miércoles, 18 de julio de 2012

Las fobias y las creencias limitantes

Las creencias son las que marcan nuestro actuar y por lo tanto nuestras vidas. Las creencias forman nuestro carácter, y querer modificar el carácter sin antes cambiar nuestras creencias, es inútil. Nuestras emociones en ese caso van a alterar nuestra bioquímica en el cuerpo y estaremos en un estado de enojo, miedo, agresividad, impaciencia, etc. que nos llevarán, incluso a enfermarnos.

Por lo tanto todas las creencias limitantes que nos dicen “Tú no puedes”, “Tú eres un miedoso”, “Tú eres incapaz”, “Esto no es para ti”, “Eres un tonto, un inepto, etc., etc.”, son todo aquello que no nos deja avanzar en la vida y nos hace sufrir.


La buena noticia es que con disciplina y esfuerzo podemos eliminar todas esas creencias que nos hacen tanto daño.

 
Programación Neurolingüística tiene varias herramientas que nos pueden ayudar a eliminar estas creencias limitantes, e inclusive cuando éstas llegan a convertirse en fobias.
Una fobia da por resultado una alteración grave en nuestra mente y cuerpo, llegando algunas veces a provocar pérdida de consciencia, mareo, vómito y hasta un infarto, ya que éstas ponen a la persona en un estado de terror o pánico incontrolable. Por supuesto hay diferentes grados de emociones. Por ejemplo, no es lo mismo “el miedo a las arañas, que un pánico que inmoviliza a la persona”, un miedo al elevador que la angustia con sudoración y aceleración del ritmo cardiaco dentro de él”.

 
Todas estas reacciones, por supuesto tienen una causa que hay que descubrir y manejarlas, suelen ser experiencias pasadas muy intensas que quedaron ancladas en la persona sin haberlas podido resolver.

 
A terapia, llegó una persona con fobia a los elevadores, y su oficina estaba en el 24 piso del edificio donde trabajaba. Tenía que llegar con mucha anticipación para ir subiendo por las escaleras poco a poco sin que la vieran y que al llegar no se le notase fatigada.

 
Después de explorar la causa de su fobia, le apliqué varios ejercicios, dentro de los cuales el que escribo a continuación fue clave en su cura.

 
Primero le dije que se parara diariamente unos minutos a ver a la gente que subía y bajaba del elevador sin problemas, mientras se decía cada vez que se abría el elevador: “Todos están bien, pues es normal subirse a un elevador” acompañado su frase de una respiración profunda.

 
Después de una semana hicimos este ejercicio:

 
Le dije que se sentara con su espina derecha, se relajara con una respiración profunda y que cerrará sus ojos.
1.- Imagina que entras a una sala de cine,
2.- Siéntate en una butaca al frente,
3.- Ve como te sales de tu cuerpo y te trasladas a la sala de proyección, ahí donde se proyectan las películas,
4.- Desde ahí te puedes ver sentada al frente y ahora vas a ver la película de cómo Verónica (tú), toca el timbre del elevador, entra, se cierra, sube los 24 pisos a su oficina, respira, sonríe, se abre el elevador y sale tranquilamente y sonriente,
5.- Ahora regresas a tu butaca al frente,
6.- De pronto eres parte de la película, eres la actriz y estás ahí, tocas el timbre del elevador, entras, se cierra, subes los 24 pisos a tu oficina, respiras, sonríes se abre el elevador y sales tranquilamente y sonriente.
Pausa.
7.- Ahora pasas esta misma película en cámara rápida, en blanco y negro de ida y en reversa. ¡Vamos! Respira profundo.
Pausa.
8.- Ahora la pasas a colores en cámara rápida de ida y de reversa. ¡Vamos! Respira profundamente.
Pausa.
9.- Nuevamente la vas a pasar a colores pero en cámara lenta. ¡Vamos! Respira profundamente.

 
Ahora, regresas aquí y lentamente ve sintiendo tu cuerpo y abriendo los ojos cuando quieras hacerlo.

 
Al terminar con el ejercicio, le pregunté cómo estaba y realmente estaba tranquila.
Después de esta sesión pudo subirse al elevador, siempre respirando, sonriendo y diciendo mentalmente “Yo puedo estar tranquila en el elevador pues no pasa nada”.

 
El ejercicio anterior ubica al cliente en una situación inofensiva, pues ya estuvo observando a la gente subir y bajar del elevador antes.

 
Poco a poco se le va metiendo en la experiencia en diferentes modalidades, hasta llegar a la cámara lenta.

 
Para este tipo de fobias, es necesario acudir al terapeuta para explorar la causa de la fobia, pues ésta es un efecto de la misma.


Fuente:
http://www.estrategiaspnl.com/

¿Porqué nos cuesta tanto decir “NO”?

Hoy voy a decir “no“….

A darle importancia a las causas banales

A darte permiso para hacerme daño,
a las palabras que se pronuncian con altavoces que dañan los tímpanos.

Hoy voy a decir “no”,
al victimismo burgués de quien lo tiene todo y sigue quejándose

A los que se creen en posesión de la verdad y no dejan de ser unos “poseídos de la falacia”,

A los falsos mercaderes,
a los vendedores de biblias que ofrecen el paraíso a cambio de suculentos diezmos

Hoy voy a decir “no” a dejar de reír incluso en las adversidades

A seguir postergando la planificación de mis sueños

A no permitirme sentir todo lo que pueda,
amar todo lo que mi corazón alcance y abrazar la vida brindando desde mi “aquí y ahora” Hoy voy a decir ” no” al propio “no”….

Autor:José Luis Fuentes Rodríguez
Fuente: Emociones para el coaching

El desamor

Es casi obligado hablar del desamor cuando hablamos de cosas de dos, y cuando hablamos del amor también. Porque el desamor ocurre, y sobre todo en el tipo de amor que se da en la Pareja. Cuando hay amor, puede ocurrir el desamor.
 
El desamor por un amigo, ocurre de una manera totalmente diferente.

Vamos a hablar del desamor en la Pareja, algo de lo quizás todos sabemos un poquito. Vamos referirnos no sólo a lo que puedan ser nuestras experiencias personales, sino también a los síntomas más particulares que hemos recopilado a lo largo de la que es también nuestra experiencia profesional en consulta. Cuando vemos que el desamor es la causa de los problemas que existen en las Cosas de Dos.

Cuando acaban las emociones positivas ante el encuentro con el otro, cuando la rutina y la vida en común apagan la comunicación y el interés por el otro, cuando uno tiene una sensación incluso de extrañeza ante la presencia del otro, es cuando comienza el desamor. ¿Qué hago yo aquí con esta persona? Es una pregunta que dispara la primera señal de que ya no se la ama. Y además uno no encuentra respuesta a esta pregunta.

Lo definimos como el comienzo en la falta de interés por el otro, y suele culminar en un absoluto desinterés que produce esta sensación de extrañeza de la que antes hablábamos.

El desamor está también íntimamente unido a la falta de deseo sexual por el otro. Este es también uno de los síntomas principales del desamor

La falta de interés puede producirse por múltiples razones, que pueden ser simplemente consecuencia de estrés o preocupaciones sobre uno mismo, pero cuando no nos dice NADA la presencia del otro, sino que más bien nos "sobra", cuando no tenemos ganas de comunicar nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras preocupaciones o simplemente qué tal nos ha ido el día, y ésto ocurre cada vez con mayor frecuencia, entonces sí que nos podemos preguntar si seguimos amando a nuestra Pareja.

Si estamos en un momento emocionalmente estable, podemos tener la reacción de comenzar a hablar del tema, que sería lo más sano que podríamos hacer, porque a lo mejor no es el desamor, sino la rutina y el aburrimiento por falta de estímulos que unen lo que nos provoca esta desgana a la hora de compartir.

En la propia comunicación sobre nuestro estado de desinterés hacia el otro, puede suceder que nos demos cuenta que la cuestión tiene arreglo o no. Podría tener arreglo si sentimos la necesidad de arreglarlo en ese preciso momento en el que se tiene el diálogo sobre el tema, pero si notamos que sobreviene un sentimiento de lástima por el otro o que nos nace un sentimiento de no hacer daño, entonces, es que nos hemos encontrado con el desamor. Seguimos queriendo a esa persona, pero no amándola.

En un primer momento se pueden tener sentimientos de una falsa compasión por el otro y tratamos de compensar este sentimiento, que es real, con actitudes ficticias producto de un sentimiento de culpa, es la fase "masoquista" del desamor, en que el duelo por la pérdida de la pasión y del deseo se compensan echándose las culpas a uno mismo. Porque el desamor se vive como un sentimiento de duelo por la pérdida del amor por el otro. Los intentos de compensación producto de los sentimientos de culpa asociados no lleva más que a un rechazo finalmente por el otro, cuando se da uno cuenta de que es inútil tratar de compensar, que el sentimiento es real y que estamos ante una farsa.

Es difícil asumir que el desamor ha llegado a nuestras vidas, ya que el hombre es animal de costumbres y por tanto hay quien se resigna ante este sentimiento no creando otras expectativas que continuar en una relación cortés, pero claro está, no es probable que el otro acceda a ello. Sería un intento de prolongar algo que podría convertirse en una agonía. Y la agonía en el amor es muy desagradable y puede llevarnos al aborrecimiento por el otro, lo cual ya lindaría con la peligrosidad y los límites que jamás se deben rebasar, de los cuales hablaremos en otro capítulo. Cuando el desamor llega a nuestra vida como pareja, es mejor separarse y convertir la relación en un amor amistoso, quizás sea la mejor solución.

El desamor no suele ocurrirle a los dos miembros a la vez. Ojalá fuera así, pero es algo inusual, desgraciadamente, porque se evitarían de ese modo muchos sufrimientos, es por eso que ante el desamor los dos sufren, es un momento de duelo de pérdida para los dos. Si se sabe asumir esta fase sin dramatismos neuróticos, pueden evitarse muchos sufrimientos extras producto de la resistencia a que puedan producirse cambios, entre los que por supuesto está la separación.

Es preferible ante la mínima señal de falta de interés y de alegría por ver al otro, o ante cualquier situación en la que uno "no se encuentra en su sitio" cuando está con el otro hablarlo, decirlo, comunicarlo. En un primer momento quizás una serie de puntualizaciones pueden hacer reaccionar al otro (al que no ha sentido todavía esa horrible sensación de extrañeza) para que comience a seducir a su Pareja, ya que el desamor también se manifiesta ante una falta de "ser seducido por el otro".

Quizás tardemos un tiempo antes de ser conscientes del desamor, por eso invitamos a las Parejas a hacerse un "chequeo de amor" con frecuencia, con todas las características que un amor de Pareja conlleva, y sobre todo las relacionadas con el deseo sexual por el otro, el deseo por el contenido de sus mensajes cuando se comunican, el interés por su bienestar, la tendencia al cuidado del otro y el respeto por sus gustos y costumbres.

Cuando alguno de estas premisas fallan, es entonces cuando hay que sentarse a dialogar y a puntualizar si todavía se puede una forma de "sanar" la relación y volver a abrir las puertas al amor.

Cuando fallan las ganas de compartir, de experimentar, de hacer cosas juntos, de construir, de acercarse en la unión, de "hacer piña" juntos, de hacer el amor, de hablar sobre las cosas de dos, de hacer proyectos juntos, de divertirse y reír, de emprender y ayudar al otro, de cuidarle y protegerle, es cuando llega el desamor.

Son momentos tristes de mucho dolor, siempre se sufre y siempre se han de elaborar sentimientos de pérdida de duelo interior, que puede perfectamente elaborarse si no atravesamos los límites que dicta nuestro corazón.

Pensando con el corazón a veces es cuando mejor acertamos a la hora de evaluar nuestros sentimientos en vez de calibrando lo que es mejor o peor. Peor será siempre llevarle la contraria a nuestros sentimientos tratando de compensarlos con razonamientos. Esto no funciona en el amor, ni tampoco en el desamor, cuando lo que tratamos de hacer es lo mejor para los dos.

Tomarse un tiempo de separación para reflexionar, y para ver si se echa de menos al otro en las cuestiones relacionadas con el amor: deseo de compartir, deseo de su compañía, deseo de sus caricias y de su cuerpo, deseo de cuidarle y protegerle, y deseo de saber qué piensa y siente y qué hace o deja de hacer, es lo que aconsejamos ante la sospecha de la llegada de tales sentimientos de extrañeza por la presencia del otro.

Antes de tomar resoluciones drásticas, es mejor reflexionar para dárnos tiempo antes de resolver mediante una separación. Pero ante el verdadero desamor es siempre aconsejable una separación con el fin de evitar el deterioro, la agonía y los sufrimientos que podemos evitar.

El amor es como un banco con tres patas. Una de estas es el deseo sexual. Otra es la comunicación y el contacto íntimo. Y la otra: la confianza (y la seguridad que ésta sustenta). Cuando alguna de sus patas se rompe, el banco se cae: se vive el desamor en la pareja. Si el estres cotidiano o la pesada monotonía afecta, a la pasión sexual, o a la comunicación íntima, o, si s pierde la confianza y seguridad por la pareja, estaremos frente a está pérdida de interés y de disfrute con la pareja.

Si bien tenemos la firme convicción de que el desamor es tan pasajero como lo es el propio sentimiento pleno de amor, cuando su bases están muy deterioradas, tenemos evitar que la caida del banco nos rompa un pie. El desamor puede ser un motivo de separción para evitar daños mayores.

Fuente:
http://www.isabelsalama.com/

Fundación de México-Tenochtitlan (Ciudad de México)

México-Tenochtitlan (en náhuatl, Mēxíhco-Tenochtítlan) fue la capital del imperio Mexica. La fundación de la ciudad es un hecho cuya historia se mezcla con la leyenda. La mayoría de las fuentes cita como fecha de fundación de la ciudad el 18 de julio de 1325, de acuerdo con la información proporcionada por los mexicas y que se encuentra registrada en varios documentos. La leyenda de la fundación señala que México-Tenochtitlan fue poblada por un grupo de tribus nahuas migrantes desde Aztlán, lugar cuya ubicación precisa se desconoce. Tras merodear por las inmediaciones del lago de Texcoco, los futuros mexicas se asentaron en diversos puntos de la cuenca de México que estaban sujetos al señorío de Azcapotzalco. La migración concluyó cuando fundaron su ciudad en un islote cercano a la ribera occidental del lago. Las excavaciones arqueológicas apuntan a que el islote de México estuvo habitado desde antes del siglo XIV y que la fundación de Tenochtitlan pudo ser posterior a la de México-Tlatelolco, su "gemela" del norte. México-Tenochtitlan se convirtió en un altépetl independiente tras el establecimiento de una alianza con Texcoco y Tlacopan que derrotó a Azcapotzalco.

La capital de los mexicanos se convirtió en una de las mayores ciudades de su época en todo el mundo y fue la cabeza de un poderoso Estado que dominó una gran parte de Mesoamérica. El florecimiento de la ciudad se realizó a costa del tributo pagado por los pueblos sometidos a su poder. Por ello, cuando los españoles llegaron a Mesoamérica, numerosas naciones indígenas se aliaron con ellos con el objetivo de poner fin a la dominación tenochca. Cuauhtémoc —último tlatoani de México-Tenochtitlan— encabezó la resistencia de la ciudad, que cayó el 13 de agosto de 1521 a manos de los españoles y sus aliados indígenas, todos bajo el mando de Hernán Cortés.

Mito de la fundación de TenochtitlanDespués de la Conquista de México-Tenochtitlan, algunos frailes tuvieron interés en conocer la historia antigua de la ciudad. Gracias a esta curiosidad se dispone de documentos que permiten acercarse a los relatos de los indígenas. Algunos de estos documentos, más tardíos, fueron elaborados directamente por los descendientes de la nobleza indígena. Todas estas fuentes indican que los mexicas eran originarios de Aztlán, sitio sobre el que se debate su ubicación precisa y su existencia real. De acuerdo con la Crónica Mexicáyotl, en Aztlán los futuros mexicas eran esclavos de los aztecas y llevaban este nombre. Cuando Huitzilopochtli manifestó a su pueblo el imperativo de que marcharan hacia nuevas tierras, también les ordenó que dejaran de llamarse aztecas porque a partir de ese momento serían todos mexicanos.Este episodio también es recreado por el Códice Aubin y el Códice Durán. La Tira de la Peregrinación señala que Aztlán estaba ubicado en una isla donde había seis calpullis y un gran templo, probablemente dedicado a Mixcóatl. En la Tira Huitzilopochtli sólo aparece después que los aztecas llegaron a Teoculhuacan en el año 1-pedernal. De ahí partieron ocho calpullis encabezados por cuatro teomamaque ("cargadores de los dioses"); uno de ellos, identificado como Tezcacóatl, cargaba el bulto de Huitzilopochtli.

Según la mitología mexica Huitzilopochtli les ordenó que sólo fundarían su reino donde estuviera "un águila parada sobre un nopal devorando una serpiente". Siguiendo este designio, los mexicas deambularon por varios lugares, siempre en busca del portento que indicara cuál era la tierra prometida por su dios. De acuerdo con la Tira de la Peregrinación, la gente de Cuitláhuac se separó del resto de los calpullis cuando aún estaban en migración. Más tarde, los mexicas llegaron a la región de Tollan-Xicocotitlan, donde Huitzilopochtli les ordenó que desviaran el cauce de un río para crear una laguna en torno de un cerro. El placer de vivir en esa tierra casi llevó a los mexicas a olvidar que su dios les había prometido otra tierra, y viendo esto, Huitzilopochtli les hizo salir de ese sitio y continuar la migración.Llegaron entonces al valle de México y pasaron por varios pueblos, hasta que se asentaron en territorio de los tepanecas de Azcapotzalco, a quienes les sirvieron como guerreros mercenarios. Finalmente, encontraron el sitio señalado por Huitzilopochtli en un islote del lago de Texcoco. En la Crónica Mexicáyotl, Tezozómoc dice que cuando hallaron el lugar, el sacerdote Cuauhtlaquezqui dijo las siguientes palabras:
Id y ved un nopal salvaje: y allí tranquila veréis un águila que está enhiesta. Allí come, allí se peina las plumas, y con eso quedará contento vuestro corazón: ¡allí está el corazón de Copil que tú fuiste a arrojar allá donde el agua hace giros y más giros! Pero allí donde vino a caer, y habéis visto entre los peñascos, en aquella cueva entre cañas y juncias, ¡del corazón de Cópil ha brotado ese nopal salvaje! ¡Y allí estaremos y allí reinaremos: allí esperaremos y daremos encuentro a toda clase de gentes!
Nuestro pechos, nuestra cabeza, nuestras flechas, nuestros escudos, allí les haremos ver: a todos los que nos rodean allí los conquistaremos! Aquí estará perdurable nuestra ciudad de Tenochtitlan! El sitio donde el águila grazna, en donde abre las alas; el sitio donde ella come y en donde vuelan los peces, donde las serpientes van haciendo ruedos y silban! ¡Ese será México Tenochtitlan, y muchas cosas han de suceder!
Las fuentes señalan que este suceso ocurrió en el año dos-caña, 1325 del calendario occidental.
Evidencia arqueológica

La mayor parte de las fuentes históricas señalan que la fundación de México-Tenochtitlan ocurrió en el año 1325. Esta fecha corresponde a la que declararon los propios indígenas en los años siguientes a la Caída de Tenochtitlan. Los estudios arqueoastronómicos indican que en ese año también ocurrió un eclipse lunar, suceso astronómico que pudo ser tomado por los mexicas como un marcador mítico que pudiera legitimar la supuesta relación entre los toltecas y los tenochcas. Las exploraciones arqueológicas que se han llevado a cabo en el antiguo recinto del Templo Mayor tenochca han permitido recuperar piezas de cerámica anteriores al siglo XIV, lo que demuestra que el islote de México estuvo ocupado antes de la fecha indicada para la fundación de Tenochtitlan. En entredicho está también la primacía de México-Tenochtitlan sobre México-Tlatelolco. Las fuentes indican que la ciudad gemela de Tenochtitlan fue fundada 13 años más tarde, es decir, en 1338. Sin embargo, en el año 2007 se descubrió en la zona arqueológica de Tlatelolco una estructura que pudo ser erigida entre los siglos XI y XII. Esto podría indicar que la fundación de México-Tlatelolco fue anterior a la de México-Tenochtitlan.

Fuente:
http://es.wikipedia.org/