todavía siento que soy capaz de sentirte,… será que mi alma mojada emana el olor de tu alma,…. será que el amor tenido fue tanto,…. que siempre habrá suficiente,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com
TWITTER: @joseramonmarcos

¡Esta es mi familia! por Merlina Meiler

No existe la familia perfecta.

Y en todas, “se cuecen habas”.

Cuando pensamos en nuestras familias, suele haber algún miembro que nos da tristeza o no tiene las actitudes que desearíamos.

Por algo que hizo
Por algo que no hizo
Porque está enfermo
Porque no lo conocimos
Por su manera de ser
Porque no es como “debería”
Por cómo nos trata a nosotros o a otras personas del entorno

La lista puede incluir muchas características más.

Créeme que absolutamente nadie está exento de sentir, en ciertos momentos, “por qué me tocó” un (padre/madre, hermano/a, tío/a, etc.) que se ha comportado así o a quien le tocó tal o cual enfermedad o que no aprende que hay conductas que no debería repetir…

Estamos compuestos por la energía de nuestra familia y somos el fruto de las vivencias pasadas, que incluyen también a esos seres.

Hay quienes prefieren ni nombrarlos o sufrir la pena que les provocan en soledad. O cargar el peso sobre sus hombros para no “molestar” a otros, para no sentirse expuestos al qué dirán o para tapar las “fallas” que esos familiares han tenido.

Incluso, puede que nos avergoncemos de su proceder, ya sea que lo hagan conscientemente o que sea fruto de alguna dolencia que los aqueja.

QUÉ HACER

Lo mejor que puedes hacer es aceptarlo. Y si el nivel de aceptación es el mismo que para el resto de tus familiares, estarás en el camino correcto.

Ese ser apareció en tu vida con un lazo indivisible por alguna razón. No vale la pena indagar en cuál es, lo importante para tu salud y para tu estabilidad emocional es no negarlo ni ocultarlo.

Claro que te vuelve vulnerable y que, seguramente, es uno de tus puntos débiles, pero no hay por qué mostrar que nada nos pasa o que no tenemos conflictos o situaciones que nos cuesta procesar o que nos duelen en el alma.

Negar esa energía nos ensombrece y puede dar lugar a una maraña de desaciertos en los que nos sentiremos más y más incómodos (lo que sucede siempre que queremos tapar algo). Por el contrario, permitir que salga a la luz nos hará sentir más aliviados, ya que resulta desgastante ocultar, mentir, hacer como si alguien no existiera o simular que todo se encuentra bajo control cuando no lo está.

Habla acerca de esa persona con quien te sientas a gusto y, en el resto de los casos, no des detalles si no deseas hacerlo.

La gente que te quiere lo seguirá haciendo por más núcleo familiar que te haya tocado en suerte (o en desgracia). El resto, es secundario en tu vida.

¿Aceptas a todos los miembros de tu familia?

Fuente: http://www.mejoraemocional.com