viernes, 5 de octubre de 2012

El plato del bien comer

Una herramienta útil que te puede ayudar a llevar una buena alimentación es el plato del bien comer, úsalo y lograrás llevar una dieta balanceada

Algunas veces, la rutina diaria y la falta de tiempo hacen que las personas no lleven una dieta balanceada y se olviden de consumir alimentos que les proporcionen las cantidades necesarias de nutrientes para un buen funcionamiento del organismo.

"El plato del bien comer. Una guía de alimentación para la población mexicana, que facilita la orientación alimentaria y puede así fomentar buenos hábitos de alimentación en la población para todos los grupos de edad", explica la nutrióloga Sandra Díaz.

¿En que nos beneficia?

Esta herramienta tiene como fin brindar orientación y ofrecer opciones prácticas para integrar una dieta correcta, adecuada a cada cultura, a las costumbres, las necesidades y posibilidades de cada individuo, para aprender a balancear sus alimentos de una manera práctica y sencilla.

- Es una muestra gráfica de las porciones que deben existir en cada comida.
- Nos proporciona una fácil identificación de los grupos de alimentos para la creación de menús saludables.
- Y ninguno de los grupos se privilegia sobre otro.

Clasifica a los alimentos en tres grupos

Verduras y frutas: aportan vitaminas, minerales y fibra, así como color y textura a la dieta. Como ejemplo de este grupo tenemos la naranja, el plátano, la papaya, el brócoli, las zanahorias y la calabaza, entre otros.

Recuerda que es importante incluir en la dieta diaria cinco porciones de verduras o frutas al día, de preferencia crudas y de la estación.

Cereales: son la principal fuente de la energía que el organismo utiliza para realizar sus actividades diarias por lo que su consumo es fundamental para el buen funcionamiento orgánico. Este grupo incluye el maíz, arroz, trigo y avena. Es preferible consumir los cereales integrales por su aporte en fibra.

Leguminosas y los alimentos de origen animal: es el grupo que aporta proteínas.

Entre las leguminosas encontraras: frijoles, lentejas y habas. Su consumo es recomendable de una a dos veces por semana.

Los alimentos de origen animal aportan también grasa saturada (colesterol), por lo que su consumo deberá limitarse a una cuarta parte de tu plato.

"Una dieta correcta, junto con la actividad física, son los pilares fundamentales que nos permiten mantener una buena salud", expresa la asesora nutricional.

¿Cómo saber si se lleva una buena alimentación?

Los siguientes puntos te ayudarán a encontrar tal respuesta:

Completa: Esto quiere decir que contenga todos los grupos de alimentos y por lo tanto todos los nutrimentos. Esto se logra al incluir al menos un alimento de cada grupo en cada comida.

Equilibrada: Los nutrimentos guardarán las proporciones entre sí, al integrar los menús de las comidas.

Suficiente: Se tienen que cubrir las necesidades nutricionales de cada persona de acuerdo a edad, sexo, estatura, actividad física o estado fisiológico.

Variada: Que incluya diferentes alimentos de los tres grupos en cada tiempo de comida.

Higiénica: Que se preparen, sirvan y consuman con limpieza.

Adecuada: Para los diferentes gustos, costumbres y disponibilidad de los mismos.

Puede sonar complicado, pero en realidad es más sencillo de lo que parece.

"La única limitación que existe para tener una dieta correcta es la imaginación que tengamos para crear combinaciones saludables", comenta la experta.

Esto es importante, no olvides acercarte a experto en nutrición ya que el te brindara información y te guiara para resolver todas tus dudas.

Fuente:

Receta: Tarta Selva Negra



Ingredientes: 

Para la base de masa quebrada:

125 gr de harina
60 gr de mantequilla
45 gr de azúcar glass
1 pizca de sal
1 yema de huevo
1 cucharada rasa de cacao puro

Para el bizcocho:

140 gr de chocolate fondant
75 gr de mantequilla
6 huevos
180 gr de azúcar
100 gr de harina
50 gr de maizena
2 cucharaditas de levadura

Para el relleno:

800 gr de cerezas de bote (yo utilicé mermelada de frambuesas)
500 ml de zumo de cerezas (el que queda en el bote)
4 cucharadas de maizena
2 cucharadas de azúcar
100 ml Kirschwasser (licor típico de la selva negra con un 42% de cerezas) o Ron (yo utilicé ron)
800 ml-1000 ml. de nata para montar
3 sobres de azúcar vainillada
4 sobres de estabilizante de nata o gelatina neutra

Preparación:

Lo primero preparé la base de masa quebrada y el bizcocho (el día antes para ahorrar tiempo).

