martes, 3 de julio de 2012

Las cosas importantes de la vida


Un profesor de filosofía se presentó ante su clase con un bote grande y vació de mayonesa.

Empezó a llenarlo con piedras de 5 centímetros de diámetro. Luego preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno. Todos contestaron afirmativamente.

Seguidamente, el profesor cogió un puñado de canicas y las echó en el frasco. Sacudió el frasco ligeramente y las canicas, por supuesto, llenaron los espacios abiertos entre las piedras.

A continuación, preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno. Todos contestaron afirmativamente.

El profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena rellenó todos los huecos existentes. Preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno. Los estudiantes respondieron con un unánime “sí”.

“Ahora”, dijo el profesor, “quiero que comprendan que este frasco representa la vida. Las piedras son las cosas importantes, tu familia, tu pareja, tu salud, tus hijos. Aquellas cosas con las que de verdad nos sentimos satisfechos.

Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, tu casa, tu coche.

La arena es todo lo demás. Las cosas pequeñas.

Si primero ponemos la arena en el frasco, no habrá espacio para las canicas ni para las piedras. Lo mismo ocurre con tu vida.

Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas que son importantes para nosotros. Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos. Lleva a tu pareja a bailar. Siempre habrá tiempo para ir a trabajar, limpiar la casa, dar una cena y arreglar la cama.

Establece tus prioridades. El resto es solo arena.”


Cuando la melancolía se convierte en una enfermedad


A veces pienso en mis años infantiles, los más felices hasta ahora. No me entra esa emoción llamada melancolía ya que mi situación actual es buena: vivo más o menos como quiero, mi balance vital es satisfactorio. En todo caso experimento una melancolía positiva, una emoción que me permite saborear cada recuerdo grato del pasado.

Supongo que si mis días fueran desastrosos o si tuviera un estado mental depresivo supongo que entraría en juego una melancolía negativa al recordar aquellos maravillosos años.

Esa melancolía puede ser perjudicial ya que esa añoranza del pasado sería un fuerte contraste con mi momento presente.

Si tu sufres esa melancolía que te hace daño, que hace florecer emociones más negativas como la tristeza, tendrías que replantearte profundamente tu vida presente porque algo está fallando.

Si quieres salir de esta situación de melancolía negativa, ponte manos a la obra en mejorar tu presente para que sea motivo de una melancolía positiva en tu futuro.

Te dejo con un vídeo que representa mis años infantiles:


Fuente:

Encontrar la paz mental admirando un paisaje


No hay nada más relajante que salir al campo o subir un monte para encontrarte con una de esas estampas maravillosas que regala la naturaleza. Es en esos momentos cuando tu mente re relaja, parece que se expande a través de las montañas, acantilados y valles.

Inspiras profundamente por la nariz y exhalas lentamente eliminando el dioxido de carbono que contamina tu cuerpo así como esos pensamientos que tanto daño te hacen. En su lugar, el paisaje te aporta nuevas sensaciones más placenteras, cierras los ojos y la brisa acaricia tu piel.

Observas un águila o un buitre a lo lejos, nunca fui bueno para identificar aves. Le sigues con la mirada y no durarías un segundo en ponerte en su lugar, alzar el vuelo y sentirte viva/o.

Aprovecha los regalos que la naturaleza esconde. Cuando sientas que tu cuerpo y mente no funcionan bien, realiza un último esfuerzo y elige un monte al que subir. Verás como tu mente queda en paz y más fortalecida para afrontar esos miedos que te atenazan.

Fuente:

Y fuimos uno en el viento,… de José Ramón Marcos Sánchez

Y fuimos uno en dos cuerpos,… sin el resto,…sin mas sentir que sentirnos,…y abrumados de nosotros el después nunca existió,….y moldeamos las caricias hasta matar los rincones avergonzados,….hasta inhalarnos los secretos más íntimos,…y llegamos a las entrañas de los suspiros más bellos,…esos que mueren pensados en lo prohibido del hedonismo de un sueño,….esos que erizan la piel del placer hasta fundirla en amor,….y el deseo cobró vida en los jadeos de las horas que no pasan,…en los silencios entrecortados del gemir de los adentros,…y la mirada de la pasión verdadera no se agotó de mirarnos,….engendrada de ánimas púdicas que danzaban al compás de acordes impúdicos,…entregados al delirio del anhelo de entregarnos,…sin las censuras del sexo sin alma,…con el orgasmo perpetuo del amor que habita más allá de amarnos,…y fuimos uno en dos cuerpos,…y cuando deshabitamos lo terrenal de querernos,…acaeció del cariño el cariño verdadero,…y el espíritu del tiempo desnudo nuestro destino,…y fuimos uno en el viento,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.
E-MAIL y MSN:joseramonmarcos@live.com 
Twitter: @joseramonmarcos

Actitud y Estrategia de Vida de Maytte Sepúlveda

Si un equipo es animado y motivado por sus seguidores hasta el delirio responderá emocionalmente a este mensaje. Pero si los jugadores salen a la cancha llenos de ilusiones y motivación, aunque mal preparados, o desconociendo las tácticas y tienen una resistencia física pobre, se fatigan rápido, tratan de hacer trampas o de saltarse con agresividad las reglas del juego… seguramente perderán y dirán: “¡No sabemos lo que pasó! Jugamos como nunca… pero perdimos como siempre”. Pues, una cosa es la actitud y otra la aptitud.

