miércoles, 26 de septiembre de 2012

Día del futuro por Merlina Meiler

Durante mucho tiempo deseaste obtener algo o cambiar una característica personal y lo has logrado.

Si te sitúas en ese momento, verás el presente como un día del futuro, en el que has alcanzado tu sueño.

Pero… y aquí hay un gran pero a tener en consideración:

Aunque solemos disfrutar nuestros logros y el lugar placentero al que hemos arribado con nuestro esfuerzo y dedicación, es bastante común, al mirar hacia atrás, echarnos culpas por cómo éramos, por no haber tomado resoluciones antes, por los “errores” cometidos.

Cuando recuerdes cómo eras o de qué se trataba tu vida antes de tu gran logro:

1. trátate bien y con cariño: en esas instancias, hiciste lo que pudiste en cada momento, con las herramientas que poseías a esa altura de tu vida. Ahora, a la distancia, probablemente tomarías otras decisiones, ¡has crecido y te has desarrollado, convirtiéndote en la persona íntegra que eres! Observar el amplio y arduo camino recorrido hasta ahora y los cambios que has efectuado con una visión de alguien mayor que cuida y protege a alguien menor es una actitud muy sana a adoptar.

2. no te autoflageles: estar resentido por no haber actuado antes o por haber dicho o hecho tal o cual cosa no tiene sentido a esta altura. Hacerse daño psíquicamente puede generar dolencias físicas y lo que pasó ya quedó saldado: tu presente lo demuestra. Deja partir el pasado de una vez y sitúate en este presente glorioso.2. perdónate: todos hemos cometido errores y tenemos en nuestro haber acciones de las que no nos enorgullecemos. Lacerarnos rememorando esos hechos una y otra vez los trae al presente y les da una vigencia que ya no tienen. Habitualmente se nos presentan pruebas (de carácter o espirituales, como prefieras entenderlas) en nuestro camino y superarlas implica un crecimiento interno enorme, ¡para enorgullecernos! Perdonarnos es un acto de humildad que permite reconocer que no estamos de acuerdo con cierta actitud que tomamos y cerrar esa herida internamente.

3. respétate: nunca pero nunca te faltes el respeto. Si tú crees que por haber cometido ciertos actos en el pasado eres “tonto”, “estúpido” o algo peor, ¿qué estás preparado a recibir de los demás? ¿Qué validaciones externas buscarás y, aunque las encuentres, no te alcanzarán, dejándote permeable al “qué dirán” permanentemente? Ten la autoestima bien alta por el ser que eres, por todo lo que has progresado, y respétate a rajatablas, a pesar de que haya acciones de las que te arrepientas: eras una persona confundida que ha aprendido cómo pararse frente a los acontecimientos que le han sucedido.

4. piensa que estás en un día del futuro, ese que tanto añoraste y por el que necesitaste pasar tanto sufrimiento o esfuerzo ¡Disfruta de todo lo que has conseguido! ¡Te lo mereces!

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