martes, 10 de julio de 2012

Algún día,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Algún día llegaré a entender el porqué de las horas que hieren,.…de los momentos opacos disfrazados de sonrisas reales,…. que son irreales,...de los silencios gritados por el desgarro de la soledad que habita dentro,.…esa que vacía las noches que se eternizan en los ojos del llanto,...algún día seré el duende sereno que suspira en la dulce agonía,… descreído de suerte,...que sonríe despacio arrancándose el alma,...y sortea el destino destinándole burlas,....derrotado de todos,…victorioso de el mismo,….humillado sin culpas por la vergüenza constante de la indiferencia,…por ser diferente,…por saber que el miedo no existe en no ser,...solo existe en estar,...algún día el adiós no sera la tristeza,...sera el estruendo macabro del final de esos otros que no tienen principios,...y en la tierra yerma de la cobardía sembraré mi valor,...dejando lo encontrado en hipócritas vidas,...sustentadas de nada,…buscando lo perdido en la paz de la muerte,...sin reproches callados,…seré el polvo del viento que respiran los cuerdos,...seré el tenue recuerdo del demente marchito,...que nació de la muerte,..que murió de la vida,...que buscó hasta romperse el cariño sentido,….y en su propia locura se extinguió por querer,…o por no ser querido,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez
E-mail y MSN:joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos

Cuando sientes que tu pareja te limita


Muchas veces nos sentimos agobiados y limitados debido a que nuestra pareja no nos acompaña, no nos colabora o no nos ayuda a concretar alguna actividad, algún plan o un deseo personal. Es posible que tu pareja ni siquiera te escuche o que te diga que estas equivocado(a) o que simplemente se oponga fervientemente a que tu procedas con ese plan.

Cuando estamos en medio de esas situaciones, nos sentimos restringidos y limitados, dependientes de la voluntad de nuestra pareja y muchas veces nos agobiamos hasta abortar las ideas que tenemos en la mente. Luego sentimos que nuestra pareja está evitando nuestro desarrollo. En cierto nivel tienes razón y en otro nivel no.

Todos hemos vivido momentos muy gratificantes cuando nuestra pareja nos puede colaborar, apoyar, animar, empujar y hasta hacer que nos elevemos lo suficiente para concretar algún proyecto personal. Sin embargo, cuando eso no sucede, cuando quedamos solos, también se puede lograr avanzar.

Nuestra pareja viene de un mundo distinto al nuestro y es posible que no advierta el potencial que tiene tu proyecto, también puede suceder que no crea en tu capacidad para llevarlo a cabo o que simplemente no crea en el proyecto en sí mismo. Es deseable que los dos sean capaces de conversar en armonía, con respeto mutuo, planteando las opiniones de cada uno, las razones, las dudas que tienen, para tratar de entender ambas posiciones. Si existe la suficiente confianza y la suficiente comprensión se puede llegar a un acuerdo que deje conforme a los dos. Pero si aun eso no es posible, también se puede lograr avanzar.

Lo más importante de esta situación está en la fuerza de tu idea. Es muy posible que tu idea haya nacido desde el centro de tu corazón y que creas en ella aun sin saber por qué. Puedes sentir que es verdadera, que es importante para ti, que es valiosa y que su manifestación será un bien para ti, tu familia y todos los que te rodean. Es posible que se trate de un gran anhelo postergado y que le ha llegado la hora de crecer, es posible que estés decidido(a) y estés muy claro(a) que lo necesitas. Si estás sintiendo esa fuerza magnifica que te empuja a moverte, es muy posible que ninguna oposición te detenga y sabrás buscar la manera de avanzar en medio de las dificultades, aunque tu pareja no te apoye o se oponga rotundamente.

El problema se presenta cuando estas dudoso(a) de tu idea, de su validez, de la visión que tengas, de la certeza de su logro o de tu capacidad para desarrollarla. Entonces buscarás un soporte, una guía, una ayuda, una validación de otras personas como es tu pareja. Si ésta no lo hace, pensarás que esa es la razón de tu impedimento, sin advertir las verdaderas razones: no creer en ti y en tu proyecto.

En mi caso, hasta el día de hoy escucho a mi madre decir que no pudo estudiar pedagogía a causa de que mi padre se negó a que lo hiciera, ella lo cree así hasta la fecha. Pero también recuerdo el caso de una vecina que decidió comprar un automóvil nuevo aunque su remuneración mensual superaba el valor de la cuota de su compra. Ella me contaba que su marido se negó rotundamente, pero ella se atrevió, lo compró y pagó las cuotas sin falta debido a que todas las mañanas llevaba en su auto nuevo a unos alumnos del colegio donde trabajaba y recibía mensualmente la cantidad necesaria para hacerlo. Inicialmente su marido no creyó en su proyecto, pero ella sí. Más tarde, él reconoció que su esposa era brillante para tener ideas innovadoras como esas y se dejó asesorar por ella para tomar otras decisiones, como realizar la autoconstrucción de la hermosa y gran casa que tienen ahora, en un terreno que compraron por un valor muy económico. ¡Qué ejemplo!

Muchas veces dejamos decisiones personales en manos de otras personas delegando nuestra responsabilidad en su concreción. La verdadera causa no es la aprobación de los que nos rodean, la verdadera causa es la aprobación que nosotros mismos nos damos.

Cuando sientas deseos de culpar o responsabilizar a tu pareja por algo que te impide hacer, comienza a reconocer las razones internas que tienes para dejar que eso suceda. Analiza tu proyecto, decide si es importante y elije si lo harás asumiendo toda la responsabilidad.

Nadie puede impedir que crezcas y menos tu pareja que después te valorará mucho mas. Si tu proyecto fracasa, puede suceder que tu pareja aproveche la oportunidad de confirmar su teoría de que no iba a resultar, pero eso es un riesgo que puedes correr tranquilamente, ya que la experiencia te va a fortalecer y al siguiente intento tendrás mayores posibilidades de triunfar.

Recuerdo que mi ex esposo nunca creyó algunas ideas mías en relación a mis estudios espirituales, me decía cosas muy fuertes que a veces me dolieron mucho y yo seguí sin detenerme. Muchas veces lloré, pero seguí. Ahora, que tiene otra pareja viene a pedirme consejos para su nueva relación y también me solicita consejos relacionados a la educación, la alimentación y la salud de hermosa hijita de 2 años.

Tus decisiones dependen de ti, de la fe que te tengas, de lo verdadero que te parezca tu proyecto en tu interior. Si dudas que sea una buena idea, la puedes postergar hasta que te aclares y luego puedes poner manos a la obra. Vinimos a esta vida a experimentar y si realmente quieres entrar a la aventura, sortearás todos los obstáculos y serás más valorado(a) que antes.

Patricia González
Fuente: