viernes, 3 de agosto de 2012

Motivar a nuestros hijos para que sean autónomos


A todos los niños les gusta crecer, les gusta hacer las cosas que hacen los mayores y sobre todo les encanta hacerlas por ellos mismos.

Pero los adultos, los padres no solemos dejarles lo hagan (muchas veces sin darnos cuenta), cesurando así su impulso de crecer y de ser autónomos con buena autoestima.


Yo lo hago mamá
Tienes las llaves en la mano, te dispones a meterlas en la cerradura para abrir la puerta de casa y tu hijo de dos años te las intenta quitar mientras te dice “yo abro la puerta”.

Tu sabes que él no tiene aún la fuerza necesaria y puede que ni la altura necesaria para llevar a acabo la acción de forma correcta y acabar abriendo la puerta. Incluso puede que no tengas ganas de esperar los largos minutos que supondrá dejarlo probar.

Pero lo más importante para tu hijo y para ti, es que en esos momentos él pueda desarrollar su impulso y motivación por crecer y por hacer las cosas por él mismo. Es la semilla que hoy sembramos y que dentro de unos años brotará como autonomia.

Así que es mejor dejar que lo pruebe, que lo intente mientras nosotros simplemente observamos pacientemente sin decirle nada.


Observar sin desmotivar
Observa sin decirle nada. Evita el discurso del tipo : no vas a poder, no llegas, no lo sabes hacer, está muy fuerte, ves como no puedes… Que puede que te salga de forma inconsciente. Pon tu atencnión en estar observando sin decirle nada.

Si él no puede ya se dará cuenta por él mismo (y es lo que ahora interesa). Simplemente dale un tiempecito para que experimente y luego le ofreces tu ayuda¿te puedo ayudar? O ¿me dejas ahora que lo intente yo?

Habrá momentos en que tengas más paciencia y tiempo que otros. Aprovecha los que no tengas prisa para permitir que tu hijo experiemente por él mismo lo que sí sabe hacer o quiere llegar a hacer.

Esta mañana le digo a mi hija de 4 años, vamos al lavabo que te voyo a peinar, a lo que ella me ha contestado me peino yo sola. Vale, me parece estupendo, le he dicho mientras observaba como se pasaba el peine y se esforzaba en hacerlo lo mejor que ella sabia.
Satisfacción de poder hacerlo

La expresión de su cara que era de plena satisfacción. Pero por otro lado, veía que solo se estaba peinando por la parte de delante y que en ningún momento se pasaba el cepillo por detrás. Le he preguntado ¿te puedo ayudar a peinarte por detrás? Y ella de forma enérgica me ha contestado No, te he dicho que lo hago yo solita.

Y por unos momentos me he preguntado ¿Qué hago… pues se va a ir al cole algo despeinada?

Y he seguido reflexionado, ¿qué es lo más importante que se vaya al cole perfectamente peinada por su madre, o que empiece a aprender a hacer las cosas por ella misma con esta motivación y ganas que hoy está mostrando?

Si yo la peino por detrás ella lo sentirá como que lo ha hecho mal o no lo suficientemente bien. O tal vez sienta que lo más importante es estar bien peinada, cuando realmente lo más importante que ella sienta que puede hacerlo.

Así que he optado por sembrar esa semilla de autonomía y autoestima que seguramente veré brotar en ella en unos años. Pero esa siembra empieza hoycon estas pequeñas acciones, para que dentro de muchos meses no le tenga que decir ven que te peino, sino que ella sola lo hará por iniciativa y motivación propia.

He observado con cara de satisfacción como se peinaba y cuando ha acabado le he dicho Ya veo que sabes peinarte tu sola, además te has dejado muy guapa. En otro momento le iré motivando para que también se vaya pasando el peine por detrás y vaya mejorando su peinado.

