viernes, 7 de septiembre de 2012

Ser madres en la adolescencia

Actualmente existen muchos casos de menores de 15 años que se encuentran en estado de gravidez, es una etapa de desarrollo humano, a nivel físico, psicológico y emocional, aparte de ser una etapa de grandes cambios, y donde la personalidad de la persona se encuentra en un momento de afianzamiento.

Hoy quiero hablarles de estas madres que no por ser jóvenes no pueden llegar a convertirse en buenas madres.

Lo analizaremos desde dos puntos de vista: El primero: Desde una madre que tiene una hija adolescente embarazada, y el segundo: Desde la propia adolescente embarazada.

El primer punto: Si tienes una hija menor de 15 años que se ha embarazado, qué fue lo primero que le recomendaste hacer? Algunas madres cometen un grave error al decirles a sus hijas que hagan perder al feto o sea que lo aborten, estas madres considero que no son dignas de llamarse mamás! Acaso tu no pasaste por eso? Acaso no aprendiste tu valor? O misión en la vida? Qué clase de madre recomendaría tal atrocidad! No me extenderé mucho con este tipo de mujeres, que piensan que un hijo es un obstáculo para la vida, porque no se lo merecen.

Continuando con tu rol de madre, desde el primer momento en que tu hija adolescente te comenta de su estado debes brindarle tu apoyo incondicional, la familia es lo primero, ella lo primero que pensará es en su familia, luego el qué dirán los demás ( en realidad eso es lo menos que importa), así que solo ocúpate de que tu hija sienta tu apoyo, y nunca le reproches nada, enséñale como lo hiciste tú, a veces necesitarás recordarle su responsabilidad sobre todo cuando quiera salir a divertirse y no pueda, una madre que tiene una hija adolescente embarazada debe considerarse seriamente la guía de esta y del que está esperando. Prepárale la mezcla para el cimiento, en el cual ella misma pueda construir su propia vida.

El segundo punto: La madre adolescente, para ti sin duda es cómo un terremoto, que viene a sacudir tu mundo, tu vida, imagino que no lo planeaste de esta forma, eso es lo que hará en tu vida, pero siempre será para el bien, para que tú puedas valorar la vida, TU VIDA.

Sucederán cambios en ti, pero no te asustes, podrás hacerlo te lo aseguro porque dentro de ti existe una fuerza infinita y no importará nada ni nadie solo tú y tu bebé.

Quizás haya cosas que debas postergarlas como el estudio, o quizás no, lo importante es que eres joven y tendrás muchas oportunidades en la vida para continuar o realizar tus sueños.

No tomes a un embarazo a la ligera cuídate a ti misma, quiérete, y verás cómo todo te saldrá muy bien.

Recuerda que tu responsabilidad como madre estará siempre en primer lugar, deberás hacer otras tareas sin descuidar tu rol de mamá.

A veces sucede que no sientes ningún apoyo ni de tus amigos ni de tu familia, y menos de tu pareja! en estos casos el joven padre no es consciente de su responsabilidad como tal ( aunque hay excepciones), es el apoyo del padre lo que más reclamarás si no lo ha estado haciendo, es importante que creas en ti, y pienses en tu futuro y en el de tu hijo siempre mentalizándote de que todo saldrá bien.

Esperar un hijo en la etapa de la adolescencia es un acto admirable, pero ojo solo lo es cuando tú reconoces el valor de la vida y pones todo tu esfuerzo a construir un futuro magnifico para ti y tu hijo/a.

¡El futuro del mundo depende de ti y de tu hijo/a, no lo olvides!


Fuente:

¡Quierete más!

¡Una flor aunque le falte un pétalo sigue siendo una flor!

Nunca te sientas inferior, ámate por lo que eres, no existe una mujer fea e incapaz de lograr lo que sueña por sí misma. Acuérdate de tus sueños, no los dejes tirados en un rincón, solo por ser mamá.

A veces te costará un poco darle continuidad a tus proyectos personales y profesionales, no obstante piensa que es una etapa por la que pasas y ahora que eres madre tu bebé te necesita más que a nadie en el mundo, así que no te sientas mal si tienes que postergar tus sueños o proyectos, luego los podrás concretar, pero eso sí, nunca los olvides.

Por eso te digo quiérete más porque así podrás transmitirle esa felicidad a tu niño/a, una mamá con visión de futuro y con proyectos aporta mucho más en su hijo.

¡Tus eres una mujer muy valiosa si nadie te lo ha dicho te lo digo yo!

Hay mujeres que luego de dar a luz pues se sienten muy bien, se sienten renovadas y alegres, contenidas emocionalmente por su pareja o familiares, a esas mujeres les felicito!. Otras en cambio, se encuentran solas y con un sentimiento de desvalorización muy por debajo de lo que son realmente, cuando no debieran de sentirse así; por estas razones:

- NO ESTAN SOLAS: Por la simple razón de que tienen a su bebé, un ser único que les acompañará el resto de sus vidas, valórate por eso, quiérete aún más por eso.

- REALMENTE SON VALIENTES: El doble al decidir tener a su bebé.

Por eso a estas queridas mamás les aliento, y pues a cada una de ustedes les digo: Quiérete Más y mantén tu esperanza siempre contigo de que las cosas van a mejorar solo depende de ti y el valor que te des para dárselo a tu niño.

Fuente:

El destiempo del miedo al adiós,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Por si no vuelvo a sentir,… quiero decir lo que siento,… quiero decir,… que lo siento,…. que siento los silencios dados que se saciaron de orgullo,… que murieron silenciados,… y siento las palabras dichas que se llenaron de ego,… que sólo al ego importaron,… siento haber sido lejano disfrazado de cercano,… y haber herido cariños que no querían “a cambios“,… y siento no haber perdonado a los que me hicieron daño,… a los que no me dañaron,…. siento el dolor causado a los que me condonaron,…. y a los que fingieron hacerlo pero nunca lo lograron,… siento los besos huidos en rostros necesitados,… y siento alguno mentido que nunca debí haber dado,… siento haber amado poco a los que tanto me amaron,… y siento no haber sabido querer,… por quererme demasiado,…. siento mi cobardía en el destiempo del miedo al adiós,… y siento no poder matar al que ha matado mi tiempo,… siento tener que morir para valorar la vida,… y siento profundamente el tener que despedirme,… diciendo sólo… “lo siento”,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
E-MAIL y MSN:joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos