domingo, 3 de junio de 2012

Ella es todo,... y todo es ella,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Ella es todo,... y todo es ella,… el umbral del deseo en la estancia deseada,… el deseo completo de los sueños soñados,… la sinrazón que razona más allá de utopías,… y moldea los daños para que duelan menos,… y acaricia los años para que duren siempre,… con recuerdos creados del mas nimio detalle,… con matices nacidos en la piel de su talle,… ella es todo,... y todo es ella,… el viento de las ganas de seguir adelante,… el grito que permite que escuche los silencios,… el valor suficiente que derrota los miedos,… la musa que late con alma de poema,…. la dueña del aire que mañana respire,… la entrega desnuda en promesas eternas,…. esas que clava el amor en los latidos de un suspiro,…. ella es todo,... y todo es ella,… la palabra sentida,… la palabra callada,… la congoja que hiere cuando no esta a mi lado,… la mirada que arranca con abrazos las dudas,… con caricias los llantos,… y de tanto quererla tán sólo me duele,… el destino que vive más allá de la vida,… más allá de la muerte,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

Biografía de Anthony Quinn



Anthony Quinn en La strada (1954)
(Seudónimo de Anthony Rudolf Oaxaca; Chihuahua, México, 1915 - Boston, 2001) Actor de cine estadounidense. De padre de origen irlandés y madre mexicana, desde muy pequeño vivió en varios lugares de California. Tuvo que empezar a trabajar pronto, al tiempo que asistía a clase en el colegio Belvedere Junior Hight. La necesidad le llevó a aprender todo tipo de oficios, que desempeñó a lo largo de varios años (vendedor de periódicos, camarero, camionero, boxeador…).

El teatro le interesó desde joven: asistió a la escuela de Katherine Hamil y con veintiún años debutó en el Hollytown Theatre de Los Angeles. No obstante, circunstancias diversas le obligaron a mirar hacia el cine, medio en el que comenzó a aparecer en labores de "extra" en películas como La vía láctea, de Leo McCarey y Los buitres del presidio, de Louis Friedlander, ambas de 1936.

Sus condiciones y rasgos físicos le condicionaron para interpretar papeles muy característicos (bucanero, sex-symbol, gángster o soldado y, con el tiempo, representante de todo tipo de pueblos: indio, mestizo, esquimal, árabe y ruso) que le permitieron, no obstante, alcanzar la seguridad que todo actor necesita.

Sus primeras intervenciones le abrieron lentamente la puerta (siempre con pequeños papeles) en películas de más renombre dirigidas por Mitchell Leisen (Comenzó en el trópico, 1937) y Cecil B. de Mille (Búfalo Bill, 1936; Corsarios de Florida, 1937; Unión Pacífico, 1939), en las que supo demostrar que podía interpretar papeles con más texto. En esta época, en la que trabajó especialmente para la Paramount, se casó con la hija de De Mille, Katherine, decisión que, lejos de ayudarle para progresar más rápidamente en la pantalla, le acarreó algunos inconvenientes.

En los primeros años cuarenta se trasladó a la Warner, estudio que le proporcionó papeles más interesantes, y comenzó a labrarse una relación con actores y actrices de renombre. Ciudad de conquista(1940), de Anatole Litvak, Sangre y arena (1940), de Rouben Mamoulian y Murieron con las botas puestas(1941), de Raoul Walsh, fueron algunos de sus títulos. Se paseó por otros estudios como Paramount, 20th Century-Fox y RKO, en todo tipo de comedias, aventuras, musicales, westerns… y destacó especialmente su participación en Incidente en Ox-Bow (1943), de William A. Wellman.

Al tiempo que obtuvo la nacionalidad estadounidense en 1947, regresó al teatro para interpretar en Broadway The Gentleman from Athens y, sobre todo,Un tranvía llamado Deseo, en el papel de Stanley Kowalski, en sustitución de Marlon Brando. Al éxito teatral se unió rápidamente el cinematográfico, pues ya le ofrecieron papeles más interesantes como el de Eufemio Zapata, hermano del líder campesino que interpretó Brando, en ¡Viva Zapata! (1952) de Elia Kazan, por el que recibió su primer Oscar de la Academia.

