martes, 17 de julio de 2012

Tu existencia no es en vano

Dulce madre sabes que en el fondo de mi corazón deseo verte felíz, sana y fuerte siempre, todos los días de mi vida. Sé que no estarás siempre conmigo en esta vida pero tu estadía me encanta, tu has creido en mí siempre, me has animado cuando sentía desanimo, me has abrigado en mis días de frio y de soledad, tu eres mi dulce madre, aquella mujer que entrego todo por mí, sacrifico su vida, su cuerpo, su tiempo y su esfuerzo y aún así luces esplendida por eso quiero decirte hoy que tu existencia jamás será en vano, porque eres lo más sublime y hermoso de este planeta para mí eres mi dulce mamá.

Se acerca el día de las madres y con ella montones de promociones y publicidades utilizando una vez más el comercio del corazón, pero no hace falta festejar un solo día como el de las madres, todas sabemos que TODOS los días lo somos, todos los días nos gustaría recibir regalos! bueno eso es pura exageración pero no se aleja de la realidad, lo que nunca debe faltar son los afectos, todos los días, cuando haya oportunidad se debe demostrar el inmenso cariño que le tenemos a nuestras madres, porque ellas son ejemplo de lucha y amor, ese puro y gran amor!

Por eso, no esperes comprar algo material a tu madre por su día, no te preocupes por hacerlo, lo mejor para ella siempre será tu demostración de afecto, un tiempo para compartir juntos, madre e hijo, ese es el mejor regalo para una madre.

No olvidarse de su existencia, no ser indiferente hacia una madre que ya está anciana y necesita el cariño, respeto y amor de su familia, hay que reconocer la gran labor que han hecho estas madres que hoy están llegando a su vejez , nunca le demos las espaldas a nuestras abuelitas, amémoslas y ayudemoslas en lo que necesiten, haciendoles saber que su existencia nunca será en vano!

La existencia de una madre nunca será inútil, ella está aquí para brindar lo mejor y ser nuestra compañera y guía en este camino de la vida, una madre por ser madre no se convierte en experta pero adquiere más experiencia para ayudarnos en nuestro andar por la vida, y formarnos como excelentes personas.

De una madre depende la educación de sus hijos, del cimiento o valor aprendido del hijo dependerá en gran parte su futuro, y trasciende al mundo entero, la madre es el primer modelo a seguir por sus hijos y su existencia nunca será en vano.

Recuerda camina, fuerte y segura por la vida, regalando amor a cada paso y recordando que tu estas aquí por algo muy importante, tus pasos no son como cualquier otra persona, porque tu eres madre y estás destinada a ser sencillamente grandiosa.

Gracias Mamá.

Fuente:
http://www.vidademama.com

Acto de presencia de Maytte Sepúlveda

“Un pobre campesino que regresaba del mercado a altas horas de la noche pasó junto al templo y al entrar descubrió que no llevaba consigo su libro de oraciones. Muy humilde y apesadumbrado pensó en pasar de largo, pues no sabía qué decir y no quería importunar a su Señor con palabras necias, pero al fin se decidió a entrar y pararse frente al altar para orar de la siguiente manera: “Señor, he salido de mi casa sin mi libro de oraciones, y como tengo muy poca memoria no sé recitar ni una sola oración, pero de todas maneras quise entrar únicamente para saludarte y para que supieras que te amo, y como no tengo las palabras para expresarlo adecuadamente se me ocurre que voy a recitar el alfabeto cinco veces muy despacito, con mucha devoción, y tú , que conoces todas las oraciones, puedes juntar las letras por mí y formar las oraciones adecuadas que soy incapaz de recordar…


Y el Señor dijo a sus ángeles: ‘De todas las oraciones que he escuchado hoy esta ha sido, sin duda alguna, la mejor porque ha brotado de un corazón sencillo y sincero’”.

Hace unos días la tragedia tocó a la puerta de unos vecinos. A mi esposo y a mí nos llamaron en la madrugada para avisarnos que su hija, de 14 años, tuvo un trágico accidente de tránsito. Y aunque los momentos fueron muy duros para sus padres puedo decir que siempre estuvieron acompañados y apoyados por sus más cercanos amigos. Una pareja estuvo todo el tiempo con ellos, otros fueron a su casa a encargarse de sus hijos pequeños y a contestar el teléfono, otros a recoger los familiares que llegaban al aeropuerto, uno se llevó el perro a su casa…

La mayoría de nosotros no sabe qué hacer en momentos difíciles, no tenemos ni idea de cómo comportarnos; a veces, inclusive, nos alejamos pensando que si actuamos equivocadamente nuestra torpeza puede traerles más dolor que consuelo.

Por eso quisiera compartir algunas cosas que aprendí con esta experiencia y que podríamos hacer para suavizar de alguna manera los momentos de dolor y angustia que viven algunas personas cercanas a nosotros.

Haz acto de presencia. Después que vi lo que hicieron los vecinos me di cuenta de que las personas que están pasando por estos momentos críticos necesitan de verdad la presencia y el apoyo de los demás. Es preferible hacer algo torpe que no hacer nada. Estar ahí, aunque sea silenciosamente, reconforta y les suaviza un poco la vida.

Erróneamente creemos que las personas que sufren necesitan que se les respete su soledad, pero es mejor estar ahí discretamente, con mucho respeto, pero atentos para dar una mirada de apoyo, un gesto de comprensión, o una palabra amable y oportuna.

No es necesario que los acompañes por mucho tiempo, ni que los agobies con palabras y atenciones, sólo es importante que estés un rato a su lado para que no se sientan solos.

Sé practico. A pesar de la situación la vida continúa. Trata de ver qué es necesario hacer y hazlo. Organiza a los amigos, siempre se necesita alguien que ayude a hacer los trámites en la clínica o en la funeraria, alguien que reciba a los parientes y amigos que acuden a la casa, alguien que llame a los familiares que están lejos, que se encargue de las mascotas, siempre hay algo por hacer.

Sé discreto. Es importante el tacto, sólo di palabras amables que en realidad son las más sencillas. Evita decir: “Sé como te sientes”. Este comentario es el más común y no hace ningún bien, pues la persona dolida puede pensar: “¿Cómo puedes saber cómo me siento si a ti no te está pasando?”. Tampoco trates de minimizar la situación diciendo cosas como: “Bueno, pudo ser más grave”.

Escribe una nota personal. Escribe tu propia nota por corta o sencilla que te parezca. Expresa con tus propias palabras tus sentimientos de apoyo y sin temor háblales de lo que esa persona significaba para ti, será agradable para ellos saber que dejó una huella positiva en ti.

Escucha. Tu presencia y tu disposición a escuchar son los dos regalos más valiosos que se pueden brindar. El estar dispuestos a escuchar suaviza la afectación y les permite empezar a recuperarse.

Sobreponerse a la pena puede ser un proceso largo y lento, reconstruir la vida y encontrarle sentido será duro y difícil, pero las pequeñas cosas cotidianas y el apoyo de amigos y familiares los traerá poco a poco a la normalidad y como decía mi abuela: “Sólo el tiempo cura todo”, pero mientras tanto estemos ahí para brindar apoyo.

Fuente:
http://www.maytte.com/