miércoles, 29 de agosto de 2012

La Yerba Mate aporta mateína, que nos da un plus de energía

La yerba mate (Ilex Paraguariensis) pertenece a la familia de las aquifoliaceas. El árbol es parecido al laurel, de tronco gris blanquizco, con un diámetro aproximado de 30 a 40 centímetros y una altura de 2 a 6 metros. Sus hojas son alternas, de base estrecha y borde dentado, variando su tamaño de 8 a 10 cms. de ancho.

El árbol del mate nace en zonas boscosas, subtropicales y templadas. En estos lugares, las raíces de la planta alcanzan un gran desarrollo, en profundidad y volumen, lo que explica su período de producción, cercano a los 150 años.


Los efectos benéficos y terapéuticos de la yerba mate han sido confirmados por numerosos estudios científicos. Sus propiedades químicas son similares al té, aunque es una planta más nutritiva. Posee cantidades significativas de potasio, sodio, magnesio y manganeso en las hojas y en la infusión. También vitaminas B1, B2, C, A, riboflavina, caroteno, colina, acido pantoténico, inositol y 15 tipos de aminoácidos.

La existencia de once polifenoles hace que la yerba mate sea altamente saludable. Estudios efectuados en Estados Unidos indican que los polifenoles son poderosos antioxidantes que aumentan las defensas naturales del organismo y los protegen contra la destrucción celular que causa que el cuerpo se deteriore y desarrolle síntomas de enfermedad.

La mateína es una sustancia química de la familia de las xantinas propia de la yerba mate, que si bien es como la cafeína, un estimulante del sistema nervioso y promotor de la actividad mental, es diferente por no inferir con los patrones del sueño. También, la mateína es un diurético suave. La yerba maté contiene además el ácido dicafeoilquínico, que actúa como inhibidor de la enzima del virus HIV que permite su penetración en las células.
Fuente:

El estrés en las madres puede causar deficiencias de hierro en los bebés

El estrés experimentado por la madre durante el primer trimestre del embarazo puede conducir a una deficiencia de hierro en el recién nacido, poniendo al bebé en riesgo de retrasos en el desarrollo físico y mental, según un nuevo estudio.

El hierro es importante en el desarrollo de sistemas de órganos, especialmente el cerebro. Los factores de riesgo para la deficiencia de hierro en los recién nacidos incluyen la deficiencia de hierro y la diabetes en las madres, así como fumar durante el embarazo. El nacimiento prematuro el bajo peso al nacer y el embarazo múltiple también son conocidos factores de riesgo de bajo contenido de hierro.



Este es el primer estudio que sugiere que el estrés experimentado por las madres al principio del embarazo es otro factor de riesgo para la deficiencia de hierro en los recién nacidos.

Para el estudio, los investigadores observaron a mujeres israelíes que vivían en una zona donde más de 600 ataques con cohetes se llevaron a cabo durante el primer trimestre del embarazo. Este grupo de estrés se comparó con un grupo de control de mujeres que vivían en la misma zona, pero quedaron embarazadas de tres a cuatro meses después de que los ataques con cohetes habían cesado.

Las pruebas en sangre del cordón umbilical de los recién nacidos mostraron que los 63 bebés nacidos de mujeres en el grupo deestrés tenían niveles de hierro significativamente más bajos que los 77 bebés nacidos de las mujeres en el grupo de control.

Fuente:

Hormonas femeninas, ¿para qué sirven?


Las hormonas femeninas son muchas y variadas. Nos afectan en nuestro estado de ánimo, en nuestro apetito sexual, en nuestra relación de pareja y en otras muchas parcelas de la medicina.

Somos química, puritita química y por eso, conocer qué síntomas pueden producir la alteración de unas u otras hormonas es muy importante para tu equilibrio y para saber si debes acudir al médico a una revisión.

Estrógenos.
Es una de las principales hormonas femeninas. Regulan la actividad del aparato genital, favorecen la flexibilidad de los capilares, la resistencia de los huesos y previenen determinados problemas respiratorios. Cuando bajan hay nerviosismo, ansiedad, dolores musculares, sofocos y molestias premenstruales.

Progesterona. Interviene en el ciclo menstrual y en la actividad del aparato genital. Si hay desequilibrio, el cuerpo retiene más líquido y se hincha (pueden darse náuseas, irritabilidad, somnolencia y cansancio).

DEA.
Aumenta la resistencia del cuerpo ante la fatiga y mejora la elasticidad de músculos y piel. Si desciende, pueden aparecer debilidad y dolores musculares, fatiga acusada, pérdida de memoria y bajada de defensas.

Testosterona.
Otra de las hormonas femeninas más importantes es la testosterona. Aumenta el deseo sexual femenino, favorece la autoestima y hace que el cuerpo retenga menos grasa y la elimine más fácilmente. Su aumento provocaría agresividad e irritabilidad; su bajada, pérdida de deseo sexual.

Cortisol.
Regula la respuesta del organismo ante el estrés, activando la producción de adrenalina. Si suben sus niveles puede aparecer nerviosismo, ansiedad y taquicardias. Si son muy bajos, cansancio, desánimo y disminución de la masa muscular.

Oxitocina.
Aumenta la sensibilidad del aparato genital, el deseo y el grado de placer en las relaciones sexuales. Si desciende, habría pérdida del deseo sexual e imposibilidad para llegar al orgasmo.

Tiroideas. Otra de las hormonas femeninas que más nos pueden afectar a nuestro estado de ánimo es la hormona tiroidea. Regulan el metabolismo y la forma en que el cuerpo quema las calorías de los alimentos. Cuando baja su cantidad pueden aparecer subidas de peso, fatiga crónica y depresión. Si es demasiado alta, pérdida de peso, problemas en los ojos, convulsiones, incapacidad para relajarse y ansiedad.

Fuente:
http://www.cosmohispano.com/

Hasta convertirme en siempre,...de José Ramón Marcos Sánchez.

Soy la fuerza de los silencios capaces,…esos que esconden las palabras exactas,…esos que habitan en la respuesta de las miradas ausentes,…y legitiman el todo aún vestidos con la apariencia de nada,…y entregan sin la vanidad del que tan sólo se muestra por demostrar,…del que esta tan necesitado de si mismo que sólo sabe estar solo,….exhibiendo la bondad visible que compran las almas embusteras,…la compañía estéril de esas compañías que aunque están no son,…que cuando tienen que ser, dejan de estar,….soy la distancia cercana del grito de tu dolor,…no tengo tez de sonrisa,…ni disfraz de hipocresía,….pero me doy en el cariño eterno cuando el cariño me llama,…sin fatuidad, ni abrigado por la arrogancia jactada,…y me desnudo hasta quedarme sin piel,…en totales silenciosos,…silenciados,….infinitos en la virulencia de la honestidad espontánea,…porque tan sólo sé dar ese cariño que se alimenta de dar,…porque engendré el amor en la pureza de amar,…y desconozco el a cambio,….y me alejo del a veces,…y persigo inagotable la eternidad de los silencios capaces,…para que me acerquen hasta que puedas sentirme,...hasta convertirte en siempre,….hasta convertirme en siempre,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

La figura paterna

Miles de padres reclaman y reclaman porque sus hijos pasan horas frente a la televisión y no les hacen caso, las preocupaciones ahora aumentan ya que empiezan las clases y en vez de insentivarlos a salir al patio, a jugar en un parque, a entretenerse fuera de la televisión durante vacaciones, pasaban viendo uno de los programas más odiado por los padres "Los Simpson".

Siempre me he preguntado, quizá sabiendo la respuesta pero buscando la no obvia, por qué odian tanto este programa. Una vez escuche una respuesta, creo que del creador de los Simpson, la cual creo excelente "Señor, si no quiere un hijo como Bart Simpson, usted no sea un padre como Homero", no puede ser más verdad.

Pero dejando de lado la televisión y este programa en especial, y tomandome un poco de esta última frase, este post es para darnos cuenta de lo escencial del rol del padre.

Hoy es mucho lo que sabes sobre la relación madre - hijo, especialmente en los primeros años de vida. Desde temprana edad muchas madres sin querer desplazan a los padres desde que el bebé esta en el vientre, haciendose ellas cargo de todo y no haciendo parte a los padres en este proceso, lo cual en muchas ocasiones les pasa la cuenta más adelante.

