miércoles, 1 de agosto de 2012

Regla del oso idiota (Reflexión)


Muchas veces confundimos sueños con expectativas sin darnos cuenta que, mientras los sueños nos abren el mundo, las expectativas nos encierran en la espera pasiva de lo deseado…
¿Por qué nos... aferramos sorprendentemente a ellas? ¿Qué pasa si no puedo aceptar tener que renunciar a lo que “tanto deseo“?
¿Qué pasa si siento que no puedo armar mi proyecto de vida?
Tenemos un deseo determinado. Queremos algo con el alma, con todo nuestro ser. Soñamos día y noche con tenerlo. Este es el momento de aplicar una regla básica: La regla del oso idiota.
Esta regla comienza con la “O” del oso. ¿Usted quiere algo? Obténgalo!!! “Obtenga” lo que usted quiere, juéguese la vida para obtenerlo!!! corra el riesgo!!!, comprométase con su deseo!!! ¿Qué busca? ¿El amor de ésa persona “tan especial”?… ¿Esa casa “tan soñada”?… ¿Ese trabajo?… Vaya, salga a buscarlo y obténgalo!!!
Pero…, uno puede darse cuenta que a veces es imposible obtener lo que quiere. Entonces, ¿qué dice la regla en segundo lugar? ¿No puede “obtener” lo que quiere?… (Y siguiendo con la “S”, la segunda letra del oso) Nos dice: Sustitúyalo!!! “Sustitúyalo” por otra cosa!!! – Esa persona “tan especial y única” no me quiere… Pues bien, que lo quiera otra persona. – Esa otra tampoco me quiere…. Entonces, busque un marinero!!!
Cómprese una mascota!!! – Ah… No!!! Imposible sustituirla!!! “Como ésa persona no hay…”
Entonces, ¿qué nos dice la regla en tercera instancia?… ¿No lo pudo “obtener”?… ¿No lo puede “sustituir”?… Y siguiendo con la “O”, la tercera letra del oso) Nos dice: Olvídelo!!! -Ah No, “Imposible”….. ¿Cómo imposible? – Siii, “Imposible olvidarla!!!” “Éso si que es i-m-p-o-s-i-b-l-e!!!”
Ahhh… “¿Imposible?”
Entonces… si no lo puede OBTENER, si no consigue SUSTITUIRLO, si no quiere OLVIDARLO… La “Regla” dice que Ud. es un “IDIOTA”.
Quedando así constituida “LA REGLA DEL OSO IDIOTA”.
Tal vez no sea tan fácil “decidir” que puedo Olvidar. “SI” puedo “decidir” no quedarme pegado a lo que creo que es imposible. Y éso es lo neurótico, lo ridículo, lo “idiota”.

Desconozco a su autor

¿Un roto para un descosido? por Merlina Meiler

El otro día me encontré repitiendo este refrán: “siempre hay un roto para un descosido”. Y sinceramente, es una frase que no me parece despectiva en absoluto, sino todo lo contrario: un canto a la esperanza.

Personalmente, no me importaría que alguien me tilde de “rota” o de “descosida”: aprendí a ir más allá de cada vocablo y a dejarme llevar por lo que significan y, sobre todo, por la intención de quien los pronuncia.

Soy una firme convencida de que este refrán es ciento por ciento verdadero.

La persona para ti está en algún lugar, esperando que sea el momento propicio o que los dos estén preparados para el encuentro. Con gustos similares en muchas cosas, complementándote en otras. Ófreciéndote contención y apoyo cuando lo precises y brindándote esa plenitud interior que tanto ansías.

Los problemas, como siempre, surgen cuando uno se conforma con menos o acepta cualquier situación con tal de estar “en pareja”. Conocer a alguien y aferrarnos y luchar para que la relación funcione -porque el otro muestra interés, nos parece “que puede llegar a funcionar si pasa tal o cual cosa” o suponemos que es el ser mágico que nos liberará de tribulaciones y tormentos- es un ticket seguro hacia la infelicidad (y hacia el agotamiento mental, espiritual y, por qué no, físico).

No hace falta vivir en la más absoluta soledad hasta que se presente espontáneamente nuestro par (si no lo deseas), lo que sí me parece importante es darnos cuenta de quién es una simple compañía pasajera y quién, fluida y naturalmente, se va acomodando a nuestro lado.

Si tu ego va más allá de las palabras puntuales, consideras que puedes llegar a ser lo que un “roto” o un “descosido” implican en este refrán y estás dispuesto a no aceptar a nadie muy por debajo de tus estándares, te aseguro que el ser que te hará feliz aparecerá en tu vida, a su debido momento.

¿Consideras que siempre hay un “roto” para un “descosido”?

Fuente: