sábado, 15 de septiembre de 2012

5 pasos simples para controlar tu ira de Ana Varik


¿Cuántas veces has perdido el control de ti mismo cuando estás enojado? ¿ Hiciste o dijiste algo que lamentas en el tiempo?

Supongo que todos lo hicimos. Es normal, y después de todo, somos seres humanos.

Cada uno de nosotros se enfrenta con el problema de la ira. La principal diferencia entre tú y yo es que, ¿sabes cómo obtener el control de la ira, en vez de dejar que te controle?.

No es fácil obtener el control de tu ira, sobre todo cuando son provocados en ciertas situaciones. Sin embargo, si tú le estás haciendo frente a esa situación, la próxima vez, tú puedes probar mis 5 sencillos pasos.

Paso 1: Identifica lo que te molesta
Empieza con identificar lo que trastorna tus sentimientos o emociones. Cálmate, apártate de todo lo que estás haciendo o de la situación de ira en la que te encuentras, a continuación, haz una respiración profunda y pon tu mente clara. Piensa, ¿qué te trajo a esta situación?.

Tú necesitas saber lo que está mal para poder corregirlo. ¿Verdad?

Paso 2: Utilízala como una señal de parada
Cuando hayas terminado con el paso 1, probablemente ya sabrás lo que te hizo enojar. Puede que no tengas una idea clara, completa de ella, pero está bien. Por lo menos tienes “algunas“ ideas.

Utilízalo como una señal de alto para tu cólera. Estás molesto porque las pequeñas voces en tu cabeza, te están diciendo a ti mismo, las cosas que te causan malestar. Este cambio provoca una conmoción en tus sentimientos, por lo que termina en la ira.

Detiene todas estas voces que hablan dentro de ti, para ser capaz de pensar en forma independiente y no serás influido por ellas o por la situación.

Paso 3: Piensa cosas positivas
Es importante pensar en positivo. Tú puedes contrarrestar tus pensamientos molestos, enmarcando tu mente, para poder tener un mensaje positivo de tí mismo. Piensa algo agradable, que te hará sentirte mejor.

Por ejemplo, “este sentimiento de enojo es sólo temporal y no quiero decir o hacer algo estúpido que me arrepentiré de mis acciones más tarde.”

Pon frenos a tus sentimientos. Trata de disminuir tu velocidad y tomálo con calma.

Paso 4: Aclara tu situación
Aclara la situación por tí mismo. Pregúntate , “¿Lo que realmente está pasando en esta situación?”

A continuación, puedes sentirte decepcionado, pero no enfurecido con la persona que estas creando.

Paso 5: Piensa en metas constructivas
Trata de establecer metas más realistas para ti mismo, en lo que respecta a la situación que te irrita.

Pregúntate a ti mismo, “¿Cuáles son las soluciones alternativas que uso para resolver esta situación?”

Se específico en tanto te sea posible, y concreto.

“¿Qué puedes hacer para cambiar esta situación?”

Haz una lista de las opciones constructivas, que tú tienes en mente para poder alcanzar tus metas.

Pregúntate, “¿Qué acciones constructivas puedo tomar para alcanzar mis metas?”

Por último, elige una opción constructiva para llegar a tu objetivo y actúa rápidamente sobre él.

Los 5 pasos simples que me acabas de señalar es exactamente lo que hago cuando me enfrento a situaciones de enojo. Tú puedes tratar de enfrentan esas situaciones.

Todos nos enojamos, a veces, pero lo importante es, “¿Qué puedo hacer para superar esta situación ?“.

Obtener el control de la ira, en vez de dejar que me controle.

El alma de la mujer,... José Ramón Marcos Sánchez

Voy a partir la distancia que me separa de ti,…. voy a llegarte hasta donde ni siquiera tu llegaste,… y desgarraré a caricias tu cuerpo hasta hacerlo mío,… y haré míos tus jadeos,… y besaré cada uno de los suspiros que el amor te arrebató,…. cada latido que tienes pendiente en el deseo de ser amada,…. quiero que sientas lo bello de lo que ocultas,… y poseer esas partes censuradas que claman su libertad,… hasta extasiar la pasión siendo esclavo de tus ganas,…. voy a ser la salvaje realidad que mate tus fantasías,… el instinto de la carne que velara tu cariño,… para darte el respeto suficiente,…. la ternura necesaria,… el placer inagotable,… y consumar esos sueños imposibles que sueñas en soledad,…. y llenar tus deseos de recuerdos,… para que revivan en tu intimidad,… y lloverme en tus vacíos hasta llenarlos de mi,… hasta saciar de plenitud el total de la lujuria,… y rodearte con mis brazos para proteger tus miedos,… y que brote lo más bello que la belleza engendró,… eso que te habita dentro,... eso que alguien llamó,… el alma de la mujer,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez

Biografía de Agatha Christie

(Torquay, Reino Unido, 1891-Wallingford, id., 1976) Autora inglesa del género policíaco, sin duda una de las más prolíficas y leídas del siglo XX. Hija de un próspero rentista de Nueva York que murió cuando ella tenía once años de edad, recibió educación privada hasta la adolescencia y después estudió canto en París. Se dio a conocer en 1920 con El misterioso caso de Styles. En este primer relato, escrito mientras trabajaba como enfermera durante la Primera Guerra Mundial, aparece el famoso investigador Hércules Poirot, al que pronto combinó en otras obras con Miss Marple, una perspicaz señora de edad avanzada.


