lunes, 27 de agosto de 2012

Comerse las uñas, Onicofagia

Como dejar de comerse las uñas es una preocupación de mucha gente ya que no pueden evitar hacerlo así que vamos a conocer sus causas y los remedios.


¿Qué es la Onicofagia?
Onicofagia significa textualmente "comer uñas" y es el nombre que se le da a la incapacidad que tienen algunas personas para dejar de comerse las uñas.

Causas o motivos de la Onicofagia
En la mayoría de las personas que no pueden dejar de comerse las uñas hay una alteración del sistema nervioso o desajuste emocional que puede abarcar desde casos leves y puntuales a casos crónicos y patológicos o sea muy preocupantes.

Comerse las uñas es para muchas personas una válvula de escape a su nerviosismo (ansiedad, estrés, impaciencia, temor, etc.) De hecho muchas personas también resuelven esta situación de "nervios" de manera similar (fumando, comiendo más o tomando más dulces, bebiendo alcohol, etc.) En el fondo se trata de llevarse algo a la boca.

Casi todo el mundo se ha comido las uñas alguna vez pero lo preocupante es cuando ese "impulso" dura años o las uñas llegan a comerse de tal manera que se convierte en una autoagresión. En estos casos puede indicar conflictos más importantes (traumas familiares, maltratos, celos, humillaciones, etc.) que suelen afectar a la autoestima.

Problemas que causa el no poder dejar de comerse las uñas
  • De salud: el primer problema será de tipo "mecánico" o sea afectará sólo a las uñas propiamente ya que hay personas que en su lucha de recortarlas o comerse las uñas aún más consiguen que la uña se vaya hundiendo. Esto puede producir una piel más dura y rugosa que puede acabar con una inflamación crónica de los dedos. Las uñas (o lo que queda de ellas) pueden caer, crecer deformadas o llenarse de hongos.
  • Cuando vayamos a manipular cosas pequeñas (coger un hilo, una moneda, etc.) nos daremos cuenta de cuanto nos hace falta unas uñas en condiciones ya que cuando alguien se muerde mucho las uñas la terminación de los dedos es más abultada y dificulta o impide su función de coger cosas con precisión.
  • Por último decir que los dedos suelen estar en contacto con muchos gérmenes ya que todo el día manipulamos cosas (comida, papeles, tocamos animales, vamos al baño, etc.) y si no hay una buena higiene cuando nos los ponemos en la boca tenemos la posibilidad de coger alguna infección.
  • Emocionales: si, como hemos dicho antes, comerse las uñas puede indicar preocupación, nerviosismo o algún problema emocional cuando la persona es consciente de que no puede evitar comerse las uñas aún se siente peor. Baja su autoestima porque sabe que no puede controlar ese impulso y cada vez que se las ve es consciente de su falta de control sobre si mismo. Eso retroalimenta la angustia con lo cual a la persona aún le es más complicado dejar de comerse las uñas.
  • Laborales y de relación: los casos más graves (hay gente a la que sólo se le ve media uña) son bastante evidentes y la propia persona te dice que en las entrevistas de trabajo cuando ven sus dedos, de forma inconsciente o no, puede ver la cara de disgusto o rechazo en la persona que selecciona. Aunque parezca una tontería puede ser un factor determinante a la hora de elegir a una persona o a otra (en igualdad de condiciones)
  • Hemos de pensar que las manos no se pueden esconder (al menos mucho rato) ya que son parte básica de nuestra forma de comunicarnos. Cuando hablamos acompañamos el lenguaje hablado de multitud de gestos. Además comemos con ellas, trabajamos, estrechamos las manos, decimos adiós, tomamos las manos de nuestra pareja, acariciamos, etc. No podemos estar todo el día intentando no mostrar las manos o intentar que no se fijen en ellas. Eso crea más estrés lo que hace... que nos comamos más las uñas.
  • Como podemos ver dejar de comerse las uñas puede reportarnos muchos beneficios a nivel de autoestima y en nuestras relaciones personales.
¿Son recomendables los productos que se aplican sobre las uñas?
Los productos que se aplican sobre las uñas para dejar de comérselas suelen ser amargos y a veces funcionan, en algunos pacientes, los primeros días. Lo más habitual es que la persona afectada acaba royendo el barniz con los dientes, luego lo escupe o lo traga y por último... se come las uñas. Está claro que si no solucionamos la causa o motivo por el que una persona se come las uñas es muy difícil conseguirlo.

Además tendríamos que ver la composición de cada loción o barniz a fin de ver que tal peligrosa o no es para la salud ya que, como hemos dicho, muchos pacientes se la comen aunque sea inconscientemente o por accidente.

Aplicar por aplicar mejor hacerlo siempre con remedios naturales. Algunas personas dejan macerar, durante dos semanas, algún chile o especia muy picante en aceite y luego "pintan" las uñas una o dos veces al día.

Josep Vicent Arnau

Carta de un perro a su dueño

Este artículo es una carta que un perro escribe a su dueño dándole una serie de normas y consejos para que su relación sea realmente buena y justa.


Yo, el perro, tu fiel amigo, te ruego que leas y observes este decálogo, y serás justo para conmigo, Gracias.

  • Dame, sobre todo: tu cariño, lo que necesito más que cualquier otra cosa; los perros somos muy sentimentales. 
  • Proporcióname buena alimentación: basta un plato abundante una vez por día, cuando soy perro adulto; me gustan las verduras y las frutas (aunque no lo creas); y, por supuesto, nunca debe faltarme el agua. 
  • Permíteme hacer ejercicio: necesito correr porque, como tu sabes, desciendo del lobo; por eso tenme un patio amplio o llévame a donde pueda jugar sin peligro. 
  • Arréglame un lugar abrigado para dormir: me gusta tener mi casa donde pueda protegerme cuando llueve o hace frío. 
  • No me dejes nunca en la calle: no quiero morir en la perrera municipal ni bajo las ruedas de un auto; cierra tu propiedad con una buena reja y no dejes abierta la puerta (acuérdate que también hay ladrones) 
  • Cuida mi salud: llévame al veterinario cuando me notes dolorido, resfriado o triste; vacúname contra la rabia, el moquillo, el parvovirus, desparasítame y cepíllame en vez de bañarme o, si me bañas, sécame bien, pues la humedad me perjudica. 
  • No me tengas atado: si tienes que hacerlo, suéltame con frecuencia; si no puedes soltarme, colócame una "cadena corredera" sobre un alambre grueso y largo, tendido entre dos árboles o postes. Si podéis hacedme un canil. 
  • Enséñame a obedecerte y ayudarte: me gusta aprender y demostrarte mi inteligencia; pero hazlo con paciencia y cariño, nunca con golpes o a gritos. 
  • Trátame con justicia: no descargues en mi tu mal genio ni me hagas pagar culpas ajenas; trata de comprenderme, aunque a veces te cueste: no quiero que olvides que tú eres el ser "racional". 
  • No me abandones jamás: sé tan leal conmigo como yo lo soy contigo; si algún motivo insuperable te obliga a separarte de mí, prefiero que me hagas dormir para siempre, sin que yo lo sepa, antes de dejarme en manos de extraños o echarme a la calle. 
Foyel

Cada vez que te contemplo de María Elena Astorquiza

Vista de la desembocadura del Río Calle Calle convertido en Río Valdivia
antes de llegar al mar. A la derecha Niebla, a la izquierda, Corral.
Cada vez que te contemplo
memorizo de ti hasta el último detalle
que a tu precioso largo observo
y jugando a que te adivino
cierro a ratos los ojos
y pido a mi boca que calle
para recorrerte entero
en mi mente y en silencio.
Voy vistiéndote con mis besos
y desvistiéndote en mis pensamientos,
así como haces tú conmigo,
así como me enseñaste a hacerlo,
que me besas con la lluvia,
me acaricias con la brisa
y me envuelves con el viento.
Y si algo en ti de pronto olvido,
si algo de tu imagen no recuerdo,
ansiosa me vuelco a ti con la mirada
y vuelvo a recorrerte todo entero,
con mis ojos indiscretos
que escudriñan tus senderos
y con mi cuerpo estremecido
de tan solo imaginar
la tibia humedad de tu suelo.

En ti encontré y a ti te entregué mi vida,
de tu geografía angosta y escarpada,
faja larga y de amores tejida,
me enamoré con toda el alma.
Eres la pasión de mi ocaso rojo
y la quietud de mi noche estrellada,
de mis tristezas innegable consuelo,
mi despertar dulce y rosado del alba.
Eres la alegría de un Septiembre que nace
trayendo aromas de flores y primavera
con volantines que pintan de colores el cielo
elevando muy altas las esperanzas.
Eres la inmensidad de mis montañas nevada,
el verde de los ríos y los trigales amarillos,
el azul del mar inquieto peinado de olas blancas,
eres tú, mi amado suelo, eternamente mío.

María Elena Astorquiza V.
Santiago, 27 de Agosto del 2012

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Desembocadura Río Cautín...
Lago Budi, Región de la Araucanía, es un lago de aguas saladas

Isla Mocha y se nos iba el sol....

He decidido ser tuyo,... de José Ramón Marcos Sánchez

No es que llame al sufrimiento,… es que no se despedirle, o no quiero... recordar el dolor es al menos recordar,… olvidar es como morir un poco,… quiero sentir aunque sea una tortura,… sólo así me siento vivo,… para poder valorar emociones nuevas que acudan... cuántas historias se esconden detrás de un lamento,… de un suspiro... que sólo entiende aquel que lo lanza,… que posee lo más íntimo de la intimidad,... y muere cercano,… herido de lejanía,… añorando los sueños que se escapan en cada latido del tiempo,… en cada palabra escondida detrás de un sentimiento disfrazado,… que no se atreve a nacer por miedo a morir,… que prefiere la ilusión de la duda,… a la posibilidad del rechazo... aunque me duela no tenerte más,… más me duele la idea de perderte,… renuncio a ti para que nunca te alejes,… déjame ser quien resuelva aunque decida sufrir,… déjame necesitarte sin que tú me necesites...
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
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