jueves, 18 de octubre de 2012

De amor y de sombra (extracto), Isabel Allende

"Ella se consideraba a sí misma como un cometa navegando en el viento y, asustada de su propio motín interior, cedía a veces a la tentación de pensar en alguien que pusiera freno a sus impulsos"

"Los hombres no lloran sino por amor, decía."

"Conocía a esa mujer en sus más sutiles secretos, no tenían misterio para él sus ojos de humo que se volvían salvajes en el placer y se humedecían agradecidos al realizar el inventario de su amor, tantas
veces la había recorrido, que podía dibujarla de memoria y estaba seguro de que hasta el final de su vida podría evocar esa suave y firme geografía; pero cada vez que la tenía entre sus brazos, lo embargaba la misma emoción sofocada del primer encuentro."


Biografía de Isabel Allende

(Lima, 1942) Escritora chilena. Hija de un diplomático chileno que le inculcó su afición por las letras, Isabel Allende cursó estudios de periodismo. Mientras se iniciaba en la escritura de obras de teatro y cuentos infantiles, trabajó como redactora y columnista en la prensa escrita y la televisión.

En 1960 Isabel Allende entró a formar parte de la sección chilena de la FAO, la organización de las Naciones Unidas que se ocupa de la mejora del nivel de vida de la población mediante un exhaustivo aprovechamiento de las posibilidades de cada zona. En 1962 contrajo matrimonio con Miguel Frías, del que habría de divorciarse en 1987, después de haber tenido dos hijos: Paula -que falleció, víctima de porfiria, en 1992- y Nicolás. En 1973, tras el golpe militar chileno encabezado por el general Pinochet, en el que murió su tío, el presidente Salvador Allende, abandonó su país y se instaló en Caracas, donde inició su producción literaria.

La primera gran novela de Isabel Allende, La casa de los espíritus, próxima al llamado «realismo mágico» fue publicada en 1982. Fueron precisamente el ambiente y los sucesos previos que condujeron al golpe militar los materiales narrativos que dieron forma esta obra, con la que se consagró definitivamente como una de las grandes escritoras hispanoamericanas de todos los tiempos. Recibida como un brillante epígono en la estela del "Boom" iniciado en los años sesenta, y comparada con Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, esta primera narración extensa de la autora chilena se convirtió de inmediato en un best-seller en numerosos países del subcontinente americano (a pesar de que su publicación había sido rechazada por varias editoriales de Hispanoamérica), en España y en otras naciones de Europa.

Once años después de su primera salida a la calle, el éxito de la historia pergeñada por Isabel Allende recibió un poderoso impulso de proyección internacional merced a la adaptación cinematográfica realizada por el cineasta sueco Bille August (The house of the spirits, 1993), quien contó con la colaboración de la propia autora para elaborar el guión, y con un prestigioso elenco de intérpretes en el que figuraban Meryl Streep, Glenn Close, Jeremy Irons, Winona Ryder, Antonio Banderas y Vanessa Redgrave.

Basada en los recuerdos de infancia y juventud de la propia escritora, La casa de los espíritus narra las peripecias de la saga familiar de los Trueba a lo largo de cuatro generaciones. Isabel Allende rememora y convierte en substancia narrativa las vivencias en la vieja casona familiar habitada por sus abuelos y sus excéntricos tíos, una mansión rodeada por una fecunda atmósfera liberal e intelectual que despertó su feraz imaginación y le inculcó el gusto por la lectura y la narración de historias. Al hilo de las peripecias de las mujeres que componen este núcleo familiar (auténticas protagonistas de la trama), la desbordada fantasía de la autora se va enhebrando con el repaso de los principales acontecimientos políticos de la historia reciente de Chile, hasta situar al lector en los primeros y dramáticos compases de la sangrienta dictadura militar.

Transcurridos dos años desde la publicación de La casa de los espíritus, Isabel Allende volvió a los anaqueles de las librerías con otra espléndida novela que mezclaba de nuevo la enrarecida situación política de su patria (en este caso, los asesinatos de los "desaparecidos" durante la dictadura de Pinochet) con otros materiales literarios procedentes de la poderosa imaginación de la autora (concretados, aquí, en una historia de amor). Se trata de la obra titulada De amor y de sombra, recibida también con grandes elogios por parte de la crítica y los lectores, y considerada como el hito que venía a señalar que el éxito internacional de La casa de los espíritus no había sido fruto de la casualidad.

La historia aquí relatada arranca con el hallazgo, en una explotación minera del norte de Chile, de una tumba clandestina en la que yacen sepultados los restos mortales de numerosos campesinos asesinados por los servicios de seguridad de la dictadura de Augusto Pinochet. La relación amorosa de dos jóvenes sirve de hilo conductor para el seguimiento de los hechos, que al cabo de los meses pone de manifiesto la horrorosa constatación de los crímenes cometidos por los golpistas, delatados por la aparición de otros muchos cementerios clandestinos.

A estas grandes obras les siguieron otras, entre la que destacan Eva Luna (1987), El plan infinito (1991), Paula (1994), Afrodita (1998), Hija de la fortuna (1999),Retrato en sepia (2000) y el libro de memorias Mi país inventado (2003). Sus obras, que ocupan siempre los primeros puestos en las listas de ventas no sólo americanas sino también europeas, han sido traducidas a más de 25 idiomas.

Fuente:

Biografía de Alfred Binet

Nació el 8 de julio de 1857 en Niza. Hijo de un médico y de una pintora.

Al final de sus estudios secundarios en el Liceo Louis-le-Grand de París, cursó estudios de derecho en La Sorbona, aunque posteriormente se interesó más por la medicina y la psicología, inició sus estudios en éste campo a los 37 años de edad.

En 1884, se casa con la hija del embriologista Balbiani e inicia sus estudios de ciencias naturales en la Sorbona bajo la dirección de su suegro. Théodule Ribot le anima para que prosiga sus estudios en el terreno de la psicología; trabaja con Jean Martin Charcot en el Hospital de la Salpêtrière en el que lahipnosis y la sugestión están siendo nuevos temas de experimentación.

El nacimiento de sus dos hijas, Madeleine (1885) y Alice (1888), le proporciona un tema de estudio. En el año 1889 ayudó a fundar el primer laboratorio de investigación psicológica de Francia, del que fue director. En 1895 fundó la primera revista de psicología francesa, L'Année Psychologique.

Diseñó junto a Théodore Simon, un test para la medida de la capacidad mental en los niños, la escala Binet-Simon, que apareció en 1905. Consistía en una serie de problemas destinados a medir la inteligencia general, donde los diferentes ítems estaban graduados según el nivel de edad al que la media de los niños podían resolverlo. La puntuación de un niño, basada en el número de respuestas correctas, marcaba la llamada "edad mental" del niño, que, dividida entre la edad cronológica, permitía obtener un índice (el "cociente" intelectual) que, multiplicado por cien, siguió siendo la medida típica de los tests de inteligencia general. En 1916 estas pruebas se tradujeron al inglés y pasó a llamarse Test de Stanford (porque se tradujo en esta Universidad).

Escribió en 1894 "La psicología de los grandes calculistas", convertido en una referencia entre los estudiosos del cerebro, la memoria y el talento excepcional.

Alfred Binet falleció el 18 de octubre de 1911 en París.


Fuente:
http://www.psicoactiva.com