lunes, 8 de octubre de 2012

Ocupad@ en disfrutar la vida por Merlina Meiler

Acabo de leer un pensamiento de la actriz mexicana Salma Hayek con el que me identifiqué. Y creo que se aplica a distintas áreas de nuestra vida y en cómo mejorarlas fácilmente.

En un reportaje que le hizo la revista Harper’s Bazaar del Reino Unido (que se publicará el mes próximo), Salma confesó: “Estoy demasiado ocupada en disfrutar de la vida como para ponerme a hacer dietas”.

Ella logró expresar algo tan simple y básico con estas pocas palabras…

Es bastante común que nos sintamos infelices por no poder cumplir con los mandatos ajenos (de la sociedad, de los medios, de lo que se espera de nosotros). Algunas veces, incluso, están tan enraizados en nosotros mismos que llegamos a extremos muy poco saludables para satisfacerlos.

Y mientras tanto, la vida se pasa, junto con nuestra posibilidad de pasar buenos momentos.

Piénsalo objetivamente por unos minutos. No sientes, en algunos momentos, presiones desmedidas por ser una persona:

más flaca
más adinerada
más alta
más exitosa
con “mejores” rasgos físicos
con mejor auto
con mejor casa

Por supuesto que lograr alguna de estas propuestas u otras que deseas sonaría bien, pero ten cuidado de lo que sucede mientras realizas el intento. Tres puntos esenciales a tener en cuenta:

1. Enmárcate siempre dentro de límites sanos para intentar realizarlo – si notas que te estás excediendo u obsesionando, o que no puedes dejar de pensar en ello y se interpone entre ti y una vida equilibrada, sería conveniente ponerle un freno momentáneo y buscar ayuda profesional.

2. Siempre pero siempre, embárcate en el proceso de manera relajada.

3. Si te das cuenta que se ha tornado en una exigencia que no vale la pena, ya que eres muchísimo más que kilos, centímetros, dinero u opciones secundarias, ¡acéptate tal cual eres y, como bien propone Salma, disfruta la vida!

¿Hay algo que te ocupe demasiado como para que aproveches plenamente tu día?

Fuente:

El Estrés: Una tensión positiva.

El estrés o stress se presenta en diversas formas y tamaños, puede alcanzar a cualquier persona, en cualquier lugar, en cualquier circunstancia y en cualquier momento. Aunque está presente desde que existe el ser humano, cada día cobra más fuerza en los individuos.

La palabra estrés o stress proviene del griego Stringere, que significa provocar tensión. Según Hans Selye (1907-1982) el estrés "es la respuesta no específica del organismo a toda demanda que se le haga". Claude Bernard sugirió que los cambios externos en el ambiente pueden perturbar el organismo y que una de las principales características de los seres vivos reside en el poder de mantener la estabilidad de su medio ambiente interno aunque se modifiquen las condiciones del medio externo.

Este es un elemento clave, "la estabilidad del medio ambiente interno es la condición indispensable para la vida libre e independiente".

Quizás lo más importante para manejar el estrés es darse cuenta de que es algo sobre lo que la persona tiene control, cambiando la actitud, riéndose o desahogándose con alguien. No cabe duda que lo que distingue y caracteriza la vida y al ser vivo es la facultad de adaptación al cambio, lo que nos podría llevar a definir el estrés según: a) El estímulo, b) La respuesta, o c) El concepto estímulo-respuesta.

a) Estrés es la fuerza o el estímulo que actúa sobre el individuo y que da lugar a una respuesta de tensión.

b) Estrés es la respuesta fisiológica o psicológica que manifiesta un individuo ante una tensión ambiental.

c) Estrés es una consecuencia de la interacción de los estímulos ambientales y la respuesta característica del individuo.

Si estos cambios se hacen en armonía, es decir, si las respuestas son adecuadas al estímulo, se habla del buen estrés, indispensable para el desarrollo, el funcionamiento del organismo y la adaptación al medio ambiente. Si las demandas del medio son excesivas, intensas o prolongadas, pueden llegar a superar la capacidad de resistencia y de adaptación del organismo, en ese caso se produce el distrés o estrés negativo.

El estrés negativo o distrés aparece cuando el organismo no es capaz de adaptarse a la situación, de dar respuestas adecuadas a las demandas del entorno.

APRENDE A RECONOCER TU PROPIO ESTRÉS

Algunos signos comunes que puedes aprender a reconocer:

-Tensión inexplicable y sin motivo entre tus amigos, familiares y compañeros de trabajo, que antes no parecía existir.

-Cambios en el lenguaje: Hablar demasiado alto o demasiado rápido.

-Cambios en el lenguaje corporal que indican un cambio de comportamiento. Observa la postura, tono y flexibilidad muscular, expresiones faciales, ojos, tics nerviosos, bostezos. El stress puede afectar todo esto y más.

-Explosiones de rabia y otros signos de inestabilidad emocional.

DÍLE ADIÓS AL ESTRÉS EXCESIVO

Cuando se pierde el control por la más mínima cosa, cuando el trabajo y los problemas te están agobiando más de lo debido, cuando piensas que todo el mundo quiere perjudicarlo, incluso si estás teniendo insomnio y cada vez duermes menos, tal vez estés teniendo problemas de manejo de estrés. Afortunadamente contamos con una serie de pasos que podemos realizar para relajarnos y salir de la situación estresante en la que nos encontramos, aunque la situación se encuentra en nuestra propia mente siempre hace falta poner en marcha consejos prácticos y comprobados para prevenir el estrés:

* Dormir lo necesario: Lo normal son ocho horas, pero depende de cada persona. El sueño debe ser reparador, nos sentimos descansados cuando nos levantamos de la cama, con energías y con ganas de "comerse al mundo".

* Hacer ejercicio físico: Con una intensidad acorde con la edad y condición física de cada persona, el ejercicio físico ayuda a liberar tensiones y facilita el aumento de endorfinas, sustancias que provocan sensaciones placenteras. Además, el ejercicio físico mejora la respiración.

* Cuidar la alimentación: No sólo llevar una dieta equilibrada, sino comer con tiempo suficiente.

* Técnicas de relajación: Tomarse quince o veinte minutos al día para practicar estas técnicas. Si no se conocen, intentemos informarnos sobre el tema. La siesta diaria, aunque breve, es otra opción.

* Organizar bien el tiempo: La precipitación, las prisas, hacer las cosas a última hora y la acumulación desordenada de tareas causan estrés. Dediquemos a cada cosa su tiempo, sin olvidar reservar un tiempo para nosotros mismos.

* Separar el trabajo de la vida personal: No llevar trabajo pendiente a la casa y aprender a olvidarse de él cuando no trabajamos. Una opción: buscarnos otras "obligaciones" cotidianas cada día.

* Aprender a comunicar verbalmente nuestras cosas: Hablar de nuestros problemas con gente de confianza alivia tensiones internas.

* Romper la monotonía: La rutina es un factor que acompaña a la tensión emocional y genera insatisfacción y aburrimiento. Busquemos cosas nuevas y diferentes para hacer cada día.

PASOS PARA DISMINUIR EL ESTRÉS

1) APRENDE A DECIR "NO", sin sentirte culpable, o creer que lastimas a alguien. Querer agradar a todos es un desgaste enorme.

2) PLANEA tu día, pero deja siempre un buen espacio para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de ti.

3) CONCÉNTRATE en apenas una tarea a la vez. Por más ágil que sean tus cuadros mentales, tú te cansas.

4) OLVÍDATE de una vez por todas que eres indispensable en el trabajo, casa o grupo habitual. Por más que eso te desagrade, todo camina sin tu actuación.

5) SEPARA problemas reales de los imaginarios y elimínalos, porque son pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso para cosas más importantes.

6) INTENTA descubrir el placer de cosas cotidianas como dormir, comer y pasear, sin creer que es lo máximo que puedes conseguir en la vida.

7) EVITA envolverte en ansiedades y tensiones ajenas.

8) COMPRENDE que principios y convicciones inflexibles pueden ser un gran peso que evite el movimiento y la búsqueda.

9) ES NECESARIO tener siempre alguien a quien le puedas confiar y hablar abiertamente.

10) TEN PRESENTE SIEMPRE tus tres grandes e invaluables amigas: Intuición, inocencia y fe.

11) ENTIENDE de una vez por todas, definitivamente y en conclusión, que TU ERES LO QUE TU HAGAS DE TI MISMO(A).

Fuente: Oasis


Receta: TARTA DE QUESO Y FRESAS


Ingredientes:

• 200 g. de galletas tipo (tipo biscuit)
• 50 g. (1/4 de taza) de azúcar granulado
• 120 g. de mantequilla fundida
• 1 kg. de queso crema a temperatura ambiente (philadelphia)
• 1 taza (200 g) de azúcar
• 3 cucharadas (35 g) de harina
• 5 huevos enteros
• 1/3 de taza (80 ml) de nata líquida
• 1 cucharadita de extracto de vainilla
• ralladura de 1 limón
• 250 ml de crema agria o 1 yogur natural sin azúcar
• 2 cucharadas de azúcar blanco
• 1/2 cucharadita de extracto de vainilla

PREPARACIÓN

Machacar las galletas hasta que queden completamente trituradas. Echamos las migas en un tazón mediano y las mezclamos con 50 g de azúcar (1/4 de taza). Derretimos la mantequilla a fuego medio-bajo. La mezclamos con las migas de galletas y mezclamos hasta que queden completamente impregnadas.

En un recipiente desmontable engrasado echamos la mezcla y con ayuda del fondo de algún recipiente o vaso las aplastamos hasta que la base de la tarta quede uniforme. También extendemos la mezcla aproximadamente 2,5 cm en los bordes del molde. Cubrimos y refrigeramos mientras preparamos el relleno de la tarta de queso.

Ponemos en la taza de la batidora el queso crema, el azúcar (200 g) y la harina. Batir a velocidad media hasta que esté suave (alrededor de 1 minuto). Añadir los huevos, uno a la vez, batiendo bien (cerca de 30 segundos) después de cada adición.

Añadir la nata o crema de leche, la ralladura de limón y la vainilla y batir hasta que se incorpore (alrededor de 1 minuto).

Sacamos la base de la tarta del frigorífico y vertemos la mezcla sobre ella. Horneamos a 180ºC durante aproximadamente 15 minutos. Luego, reducimos la temperatura del horno a 120ºC y continuamos la cocción durante otra 1 1/2 horas o hasta que esté firme y sólo el centro de la tarta de queso parezca húmedo.

Retirar del horno y colocar sobre una rejilla. Para prevenir que aparezcan grietas en la superficie de la tarta de queso mientras se enfría, podemos pasar un cuchillo alrededor de la base, despegándola del borde.

En un bol mediano mezclar la crema agria, el azúcar (2 cucharadas=30 gramos) y la vainilla. Extendemos el relleno sobre la tarta de queso caliente y nuevamente lo metemos al horno durante 15 minutos más.

Retirar del horno y dejar enfriar (esta tarta de queso sabe mejor después de haber sido refrigerada durante unas 12 horas). Se puede comer tal cual o adornar con mermelada de fresas y fresas naturales o en conserva.

Fuente: