viernes, 7 de septiembre de 2012

Disfruta de los pequeños y grandes momentos de la vida

Desde que nace tu bebe, o incluso antes, la vida te regala momentos que dependen de ti aprovecharlos o no, disfrutando cada segundo como si fuera el último, aunque recomendaría no pensar tanto en el final, en ocasiones cuando tenemos un proyecto no disfrutamos el proceso cuando debiera también de ser satisfactorio de manera tal que cuando se llegue a la meta anhelada puedas experimentar una gran felicidad por haberlo logrado.

Nueve meses de amor, nueve meses en que te unes a la vida nuevamente y descubres que llevas en ti un valioso ser que no por ser minúsculo no tiene derecho a vivir.

¿Cómo disfrutas de tu vida? las palabras no explicarían lo que siente una mujer que está esperando un hijo, un regalo de amor, una bendición, a veces hasta un milagro que nos revela que Dios aún no se ha decepcionado de los hombres, disfrutar de la vida es respirar, es albergar en nuestro corazón paz y armonía, es regalarle al mundo entero nuestra propia existencia como seres únicos e irrepetibles que somos.

Vivimos para crecer, emprendemos el camino hacia la vida desde el momento en que somos concebidos sin saber aún lo valioso que somos, nacemos con una luz dentro, una llama que depende de ti mantenerla encendida, esa luz, ese fuego está destinado a iluminar el mundo.

Disfruta de tu vida como sea, a pesar de las dificultades que te toque vivir, no debes perder la esperanza que es la razón para no perder tú fe en tu propia vida, cree en ti, cree en un mundo mejor.

Arriésgate más, corre riesgos de manera que no te quedes sentado a ver tu vida pasar frente a tus ojos, después de todo la vida es un riesgo, todos estamos expuestos a circunstancias que podrían hacer que nuestra vida termine en un segundo, por eso te digo valora cada momento que vivas, no llenes tu mente y tu corazón de cosas negativas alégrate, tu vives por algo, eres lo más bonito que existe ya sea con tus defectos o virtudes llénate de energía por estar vivo y vivir un día más!.

Recuerda estas de paso en este viaje, aprovecha y construye tu propia vida, no dejes que nadie interfiera en ella salvo las ayudas que podrías recibir para lograr lo que quieres, tu destino depende de ti, tu vida es tuya y de nadie más, tus elecciones del presente construirán tu gran futuro, solo necesitas ver dentro de ti, despertar a tu ser interior y descubrir el valioso secreto de la vida: TU.

Manifestaciones de una pequeña mujer que ha vivido la maravillosa experiencia de ser una Gran Madre.

Fuente:

Ser madres en la adolescencia

Actualmente existen muchos casos de menores de 15 años que se encuentran en estado de gravidez, es una etapa de desarrollo humano, a nivel físico, psicológico y emocional, aparte de ser una etapa de grandes cambios, y donde la personalidad de la persona se encuentra en un momento de afianzamiento.

Hoy quiero hablarles de estas madres que no por ser jóvenes no pueden llegar a convertirse en buenas madres.

Lo analizaremos desde dos puntos de vista: El primero: Desde una madre que tiene una hija adolescente embarazada, y el segundo: Desde la propia adolescente embarazada.

El primer punto: Si tienes una hija menor de 15 años que se ha embarazado, qué fue lo primero que le recomendaste hacer? Algunas madres cometen un grave error al decirles a sus hijas que hagan perder al feto o sea que lo aborten, estas madres considero que no son dignas de llamarse mamás! Acaso tu no pasaste por eso? Acaso no aprendiste tu valor? O misión en la vida? Qué clase de madre recomendaría tal atrocidad! No me extenderé mucho con este tipo de mujeres, que piensan que un hijo es un obstáculo para la vida, porque no se lo merecen.

Continuando con tu rol de madre, desde el primer momento en que tu hija adolescente te comenta de su estado debes brindarle tu apoyo incondicional, la familia es lo primero, ella lo primero que pensará es en su familia, luego el qué dirán los demás ( en realidad eso es lo menos que importa), así que solo ocúpate de que tu hija sienta tu apoyo, y nunca le reproches nada, enséñale como lo hiciste tú, a veces necesitarás recordarle su responsabilidad sobre todo cuando quiera salir a divertirse y no pueda, una madre que tiene una hija adolescente embarazada debe considerarse seriamente la guía de esta y del que está esperando. Prepárale la mezcla para el cimiento, en el cual ella misma pueda construir su propia vida.

