martes, 7 de agosto de 2012

¿Estás dispuesto?


En medio de tu océano vital se encuentran tus aciertos, tus errores, tus aprendizajes y el estimulo de tu memoria emocional; somos producto de nuestra propia leyenda, la que vamos forjando día a día comprendiendo que somos parte de un planeta que sostiene nuestras ideas. Hoy en día, en los comienzos de este nuevo milenio, nos encontramos con la encrucijada de valores más ambiciosos que el ser humano haya podido alcanzar.: Y debemos Estar dispuesto.

Necesidades fisiológicas, seguridad, pertenencia, reconocimiento, autorrealización….Hemos desarrollado entramados complejos para satisfacer cada una de estas necesidades. Superado el concepto de “bienestar”, aparece un nuevo concepto que dificulta la consecución e las necesidades desde el bienestar: El “egoexito”. El egoexito es la consecución de tus logros sin armonizar con los de los demás.

Vivimos en un planeta sostenible, donde las emociones debes ser también sostenibles…Todo enlaza con todo…Hay una cuerda invisible, metafísica, que une cada uno de los aciertos y todas nuestras experiencias: sincronía emocional….Es el pulso y el latido de nuestro planeta, alimentado por los estímulos vitales de todos los seres vivos….Entonces… ¿Cómo podemos desear el éxito personal sin pensar en el de los demás?

Durante los seminarios que imparto desarrollamos estrategias personales para trabajar nuestro ego, desde la creencia de que es sano cuidarse y pensar en uno mismo:”Cuídate a ti mismo para poder cuidar a los demás”. Esta es el ego positivo vinculado a la alta autoestima. Este ego es sano, útil, vivencial, nos ayuda a fortalecernos y comprender la importancia que tenemos para nosotros y nuestro entorno.

Ser el centro de nuestro universo es admirable, pero no lo confundamos con ser “el ombligo del mundo”. Pensar que solo “lo nuestro es importante” y que debemos encontrar solución a nuestro deseos sin escuchar a nuestros semejantes es practicar una postura antiempatica, nada asertiva e inmadura. Reproducimos de mayores actos infantiles como “lo quiero todo” y “”si no lo tengo, pataleo, pataleo hasta conseguirlo…” Demasiados casos en mi vida profesional y personal en el que vuelvo a encontrarme con los “niños impertinentes “que no deja de ser una parte de nuestro niño interior.

El egoexito no es sostenible, es destructivo: Tener a toda costa, conseguir para acumular, amasar para regocijarse, implantar para liderar autocráticamente, sabotear por pura envidia, desconfiar por no saber delegar, utilizar la energía negativa para desestabilizar la sinergia de un equipo, actuar desde los roles subversivos por miedo a que nos conozcan nuestra parte oculta,…Y así hasta describir cada una de las posturas reactivas que un adulto puede llevar a cabo en pos de su propio beneficio.

¿Y qué podemos hacer frente al egoexito? Abogar por el éxito compartido….estar dispuesto.

Estar dispuesto a compartir las ideas brillantes para transformarlas en brillantes ideas con luz propia.

Estar dispuesto a elevar nuestro nivel de conciencia para aprender de nuestros errores asumiéndolos como parte del proceso de aprendizaje.

Estar dispuesto a confiar en los demás dando lo mejor de nosotros sin esperar nada a cambio.

Estar dispuesto a entender las crisis como oportunidades para el cambio y positivar cada minuto de nuestra vida.

Estar dispuesto a experienciar desde el “aquí y ahora” compartiendo nuestra mesa con aquel que quiera cooperar contigo.

Estar dispuesto a vaciar la mochila de creencias irracionales y a caminar sin miedo, mirando al frente y al firmamento.

Estar dispuesto a llevar el timón de nuestra vida moviendo las velas con el poder de nuestras emociones.

Estar dispuesto a valorar a cada semejante con el que trates entendiendo su manera de ver el mundo sin filtrarlo por tu propia percepción del tuyo: apertura mental.

Estar dispuesto a sonreír, a disfrutar de cada momento con el sentido del ritmo de tu propio corazón.

Estar dispuesto a facilitar a los demás, entrena tus herramientas para un día compartirla con tus hijos, amigos, compañeros de trabajo. No esperes nada a cambio, la vida te depara una hermosa sorpresa.


Estar dispuesto a dejar un legado a la humanidad basado en el conocimiento que has acumulado a lo largo de los años: los años benefician la sabiduría….usa el lenguaje oral para contar tus experiencias.

¿Estas dispuesto?


Hoy me permito…



Hoy me permito levantarme temprano para ver nacer el sol, tomarme un café de esos sabrosos que se toman con tiempo.

Hoy me permito compartir mi paleta de colores con tu risa desinteresada, tomarnos un croissant en cualquier lugar del mundo untado por un beso de esos que nos crean complicidad.

Hoy me permito gritar al firmamento mi nombre, alumbrar las calles con velas aromáticas que hagan a la muchedumbre oler nuestros sueños.

Hoy me permito montar en bicicleta, pasear entre calles alquitranadas observando las cornisas de los edificios, los balcones abiertos con geranios que riegan con sus pétalos las aceras del deseo.

Hoy me permito proponerme como candidato a líder de mis proyectos, me alzaré en el estrado y motivaré a mi fuerza interior para que se fusione con la tuya…y la suya.

Hoy me permito hablarle a vos sin prisas…ralentizar mi verbo para que se acompase con los latidos de su corazón.

Hoy me permito correr la maratón de mi destino…visualizar la meta creando opciones que reacciones a mis cambios…cada zancada que doy es un paso firme hacia mis éxitos.

Hoy me permito bailar un tango rodeando tu cintura…sincronizar mis pies cruzando con tu cuerpo el umbral del desapego.

Hoy me permito escucharme activamente…expandir desde el silencio cada pensamiento positivo.

Hoy me permito, despacito, sin prisas, compartiendo…reconocer que soy feliz porque quiero…debo…Y puedo.


Autor:
José Luis Fuentes Rodríguez
E-mail: joseluisfuentesrodriguez@gmail.com

¿Porqué nos cuesta tanto decir “NO”?



Hoy voy a decir “no“….

A darle importancia a las causas banales

A darte permiso para hacerme daño,
a las palabras que se pronuncian con altavoces que dañan los tímpanos.

Hoy voy a decir “no”,
al victimismo burgués de quien lo tiene todo y sigue quejándose

A los que se creen en posesión de la verdad y no dejan de ser unos “poseídos de la falacia”,

A los falsos mercaderes,
a los vendedores de biblias que ofrecen el paraíso a cambio de suculentos diezmos

Hoy voy a decir “no” a dejar de reír incluso en las adversidades

A seguir postergando la planificación de mis sueños

A no permitirme sentir todo lo que pueda,
amar todo lo que mi corazón alcance y abrazar la vida brindando desde mi “aquí y ahora”

Hoy voy a decir ” no” al propio “no”….

Autor:
José Luis Fuentes Rodríguez
E-mail: joseluisfuentesrodriguez@gmail.com