Agatha Christie

En 1914 se había casado con Archibald Christie, de quien se divorció en 1928. Sumida en una larga depresión, protagonizó una desaparición enigmática: una noche de diciembre de 1937 su coche apareció abandonado cerca de la carretera, sin rastros de la escritora. Once días más tarde se registró en un hotel con el nombre de una amante de su marido. Fue encontrada por su familia y se recuperó tras un tratamiento psiquiátrico. Dos años después se casó con el arqueólogo Max Mallowan, a quien acompañó en todos sus viajes a Irak y Siria. Llegó a pasar largas temporadas en estos países; esas estancias inspiraron varios de sus centenares de novelas posteriores, como Asesinato en la Mesopotamia(1930), Muerte en el Nilo (1936) y Cita con la muerte(1938).

La estructura de la trama de sus narraciones, basada en la tradición del enigma por descubrir, es siempre similar, y su desarrollo está en función de la observación psicológica. Algunas de sus novelas fueron adaptadas al teatro por la propia autora, y diversas de ellas han sido llevadas al cine. Entre sus títulos más populares se encuentran Asesinato en el Orient-Express (1934), Muerte en el Nilo (1937) y Diez negritos (1939). En su última novela, Telón (1974), la muerte del personaje Hércules Poirot concluye una carrera ficticia de casi sesenta años.

Quizá su mejor obra es una de las primeras, El asesinato de Roger Ackroyd (1926), en la que la autora se sirvió del relato en primera persona para ocultar y al mismo tiempo revelar la identidad del asesino. EnEl asesinato de Roger Ackroyd, el médico rural Sheppard no sólo representa el papel de ayudante del detective belga Hércules Poirot, sino que anota también los acontecimientos originados por un asesinato por envenenamiento ocurrido con anterioridad, un suicidio y el crimen mencionado en el título. Proyecta publicar cierto día su informe como uno de los pocos casos "no resueltos" por el famoso Poirot, y mantiene tan refinadamente encubiertos los datos relativos a su propio papel, que al final permite que el propio Poirot vea sus anotaciones.

Lo que según sus propias manifestaciones seducía a Agatha Christie de esta constelación era la necesidad de formular determinados pasajes del informe de una manera tan ambigua, que al final, cuando Poirot reúne las piezas sueltas del rompecabezas, el consternado lector tiene que confesar que erróneamente no incluyó al farsante Sheppard en sus consideraciones. Esta refinada construcción ha convertido El asesinato de Roger Ackroyd en una de aquellas raras novelas policíacas cuya segunda lectura produce en el aficionado a este género más placer intelectual que la primera.

Agatha Christie ha tenido admiradores y detractores entre escritores y críticos. Se le acusa de conservadurismo y de exaltación patriótica de la superioridad británica. Pero se reconoce también su habilidad para la recreación de ambientes rurales y urbanos de la primera mitad del siglo XX de la isla inglesa, su oído para el diálogo, la verosimilitud de las motivaciones psicológicas de sus asesinos, e incluso su radical escepticismo respecto de la naturaleza humana: cualquiera puede ser un asesino, hasta la más apacible dama de un cuidado jardín de rosas de Kent.

Además de investigadores ocasionales, como un voluminoso y burocrático detective, imitación del míster Pond de G. K Chesterton, o una pareja de jóvenes espías ingleses adiestrados en la Primera Guerra Mundial, inventó dos de los detectives más famosos del género: Hércules Poirot, belga residente en Londres, ayudado por un inepto coronel Hastings que homenajea al Watson de Arthur Conan Doyle, y Miss Marple, una solterona chismosa que extrae de lo observado en su pueblo natal, St. Mary Mead, el saber necesario para descubrir, mediante sorprendentes analogías, la autoría de crímenes misteriosos en las casas de campo o en los hoteles y balnearios que suele visitar.

Agatha Christie fue también autora teatral de éxito, con obras como La ratonera o Testigo de cargo. La primera, estrenada en 1952, se representó en Londres ininterrumpidamente durante más de veinticinco años; la segunda fue llevada al cine en 1957 en una magnífica versión dirigida por Billy Wilder. Utilizó un seudónimo, Mary Westmaccot, cuando escribió algunas novelas de corte sentimental, sin demasiado éxito. En 1971 fue nombrada Dama del Imperio Británico.


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