martes, 20 de noviembre de 2012

El amor



El amor hay que aprenderlo; es el mayor arte que existe. Aprende a amar.
Un gran amante siempre está dispuesto a dar amor y no se preocupa si se lo devuelven o no.
Siempre es devuelto, esa es la naturaleza de las cosas. Es como si vas a las montañas y cantas una canción, y los valles responden.
¿Has visto un sitio con eco en las montañas, en las colinas? Gritas y los valles gritan, o cantas y los valles cantan. Cada corazón es un valle.
Si viertes tu amor en él, responderá.

La primera lección del amor es no pedir amor, sino simplemente darlo. Da siempre. Tú simplemente da y ya vendrá.

El amor tiene su propia felicidad intrínseca.
Sucede cuando amas. No hay necesidad de esperar el resultado.
Simplemente, empieza a amar. Poco a poco verás que mucho más amor viene a ti.
Tan sólo amando uno ama y llega a saber lo que es el amor. Igual que uno aprende a nadar nadando, amando uno ama.

No pierdas ninguna oportunidad de amar. Incluso paseando por la calle puedes ser amoroso. Incluso con un mendigo puedes ser amoroso.
No es necesario que tengas que darle algo; puedes sonreir, al menos. No cuesta nada, pero tu sonrisa misma abre tu corazón, hace que tu corazón esté más vivo.

Toma a alguien de la mano, un amigo o un extraño. No esperes pensando que sólo amarás cuando aparezca la persona apropiada. Entonces la persona apropiada no aparecerá nunca. Sigue amando. Cuando más amas, mayor es la posibilidad de que aparezca la persona adecuada, porque tu corazón comienza a florecer. Y un corazón en flor atrae a muchas abejas, a muchos amantes.

Así que nunca confundas el amor con alguna otra cosa. Si el amor es realmente amor… ¿A qué me refiero cuando digo “realmente amor”? Quiero decir que con sólo estar en presencia del otro te sientes feliz de repente, con sólo estar juntos te sientes en éxtasis, la mera presencia del otro llena algo profundo en tu corazón… Algo empieza a cantar en tu corazón, entras en armonia. La mera presencia del otro te ayuda a serenarte. Te vuelves más individual, más centrado con los pies más en el suelo. Entonces, eso es amor.

El amor no es una pasión, el amor no es una emoción. El amor es una profunda, comprensión de que alguien, de alguna manera te completa. Alguien hace de ti un círculo completo. La presencia del otro realza tu presencia, el amor te da libertad para ser tú mismo; no es posesión.

Así que observa. Nunca pienses que el sexo es amor; si no, serás engañado. Permanece alerta, y cuando empieces a sentir con alguien que su presencia, su mera presencia -nada más, no se necesita nada más; no pides nada-, sólo su presencia, sólo lo que el otro es, es suficiente para hacerte feliz… algo empieza a florecer en ti, mil y un lotos florecen… entonces estás enamorado, y entonces puedes pasar por todas las dificultades que crea la realidad.
Muchas angustias, muchas ansiedades, serás capaz de pasar por todas ellas, y tu amor florecerá más y más, porque todas esas situaciones se volverán desafíos,
y tu amor, al superarlos, se hará más y más fuerte.

El amor es eternidad. Si está ahí, entonces sigue creciendo y creciendo. Conoce el principio pero no conoce un fin…

Osho

Primeros pasos para escuchar tu intuición

¿Cómo darse la oportunidad de escuchar tu intuición? Sin duda, un paso importante es comprender que cada experiencia tiene sentido, un aprendizaje, y no algo para juzgar como negativo o positivo, sólo en términos de éxito o fracaso. Cuando entendemos las experiencias como aprendizajes no sólo somos más responsables de nuestras ideas, emociones y actos, sino que estamos mentalmente más abiertos para saber qué camino tomar aún cuando no tenemos demasiados datos evidentes para actuar.



Al dejarnos llevar por la intuición y confiar más en otras formas de conocimiento, potenciamos nuestros talentos. Quizá por ello, como afirmaba el filósofo Lao Tse:“Un camino siempre comienza con un primer paso”. Habría que empezar por familiarizarnos con nuestra intuición, ya que no se trata de algo oculto, oscuro o extraño a nosotros. Por ejemplo, podemos empezar a entrenar con pequeñas cosas, como apuntar en una agenda las percepciones y, después de un tiempo, releerlas para ver cuáles se cumplieron.

Y es que descubrir que es posible tener la intuición como aliada es como tener una ayuda extra para salir adelante cuando la autoconfianza se tambalea, para tolerar mejor las frustraciones, pero, ante todo, para vivir mejor.


Fuente: http://www.pasiones.es

El buen sexo, ¿puede reemplazar el amor? por Merlina Meiler

Muchas veces la química que tenemos con nuestra pareja nos hace dudar respecto de si estamos realmente enamorados o no y del futuro que podemos llegar a tener los dos juntos. De hecho, muchas personas priorizan una buena relación física y dejan de lado otras cuestiones que, para ellos, tienen menor relevancia.

Quiero compartir con ustedes otra de mis tiras cómicas y dejar en el aire esta pregunta, para saber tu opinión:

El buen sexo, ¿puede reemplazar el amor en una pareja?



Fuente:
http://www.mejoraemocional.com

Hemos sido un sólo un cuerpo,... de José Ramón Marcos Sánchez

Muy despacio he recorrido la libido de tu entrega,… por tu desnuda figura he desnudado jadeos,… hasta erizarte los miedos callados en la humedad de tus sueños,… y arrancarlos suavemente en cada suspiro excitado,… y lamerlos en tu figura hasta matarlos extasiados de realidad,…. he acariciado tu piel hasta romper los secretos,… hasta ser parte de lo mas intimo de tus cavidades,… y he visto como tu carne temblaba clamando por ser poseída,… y he sentido como mi carne crecía por poseerte,…. y olvidamos lo demás en lo eterno de un instante,… y engendramos el hechizo de los instintos salvajes,… la memoria del delirio sin censuras,… de mordiscos lascivos en los sentires,… de besos libertinos en lo mas profundo de la lujuria,…. y lloramos de placer al entregar las esencias,… en el orgasmo perpetuo de las perdidas miradas,… en la culminación de vaciarte,…. de llenarme,…. en el clímax hecho espasmos,… en no saber por momentos,…. donde empezaba tu cuerpo,… donde acababa mi cuerpo,…. hemos sido un sólo cuerpo,…. porque somos sólo un alma,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.
Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com 
Portal Web: joseramonmarcos.com