Preparación masa quebrada:

Mezclar todos los ingredientes en un bol o sobre la encimera.
Extender sobre la base del mismo molde que vayamos a utilizar para hacer el bizcocho.
Meter en el horno precalentado a 175ºC durante 20 minutos.
Dejar enfriar y reservar hasta el momento de montar la tarta con mucho cuidado pues se rompe fácilmente.

Preparación del bizcocho:

Derretir el chocolate y la mantequilla al baño María o en el microondas.
Separar las claras de las yemas.
Montar las claras a punto de nieve con la mitad del azúcar.
Batir las yemas con el resto del azúcar hasta que blanqueen y estén espumosas y mezclar con el chocolate derretido (dejándolo enfriar).
Mezclar la harina, la levadura y la maizena y tamizarlas sobre la mezcla anterior alternando con las claras montadas hasta que esté todo incorporado.
Hornear en el horno precalentado a 180ºC durante 40-45 minutos. Comprobar con una aguja de punto si está hecho.
Desmoldar sobre una rejilla y dejar enfriar puesto del revés. La parte plana para arriba.
Cuando haya enfriado cortarlo en tres partes para que queden tres planchas (con un cuchillo de sierra es muy fácil).

Preparación del relleno:

Colar las cerezas y mezclar un poco del zumo con el azúcar y la maizena. El resto del zumo se pone en un cazo al fuego y un poco antes de que rompa a hervir se va incorporando sin parar de dar vueltas la mezcla con maizena para espesarlo.

Se sigue dando vueltas y se incorpora la mitad del Kirschwasser y las cerezas. En el momento en que rompe a hervir se aparta del fuego y se deja enfriar.

** Yo este paso no lo hice ya que no disponía del licor de cerezas y me decanté por utilizar mermelada de frambuesa como relleno, no me defraudó nada la verdad, la tarta quedó con un sabor buenísimo.

Montaje de la tarta:

Preparar un plato con una blonda.
Poner la base de masa quebrada sobre la blonda untada con un poco de mermelada de frambuesas. Sobre ella colocar la primera plancha de bizcocho. En este momento yo protejo la blonda con papel de aluminio cortado y puesto alrededor. Se sujeta con la base de masa quebrada. Una vez hecho esto, emborrachar el bizcocho con una mezcla de agua, ron, mermelada de frambuesa y azúcar (yo cojí un vaso de agua y le añadí dedo y medio de ron, una cucharada de azúcar, otra cucharada de mermelada y el resto de agua, lo colé y lo metí en un pulverizador). Una vez emborrachado el bizcocho le ponemos una capa de mermelada de frambuesa.
Montamos la nata con el azúcar y el estabilizante y ponemos una capa sobre la mermelada de frambuesa.
Cubrimos con la otra plancha de bizcocho y la emborrachamos de la misma manera. De nuevo ponemos otra capa de mermelada y otra de nata.
Cubrimos con la última capa de bizcocho y la emborrachamos.
Con la nata restante menos un poquito que reservaremos para adornar cubrimos la tarta con ayuda de una espátula y decoramos con chocolate.

En mi caso hice también las virutas de chocolate. De esta manera:

Derretí 200 gr de chocolate fondant en un bol en el microondas con mucho cuidado de que no se quemase. También se puede hacer al baño María.
Una vez derretido lo templé encima de la encimera extendiéndolo con la espátula hasta que enfrió bastante.
Lo extendí en una fina capa en la encimera y esperé hasta que tomó un color mate y había endurecido.
Una vez frío lo rasqué con una espátula cuadrada y así iban saliendo las virutas. 

Fuente: