lunes, 19 de noviembre de 2012

Cambia de color ¡y mejora tu vida! por Merlina Meiler

Suele decirse que para modificar una situación problemática, hay que mirarla desde otro punto de vista. Esto es real, pero, ¿qué se puede hacer cuando estamos tan metidos dentro del problema, que nos cuesta mucho salirnos de nuestra posición subjetiva para observar lo que sucede, desde afuera? Te propongo algo bien simple, que da un resultado espectacular: un cambio de color.

Te explico brevemente de qué se trata: las submodalidades son los matices que tienen las cosas que vivimos. Pueden ser visuales (colores, formas), auditivos (sonidos) o sensoriales (sentimientos). Al modificar estos matices, cambia la representación interna de las cosas. Esto quiere decir que, por ejemplo, si un recuerdo te perturba, al cambiar tu representación interna, modificarás tu relación con ese recuerdo, ¡y dejará de molestarte!

¡Manos a la obra! Quiero que, en este momento, pienses en eso que tanto te molesta o te duele. Esa situación que se abre paso solita en tu mente, y no sabes qué hacer ni cómo comportarte. Quiero que, por última vez, la rememores tal cual es, con todos los detalles que puedas, durante un par de minutos. Fíjate si tiene sonidos asociados, voces, perfumes, sensaciones. Todo lo que aparezca, estará bien.

Ahora, mientras respiras tranquilamente en este lugar seguro donde estás leyendo este artículo, quiero que veas cómo esta situación empieza a perder color. Los bordes se van desdibujando, paulatinamente, el brillo se va apagando más y más, las formas se entremezclan, todo se va tornando blanco y negro, predomina el gris, y además, el sonido se va apagando hasta quedar totalmente callado.

Tómate el tiempo que necesites para hacer esto: es una inversión en tu calidad de vida.

Cuando visualices la escena en gris, ve sacándole el color hasta que quede en blanco, lo más posible. Con serenidad. Ahora, sobre lo poco que quede de la imagen anterior, imagina algo lindo que deseas que pase, con colores hermosos, formas nítidas, sonidos bellos, una sensación de felicidad interna, mientras respiras pausadamente. Quédate disfrutando de esta nueva imagen, ampliada, todo el tiempo que desees.

Espero que me escribas y me cuentes cómo te va hoy, mañana y en los días siguientes, con respecto a la situación modificada. ¡Este ejercicio da resultados maravillosos!

Fuente:
http://www.mejoraemocional.com

Nadie que quiso olvidarte merece ser recordado,…. José Ramón Marcos Sánchez

Ya no puedo recordar porque no podía olvidarte,... porque pensé que sin ti no era capaz de seguir,…. y llené el tiempo de maltrato con sufrimientos estériles,… y agoté las lágrimas lloviéndolas en lo árido del adiós no deseado,…. robaste hasta los momentos que a nadie le pertenecen,…. y me aleje hasta lograr encontrarte en el rincón de la indiferencia,…. no sé si algún día te quise,… si tú llegaste a quererme,…. no asumí el desprecio del abandono,…. quizá por orgullo,… quizá por costumbre,….. pero debo agradecerte una libertad forzada que fue la cárcel que me entrego fortaleza,… y que hoy valoro porque me enseñó a renacerme,…. a apurar la vida hasta el fondo llenándome de los detalles que habitan en las cosas mas pequeñas,….. el pasado es un absurdo que sólo se alimenta de pasado,…. y sirve para darle sentido al presente,…. nadie que quiso olvidarme merece ser recordado,…. hoy sonrío,… y no logro recordar,… porque no podía olvidarte,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez

Correo y MSN. joseramonmarcos@live.com
Twitter: @joseramonmarcos
Web: joseramonmarcos.com
Skype: jose ramon marcos sanchez

Acumulación emocional por Merlina Meiler

Hay ciertos momentos en los que no damos más. Las cosas se han salido de su orden habitual (o del que desearíamos) y nos sentimos abrumados, sin saber qué hacer o hacia dónde movernos. Estamos exhaustos, sin fuerzas y con pocas esperanzas de que las cosas cambien para bien.
Pero hallar una salida es posible.
Por lo general, cuando nos encontramos en una situación de este tenor, hubo varios alertas que fuimos pasando por alto hasta llegar a esta coyuntura: situaciones molestas que toleramos porque estábamos convencidos que era lo mejor, pero que fueron aumentando en intensidad y en cantidad; hoy no sabemos qué rumbo tomar para volver a sentir paz.
Así como uno puede acumular muchas cosas en un clóset, también podemos cargarnos emocionalmente en demasía, en especial, en caso de:
- Problemas sin enfrentar (hacer todo lo posible para esquivarlos solo los potencia)
- Tolerar más de la cuenta
- No hablar cuando deberíamos haberlo hecho
- Pasividad
- No tomar decisiones y dejarnos llevar por lo que otros establecen
- Parejas fallidas una y otra vez, sin detenernos a reflexionar qué responsabilidad tenemos en ellas y qué sería bueno que cambiemos para tener éxito en el próximo intento
La verdad es que seguimos hacia adelante empujando para alcanzar nuestro objetivo o motivados por él (por ejemplo, consolidar la pareja, mantener unida la familia, sostener un trabajo, no pelear ni generar situaciones de enfrentamiento).
Hoy es un buen día para ir dejando atrás la acumulación emocional que padeces.
Es un proceso que da excelentes resultados si lo inicias y sigues hacia adelante el tiempo que sea necesario. Apenas tengas unos minutos libres, sígueme en este ejercicio simple y eficaz:
EJERCICIO
Ocúpate de un tema por vez – ¿cuál es la carga emocional más pesada? Enfócate en ella por última vez.
¿Estás dispuesto a dejarla atrás? Su compañía ha llenado vacíos hasta ahora, al dejarla partir sentirás un alivio que hace mucho tiempo no experimentas. Si la respuesta es sí, observa lo que causa ese estrés emocional en perspectiva, como si fueras otra persona.
¿Qué ves? ¿Qué te dices? ¿Qué sientes? ¿Cuántas personas más están involucradas? (Toma el tiempo que precises para llegar a estas respuestas).
Imagínate viviendo sin este sentimiento de acumulación emocional durante varios minutos. Fíjate cómo respiras más pausadamente, incluso es probable que los músculos de tu cara dejen de estar tensos, que adoptes una posición corporal más erguida, que algún síntoma físico desaparezca, cuando menos durante un rato.
Quédate con esta imagen liviana, de quietud interior, y mientras la disfrutas, contesta esta pregunta:
¿Cómo has llegado hasta ahí?
Lo primero que te venga a la mente te dará las pautas para el primer paso efectivo que puedes dar para mejorar tu calidad de vida.
Fuente: http://www.mejoraemocional.com

Amor eterno,... de José Ramón Marcos Sánchez

Bésame que tengo miedo que no vuelvas a besarme,… dime que me has perdonado,… y que el perdón será olvido,… que nada será distinto,… que el dolor no anidará en el aura del recuerdo,… que aunque el amor partió, antes derrotó a los daños,… que no sabes como amarme,… que me odias sin odiarme,… bésame y nunca me dejes,… y si no puedes hacerlo,… bésame antes de marcharte,… y luego no digas nada,… yo detendré ese momento hasta que el tiempo se muera,… y te traiga nuevamente,… o me mate con el tiempo,… si regresas algún día sólo quiero que te acerques,… que me mires,… que sonrias,… y que vuelvas a besarme,...y que vuelvas a quererme,… como cuando me querias,… y soñabamos desnudos que no existía la vida,… que la muerte era mentira,… y entrelazados no sentíamos donde acababa tu alma,… donde empezaba la mía,… mi error fue no recordarlo,… tu error es tener que hacerlo,… he traicionado al amor en el cuerpo del deseo,… has traicionado al deseo en el cuerpo del amor,… te perdí porque creí que no era eterno el amor,…. pero al haberte perdido, grito desde tu silencio,… que una vez viví el amor,… y morí de amor eterno,….
Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.
Web: joseramonmarcos.com. Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com