Cristina Garcia, pedagoga, orientadora familiar y terapeuta Gestatl infantil

Felicidad: liberarse de las dependencias


Cuando algo se desajusta en nuestro entorno, intentamos cambiar ese entorno. No ponemos atención en cambiar nosotros.

Lo que queremos en nuestra vida es armonía con nuestro entorno, no lo hemos de convertir en nuestro carcelero.

Si creamos deseos, o expectativas, damos a otra persona el poder de amo y nos volvemos esclavos (es otro/a quién decide si me lo concede o no, y yo soy feliz o no en función de ello). Ese deseo se convierte en nuestro problema.

Muchas relaciones las estropeamos por crear expectativas.

Cuantos más amos creo en mi vida, menor calidad de vida tengo.

El mundo exterior no está en nuestras manos, hay que estar preparados para el cambio, para aceptarlo. Lo opuesto a la expectativa es la aceptación.

“Haz una buena acción y luego tírala al mar”. No la contabilices, no la etiquetes, no esperes nada por ello. Recordemos: Si creamos deseos, creamos amos. Al expresar deseos manifiestas tus debilidades; si permaneces libre, eres más fuerte.

“Cada uno de nosotros lleva unas gafas de diferente color y miramos el mundo a través de ellas” (Kant). Por ejemplo, la idea de la muerte el Tibet no genera sufrimiento. El patrón de belleza también es muy diferente de una cultura a otra.

Tenemos la idea de lo que es bueno o malo según nuestras gafas. Puede que tengamos que cuestionar las gafas que llevamos puestas.

Podemos observar nuestro lenguaje, qué palabras predominan: YO, MÍO, QUIERO, MÁS…

Junto con la palabra MÍO surge el sentimiento de posesión y de inseguridad (no queremos perderlo, creamos defensas y protecciones). Luego pensamos que podemos tener más, pero eso no resuelve el problema sino que lo aumenta. Nos metemos en la ESPIRAL de la DEPENDENCIA, y no me permite permanecer libre, me vuelvo esclavo.

Cuando no hay MÍO hay libertad, seguridad, paz, eres tu amo.

El uso de la palabra MÍO en cualquier cosa temporal es signo de ignorancia. No podemos llevarnos nada de este mundo, como mucho somos depositarios. Incluso el cuerpo no nos pertenece, no vamos a poder llevárnoslo cuando dejemos este mundo.

Hay una palabra que tiene el poder de liberarnos: INVITADO. Estamos aquí durante un tiempo, somos invitados en nuestro cuerpo, en este planeta.

En nuestro cerebro hay un neurotransmisor, la serotonina, asociado a la felicidad. Cuando hay depresión hay un bajo nivel de serotonina, y eso nos lleva a tener menor control, más enfados, más llanto…

Hay factores que afectan el nivel de serotonina: tabaco, café, chocolate, alcohol, drogas, comida, TV, música, ruido, gente, internet, ordenadores, sexo y pornografía, violencia. Somos una sociedad de adictos. Somos una sociedad con un bajo nivel de serotonina.

Debido a la prosperidad disponemos de muchas más cosas, otras son más fáciles de obtener o de hacer… pero eso nos genera problemas, nos lleva a más esclavitud.

Debemos ser observadores desapegados.

Cuando nos sentimos seguros, experimentamos paz, amor, claridad, bienaventuranza, alegría.

Se puede empezar reflexionando y meditando sobre ello unos minutos diarios, sintiéndonos un invitado en la vida.

Apuntes de la conferencia impartida por Prashant Kakode

¿Qué hacer en caso de un sismo?



Durante el temblor:

  • Hay que tener en cuenta el concepto Triángulo de la Vida: aquella técnica de sobrevivencia en donde se usa el espacio resultado del colapso del techo con los objetos del interior del inmueble. Según Doug Copp, director de Desastres en el GIDN, el que los niños de una escuela hayan seguido el protocolo que les enseñaron, durante el terremoto de México de 1985, al localizarse debajo de sus pupitres derivó en que todos hayan muerto aplastados. Lo que se debió de hacer es haberlos situado a un costado de los pupitres, en posición fetal, para que al caer el techo aplastara a los muebles dejando un espacio entre la plataforma y el suelo. Esto es el triangulo de la vida.
  • Cualquier persona que trate de cubrirse o situarse debajo de un mueble, quedará aplastado en un terremoto de gran magnitud.
  • La posición fetal es un instinto natural de supervivencia para poder caber en espacios reducidos en caso de alguna emergencia de cualquier índole (para esconderse, entrar en calor o para estos eventos). Úsela.
  • Las construcciones hechas de madera son las más seguras en un terremoto. La razón es que la madera es un material flexible que se puede acoplar al movimiento de un sismo. Si el edificio colapsa, varios espacios vacíos quedarán, además de tener un impacto menos violento en comparación de cemento o ladrillos.
  • Si se está durmiendo durante el terremoto, simplemente gire para caer a un costado de la cama. Los mismo si se está en un sillón o cualquier mueble que pueda provocar la creación de un triangulo de espacio vacío.
  • Si se está en un auto, salga de él y colóquese a un costado.
  • Existe un gran riesgo de muerte si durante un sismo se ubica en el umbral de una puerta. La razón es que los marcos de la puerta suelen ceder fácilmente al peso del cielorraso, contrario a las enseñanzas, ya que la geometría de los marcos de las puertas, junto con un material frágil, ofrece poca resistencia frente al peso del colapso.

Antes del temblor:
  • Para la prevención, empieza preparando un kit de emergencias y un plan de comunicación entre los miembros de la familia.
  • Asegura los muebles a las paredes, esto le dará mayor resistencia y creará mejores triángulos.
  • Coloca grandes y pesados objetos en los estantes y muebles para dar mayor resistencia en caso de colapso y asegurar mejor la creación de triángulos de espacio.
  • No coloques adornos o muebles pesados, como cuadros de pintura o espejos, en paredes que se sitúen cerca de donde las personas se sientan o acuestan. Asegúralos en las paredes.
  • Únicamente consiguiendo ayuda profesional, asegura y repara terminales eléctricas defectuosas y sistema de tuberías de gas, potenciales fuentes de incendios en un terremoto.
  • Instala pipas o calentadores de gas que sean flexibles y diseñados para estos eventos, y así evitar fugas de gas. Haz lo mismo con el drenaje.
  • Asegura fuertemente el refrigerador, estufas y cualquier aplicación de gas a paredes y suelos. Si tu compañía de gas lo recomienda, instala una válvula de gas con apagado automático que se activa con cualquier vibración que se extralimite.
  • Asegúrate que la propiedad esté debidamente anclada a los cimientos.
  • Localiza los puntos de la propiedad donde sería más factible refugiarse para un triángulo de espacio.
Fuente:

Di NO al maltrato animal



Es muy fácil engañarnos y negar la atrocidad que tanto nos caracteriza como seres humanos; fingir que somos una raza superior y creer que tenemos derecho a usar cuanto nos place, irónicamente nos convierte en seres irracionales.

La crueldad hacia los animales tiene tantos matices como víctimas, desde la caza deportiva hasta el abandono de mascotas, pasando por la explotación comercial y la experimentación científica; sin olvidar claro, el insano entretenimiento de las corridas de toros, peleas de animales y los poco habitables pero tan visitados zoológicos.

Dentro del mundo de la moda, las pieles son signo de distinción y glamour, pero ¿qué tan elegante es la manera en que éstos animales son electrocutados, golpeados, estrangulados, y muchas veces despellejados vivos con tal de tener un buen diseño?

Cada año 140 millones de animales son víctimas de la industria peletera, 40 millones de ellos son criados y matados en granjas, los 10 millones restantes son cazados en sus habitats naturales.

Esto no sólo lleva a la extinción de cientos de especies, también pueden producirse alteraciones en la fauna silvestre como resultado de la manipulación genética practicada en las granjas. Los cadáveres y residuos orgánicos dan pie a la proliferación de organismos patógenos, los materiales usados terminan en aguas industriales dañando y desequilibrando ecosistemas acuáticos.

“Todo sea en nombre de la ciencia”, pero realmente ¿qué hay de científico en el sufrimiento de miles de animales? A los animales utilizados en laboratorios se les provoca una enfermedad, la cual padecen sin necesidad hasta el momento de su muerte. De cualquier manera, terminan siendo sacrificados, ya sea por el fracaso del experimento o simplemente al dejar de ser útiles.

Llamamos deporte al asesinato de seres inocentes, incluso disfrutamos del dolor de estos animales. El toreo es considerado un arte, y vaya que lo es, es el arte de la tortura. Durante este inútil enfrentamiento entre bestia y animal, los toros son brutalmente acuchillados hasta quedar desangrados, a pesar de encontrarse en total desventaja son encerrados en completa oscuridad 24 hrs. antes del ruedo para que al salir parezcan feroces pero en realidad están aturdidos y desorientados; son golpeados y se les induces diarrea con el fin de que lleguen débiles a la arena. Muchísima gente paga por ver este desvergonzado espectáculo a pesar del cruel nivel de tortura que implica, ¿hasta dónde hemos llegado?

El abandono y el descuido de mascotas también son considerados maltrato, la poca preocupación por ellos se refleja en las calles; perros y gatos atropellados, comiendo desechos, heridos o enfermos, a punto de morir por falta de alimento. Todo a causa del hombre, del hombre ciego y egocéntrico que no logra ver más allá de sus actos y sus consecuencias.

El remordimiento no es suficiente para reparar el daño, en la acción está la solución y en ti está decidir qué tan animal eres.

Autora: Natalia
Fuente: http://lavaderoformal.com/

El alma vacía de José Ramón Marcos Sánchez

La esencia de la vida se evaporó en un instante
que me partió eternamente.
Un segundo acumulado de millones de pasados,
de presentes sin futuros, sin derechos,
exánimes antes de nacer...
Sólo dos palabras bastaron
para que lo incierto se llenara de vacío,
de ilusiones vendidas a mañanas ya inertes.
Para que el alma iniciara una danza grotesca
suicidando sentimientos.

Arrastrando sin titubear todo aquello
que le daba sentido a querer sentir.
Ni siquiera las lágrimas asomaban
por no ofender al dolor...
Un dolor tan denso que se incrustó en las entrañas
y se fundió con el aire respirado por respirar.
Que provocaba llagas en el aliento,
que llenaba de heridas incluso el más nimio atisbo
de una esperanza ya sentenciada, maldita,
penada en la hoguera de lo olvidado...
Tanto tiempo ha pasado o tan poco,
no lo sé...
Los momentos volaron junto a las ilusiones,
dejando sólo minutos que van descontando días...
Mi prisión sigue siendo la vida,
mi condena la espera, mi libertad la muerte...
Sólo dos palabras bastaron por dichas,
por calladas, por no entendidas:
¡Hasta siempre!

Lo mucho que tenemos por Maytte Sepúlveda

El señor VishnU estaba tan harto de las continuas peticiones de su devoto que un día se le apareció y le dijo: He decidido concederte las tres cosas que desees pedirme. Después no volveré a concederte nada más'.

Lleno de gozo, el devoto hizo su primera petición sin pensarlo dos veces. Pidió que muriera su mujer para poder casarse con una mejor. Y su petición fue inmediatamente concedida.

Pero cuando sus amigos y parientes se reunieron para el funeral y comenzaron a recordar las buenas cualidades de su difunta esposa el devoto cayó en cuenta de que había sido un tanto precipitado. Ahora reconocía que había sido absolutamente ciego a las virtudes de su mujer. ¿Acaso era fácil encontrar otra mujer tan buena como ella? De manera que pidió a Vishnú que la volviera a la vida, con lo cual sólo le quedaba una petición que hacer. Estaba decidido a no cometer un nuevo error, porque esta vez no tendría posibilidad de enmendarlo.

Se puso a pedir consejo a los demás. Algunos de sus amigos le aconsejaron que pidiese la inmortalidad. Pero, ¿de qué servía la inmortalidad —le dijeron otros— si no tenía salud? ¿Y de qué servía la salud si no tenía dinero? ¿Y de qué servía el dinero si no tenía amigos?

Pasaban los años y no podía determinar qué era lo que debía pedir: ¿vida, salud, riquezas, poder, amor…? Al fin suplicó a Vishnú: “Por favor, aconséjame lo que debo pedir”.

El Señor se rió al ver los apuros del pobre hombre y le dijo: “Pide ser capaz de contentarte con todo lo que la vida te ofrezca, sea lo que sea”.


Muchas veces tenemos todo lo que en realidad necesitamos para sentirnos bien y a gusto con la vida, pero no somos capaces de reconocerlo. Pareciera que tener una larga lista de cosas que deseamos adquirir o poseer nos impide ver todos los aspectos positivos con los que contamos. Generalmente tenemos nuestra atención fija en lo que deseamos alcanzar con la intención de completar nuestro bienestar.

Exageramos y comenzamos a perseguir nuestros objetivos obsesivamente, sin darnos cuenta de que en esa especie de carrera alocada se nos pasan los días y se nos acorta la vida. Perdemos la posibilidad de disfrutar, nos agotamos, nos sentimos vacíos y frustrados al no poder conseguir nuestras metas materiales. ¿Te has preguntado alguna vez si lo que buscas con tanta desesperación va a mejorar realmente tu condición de vida o la de los tuyos? Porque pudiera ser que estés atrapado en la búsqueda de molinos de viento, mientras se desvanecen tus relaciones personales y los afectos familiares. La ambición desmedida, las metas equivocadas, pueden llevarte a perder todos esos tesoros esenciales que están ahí a tu lado sin que te des cuenta. Hay una frase popular que dice: “Nadie sabe el valor de lo que tiene hasta que lo pierde”. No dejes pasar esta maravillosa oportunidad para valorar y apreciar todas las cosas maravillosas que le dan calidad a nuestros días.

Recordemos que en la posibilidad de simplificar nuestra lista de necesidades se esconde la probabilidad de sentirnos plenos y realizados más fácilmente. La costumbre, muchas veces, atenta contra nuestra capacidad de observar y resaltar la belleza, la utilidad, lo positivo y lo extraordinario que resultan algunos elementos presentes en lo cotidiano.

Levántate cada día con la mirada interior limpia para ver más allá de las apariencias y los prejuicios el escenario en el que se desarrollará tu día. Busca siempre el aspecto positivo y minimiza lo negativo, llénate de espontaneidad y capacidad para sorprenderte, así descubrirás que tu vida es una maravillosa aventura llena de elementos y matices mágicos. Si descubres que quieres cambiar o incluir ciertos aspectos o elementos positivos en tu vida:
  • Revisa uno a uno tus objetivos de vida y analiza objetivamente si en verdad son necesarios para tu felicidad.
  • Haz una lista con las cosas que verdaderamente deseas alcanzar
  • Pregúntate y escribe qué puedes hacer para conseguirlas
  • No te desesperes y mantente entusiasta y perseverante en tu empeño
  • Establece un equilibrio entre el tiempo que vas a invertir en la consecución de tus metas materiales y el tiempo para disfrutar de tu crecimiento personal, de tu familia y amigos
  • Que el esfuerzo por conseguir tu meta no te impida disfrutar de todo lo que te ofrece la vida cada día
  • Si deseas un poco más de lo mucho que tienes, lo convertirás en poco! ¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!
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