lunes, 3 de diciembre de 2012

El Silencio Asertivo

Te has preguntado, ¿porqué existen personas que no dicen nada sin embargo lo logran todo? ¿Qué es aquello que poseen que comunica un mensaje tan claro aun sin hablar? Existen personas que desde el silencio transmiten seguridad, entendimiento, paz, convicción, aceptación y respeto. Esa es la energía asertiva, esa seguridad interna de quien soy, de lo quiero, de mi valor intrínseco y ese profundo respeto por la libertad de propia y la ajena.

Leyendo la biblia, me reencontré con un pasaje que siempre me ha llamado la atención. Ciento de veces me he preguntado porque el silencio de Jesúscristo afecto tanto a Pilatos, hasta el punto de desespéralo y me di cuenta de la energía asertiva que proyectaba. De que la asertividad también puede ser silenciosa.

Jesús estaba seguro de quien era y lo que valía, y no necesitaba siquiera defenderse para demostrarlo. Les he compartido que la asertividad es la capacidad de expresarte y defender tus derechos y lo que quieres sin agredir ni intimidarte, también es esa característica que te permite ser tu misma al expresarte. Sin embargo ese es solo un aspecto externo, estudiando el tema he dado cuenta que la asertividad es mas nada un estado interno y la comunicación asertiva y la conducta asertiva son su reflejo de ese estado.

Jesús no se veía así mismo como victima ni entendía que carecía de opciones el decidió estar allí y decidió no juzgar aun cuando no le gustaba, acepto las circunstancias y tomo la decisión de cómo responder. Ahí está la clave fue una decisión no una imposición. A pesar de estar frente Pilatos no lo juzgaba, se mantuvo sereno y firme y transmitió tal seguridad claridad y amor que inquieto y descontrolo a Pilatos.

Viktor Frank en medio del campo de concentración entendió que podía elegir. Nadie podía controlar sus pensamientos, me encanta su frase que dice “Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”.

Y sabes que eso también es asertividad, no es solo hablar es reconocerse como merecedor y responsabilizarse de si mismo independiente de las circunstancias en la que estés, proyectar esa seguridad que te da ver tus opciones y tomar las mejore decisiones.

Las personas asertivas toman decisiones aun cuando no les gusten, entienden que quizás no puedan elegir todas las circunstancias en las que se encuentran pero si como responden ante ellas. Así que no tienen la necesidad de agredir porque no se sienten victimas ni de otras Personas de las circunstancias, se defienden si pero no permiten llenarse de rabia o rencor, son observadores activos, son responsables de si mismos y de sus emociones y respuestas. Y lo más importante no asumen culpas y conflictos internos que no son suyas, ni culpan a los demás por todo lo que les pasa.

La asertividad es un estado interno independientemente de las circunstancias externas, Que crea paz interior. Es saber que tu estas en control de tu mundo interno, de tu mente y de sus decisiones. Y esa energía se transmite, y comunica aun cuando guardas silencio.

Espero que este artículo te ayude a reflexionar más del tema y te mueva hacia la auto aceptación y la responsabilidad personal y sobre todo a cultivar ese estado interno que no es mas que amor por ti mismo y por los demás.

Quiero escucharte, déjame un comentario.

Bendiciones Sally Susset Romero.

Fuente: http://comunicacionasertiva7.wordpress.com


Ahora cuando no esté,... de José Ramón Marcos Sánchez

Ahora cuando no esté, diles que luché y gané,.. diles que aposté y perdí,… diles que sólo en sus ojos pude sentir un hogar,… que fui un loco sin suerte,… un guerrero de la paz,… que nunca me entendió nadie,… que a nadie nunca entendí ,… que me olvidé de olvidarme que todo tiene final,… que preferí ser recuerdo de lo que tú viste en mi,… que solamente a su lado liberé la libertad,… que comencé a guardar sueños desde el día que los vi,.. ahora cuando no esté, no te olvides de decirles,… que siempre estaré con ellos,… que siempre estarán en mi,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com
TWITTER: @joseramonmarcos

Diciembre por Merlina Meiler

Diciembre es un mes raro.
A las claras, es el más atípico del año.
Porque para todos algunos meses son más relevantes que otros, según tengamos cumpleaños, aniversarios, ciertos festejos…
Pero diciembre, no pasa inadvertido para nadie. Se potencian los sentimientos, nos ponemos nostálgicos, felices, nerviosos, tristes, esperanzados, todo en el transcurso del mismo día o de la misma semana.
Veo la gente pasando por diferentes estados de ánimo que se van intensificando o suavizando con el correr de las horas. Es que se acercan fechas muy importantes y a todos nos tocan bastante de cerca de una manera o de otra.
Hay quienes ya han comenzado los preparativos para las fiestas: es que son tan previsores que no podrían dejar esto para último momento.
También están los detractores que entienden que las celebraciones y los regalos no tienen mucho que ver con el verdadero espíritu de lo que se conmemora o consideran que es una época comercial enfocada, principalmente, en aumentar las ventas y no quieren plegarse a este concepto que sostienen.
Para otros, saber que tienen que buscar qué hacer o con quién reunirse esos días especiales es un trabajo emocional extra, puesto que no todos contamos con el “retrato perfecto”: familiares cálidos dispuestos a celebrar en una mesa larga con niños corriendo alrededor.
La mayoría recordamos a quienes ya no están con nosotros. Esta tristeza o melancolía, por otro lado, nos permite sentir a esos seres más cerca, rememorar momentos que pasamos juntos y volver a hablar de ellos, aun con gente que los conoció: esta proximidad especial se disipará nuevamente en los albores del año nuevo.
Además, las dos últimas semanas dan la sensación de ser más cortas, el tiempo se acelera, hay demasiada gente y más vehículos en la calle, las tiendas y los supermercados están cada vez más atiborrados… demasiada efervescencia que, en muchos casos, suele ser contagiosa y sumirnos en corridas y en nerviosismo que no desearíamos experimentar.
¿Cuál es mi recomendación para diciembre?
DISFRUTARLO
Independientemente de lo que vayas a hacer, a planificar, a comprar o incluso a cocinar, disfruta cada paso que des.
- Enfócate en lo que es importante para ti durante este mes y en el significado que tú (y tu familia) le atribuyen a las fiestas.
- No dejes que el ruido y la aceleración circundantes te afecten al punto de ponerte nervioso o de no permitir que aproveches cada día y cada momento de la mejor manera.
- Y por sobre todo, a esta altura del mes (estamos aún en los primeros días), dedica unos instantes a pensar qué te gustaría hacer realmente en navidad, en año nuevo o en las fechas que celebres y proyecta tus actividades a partir de tus deseos genuinos (es probable que tengas que llegar a un acuerdo con otros para lograrlo, bien vale la pena intentarlo). Sin duda alguna, esto te permitirá desactivar situaciones internas que te provocan nerviosismo o insatisfacción y aumentarán tu tranquilidad interior y tu goce de la última etapa del año.
¡Feliz diciembre! ¡Que lo disfrutes!
¿Diciembre es un mes especial para ti? ¿Por qué?
Fuente: http://www.mejoraemocional.com