jueves, 6 de septiembre de 2012

Historias de amor por Merlina Meiler

Puedes ser protagonista de tu propia historia de amor.

No importa si es la primera en la que participarás o si ya has tenido el rol principal en otras, en distintos momentos de tu vida.

Lo único que necesitas es dedicar unos minutos a revisar tus creencias con respecto a ellas, porque tal vez tú mismo estás trabando la posibilidad de que lo que tanto deseas se transforme en realidad.

Contesta sí o no a estas preguntas para tener un lineamiento sobre qué hacer para protagonizar la historia de amor que tanto quieres:

¿Crees en las historias de amor con final feliz? Porque si asumes que son algo pasado de moda, que son todos inventos, que no existen o que el romanticismo solo se ve en el cine o en el TV, no detectarás la oportunidad de experimentar el amor en el momento en que se presente: estarás mirando hacia otro lado o tendrás los ojos cerrados.

¿Te consideras merecedor de tener el papel principal en una historia de amor? Tal vez tú mismo te estás autoflagelando, veas en tu familia o cerca de ti vínculos poco saludables y consideres que te tocará lo mismo, o quizá la culpa por situaciones o por decisiones que has tomado en otro momento esté interfiriendo entre tú y ese ser con quien puedes llegar a vivenciar una relación que te colmará de felicidad.

¿Piensas que solo se ama una vez en la vida o que, por tu edad o por tus vivencias, el tren ya pasó? Si crees esto, así será. Si te enfocas en lo contrario o si hay una lucecita que te permite pensar que hay una posibilidad de que vuelvas a ser feliz, sin importar tu edad, peso, pasado, dinero, etc., estarás abriendo la puerta para que algo estupendo se presente ante ti y lo reconozcas.

¿Tienes aún la carga pesada de sentimientos, de emociones o de situaciones del pasado que no pudiste resolver internamente aún y las acarreas hasta el presente, por lo que se te dificulta tener el panorama totalmente libre para darle la bienvenida a lo nuevo por venir?

¿Aceptas papeles secundarios? ¿Te conformas con estar en segundo lugar (mientras otra persona se lleva rol protagónico)? ¿O incluso aceptas papeles menores (como, por ejemplo, tener encuentros solamente cuando la otra persona quiere) esperando que mágicamente quede vacante el rol principal, mientras rumias y te martirizas por no obtenerlo)?

¿Estás preparad@ para ser protagonista de tu propia historia de amor?

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