El segundo punto: La madre adolescente, para ti sin duda es cómo un terremoto, que viene a sacudir tu mundo, tu vida, imagino que no lo planeaste de esta forma, eso es lo que hará en tu vida, pero siempre será para el bien, para que tú puedas valorar la vida, TU VIDA.

Sucederán cambios en ti, pero no te asustes, podrás hacerlo te lo aseguro porque dentro de ti existe una fuerza infinita y no importará nada ni nadie solo tú y tu bebé.

Quizás haya cosas que debas postergarlas como el estudio, o quizás no, lo importante es que eres joven y tendrás muchas oportunidades en la vida para continuar o realizar tus sueños.

No tomes a un embarazo a la ligera cuídate a ti misma, quiérete, y verás cómo todo te saldrá muy bien.

Recuerda que tu responsabilidad como madre estará siempre en primer lugar, deberás hacer otras tareas sin descuidar tu rol de mamá.

A veces sucede que no sientes ningún apoyo ni de tus amigos ni de tu familia, y menos de tu pareja! en estos casos el joven padre no es consciente de su responsabilidad como tal ( aunque hay excepciones), es el apoyo del padre lo que más reclamarás si no lo ha estado haciendo, es importante que creas en ti, y pienses en tu futuro y en el de tu hijo siempre mentalizándote de que todo saldrá bien.

Esperar un hijo en la etapa de la adolescencia es un acto admirable, pero ojo solo lo es cuando tú reconoces el valor de la vida y pones todo tu esfuerzo a construir un futuro magnifico para ti y tu hijo/a.

¡El futuro del mundo depende de ti y de tu hijo/a, no lo olvides!


Fuente:

¡Quierete más!

¡Una flor aunque le falte un pétalo sigue siendo una flor!

Nunca te sientas inferior, ámate por lo que eres, no existe una mujer fea e incapaz de lograr lo que sueña por sí misma. Acuérdate de tus sueños, no los dejes tirados en un rincón, solo por ser mamá.

A veces te costará un poco darle continuidad a tus proyectos personales y profesionales, no obstante piensa que es una etapa por la que pasas y ahora que eres madre tu bebé te necesita más que a nadie en el mundo, así que no te sientas mal si tienes que postergar tus sueños o proyectos, luego los podrás concretar, pero eso sí, nunca los olvides.

Por eso te digo quiérete más porque así podrás transmitirle esa felicidad a tu niño/a, una mamá con visión de futuro y con proyectos aporta mucho más en su hijo.

¡Tus eres una mujer muy valiosa si nadie te lo ha dicho te lo digo yo!

Hay mujeres que luego de dar a luz pues se sienten muy bien, se sienten renovadas y alegres, contenidas emocionalmente por su pareja o familiares, a esas mujeres les felicito!. Otras en cambio, se encuentran solas y con un sentimiento de desvalorización muy por debajo de lo que son realmente, cuando no debieran de sentirse así; por estas razones:

- NO ESTAN SOLAS: Por la simple razón de que tienen a su bebé, un ser único que les acompañará el resto de sus vidas, valórate por eso, quiérete aún más por eso.

- REALMENTE SON VALIENTES: El doble al decidir tener a su bebé.

Por eso a estas queridas mamás les aliento, y pues a cada una de ustedes les digo: Quiérete Más y mantén tu esperanza siempre contigo de que las cosas van a mejorar solo depende de ti y el valor que te des para dárselo a tu niño.

Fuente:

El destiempo del miedo al adiós,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Por si no vuelvo a sentir,… quiero decir lo que siento,… quiero decir,… que lo siento,…. que siento los silencios dados que se saciaron de orgullo,… que murieron silenciados,… y siento las palabras dichas que se llenaron de ego,… que sólo al ego importaron,… siento haber sido lejano disfrazado de cercano,… y haber herido cariños que no querían “a cambios“,… y siento no haber perdonado a los que me hicieron daño,… a los que no me dañaron,…. siento el dolor causado a los que me condonaron,…. y a los que fingieron hacerlo pero nunca lo lograron,… siento los besos huidos en rostros necesitados,… y siento alguno mentido que nunca debí haber dado,… siento haber amado poco a los que tanto me amaron,… y siento no haber sabido querer,… por quererme demasiado,…. siento mi cobardía en el destiempo del miedo al adiós,… y siento no poder matar al que ha matado mi tiempo,… siento tener que morir para valorar la vida,… y siento profundamente el tener que despedirme,… diciendo sólo… “lo siento”,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
E-MAIL y MSN:joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos

Lo mucho que tenemos

“El señor VishnU estaba tan harto de las continuas peticiones de su devoto que un día se le apareció y le dijo: 'He decidido concederte las tres cosas que desees pedirme. Después no volveré a concederte nada más'”.