El padre no puede estar ausente de la estructura familiar. Su figura es más trascendental de lo que muchos creen. Si no está presente (física o metafóricamente) durante los primeros años de vida del niño, o bien es débil y dependiente, seguirá la madre dominante (compensatoria) y, posiblemente, "esquizofrenógena", es decir, generadora de ezquisofrenia en los hijos. En los antecedentes de los pacientes esquizofrénicos están, los padres con una débil personalidad. Ojo! No en todos los casos, es sólo un dato a la causa.Desde el nacimiento del niño, el padre debe estar presente en la constelación familiar. Ya en el momento del parto debe estar al lado de su mujer, estableciendo sólidos lazos con ella y el recién nacido, que lo ideal fuera que no se rompiera nunca.

Independiente del sexo del hijo, el deseo amoroso (insestuoso, según el psicoanálisis) se dirige siempre a la madre durante los primeros años del desarrollo. Pero el padre ya está presente y tiene un lugar de referencia para el hijo (se dice que cuando una madre mira al niño, el ve en los ojos de la madre a la figura del padre, porque la madre lo tiene presente como tal)

Se considera fundamental y decisiva la presencia inmediata del padre, el cual, desde un principio, es presentado al niño por la madre. Se cree, discrepando de la clásica interpretación psicoanalítica del complejo de Edipo, que el padre no tiene por qué adoptar una posición de rival ni de objeto amoroso para el niño. Su lugar de control y de veto es más distante y desde él puede ejercer su función protectora. Si, por el contrario, se le transforma en rival o en objeto de tracción sexual, surge el peligro de abolición de las barreras generacionales, entre padres e hijos, pasando el niño a comportarse como un sustituto paterno.

La presencia del padre impide que surja una unión simbiótica, frustrante y aniquiladora, entre madre- hijo (que podría ser motivo de aparición de psicosis en el niño o de futuras desviaciones sexuales).

Las dos tareas fundamentales del padre, que obviamente, sólo puede realizar si está presente, son: abrir al niño el mundo que le rodea y abrirse él al niño, especialmete si el hijo es barón, como modelo de identificación. Extraordinario proceso que culmina al finalizar la adolescencia.

Hay que saber ser padre en el sentido amplio de la palabra. Sin que nos etiqueten de padrazos ni de calzonazos. Sin dejarse arrastrar por actitudes ridículas, desgraciadamente abundantes en nuestros días, que aspiran en convertirnos en camaradas del hijo, y que exigen amanerados comportamientos y vestimentas, supuestamente juveniles, que no hacen más que confundir al hijo, al cual, ingenuamente, pretendemos conquistar. Lo que quiere nuestro hijo es contar con un padre que se comporte como tal. Que sepa coger las riendas familiares, no del despotismo trasnochado, si no de la paternidad responsable.

Bibliografia: Salud y psicología del niño. P. Castells Cuixart
Fuente:  http://www.constanzadiaz.cl 

Receta de Pastel de frutas para 12 personas


Ingredientes
  • 80g de limón confitado.
  • 100g de pasas.
  • 60g de naranjas confitadas.
  • 250g de manteca.
  • 80g almendras y castañas.
  • 4 cm3 de ron.
  • 15g de levadura prensada.
  • 250g de azúcar negra.
  • 350g de harina.
  • 50g de mazapán.
  • 6 huevos.
  • Sal.

Preparación

Lavar y cortar en cuadritos la naranja y el limón confitados. Luego pelar y picar las almendras y las castañas. Mezclar todos estos ingredientes con las pasas y el ron y reservar para que se macere durante 1 hora.

Batir, la manteca, el azúcar y el mazapán. Añadir la sal al gusto y los huevos.

Mezclar la harina con la levadura y añadir las frutas previamente coladas y maceradas.

Agregar esta última mezcla a la preparación anterior y mover hasta que quede todo bien mezclado. En un molde previamente enmantecado y enharinado verter la preparación. Cocinar en horno precalentado a 180°C durante 65 a 80 minutos.

Trozar y servir.

Fuente: