lunes, 6 de agosto de 2012

Bailemos…

Baila, danza, mueve tu cuerpo… ¡canta!…Porque cada vez que lo haces, activas tu mente, despejas tus neuronas, generas energía positiva para tu estado anímico…La mejor manera de combatir el desaliento, las creencias irracionales, los pensamientos negativos recurrentes, las neuroconexiones que intentan mandar a tu cuerpo inmovilismo y dejadez…es activándote, poniéndote en marcha, generando acción. La mejor gimnasia emocional es dedicar unos minutos al día a potenciar tu estado del yo, a tomar las riendas de tus pensamientos, a crear desde la acción ideas, imágenes de colores, tatarear canciones que te sepan a besos, recordar el olor de la hierba mojada donde jugabas a ser mayor.

Y sí, este mensaje va destinado también al mundo empresarial, donde me muevo desde hace muchos años entrenando a las organizaciones a ser emocionalmente inteligentes. Llega bailado de casa, con una actitud asertiva, proactiva, con capacidad de modificar la cultura organizacional, apostando por el valor humano, por la cooperación, la sinergia, enfocado al bien colectivo. Vamos a generar de una vez por toda una revolución en nuestro pensamiento. Para cambiar nuestro mundo debemos inexorablemente entrenarnos para ser felices…Porque una persona feliz es mucho más productiva.

Este es el mejor contagio que podemos dejar a las generaciones venideras. Tomemos las calles bailando al ritmo de nuestro corazón, con sentido, activándonos para salir de esta cultura del desaliento que intentan contagiarnos.

Autor:
José Luis Fuentes Rodríguez
E-mail:joseluisfuentesrodriguez@gmail.com

Cuídate a tí mismo para poder cuidar a los demás.

Si viajas frecuentemente en avión como yo, sabrás de lo que voy a hablarte. En mi caso, suelo viajar solo. Mi vida está llena de aeropuertos, andenes, estaciones, hoteles, pero de todos estos lugares el que me sigue poniendo nervioso es el avión… Sí,se que vas a decir… ¿Un coach nervioso montándose en un avión? Pues si, al igual que un médico puede sentir miedo ante una enfermedad o un pescadero no gustarle el salmón: esto es una profesión, no un sacerdocio…somos de carne y hueso con todas nuestra debilidades, no os creáis nunca a nadie que no dude…Es el origen de la filosofía, la duda existencial y la duda metódica.

Pues algo que no hago en los aviones es escuchar a las azafatas/os…Suelo tener mi iphone encendido hasta el momento que me obligan a apagarlo….Y claro, nunca me entero de algo fundamental: ¿qué hacer en el caso de una gran turbulencia (las he pasado) y que haya que ponerse la mascarilla de oxigeno? Cuando viajamos con un niño en avión, lo primero que pensamos es que si llegara el caso se la pondríamos al niño primero, ¿verdad? Claro, es lo más importante…cuidar al niño….Error. El protocolo internacional de aviación dice que primero debemos nosotros usar la mascarilla y acto seguido ponersela al infante… ¿Por qué? Pues porque si nosotros no nos cuidamos primero, probablemente nadie podrá cuidar a ese niño…

Esto ocurre en la vida…Ya he hablado en otra coacciones de este tema y ha suscitado controversia, pero aprender a respetarnos , a cuidarnos, a confiar en nosotros, a perdonar, en definitiva a ser fiel a nosotros mismos, es una manera de cuidarnos para cuidar a los demás. En tu sistema de prioridades debes ser el primer sujeto, tú mismo, porque sin tú no te cuidas, te valora, y te recargas de energía, nadie lo hará por tí…

Así que no confundamos el egoísmo con el amor propio. El egoísta no se quiere así mismo, llena su autoestima a base de utilizar a los demás en beneficio propio, bien por violencia, control, o dependencia., Amarse a uno mismo es el comienzo del amor universal: Si no nos queremos, no podemos querer a los demás.

Y para demostrar que nos queremos, vamos a ponernos la ·”mascarilla de oxigeno” cada vez que lo necesitemos, cuidándonos para poder cuidar después a los demás.

Porque tú eres la esencia de tu propia vida.

Autor:
José Luis Fuentes Rodríguez
E-mail:joseluisfuentesrodriguez@gmail.com

La amistad es mucho más…


La amistad es mucho más que una palabra, la amistad se vive cada día cuando se comparte compañía, alegrías, penas, sueños.

La amistad se va sembrando con detalles, con afecto. No es un juego es cosa seria que va creciendo a medida que pasa el tiempo.

Alguien dijo que uno no elije a su familia pero si a sus amigos y son nuestros amigos quienes se convierten en parte de ella, con quienes vamos de la mano en esta aventura llamada vida.

Por eso, cuida la amistad, dale su verdadero valor siempre.

Autor Desconocido