jueves, 8 de noviembre de 2012

El rincón de mi locura,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Más allá de lo que ves es donde realmente estoy,… en un lugar que es el mundo donde habita mi locura,…. donde la oscuridad es luz,…. y amanece en cada atardecer,…. donde el tiempo es tan sólo lo que tengo,… no lo que tuve,…. y la belleza es el detalle continuo de una esperanza continua,…. soy la demencia de la bondad que se nutre de quimeras,… busco detalles en la nada,… en el envés del vacío,… y logro segundos nuevos que matan segundos viejos,… creo recuerdos de ahora para nunca recordarlos,… me olvide de sentir y a pesar de ello siento,….. quiero sólo aquello que preciso,… pero no preciso ni aquello que quiero,….. en mi mundo la cordura es el complejo de un sentimiento,… la pared que intenta controlar la incontrolable sensación de estar vivo,… entre aquellos que simplemente subsisten,…. lo posible es la mentira que estrangula lo imposible,… y la utopía es tan sólo la paradoja del derrotado,… del que no intenta intentar,…. del que no quiere vencer la apariencia de lo verosímil …. mi sueño es vivir la vida,…. mi vida cumplir mis sueños,… mi locura es entender porque el cuerdo vive muerto,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez

Correo y MSN. joseramonmarcos@live.com
Twitter: @joseramonmarcos
Web: joseramonmarcos.com
Skype: jose ramon marcos sanchez

Volver el tiempo atrás por Merlina Meiler

¿Cuántas veces sentiste que te gustaría volver el tiempo atrás?

¿O te pusiste a pensar en que puede ser cierta la frase “todo tiempo pasado fue mejor”?

¿E incluso, que darías cualquier cosa por poder modificar algo que ya pasó?

Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas: ¡ALERTA ROJA!

Estás viviendo en el día de hoy.
Cualquier intento por dejar de estar al 100% en este momento puede resultar contraproducente, ya que –entre otros efectos– te quita energía y te desenfoca.

Claro que todos recordamos hechos felices o tristes que sucedieron y situaciones en las que podríamos haber reaccionado de distinta manera.

Pero una cosa es mirar lo que pasó de lejos, entendiendo (o no) ese proceso, tratándonos con comprensión e intentando aprender de lo sucedido y dejarlo atrás, y otra muy diferente es quedarse estancado en algo que experimentamos, que nos dijeron o que ya nunca volverá.

Situarnos de a ratos en el pasado y revivir lo acaecido suele implicar un sentimiento de culpa permanente por una situación que se nos fue de las manos. Por más que la recrees una y otra vez, todo seguirá igual, pues es inmodificable.

Pero hoy puedes acceder a la calidad de vida que has estado buscando.

Cuando lo decidas, en el próximo fin de semana, te propongo que te despidas de ese recuerdo de la forma en que te estuviste relacionando con él hasta ahora.

Define un lapso de tiempo específico (unos minutos, por ejemplo, el sábado por la tarde) para meterte por última vez en ese túnel que te lleva a vivenciar nuevamente en primera persona todo lo que sucedió. Imagina al final una puerta que se cierra, una persiana que se baja, tonalidades que se desdibujan o la forma en que prefieras darle el saludo final.

Entonces, por última vez llega a esa instancia para decirle adiós a esa manera de recordarlo, para que quede en su lugar (el pasado), para que libere tu presente y te permita comenzar a acceder al esperanzador futuro que, con los brazos abiertos, te está esperando.

El Louvre: historia del museo más famoso de Francia

El Louvre es definitivamente el museo más famoso de Francia y quizás del mundo. Con una colección que demanda meses para descubrirla por completo, y ocupando un edificio que fue centro de los trajines históricos que transformaron Francia y el mundo, el Museo del Louvre tiene una historia muy interesante.

La construcción del edificio del Louvre comenzó hacia el 1546 bajo la mirada del rey Francisco I. El arquitecto que estableció el diseño original fue Pierre Lescot. Pero el edificio seguiría creciendo constantemente, casi como si cada nuevo rey o emperador estuviera obligado a mostrar su grandeza agregando un ala o diseñando un nuevo jardín en el Palacio.

Recién en el siglo XIX se considera finalizada la construcción del Palacio del Louvre. Para ese entonces el complejo es lo que es hoy en día: ocupando 19 hectáreas, una enorme obra de arquitectura y arte.

Pero como se puede ver, de forma bastante evidente, el Louvre es aún motivo de transformaciones y modernizaciones.


Habiéndose inaugurado como museo público en 1793, pasó a manos estatales en 1848. La única área del Palacio que no se usaba como museo, sino para el departamento de finanzas, fue transformado en el Ala Richelieu por el presidente Francois Miterrand. Este fue el final de un proyecto de modernización del museo, ampliación y profundización de sus colecciones. Este es el proyecto que incluía la construcción de una pirámide de vidrio que sirviera como entrada al museo. La misma, que aunque ha sido muy criticada, le da un impresionante toque de luces y colores, especialmente al atardecer, fue diseñada por Ieoh Ming Pei.

Fuente:
http://locuraviajes.com

Biografía de Bram Stoker

(Abraham Stoker, Dublín, 1847 - Londres, 1912) Novelista irlandés. Hijo de un funcionario público, hasta los siete años de edad sufrió una grave parálisis que le impedía andar. Los problemas de salud de su niñez no le impidieron distinguirse como atleta y futbolista en la Universidad de Dublín, donde cursó con excelentes resultados la carrera de Matemáticas y fue presidente de la Sociedad Filosófica.


Bram Stoker

Entre 1867 y 1877 fue funcionario público en Dublín. En esta misma época, siguiendo la inclinación que sentía hacia el teatro, posiblemente heredada de su padre, escribió crítica dramática para The Evening Mail, sin recibir por ello ninguna compensación económica.

En 1878 conoció a su ídolo, el actor inglés Henry Irving. Nació entre ellos una gran amistad y Stoker se convirtió en representante y secretario del actor. Ocupó en este empleo los veintisiete años siguientes, en los que se encargó de la correspondencia de Irving, le acompañó en sus múltiples giras y estuvo a su lado en el momento de su muerte; junto a él dirigió el Lyceum Theatre de Londres. Sus recuerdos darían lugar al libroRecuerdos personales de Henry Irving (1906).

Bram Stoker escribió numerosas novelas y relatos cortos, entre los que destacan El paso de la serpiente(1890), El misterio del mar (1902), La joya de las siete estrellas (1904) y La dama de la mortaja (1909). También se le debe el entretenido libro Impostores famosos, en el que sostiene, entre otras, la teoría de que la reina Isabel I de Inglaterra era un hombre disfrazado.

Pero su obra más célebre es Drácula (1897), novela en la que construye, a través de diarios y cartas, el retrato de uno de los personajes más famosos del ideario decadentista de la época, el conde vampiro de Transilvania. El relato se basa en diversas leyendas previas, aunque Stoker consigue una unidad de efecto e inquietantes resonancias eróticas y simbólicas, suprimiendo las fronteras sensibles entre vida y muerte a través de un juego de seducción de gran poder y sugerencia.

La novela fue de los bestsellers editoriales a lo largo del siglo XX y una fructífera inspiración para el cine, dando lugar a un auténtico reguero de películas a partir de la obra maestra del cineasta alemán Murnau (1922) y de la protagonizada en 1931 por Bela Lugosi; entre las más recientes, destaca la de Francis Ford Coppola (1992). Entre su restante producción cabe citar Bajo el crepúsculo (1882), El hombro de Shasta (1895), La señorita Betty (1898), El Hombre(1905), La señora Athlyne (1908), La guarida del gusano blanco (1911) y otros títulos como Muerte entre bastidores, El huésped de Drácula, La casa del juez y Drácula: la cúspide del horror.

Fuente:
http://www.biografiasyvidas.com