De su incursión en Italia surgió otro sonado éxito por el complejo papel de Zampanó en La strada (1954), de Federico Fellini, que alcanzó más notoriedad tras el Oscar que recibió la película. De nuevo en Hollywood, su papel de Gauguin, el amigo de Van Gogh en la película El loco del pelo rojo (1956), de Vincente Minnelli, le sirvió en bandeja su segundo Oscar al Mejor Actor Secundario.

Se mantuvo artísticamente entre Estados Unidos y Europa, con una prolífica trayectoria que, sin duda, le perjudicó a la hora de elegir mejor sus papeles. No obstante, estuvo siempre entre los repartos más interesantes de los años sesenta y alcanzó una excelente notoriedad por sus intervenciones en Los cañones del Navarone (1961), de J. Lee Thompson,Barrabás (1961), de Richard Fleischer, Lawrence de Arabia (1962), de David Lean, y, especialmente, Zorba el griego (1964), de Michael Cacoyannis, con la que obtuvo una nueva nominación al Oscar. En estos años se casó con Iolanda Addolori, a la que había conocido en el rodaje de Barrabás.


En Los cañones del Navarone (1961)
Lawrence de Arabia (1962)


Su estrella continuó brillando en las décadas siguientes para confirmar la grandeza de un actor capaz de adoptar mil y una caracterizaciones y estar siempre a la altura de las exigencias del guión. Su popularidad estuvo siempre por encima de la rentabilidad de muchas de sus películas como Las sandalias del pescador (1968), de Michael Anderson, La herencia Ferramonti (1975), de Mauro Bolognini, Los hijos de Sánchez (1978), El león del desierto (1979), de Moustapha Akkad, Valentina (1982), de Antonio J. Betancor, Fiebre salvaje (1991), de Spike Lee y así, hasta sus últimas apariciones en la gran pantalla.

En televisión tuvo una notable presencia en numerosos programas desde su primera intervención en un episodio de la serie “Philco Playhouse” (1949). Pasó por “Schlitz Playhouse of Stars”(1951-55), “The Ed Sullivan Show” (1963), las series “La ciudad” y “El hombre y la ciudad” (ambas de 1971) y “The Mike Douglas Show” (1971), entre otros productos de consumo televisivo. Dirigió sólo una película: Los bucaneros (1958), de escaso éxito. Cultivó la pintura y escultura en sus últimos años de vida, en los que permaneció unido a la que fue su secretaria particular, Kathy Benvy.



Fuente:
http://www.biografiasyvidas.com

Biografía de Franz Kafka



Franz Kafka
(Praga, 1883 - Kierling, Austria, 1924) Escritor checo en lengua alemana. Nacido en el seno de una familia de comerciantes judíos, Franz Kafka se formó en un ambiente cultural alemán, y se doctoró en derecho. Pronto empezó a interesarse por la mística y la religión judías, que ejercieron sobre él una notable influencia y favorecieron su adhesión al sionismo.

Su proyecto de emigrar a Palestina se vio frustrado en 1917 al padecer los primeros síntomas de tuberculosis, que sería la causante de su muerte. A pesar de la enfermedad, de la hostilidad manifiesta de su familia hacia su vocación literaria, de sus cinco tentativas matrimoniales frustradas y de su empleo de burócrata en una compañía de seguros de Praga, Franz Kafka se dedicó intensamente a la literatura.

Su obra, que nos ha llegado en contra de su voluntad expresa, pues ordenó a su íntimo amigo y consejero literario Max Brod que, a su muerte, quemara todos sus manuscritos, constituye una de las cumbres de la literatura alemana y se cuenta entre las más influyentes e innovadoras del siglo XX.

En la línea de la Escuela de Praga, de la que es el miembro más destacado, la escritura de Kafka se caracteriza por una marcada vocación metafísica y una síntesis de absurdo, ironía y lucidez. Ese mundo de sueños, que describe paradójicamente con un realismo minucioso, ya se halla presente en su primera novela corta, Descripción de una lucha, que apareció parcialmente en la revista Hyperion, que dirigía Franz Blei.

En 1913, el editor Rowohlt accedió a publicar su primer libro, Meditaciones, que reunía extractos de su diario personal, pequeños fragmentos en prosa de una inquietud espiritual penetrante y un estilo profundamente innovador, a la vez lírico, dramático y melodioso. Sin embargo, el libro pasó desapercibido; los siguientes tampoco obtendrían ningún éxito, fuera de un círculo íntimo de amigos y admiradores incondicionales.