Lleno de gozo, el devoto hizo su primera petición sin pensarlo dos veces. Pidió que muriera su mujer para poder casarse con una mejor. Y su petición fue inmediatamente concedida.

Pero cuando sus amigos y parientes se reunieron para el funeral y comenzaron a recordar las buenas cualidades de su difunta esposa el devoto cayó en cuenta de que había sido un tanto precipitado. Ahora reconocía que había sido absolutamente ciego a las virtudes de su mujer. ¿Acaso era fácil encontrar otra mujer tan buena como ella? De manera que pidió a Vishnú que la volviera a la vida, con lo cual sólo le quedaba una petición que hacer. Estaba decidido a no cometer un nuevo error, porque esta vez no tendría posibilidad de enmendarlo.

Se puso a pedir consejo a los demás. Algunos de sus amigos le aconsejaron que pidiese la inmortalidad. Pero, ¿de qué servía la inmortalidad —le dijeron otros— si no tenía salud? ¿Y de qué servía la salud si no tenía dinero? ¿Y de qué servía el dinero si no tenía amigos?

Pasaban los años y no podía determinar qué era lo que debía pedir: ¿vida, salud, riquezas, poder, amor…? Al fin suplicó a Vishnú: “Por favor, aconséjame lo que debo pedir”.

El Señor se rió al ver los apuros del pobre hombre y le dijo: “Pide ser capaz de contentarte con todo lo que la vida te ofrezca, sea lo que sea”.

Muchas veces tenemos todo lo que en realidad necesitamos para sentirnos bien y a gusto con la vida, pero no somos capaces de reconocerlo. Pareciera que tener una larga lista de cosas que deseamos adquirir o poseer nos impide ver todos los aspectos positivos con los que contamos. Generalmente tenemos nuestra atención fija en lo que deseamos alcanzar con la intención de completar nuestro bienestar.

Exageramos y comenzamos a perseguir nuestros objetivos obsesivamente, sin darnos cuenta de que en esa especie de carrera alocada se nos pasan los días y se nos acorta la vida. Perdemos la posibilidad de disfrutar, nos agotamos, nos sentimos vacíos y frustrados al no poder conseguir nuestras metas materiales. ¿Te has preguntado alguna vez si lo que buscas con tanta desesperación va a mejorar realmente tu condición de vida o la de los tuyos? Porque pudiera ser que estés atrapado en la búsqueda de molinos de viento, mientras se desvanecen tus relaciones personales y los afectos familiares. La ambición desmedida, las metas equivocadas, pueden llevarte a perder todos esos tesoros esenciales que están ahí a tu lado sin que te des cuenta. Hay una frase popular que dice: “Nadie sabe el valor de lo que tiene hasta que lo pierde”. No dejes pasar esta maravillosa oportunidad para valorar y apreciar todas las cosas maravillosas que le dan calidad a nuestros días.

Recordemos que en la posibilidad de simplificar nuestra lista de necesidades se esconde laprobabilidad de sentirnos plenos y realizados más fácilmente. La costumbre, muchas veces, atenta contra nuestra capacidad de observar y resaltar la belleza, la utilidad, lo positivo y lo extraordinario que resultan algunos elementos presentes en lo cotidiano.

Levántate cada día con la mirada interior limpia para ver más allá de las apariencias y los prejuicios el escenario en el que se desarrollará tu día. Busca siempre el aspecto positivo y minimiza lo negativo, llénate de espontaneidad y capacidad para sorprenderte, así descubrirás que tu vida es una maravillosa aventura llena de elementos y matices mágicos. Si descubres que quieres cambiar o incluir ciertos aspectos o elementos positivos en tu vida:
  • Revisa uno a uno tus objetivos de vida y analiza objetivamente si en verdad son necesarios para tu felicidad.
  • Haz una lista con las cosas que verdaderamente deseas alcanzar
  • Pregúntate y escribe qué puedes hacer para conseguirlas
  • No te desesperes y mantente entusiasta y perseverante en tu empeño
  • Establece un equilibrio entre el tiempo que vas a invertir en la consecución de tus metas materiales y el tiempo para disfrutar de tu crecimiento personal, de tu familia y amigos
  • Que el esfuerzo por conseguir tu meta no te impida disfrutar de todo lo que te ofrece la vida cada día
¡Si deseas un poco más de lo mucho que tienes, lo convertirás en poco! ¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!