lunes, 2 de julio de 2012

Cómo vencer la soledad no deseada

En este artículo vas a ver cómo vencer la soledad no deseada con 10 pasos muy útiles:

1) Piensa en viejas relaciones que podrías revivir.
Incluso si has perdido tu trabajo, puedes contactar a algunos de tus anteriores compañeros y dar un paseo con alguno de ellos o tomarte un café. Mantente en contacto y trata de alimentar esas relaciones más allá del ámbito del trabajo.

2) Utiliza tus aficiones e intereses como un trampolín para conocer gente nueva. Únete a un grupo de lectura, realiza alguna actividad deportiva o apúntate a clases de baile, guitarra, informática…

3) Ofrece tu tiempo.
No importa dónde vivas, es probable que haya un refugio de animales que necesite voluntarios para ayudar a cuidar las mascotas sin hogar, sacar a pasear a los ancianos de una residencia o a niños disminuidos psíquicamente.

4) A veces, con solo ser un buen oyente vas a conseguir nuevos amigos entre tus vecinos.

5) Visita la cafetería de tu barrio y participa en las conversaciones cuando se presente la oportunidad. Conoce a los empleados y clientes, forma parte de su contexto social.

6) Lee el periódico local.
Mantenerse informado de lo que ocurre a tu alrededor te hace ser más partícipe de la comunidad local. Siempre hay historias sobre grupos y organizaciones locales que pueden ser de tu interés.

7) Formar parte de una organización cívica.
Hay muchas organizaciones que pueden ser de tu interés. Hay asociaciones de viudos/as, separados/as, enfermos, ONGs,…

8) Participar en salas de videochat y blogs sobre temas de tu interés. Pero ten cuidado de no exagerar. Nada reemplaza la interacción personal.

9) Tener un trabajo a tiempo parcial en un bar o cafetería o de otro tipo donde se pueda conocer fácilmente a la gente.

10) Evita ser un extraño.
Hay gente ahí fuera que quiere y necesita saber de ti, pero tienes que ser accesible y conectarte con un entorno social positivo.

Fuente:

Controla tu ira, 10 consejos

En este artículo encontrarás 10 consejos que te ayudarán a controlar tu ira:

1) Cuenta hasta 10.
Antes de reaccionar ante una situación tensa, tómate un momento para respirar profundamente y contar hasta 10.

2) Una vez que estés tranquilo, expresa tu enojo.
Tan pronto como empieces a pensar con claridad, expresa tu frustración de forma firme pero sin confrontación.

3) Haz algo de ejercicio.
La actividad física puede dar salida a tus emociones, especialmente si estás a punto de estallar.

4) Piensa antes de hablar.
En el calor del momento, es fácil decir algo que más tarde te arrepentirás. Tómate unos minutos para recoger tus pensamientos antes de decir cualquier cosa.

5) Identifica las posibles soluciones.
En lugar de centrarse en lo que te hizo enojar, trabaja en la solución del problema en cuestión.

6) Sé respetuoso y específico.
Es fácil perder las formas cuando se está bajo un estado emocional de ira. Tienes que controlar tu ira antes de que te lleve a insultar a la otra persona.
7) No guardes rencor.
El perdón es una herramienta poderosa. Si permites que la ira y otros sentimientos negativos desplacen a los sentimientos positivos, puede que te encuentres absorbido por tu propia amargura.
8) El uso del humor para aliviar la tensión.
No uses el sarcasmo porque puede herir los sentimientos de la otra persona y empeorar las cosas.
9) Practica las técnicas de relajación.
Práctica ejercicios de respiración profunda, imagina una escena relajante o repite una palabra o frase que te calma.

10) Debes saber cuándo buscar ayuda.
Aprender a controlar la ira es un reto para todos. Considera la posibilidad de buscar ayuda si tu ira está fuera de control.

