sábado, 6 de octubre de 2012

Competir por una pareja por Merlina Meiler


Ciertas personas tienen la tendencia a fijarse o a enamorarse de quienes que ya están en una relación con compromiso. El buscar situaciones de infidelidad no parece ser un elemento de disuasión a la hora de poner sus ojos en alguien. Si te das cuenta que este es un patrón repetitivo en tu conducta, es probable que lo que busques no sea exactamente formar una pareja con ese hombre o con esa mujer con la que te estás relacionando emocionalmente (o con quien estás intentando un acercamiento), sino competir con su pareja estable para ver quién sale victorioso.

Hay un momento de decisión antes de entregarnos a una relación amorosa. Puedes decidir dar o no dar el paso que te acercará a la otra persona, antes de hacerlo. Todos ponemos ciertos filtros antes de seguir avanzando: decimos que no, por ejemplo, si una persona no nos atrae físicamente, si tiene gustos diferentes a los nuestros o una forma de pensar que no nos parece interesante; en muchos casos, la posición económica o el nivel cultural también juegan un rol importantísimo.

Que el ser que deseamos esté o no acompañada debería ser un filtro de peso, pero para muchos no lo es. De hecho, a menudo vemos mujeres y hombres que intentan por todos los medios entrometerse en una pareja, desarmarla para quedarse con “el trofeo“. En muchos casos esto no es amor ni el deseo genuino de estar con quien nos desvela, sino solamente competencia con “la otra” o “el otro”. Se comparan inútilmente con quien ocupa el lugar “legal”, tratan de dejar rastros para que esa persona se entere, buscan el modo de demostrar que son mejores, más inteligentes, que cierto grado de poder sobre la persona compartida tienen…

¿Vale la pena semejante desgaste de energía? Considero que el amor fluye (o no fluye), que si alguien quiere estar contigo arreglará su situación personal naturalmente (si desea hacerlo), que forzar situaciones sólo trae aparejado resultados indeseados, y que siempre, pero siempre, debemos aceptar sólo lo que nos merecemos: ser el número uno en la vida de otra persona.

¿Cuál es tu opinión sobre este tema?

Fuente:

Receta: escondites de limón y coco


Ingredientes:

Para la masa:

75 gr de mantequilla
250 ml de leche
25 gr de levadura prensada
1 pizca de sal
100 gr de azúcar
450-500 grs de harina ( dependiendo de la clase de harina. Empezar con la cantidad mínima y según necesidad ir añadiendo mas poquito a poco. Hasta que la masa no se quede pegada a los dedos al tocarla)

Para el relleno:

50 gr de mantequilla
35 gr de coco rallado
50 gr azúcar
Ralladura de medio limón

Además:

1 huevo batido
Glasa (60 gr de azúcar glass, unas gotas de zumo de limón y 1 cda. de agua)
24 moldes de papel

Preparación:

Derretir la mantequilla (al fuego o en el microondas), añadirle la leche y templarla hasta los 37º (si no tenemos termómetro de cocina podemos saber la temperatura metiendo un dedo y si está templado sin quemar es una buena temperatura. Es muy importante ya que sino podemos "matar" la levadura).

Desmenuzar la levadura y disolverla en la leche.

Añadirle la sal, el azúcar y la harina. Trabajar la masa hasta que sea homogénea. Tapar con un trapo de cocina y dejar levar hasta doblar el volumen. Yo este paso lo hice en la Chefo en el programa 13.

*La masa recién amasada:



*La masa fermentada, ha doblado su volumen:



Hacer el relleno mezclando todos los ingredientes con una cuchara o un tenedor.

Sacar la masa a la mesa y desinflarla. Formar 24 bollitos iguales.



Hacerles un boquete con la ayuda del dedo o aplanarlos para después rellenarlos (como en la foto).



Rellenar con una cdta. de limon-coco.



Cerrar a pellizcos y poner la "costura" hacia abajo en los moldes de papel.







Dejar levar de nuevo en la bandeja que se vaya a usar para hornear. Tapados con el paño de cocina y hasta que vuelva a doblar el volumen.



*Los bollitos ya han fermentado y doblado su volumen:





Pintar los bollitos con cuidado con huevo batido.




Meter en el horno precalentado a 250º, de 6 a 8 minutos. Calor arriba y abajo sin aire ( si se le pone el aire se debe bajar la temperatura unos 20º ). Vigilando porque se dorarán enseguida.

*Los bollitos en el horno, crecen un poquito más:



*Los escondites ya van cogiendo color:



*Recién horneados:





Una vez que se hayan enfriado los bollitos se adornan con la glasa de azúcar glass y agua con unas gotitas de limón.


Fuente: