lunes, 17 de septiembre de 2012

Relación de Pareja – Manejo de las Diferencias

Cuando nuestra pareja no hace lo que queremos o necesitamos o por el contrario hace algo que no nos gusta, obviamente se produce un conflicto, un problema, desagrado y el malestar. Las diferencias son parte de la vida y de la convivencia. Como hemos mencionado en artículos anteriores, no hay nada malo en las diferencias en sí. Cuando las diferencias se manejan de la manera positiva o creativa, permiten y propician el crecimiento de cada persona y de la pareja como tal. Pero cuando no sabemos manejar las diferencias, las cosas se empeoran y las personas sufren mucho por el dolor que se produce. ¿Existen algunas técnicas o secretas para manejar las diferencias? ¡Claro que sí!

Veamos algunos:


1. Cuida tu comunicación. Céntrate en el mensaje “yo”
Ciertamente es necesario comunicar a tu pareja la inconformidad que se siente por dentro. Comunicarla es como dejar lo salir. Si no se comunica, la inconformidad se acumula y puede ser que se explote de mala manera, cuando no se aguanta más. Es necesario comunicar, pero hacerlo de manera constructiva, no destructiva. Cuando te sientes mal con lo que tu pareja ha hecho o ha dicho, nunca comiences la expresión con la palabra “tu”. Por ejemplo: “Tú hiciste tal cosa….”, “Tú dijiste esto…”, “Tú eres….”, “Tú no te das cuenta que….”. Estas expresiones llevan la carga de la culpabilidad y a nadie le gusta aceptarlo, por lo que la pareja de inmediato se pone a la defensiva y de seguro contestará de manera agresiva u ofensiva. Para evitar una ola de agresión, céntrate en el mensaje que comience con “Yo”. “Yo me siento ………, cuando tú haces tal cosa… o dices tal cosa, o no haces tal cosa….”, “Me parece que…..”, “Yo me doy cuenta de que….”, “Yo pienso que…” Esta forma de hablar no lleva una acusación, por lo que es mucho mejor recibida.

2. Investiga las razones del comportamiento de tu pareja, haz preguntas, indaga.
Cuando tu pareja hace algo que te sorprende y desagrada, antes de juzgar y criticar, indaga de una forma tranquila ?cual era la razón de esta actitud? Pregunta a tu pareja en un tono tranquilo y positivo porque ha hecho tal o cual cosa. Te sorprenderá la respuesta. Es impresionante la cantidad de veces que una acción es mal interpretada solo por la falta de la información. Así que nunca te precipites con las conclusiones, menos con acusaciones o juicios. Primero pregunta, escucha, se receptivo(a). Trata de ponerte en el lugar de tu pareja. ¿Qué harías tú en la misma situación?

3. Hazle sentir a tu pareja que le comprendes y que le apoyes, que no eres su enemigo (a)
Todos necesitamos sentirnos comprendidos. Cuando hablas con tu pareja sobre algo que te desagrada procura primero comprender sus razones y luego hacerle saber que lo comprendes. Comienza la frase “Comprendo tu punto de vista….”, “Entiendo que…” Hazle saber que comprendiste perfectamente lo que te dice tu pareja, que sabes lo que él o ella siente… Interpreta con tus propias palabras lo que tu pareja te ha dicho y los puntos en los cuales estás de acuerdo con él o con ella.

4. En vez de reclamar sugiere, trata de proponer una variedad de posibilidades
Para comunicar los puntos por los cuales no estás de acuerdo, tienes que vigilar tu tono de voz y tus expresiones para que no sean agresivos. Comienza la frase con: “también es cierto que…” Procura no usar un PERO… porque parece que lo que dice tu pareja no vale. Das tu opinión o argumentas con hechos que confirman tu posición. Si vas a expresar tu punto de vista, utiliza mensajes “YO”, habla por ti. Nunca hables mal de nadie, no descalifiques a nadie. Para arreglar la situación propón una solución, diciendo “Por lo tanto sugiero… o ¿qué podríamos hacer?…” No te limites a una sola opción de la solución, dentro de las posibilidades siempre propón varias soluciones u opciones. De esta forma el mensaje se recibe con mayor posibilidad de aceptación, ya que la persona se concentra en las opciones y no en tu negación.

5. Abre tu mente, escucha, no seas rígido (a), sino flexible. Negociar
Es importante ser flexible y poder negociar la posible solución en la cual ambos se sentirían bien. No te pongas en una situación rígida: ¡Ahora o Nunca!, ¡Esto o Nada!, ¡Si o si! Siempre existen soluciones al-ternas, pero si estas a la defensiva no podrías ver las otras posibilidades. No trates de ganar todas las batallas. Aprende a ceder y a negociar. Se creativo (a), en cualquier situación existen soluciones poco habituales, o no tradicionales. Ten la mente abierta para todas las posibilidades.

6. Se prudente
Existen situaciones difíciles, de tensión, de frustración. La persona que está sumergida en las circunstancias difíciles no está disponible para una buena comunicación o una buena respuesta. Es importante ser respetuoso y prudente. Comenzar a reclamar, reprochar o quejarse cuando tu pareja esta abrumada, estresada, tensa, preocupada, molesta, frustrada es un acto de imprudencia total. Es necesario esperar otro momento más apropiado para la comunicación.

7. Agradece cuando tu pareja hace algo bien, pero Nunca haciéndole “la charla”
Uno de los errores que cometemos todos en la vida de la pareja es que no dejamos “pasar una” cuando se trate de algo malo, pero cuando nuestra pareja hace algo bien, lo recibimos como algo lo mínimo esperado, lo cual ni nos llama la atención. No agradecemos ni reconocemos el bien que nos hace la pareja. Cuando solo se destaca lo malo y lo bueno queda desapercibido, la relación va a ir desgastando. Es necesario implementar los estímulos positivos, agradecer, reconocer, recompensar las buenas acciones. El simple hecho del placer de estar juntos debe ser destacado.

Aprovecha cualquier momento que tu pareja haga algo bien y agradécelo de manera sincera y espontanea, puede ser con un beso, un abraso, una mirada, un gesto, un “gracias”, etc. Importante: NUNCA se te ocurra aprovechar que hace algo bueno para echarle la charla o intentar solucionar conflictos de otro tipo, Ej.: “si fueses así siempre que bien nos iría”, “ves como cuando quieres puedes resultar adorable”, etc.

8. No tomes nada demasiado en serio
No olvides que en la vida nada es eterno, y todo es relativo. Nunca pierdas el sentido de humor y la capacidad de reírte, ver lo chistoso en cada situación. No tomes nada demasiado en serio, ni a ti mis-mo(a). La risa baja la tensión y permite que la mente se relaje. La mente relajada permite ver las cosas desde el punto de vista diferente. El sentido de humor es imprescindible en cualquier relación, mucho más en una relación de amor. No olvides de utilizar tu mejor herramienta: ¡La sonrisa!
Te deseo todo lo mejor en tu relación de pareja!

Gracias
Laura Bellarosa

Museo Nacional de Antropología


Este emblemático recinto fue construido por el Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, con la colaboración de ingenieros, arquitectos y asesores científicos, en tan solo 19 meses. Fue inaugurado el 17 de septiembre de 1964 por el Presidente de la República, Adolfo López Mateos.

El Museo tiene una extensión de 70 mil metros cuadrados. En áreas cubiertas se ubican 22 salas de exhibición, auditorios, oficinas y la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, mientras que en las descubiertas pueden observarse patios, jardines y estacionamientos.

Construcción


En la década de los 60 del siglo pasado, un grupo de hombres visionarios se plantearon la idea de reunir el valioso acervo cultural de México en un sólo recinto. Se plantearon diversas interrogantes como cuál sería su arquitectura y su museografía, así como aspectos referentes a la investigación de sus colecciones y la recopilación de las piezas prehispánicas que representarían el amplio mosaico cultural del país.

El guión museográfico contempló integrar la riqueza histórica y artística de las culturas prehispánicas y contemporáneas, con la obra de los artistas plásticos que en su mayoría habían ganado el Premio Nacional de Arte. Gracias a su participación, en el interior del museo puede apreciarse un amplio panorama de tendencias artísticas practicadas en el México de los sesenta.

La magna obra, no sólo contempló la edificación del museo, sino también el modo en que sus espacios debían albergar y exhibir la magnífica colección de arte indígena perteneciente a la nación.

El Museo fue el resultado del esfuerzo de un equipo de arquitectos, antropólogos, historiadores y técnicos, quienes con entrega y gran organización, lograron crear uno de los más destacados ejemplos museísticos del mundo.

Salas

El museo brinda una visión antropológica del México prehispánico. El recorrido abarca las siguientes regiones culturales:

Arqueología (Planta baja): Culturas indígenas de México, Introducción a la antropología, Poblamiento de América, Preclásico en el Altiplano central, Teotihuacan, Los toltecas y su época, Mexica, Culturas de Oaxaca, Culturas de la costa del golfo, Maya, Culturas de occidente y Culturas del norte.

Etnografía (Primer piso): Pueblos indios, Gran Nayar, Puréecherio, Otopame, Sierra de Puebla, Oaxaca: pueblos indios del sur, Costa del Golfo: Huasteca y Totonacapan, Pueblos mayas, Noroeste: sierras, desiertos y valles y Los nahuas.

Paraguas

Una de las obras escultóricas más representativas del MNA es el “Paraguas”, una estructura arquitectónica monumental que se liga con viguetas de acero y que sostienen una cubierta monumental, cuyos elementos en su conjunto contribuyen a dar la impresión de la universalidad de la cultura de México.

El “Paraguas” respeta los tres elementos clásicos de una columna: base, fuste y capitel, y conserva como ejes básicos los cuatro puntos cardinales que representan el simbolismo de la columna: Integración de México (vista al Este), Proyección de México (vista al Oste), y en los lados norte y sur, las etapas formativas de México: Independencia, Reforma y la Revolución.



Fuente:
http://www.inah.gob.mx