En muchos momentos nos gustaría que las cosas se resolvieran o que se nos dieran de la mejor manera, sin tener que hacer esfuerzo alguno para conseguirlas, como por arte de algún tipo de magia, inclusive, hay personas que constantemente buscan la manera o el medio para que la buena suerte impacte sus vidas y las cambie para siempre…

En la medida en que los años pasan la vida parece complicarse más en lugar de simplificarse: Cambios abruptos, menor estabilidad, múltiples obligaciones y el tiempo y el dinero escasean.

Si no contamos con recursos como la salud y el dinero nuestra vida puede convertirse en una experiencia difícil, llena de estrés y apuros, siempre tratando de mantenernos a flote, llenos de inseguridad, incertidumbre y miedo.

¡La vida es en realidad para disfrutarla y no para sufrirla! Para lograr esto debemos prepararnos y aprender las técnicas para enfrentar y resolver cualquier eventualidad que se nos presente, de manera que podamos usar las diferentes circunstancias a nuestro favor. Pues, sólo con preparación, trabajo y perseverancia podremos transformar y mejorar las condiciones que determinan nuestro estilo de vida.

Pautas para desarrollar nuestra estrategia de vida.

Identifica qué es lo que sabes hacer muy bien. Es muy importante saber para qué somos buenos. Conocer nuestros talentos, cualidades e intereses hará que nos sintamos a gusto y que el trabajo o la tarea a la que nos dediquemos sea más sencilla y exitosa de cumplir. Si no eres bueno para los números no puedes estudiar matemática pura sólo porque el sueldo es bueno, o porque es lo que otros esperan de ti. Una vez que identifiques lo que quieres, y para lo cual crees tener cualidades, prepárate de la mejor manera posible, estudia, investiga, averigua todo lo que necesites saber sobre tu profesión o negocio. La mejor señal de que estás en el camino correcto será siempre sentirte entusiasta y satisfecho, a pesar de que en algunos momentos experimentes cansancio.

Establece un plan de vida. Crea un gran proyecto con metas pequeñas y realistas a corto, mediano y largo plazo. Escríbelas en un almanaque y revisa diariamente cuánto has avanzado y qué necesitas reevaluar; hazlo sin perder tu norte, recuerda que todo tiene su momento, sé paciente, lo más importante es que estés preparado y alerta para cuando te llegue.

En caso de duda sigue adelante. No permitas que el miedo se convierta en tu motivador. Recuerda que tú estás capacitado para lograr lo que quieras hacer y el universo te dará el apoyo si estás haciendo todo tu esfuerzo para lograrlo. Arriésgate, pues es la única manera de conseguir lo que quieres. Eso sí, con los pies en la tierra y la mirada en el cielo, siempre esperando lo mejor, pero preparado para lo peor, así si algo sale mal no te derrumbarás y sabrás que hacer.

Ten un grupo de apoyo. Es muy importante tener un círculo de amigos leales que son esas personas con las que podemos contar en caso de necesidad o dificultad. Amigos con quien compartir lo bueno y lo malo que ocurra en nuestra vida. Esta amistad no se construye de la noche a la mañana; hay que sembrar la semilla del amor incondicional, regarla, podarla y alimentarla para mantenerla y fortalecerla a lo largo de los años. Selecciona personas que te den su apoyo de la misma forma que tú a ellas.

Aprende a compartir responsabilidades. La mayoría de las veces necesitamos contar con algunas personas para cumplir con nuestras metas. Elegirlas de forma adecuada y poder confiar en ellas equivale a la mitad del éxito. No aceptes por culpa, temor o inseguridad responsabilidades que no son tuyas. Aprender a delegar y a compartir responsabilidades hará que el trabajo sea más efectivo.

Deja que el dinero trabaje para ti. Ahorra, guarda siempre el diez por ciento de todos tus ingresos en un lugar donde te sea difícil gastarlo. Con el tiempo esto te permitirá cambiar de posición, podrás invertir en caso de tener una buena oportunidad. Con un capital adecuado dejarás de trabajar por dinero, y éste comenzará a trabajar para ti… Además es bueno contar con una red de seguridad en caso de una verdadera emergencia.

Mantén una actitud entusiasta y positiva. Nunca pierdas el sentido del humor y la visión optimista de cada situación que enfrentes en la vida. Recuerda que todo pasa y, en lugar de preocuparte, actúa. Pregúntate: ¿cómo puedo solucionarlo? Y sin pérdida de tiempo dedícate a darle solución. No te dejes desanimar por los comentarios, las actitudes o las experiencias negativas de los demás. ¡Persevera!

Fuente: 

Para seguirte queriendo,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Llegó el momento y me alejé,… sin permitir que lo deseado se apoderara de lo debido,…..sin decir adiós,….esquivando el duelo de la despedida,…..simplemente me uní al silencio provocado tras el último halito que despertó tímidamente de ese sueño llamado “imposible”,…un contigo continuo que continua sin ti,…llegó el momento y me partí al partir las raíces que bebieron de tu carne,….. quizá ajándola prematuramente,…. y busqué entre las sombras de nuestros recuerdos pedazos de vida para poderte vivir,….y sentí el desamor,…y respiré de él,….no con él,….y me hizo comprender que hasta lo desmedido debe tener medida,…que los excesos por excesos fallecen en la escasez,… y se tornan en los mas crueles sufrimientos,……que el egoísmo del miedo se convierte en la sinrazón de la razón,…en la demencia que llega a padecer hasta por esa parte del futuro que nunca existió,…que nunca existirá,…. porque fallece en la memoria de las lagrimas amargas que torturan a los corazones heridos de culpa,…..que sólo sanan con lejanía,….con tiempo,….sin la mentira de habitar el ayer en el hoy,….poco a poco entendí que como mas pude amarte fue arrancándome de tus entrañas,…. acariciando tus miedos desde el silencio,…abrazando con la piel de mis daños tus daños,…..y llorando cada día la esencia de aquel último beso que nunca quise darte,…… llegó el momento y me aleje,… para seguirte queriendo,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez. Twitter: @joseramonmarcos

El combo perfecto por Merlina Meiler

El combo completo no existe.

Si has tenido muchas parejas que no han resultado o si tienes dudas existenciales con respecto a tu compañero actual, piensa si no le estás pidiendo peras al olmo.

A diario, veo a personas desconfiando de su relación o incluso echándola a perder, pensando que existe la persona perfecta, sin máculas, que nunca les hará pasar un momento difícil o que jamás les llevará la contra en nada de lo que digan o hagan.

Somos seres humanos y, como tales, cometemos errores. Es lógico y esperable que a quien hemos elegido para transitar juntos el camino de la vida también los cometa.

Tener una vara demasiado rigurosa –siempre y cuando no comprometamos nuestra integridad o nuestros ideales- es un camino seguro hacia la intolerancia, que suele generar desesperanza, soledad y que “nadie nos venga bien”.

Esto podría parecer que estoy proponiendo soportar actitudes con las que no estamos de acuerdo, pero no es el mensaje que quiero transmitir. Sabemos muy bien qué está bien y cómo queremos que nos traten. Fuera de esto, la tolerancia y la paciencia siguen siendo dos de las claves para lograr una pareja saludable y duradera.

Tampoco te estoy sugiriendo que te guardes lo que piensas o que calles, ya que hay muchas cosas que, conversándolas, se pueden mejorar,atenuar o, si no tienen arreglo, aprender a aceptar.

Es tan común que la gente se queje de algo que su pareja no tiene, o peor aún, que salga siempre mal parada en comparaciones estériles con un ex. Si sueles tener este tipo de comportamiento, imagínate delante de un espejo y piensa qué elementos del combo no ofreces ni ofrecerías a tu par.¿Tienes mal genio algunas veces? ¿Te cuesta tomar decisiones? ¿Eres un tanto desordenado o demasiado puntilloso? ¿Roncas? ¿No cocinas ni un huevo duro? Sincerarte te permitirá entender desde otro lugar a quien te sigue eligiendo para depositar su amor.

Más aún, piensa si esta maniobra es una manera de no acceder nunca a una pareja estable y, por consiguiente, no verte expuesto a desilusiones, pérdidas ni abandonos, pero tampoco a alegrías, amor, esperanza, sueños, sonrisas, actividades compartidas, caricias, en fin, ¡la vida de a dos!

Fuente:

Hasta convertirme en siempre,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Soy la fuerza de los silencios capaces,…esos que esconden las palabras exactas,…esos que habitan en la respuesta de las miradas ausentes,…y legitiman el todo aún vestidos con la apariencia de nada,…y entregan sin la vanidad del que tan sólo se muestra por demostrar,…del que esta tan necesitado de si mismo que sólo sabe estar solo,….exhibiendo la bondad visible que compran las almas embusteras,…la compañía estéril de esas compañías que aunque están no son,…que cuando tienen que ser, dejan de estar,….soy la distancia cercana del grito de tu dolor,…no tengo tez de sonrisa,…ni disfraz de hipocresía,….pero me doy en el cariño eterno cuando el cariño me llama,…sin fatuidad, ni abrigado por la arrogancia jactada,…y me desnudo hasta quedarme sin piel,…en totales silenciosos,…silenciados,….infinitos en la virulencia de la honestidad espontánea,…porque tan sólo sé dar ese cariño que se alimenta de dar,…porque engendré el amor en la pureza de amar,…y desconozco el a cambio,….y me alejo del a veces,…y persigo inagotable la eternidad de los silencios capaces,…para que me acerquen hasta que puedas sentirme,...hasta convertirte en siempre,….hasta convertirme en siempre,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez