martes, 4 de diciembre de 2012

Hasta volver a sentir,... de José Ramón Marcos Sánchez

Dejaré de sentir hasta volver a sentir,… haré tierra de mis restos hasta brotarme de nuevo,…y si tengo que olvidar, olvidaré hasta quien fui,… recordaré quien seré,…. en la lucha el derrotado no es quien pierde,…. es quien no lucha,… y vencer es no darse por vencido,… la costumbre te suicida suicidando sentimientos,… el miedo mata al valor que se esconde tras la búsqueda de un sueño,…. y por no dañar vas acumulando daños ajenos en el amor propio,… y dejas que el tiempo sea la cuenta atrás de una excusa,…. el intervalo que pasa,…. el intervalo de nada,…. todo parece lejano,… añejo en la memoria de los deseos muertos,…. lamidos por la esencia de los suspiros ahogados,…. con mentiras que ocultan la única certeza,…. esa que se llama ahora,…. y dejaré de sentir para volver a sentir,…. y despojaré el vacío mancillado de rutina,…. para que me posean cariños que me acerquen al cariño,…. ese puro y sincero que habita en el envés de la necesidad,… sin motivos,… porque cuando la verdad es abnegada la cantidad carece de importancia,… y preciso ser querido para volver a querer,…. a quererme,… porque aparte de estar vivo,…. he decidido vivir,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.
E-MAIL y MSN:joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos

Avanzando por Merlina Meiler

Si te parece que estás estancado en algún área de tu vida o que las cosas no están saliendo como desearías, decídete a ponerte en acción y a avanzar.

Lo importante es que sientas internamente que estás obteniendo logros, aunque sean pequeños. Quedarse con los brazos cruzados o depender de que otra persona haga cierta cosa puede producir frustración, desasosiego, temores varios. Esto es mucho peor que intentar algo y que tal vez no salga exactamente como esperamos o que tarde más tiempo que el imaginado.

Además, quedarse estático en cierto ámbito que requiere tu atención es tan solo una apariencia: si no avanzas, retrocedes. Las situaciones y las relaciones entre las personas son dinámicas, no estáticas. Y si no ganas terreno, lo vas perdiendo, ya sea porque permites que otros avancen por sobre tu espacio o porque, directamente, lo cedes al no actuar o al dudar.

Si no puedes ir viendo el camino de salida o los pasos a dar que te irán acercando a tu objetivo, hay impedimentos que se interponen entre ti y tu concreción. Te propongo que tomes la decisión de avanzar:


  • Más allá de las limitaciones que tú mismo te hayas impuesto (te des cuenta o no). Fíjate qué te dices, si crees que lo que tanto anhelas es posible o si tu discurso y tus creencias se contraponen a que lo que quieres se transforme en tu realidad. Frases como “eso no existe”, “no le sucede a nadie”, “yo no nací para eso”, etc., están decididamente impidiendo que avances hacia el logro de tu meta.
  • Más allá de las limitaciones que otros establezcan para ti (ya sea que en la actualidad te digan que no puedes o que no eres lo suficientemente bueno, o que resuenen en tus oídos frases que escuchaste hace meses o años, de gente que aún te rodea o que ya no está contigo). Busca la luz entre las sombras de la falta de aliento o de los frenos que te hayan sembrado e irán dándote cuenta cómo el futuro va cambiando de color, paulatinamente.
¿Qué te hace falta para sentir que estás logrando avances?

Fuente: http://www.mejoraemocional.com