El estallido de la Primera Guerra Mundial y el fracaso de un noviazgo en el que había depositado todas sus esperanzas señalaron el inicio de una etapa creativa prolífica. Entre 1913 y 1919 Franz Kafka escribió El proceso, La metamorfosis y La condena y publicó El chófer, que incorporaría más adelante a su novelaAmérica, En la colonia penitenciaria y el volumen de relatos Un médico rural.

En 1920 abandonó su empleo, ingresó en un sanatorio y, poco tiempo después, se estableció en una casa de campo en la que escribió El castillo; al año siguiente Kafka conoció a la escritora checa Milena Jesenska-Pollak, con la que mantuvo un breve romance y una abundante correspondencia, no publicada hasta 1952. El último año de su vida encontró en otra mujer, Dora Dymant, el gran amor que había anhelado siempre, y que le devolvió brevemente la esperanza.

La existencia atribulada y angustiosa de Kafka se refleja en el pesimismo irónico que impregna su obra, que describe, en un estilo que va desde lo fantástico de sus obras juveniles al realismo más estricto, trayectorias de las que no se consigue captar ni el principio ni el fin. Sus personajes, designados frecuentemente con una inicial (Joseph K o simplemente K), son zarandeados y amenazados por instancias ocultas. Así, el protagonista de El procesono llegará a conocer el motivo de su condena a muerte, y el agrimensor de El castillo buscará en vano el rostro del aparato burocrático en el que pretende integrarse.

Los elementos fantásticos o absurdos, como la transformación en escarabajo del viajante de comercio Gregor Samsa en La metamorfosis, introducen en la realidad más cotidiana aquella distorsión que permite desvelar su propia y más profunda inconsistencia, un método que se ha llegado a considerar como una especial y literaria reducción al absurdo. Su originalidad irreductible y el inmenso valor literario de su obra le han valido a posteriori una posición privilegiada, casi mítica, en la literatura contemporánea.



Fuente:
http://www.biografiasyvidas.com

Biografía de Georges Bizet



Georges Bizet
(París, 1838 - Bougival, Francia, 1875) Compositor francés. Muy exigente consigo mismo, su producción es escasa y cuenta con muchas obras inacabadas y retiradas por el mismo compositor y sólo recuperadas póstumamente, como es el caso de la Sinfonía en do mayor (1855). Nacido en el seno de una familia de músicos, ingresó en el Conservatorio de París con tan sólo nueve años. La consecución en 1857 del prestigioso Gran Premio de Roma de composición le permitió proseguir su formación en Italia durante tres años. Su ópera Don Procopio data de aquella época. A su regreso a Francia, compuso las óperas Los pescadores de perlas (1863) y La hermosa muchacha de Perth (1867), ambas acogidas con frialdad por el público. No corrieron mejor suerte las dos obras que más han contribuido a la fama del compositor: la música de escena para el drama La arlesiana (1872), de Alphonse Daudet, y sobre todo la considerada obra maestra del teatro lírico galo, Carmen (1875), cuyo controvertido estreno se dice que precipitó la muerte del compositor.

El padre de Bizet, profesor de canto, le enseñó los primeros rudimentos del arte musical; a los cuatro años ejecutaba los más difíciles ejercicios y a los nueve era admitido en la clase de piano de Marmontel en el Conservatorio de París. Seis meses después obtenía el primer premio de solfeo. Paralelamente a su formación instrumental, estudió composición con Zimmermann, que sustituía entonces a Charles Gounod. En 1852, un primer premio de piano fue la compensación a sus brillantes y fogosas ejecuciones; en 1854 obtuvo un premio de órgano en la clase de Benoist y al mismo tiempo se matriculó en el curso de composición de Halévy, el célebre autor de Hebrea.

Ya en la Sinfonía en do mayor (1855) se pudo entrever que la economía, la precisión en la expresión y el ritmo danzante y ágil serían características de su música. Concluyó sus estudios ganando el gran Premio de Roma en 1857 y más tarde, durante sus tres años como becario en Italia, encontró allí un terreno fértil para cultivar sus grandes aficiones artísticas y literarias.

Bizet es uno de los maestros del arte lírico francés por la concisión de pensamiento, por su sugestiva potencia, por la variedad de su vocabulario armónico y por la riqueza y la forma de su orquestación. Su primera ópera mayor, Los pescadores de perlas, se estrenó en París en 1863. Sin embargo, no fue un éxito y pronto se retiró del cartel. Tampoco lo fue La Bella muchacha de Perth (1867), ni la obra en un actoDjamileh (1872). El escenario de todas estas óperas se sitúa fuera de Francia. Bizet presenta con excelente acierto sus exóticos ambientes, especialmente en Los pescadores de perlas. Junto a este exotismo bien estudiado, Bizet procuró asimilar las figuras de la escena, caracterizándolas individualmente en su música, como en el manifiesto retrato oriental de Djamileh.

Por este motivo, la caracterización musical y dramática de Carmen (1874-1875), que se convertiría en una de las obras de más éxito en la historia de la ópera, no fue simplemente fruto del azar sino más bien la culminación del desarrollo artístico del compositor. Los críticos de la época fueron duros en su apreciación de la música de Bizet y el estreno deCarmen fue casi un fracaso. El relato de Prosper Merimée (que narra la aventura amorosa entre la gitana Carmen y el joven soldado don José y acaba con la total degradación del soldado, cuya pasión le empuja a matar a Carmen) era un tema demasiado realista para el público de aquel tiempo.

Pero fue precisamente este mismo realismo el que liberó el genio de Bizet. En algunos de los pasajes más emocionantes de esta ópera, Bizet se acercó peligrosamente a la expresión tonal de su amigo Gounod, pero cuando describe una pasión inquieta (como cuando se acerca a la protagonista), su capacidad para caracterizar en música se supera a sí misma.

Profundamente afectado por violentas e injustas críticas, Bizet falleció la noche de la trigésimo tercera representación de Carmen. Poco antes había destruido la mayor parte de sus manuscritos que vacilaba en confiar a un editor, y especialmente el esbozo del Cid, que debía ser presentado el año siguiente en la Sala Favart. Además de su drama musical como tal, Bizet también compuso la música para la obra de Daudet La arlesiana (1872). Las dos suites orquestales de La arlesiana y la obertura Patria(1873) fueron las únicas obras que gozaron de algún éxito durante la vida del músico. Las doce piezas para piano Juegos de niños (1871) son miniaturas brillantes que reflejan el mundo infantil, descritas con una intuición concisa y maravillosa. Bizet orquestó más tarde cinco de estas piezas.



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http://www.biografiasyvidas.com

Biografía de Manuel Belgrano



Manuel Belgrano
Abogado, político y militar argentino (Buenos Aires, 1770-1820). Criollo de origen italiano, estudió Derecho en la Universidad de Salamanca, dedicando especial atención a la economía política (1786-93); desde allí siguió los acontecimientos de la Revolución Francesa de 1789, que le influyeron hasta el punto de hacerle adoptar el ideario liberal. Regresó al Río de la Plata al ser nombrado secretario del Consulado de Buenos Aires (1794-1810).
Desde este cargo abogó por la libertad de comercio, el desarrollo de la agricultura y la creación de escuelas comerciales y de náutica. En 1806 participó como capitán de las milicias urbanas durante la invasión inglesa, fue designado sargento mayor del regimiento de Patricios y sirvió como ayudante de Liniers. Sin descuidar su tarea en el Consulado colaboró en el Semanario de agricultura, industria y comercio, fundó una Sociedad Patriótica, Literaria y Económica y el periódico Correo de Comercio.

Ganado para las ideas independentistas, Belgrano empezó a conspirar contra la dominación española desde que en 1809 llegaron noticias de haber sido ocupada la metrópoli por el ejército francés. Fue uno de los dirigentes de la insurrección que estalló en 1810, formando parte de la Junta que se formó en Buenos Aires, embrión de un gobierno argentino. Aunque no era militar profesional, fue nombrado general al mando del ejército del Paraguay, pero resultó derrotado por los paraguayos y fracasó en el intento de mantener a Paraguay unido a Argentina (1811).

Venció, en cambio, en la batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813), que salvaguardaron la independencia argentina al contener la contraofensiva realista lanzada desde el norte; pero volvió a ser derrotado cuando intentó proseguir su avance invadiendo el Alto Perú (1813), fracaso determinante de la posterior separación entre Argentina y Bolivia.

Destituido del mando militar, siguió prestando servicios a la causa argentina en el plano diplomático, pues en 1814-15 fue enviado a Europa para negociar el reconocimiento de la independencia (sin resultado). Los últimos años de su vida los pasó combatiendo al frente del ejército del Perú, antes de morir de hidropesía y en la pobreza
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