martes, 16 de octubre de 2012

Amándote,... de José Ramón Marcos Sánchez

Tantos besos encerrados,…claman por ser liberados en la tierra de tu cuerpo,…para poder habitar perpetuados en la piel de tus deseos,….en el querer del queriendo,….tantas caricias pensadas,…quieren nacer del cariño,…para morir en tus miedos,…para nacerse de nuevo,….en el vivir del viviendo,…tantos suspiros ahogados,…guardan jadeos callados que gritaré en tus adentros,….hasta extinguirme agotado,…hasta agotar los secretos,…en el sentir del sintiendo,…tantos abrazos guardados,….esperan desesperados dentro del alma del tiempo,….para poder engendrarte,…para matar los recuerdos,…sin el dolor del doliendo,…tanto amor amordazado,….necesita romper sueños,….hasta llegar a inhalarte,….hasta clavarte en mi pecho,….para romper las distancias que desgarran sentimientos,…esas que a veces nos dañan,….y se ocultan en el alma del secreto de nosotros,...en lo lejano del cuando,…en el amar del amando,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.
Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos
Skype y Página oficial de Facebook: jose ramon marcos sanchez
Canal Youtube: turko1969

Relaciones tóxicas – Parte 2 por Merlina Meiler

¿Quién dijo que amar es dar sin ninguna clase de límites? En principio hay un límite bien claro, y es el respeto y el amor a uno mismo, que está por encima de todo lo demás. Si no te quieres ni te haces valer y ensalzas a otra persona al punto de priorizarla por sobre tu bienestar y estabilidad interna, incurriendo en sacrificios estériles, integras una relación tóxica. Si la comunicación con otra persona te hace decididamente mal, impide que desarrolles tu potencial, te frustra una y otra vez, implica que relegues deseos que son muy genuinos para ti, en síntesis, no sólo no suma sino que decididamente resta, ¿hasta cuándo seguirás tolerándola?

Amar con equilibrio es la clave hacia una vida emocional sana y placentera. Trae aparejado no permitir que persona alguna interfiera en otras actividades o áreas de nuestra vida, entender que es bien posible desarrollarse en lo que uno genuinamente desee, y además crear y disfrutar vínculos sanos con otras personas. No hay por qué dejar de lado nuestras expectativas, ilusiones, deseos y sueños por intentar sostener una situación que a las claras resulta insostenible, salvo que comprometamos nuestra integridad emocional, nuestra salud, el justo respeto que nos merecemos como seres valiosos que somos y el derecho legítimo a ser plenamente felices.

Si estás inmerso o inmersa en una situación de este tipo, tienes una salida… en realidad, muchas. Cuando tú lo decidas le podrás poner fin al sufrimiento y lograrás abrir la puerta de par en par a una realidad distinta, a un futuro lleno de concreciones, optimismo y buenos tratos.

En el caso de que te des cuenta que se ha generado una relación tóxica con un jefe o superior, tal vez no le hayas puesto punto final aún por miedo a perder el trabajo, a no poder valerte económicamente, a no encontrar otro empleo que pague tus cuentas… ¡bien se puede buscar un trabajo mientras nos vamos despidiendo de nuestro jefe tóxico!

Asimismo, siempre cuentas con la posibilidad real de decidir cambiar los términos de tu vínculo de pareja tóxico en el momento que estés preparado (o preparada) para hacerlo. Si te disocias del rol que asumiste en este vínculo (salvador, maltratado, quien-todo-lo-aguanta, perdedor, sumisa,etc.) la otra persona automáticamente cambiará su postura al tratarte ya que no encontrará el mismo eco de tu parte. Por ejemplo, para que haya una persona en rol de victimario debe existir su contraparte, alguien que asuma el rol de víctima. Si uno de los dos desaparece, el otro pierde fuerza y cambia su postura … ¡se desintegra este par de roles! Asimismo, este cambio de roles y de conductas desactivará el poder que la otra persona tiene sobre ti.

¿Se puede salvar una pareja que se relaciona de manera tóxica? Considero que es posible, si ambos miembros, sinceramente, se dan cuenta de que precisan hacer cambios drásticos y buscan ayuda profesional.

Tal vez no te resulte fácil controlar tus emociones o sentimientos, aunque sí puedes elegir qué hacer y qué no hacer con ellos. Eres libre para decidir qué clase de relaciones y de personas te rodearán cada día de tu vida.

Fuente:
http://www.mejoraemocional.com/