Fuente:

Despedida,... de José Ramón Marcos Sánchez

Quiero lograr sonreír el día que todo termine,… regalarme un último gesto por la satisfacción del esfuerzo,…. quiero irme sin reproches ni causas pendientes,…. quiero besar esa muerte que sólo besa el sincero,… llevarme sólo lo bueno,…. dejarte sólo lo bueno,…. quiero ser tú y que tú seas sólo la parte que me permitió cambiar,…. quiero escribir el orgullo de un recuerdo que permita no acabar en el olvido,… romperme en el intento de resarcir los errores que me alejaron de las personas,… que me acercaron a los silencios,….. tanto vacío sembrado,…. lleno de tanto vacío,.… quiero mostrar los principios aprendidos al final,…. y sellar los odios con abrazos,…. para olvidar el pasado ahora que el futuro es incierto,…. ahora que desde lo cercano me acerco a la verdad,…. no importan culpas ni culpables,… sólo importan los perdones,…. quiero olvidar los motivos que motivaron la indiferencia,… la lejanía,…. quiero lograr que mi marcha recupere aquellas cosas que ayer me hicieron cercano,… tan sólo quiero quererte,…. para soñar que me quieres,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez

Twitter: @joseramonmarcos

Biografía de Hermann Hesse



Hermann Hesse
(Calw, 1877 - Montagnola, 1962) Novelista alemán que en ocasiones utilizó el seudónimo de Emil Sinclair; obtuvo el premio Nobel en 1946. Vástago de una familia de misioneros pietistas, fue destinado al estudio de la teología y enviado en 1891 al seminario de Maulbronn.

De allí se fugó en 1894 e hizo el aprendizaje de relojero en Calw. En 1895 fue aprendiz de librero en Tubinga y trabajó como tal en Basilea a partir de 1899. Después del éxito de Peter Camenzind (1904) se instaló a orillas del lago de Constanza dedicado a la literatura. En 1911 viajó a la India, más tarde se fue a vivir a Berna y finalmente a Montagnola, cerca de Lugano.

Peter Camenzind (1904) puede ser considerada un arquetipo del género conocido como "novela de formación", de escritura reflexiva y melancólica, sobre un joven que llega del campo a la ciudad para acabar huyendo de la cultura urbana y regresar a la naturaleza y la vida sencilla. En esa misma línea, Bajo la rueda (1906) expresa la rebelión contra la autoridad.

Pero el título que marca el paso del ecuador dentro de la obra de Hesse es sin duda Demian (1919), cuyas primeras ediciones se publicaron bajo el seudónimo Emil Sinclair y con el significativo subtítulo "Una historia de juventud": escrita en medio de una profunda depresión, la novela es sin embargo un canto a la amistad, al arte y a la vida. Siddharta(1922), diametralmente distinta, recoge la experiencia del autor en la India y se convertiría, una generación más tarde, en el libro de cabecera de los primeros "hippies", difusores en Occidente de la cultura budista.

El lobo estepario (1927) es acaso el más célebre de los títulos de Hesse e inicia sin duda la etapa de madurez de su obra: está construido a partir de las notas póstumas del artista Harry Haller, introducidas por los comentarios de un editor, y es un lúcido análisis sobre la locura de una época en la que muere lo viejo sin que haya nacido algo nuevo.Narciso y Goldmundo (1930), situada en una imprecisa alba del Renacimiento, presenta la contraposición de Narciso, el monje ascético, y Goldmundo, el artista, en una escuela monástica, donde traban amistad. Es la confrontación entre el mundo paterno, encarnado en el logos y la ciencia, y el arte maternal, que no representa una certeza sino una búsqueda de por vida.

El juego de los abalorios (1943), cierra lo que puede entenderse como una trilogía de culminación de la obra de Hesse, a través de un nuevo intento de reunión (los abalorios) del mundo de las artes y de las ciencias: un auténtico resumen de los esfuerzos anteriores del autor por reflejar la inquietante dualidad entre el pensamiento y el espíritu. Siguieron luego colecciones de cuentos, relatos y meditaciones, y en 1951 la antología literaria de este educador humano, que une la interioridad de la lucha sostenida para la existencia del espíritu, consciente de su propia responsabilidad, con la advertencia dirigida a su misma época en peligro y al pueblo alemán. La edición completa de las obras de Hermann Hesse, en seis tomos, apareció en 1952.



Fuente:
http://www.biografiasyvidas.com