martes, 29 de mayo de 2012

El pasado será eterno,…. de José Ramón Marcos Sánchez

Podría decir que dejé de quererte,… que no siento nada bailando en recuerdos,… que el daño arrancó el alma al cariño,… que el llanto fue tanto que agotó las lagrimas,… que ya no me duele pensarte con otro,… podría decir que dejé de quererte,… que ya no me oprime la ausencia de ti,.. que olvidé el sabor de la pasión de tus besos,… el calor de la ternura de tus caricias,… el olor de la esencia de tú cuerpo,…que mi piel no guardó ninguno de tus abrazos,… podría decir que dejé de quererte,… pero te quiero,….podría decir que dejé de sentirte,…. pero té siento,… eres sombra del adiós y aún te sigo respirando,… y mi piel sigue cubierta por las huellas de tu piel,… y mis labios se sellaron para quedarse en tus besos,… que sólo fui, siendo tuyo,…que habite muerto en el antes,… y que morí en el después,… podría decir que dejé de quererte,… pero no puedo mentirme,… porque tanto té amé…. porque tanto té amo,… que iré dejando que el tiempo suicide mi presencia,… y dejaré que mi vida sólo habite en pasado,… porque el pasado eras tú,…. porque el pasado es contigo,….
Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

La cebolla. Bulbo. Propiedades Medicinales.

Al igual que el ajo, la cebolla es parte importante de la dieta de cada ser humano, purifica el organismo. Prueba los beneficios de la cebolla, verás como se reflejará en tu aspecto.

La cebolla es una planta única por sus muchas aplicaciones y propiedades. Es perfecta como verdura y aderezo, pero poco conocida por sus cualidades medicinales.

La cebolla es cultivada en todo el mundo. Es una planta anual.

A partir de un bulbo pequeño y simple crecen unos a varios tallos sin hojas de altura diversa de acuerdo a la variedad, terminados en un racimo de pequeñas flores verdeadas. Después de desenterrados y secados, los bulbos se atan en haces y se los coloca en un lugar fresco.

La cebolla se halla entre las primeras plantas cultivadas. Su origen se sitúa en Asia Central. Lo más probable su entrada se tiene en Europa por los griegos y romanos. La salsa provenzal deriva de un preparado alimenticio muy utilizado entre los gladiadores y legionarios: consiste en una mezcla de ajo, cebolla y aceite de oliva con posibles añadidos de laurel, perejil, albahaca, romero.

La cebolla es una planta herbácea bienal de la familia de las amarilidáceas. En el primer año de cultivo tiene lugar la “bulbificación” o formación del bulbo, mientras que el segundo año se produce la emisión del “escapo floral” o fase reproductiva.

La cebolla presenta un sistema radicular formado por numerosas raicillas fasciculadas, de color blanquecino, poco profundas, que salen a partir de un tallo a modo de disco.

Las hojas tienen dos partes : una basal, formada por las vainas foliares engrosadas formado por la acumulación de sustancias de reserva, y otra terminal, formada por el filodio, que es la parte verde y fotosintéticamente activa de la planta.
Bulbo cebolla

El bulbo de la cebolla está compuesto por células que tienen un tamaño relativamente grande y poseen formas alargadas u ovaladas. Las células se encuentran unidas entre sí por una sustancia llamada péctico (que es producida por la pared celular), cuya principal función es darle estructura firme y protección al “fruto”.

El bulbo en su mayoría consta de hojas, llamados nomófilos, que nacen de un tallo apenas visible, y cuyos nudos y entrenudos están muy juntos. Las hojas se distinguen bases foliares o vainas de reserva y en vainas de protección

Propiedades de la cebolla

La cebolla es un alimento que debe ser incluido definitivamente en la alimentación. Posee una potente acción contra el reumatismo, de manera similar al ajo. A su vez lucha contra las infecciones gracias a sus sales de sosa y potasa, que alcalinizan la sangre.

La cebolla contiene:
  • Fósforo mejora el trabajo intelectual.
  • Silicio, el cual mejora la elasticidad para las arterias y compuestos que favorecen la fijación del calcio en los huesos.
  • Vitaminas A, B, y C.
  • Azufre.
  • Hierro.
  • Yodo.
  • Potasio.
  • Sodio.

La cebolla es antiséptica, diurética, expectorante, desintoxicante, antihelmíntica y antiespasmódica. Se deberían incluir las cebollas en la alimentación diaria para prevenir la tos y resfriados.

Estimula la circulación de la sangre y las membranas mucosas, ayudan a disminuir la presión sanguínea, purifica la sangre y alivia las enfermedades renales. También favorece al corazón.

Cebolla propiedades curativas

Con la cebolla se pueden hacer muchas cosas, entre ellas:

En tintura: Colocar en una botella 100 grs de cebolla fresca triturada, sin desperdiciar el jugo y 100 grs de alcohol de 90º C. después de 24 horas filtrar el líquido y guardarlo en un frasco. Tomar una cucharadita antes de las comidas.

En infusión:

Cortar una cebolla en rodajas y cocerlas en una taza de leche fuertemente dulcificada con miel. Beber la infusión caliente antes de acostarse en casos de resfríos y tos.

Juntar una cebolla cruda, cortada en rodajas, con un vaso de vinagre y hervir, colar la infusión. Cuando esté tibia, colocar la infusión, exprimir la pulpa de las cebollas para recoger todo el jugo. Usar todo el líquido obtenido en compresas utilizando pedazos de gasa y aplicarlos sobre los callos.

Colocar en un recipiente una cebolla grande, cortada en rodajas, junto con ½ litro de agua , dejar en infusión durante una noche, colar el líquido exprimiendo la cebolla para obtener todo el jugo y beber en ayunas.

Jarabe: Cocer en un litro de agua de agua un kilo de cebollas frescas junto con 300 grs de miel y 750 grs de azúcar. Se debe cocer en fuego bajo durante tres horas y una vez frío filtrar a través de un tamiz, el líquido obtenido se debe guardar en una botella y consumir a cucharadas.

En decocción: Cocer una cebolla cortada en rodajas en medio litro de agua, filtrar el líquido, dulcificar con miel y beber una taza por la mañana y otra por la noche para combatir el estreñimiento.

Para hemorroides: Mezclar un pedazo de mantequilla con una cebolla cruda triturada, aplicar la masa obtenida sobre la región afectada.

Para picaduras de abejas: Frotar la región afectada con una cebolla cruda cortada.

Fuente:

Vodka. Bebida. Tipos.

Vodka, bebida alcohólica muy de moda por lo 70 y 80, la época del apogeo ruso, de la Plaza Roja, del Kremlin, etc.

A pesar del tiempo y que ya no está en la cúspide de las bebidas, sigue siendo una de las más populares del mundo, especialmente en los países europeos.

Aunque en los últimos años el marketing ruso se ha especializado en la población joven y se está ganando presencia en las discos de toda América, Europa y Asia.

Según la estadística el vodka es una de las bebidas más consumidas y populares del mundo. Es una bebida alcohólica destilada. Sus componentes son únicamente agua y etanol. Se elabora mediante la fermentación de granos y otras plantas ricas en almidón, como el centeno, trigo, remolacha o patata.

Por lo general su contenido de alcohol se encuentra entre 30% y 50% del volumen; el vodka lituano, ruso y polaco clásico contiene 40 grados de alcohol.

Inicialmente esta bebida se elabora con los productos agrícolas locales más abundantes, como el trigo, maíz, patatas, caña de azúcar o la mezcla de cualquiera de estos. El proceso era una filtración simple y rápida del fermento de estos usando un filtro a base de carbón vegetal, a cambio de un elaborado y costoso procedimiento de destilación.
Bebida vodka

En Rusia se llamaba vodka a muchos licores de frutas y destilados con sabor a cereal y no sólo al que está compuesto por etanol. Sin embargo, estaba rezagado en relación a otros países que ya tenían su whisky, aguardiente de vino Charente, tequila. Pero lograron algo mucho más atrayente y expectante, un destilado insípido, compuesto solo de agua y etanol(alcohol).

La idea era lograr una esencia de alcohol tan elevada que no pudiese congelarse fácilmente y Don Pedro Smirnoff fue quien popularizó la idea del aguardiente insípido, encontrando gran aceptación. Resulta muy exquisito con zumo de naranja, u otra fruta o con cualquier bebida sin contenido de alcohol, como la coca cola por ejemplo.

Sirve mejor que el orujo (aguardiente), que es áspero y que extiende su sabor para elaborar licores caseros, a través de la maceración de frutas. El vodka es un licor puro de máxima calidad y se le puede combinar con lo que se quiera pues carece de toxicidad propia de los aguardientes basados en la alquitara, está compuesto sólo por agua y etanol. Admite sucesivas destilaciones hasta lograr lo deseado.

Antes que se inventase, en el siglo XIX, el vodka agua y alcohol no cabía incluir sabores de menta, etc. a un alcohol puro e insípido. El vodka puro es agua y alcohol, pero no alcohol absoluto.

El alcohol absoluto es costoso de obtener y sólo se logró obtenerlo bien entrado el siglo XX. El vodka se produce hoy en todo el mundo, hay muchos productores estadounidenses, e incluso japoneses, como Suntory.

El vodka goza de gran popularidad y prestigio en los países escandinavos, siendo la sueca Absolut, la finlandesa Finlandia y la ucraniana Petroff, las marcas más prestigiosas para muchos degustadores del vodka. Hasta la aparición del vodka era imposible tomar bebidas alcohólicas con sabor a zumo de naranja o zumo de limón o de piña.

Las costumbres para beberlo difieren según su lugar de consumo. En los países bálticos y de Europa oriental, la bebida es tomada sola y sin mezclar, sirviéndose en vasos bien fríos y acompañada a menudo de comida.

En los países occidentales, es utilizada principalmente en combinados, aunque el auge de los llamados vodkas “premium” hace que cada vez sea más frecuente consumir vodka solo.

Los procedimientos para preparar vodka se inician:

Con la molienda de los granos, para mezclarlos con agua y con la ayuda de la levadura empezar su fermentación de 40 horas.

Destilación: tiene lugar en un sistema continuo o por el sistema “pot still” en alambiques aislados (o una combinación de ambos), que tiene de 2 a 5 alambiques; la altura de los alambiques (de acero inoxidable con partes de cobre) es de 20-40 metros en el caso de grandes producciones industriales.

La cantidad de veces que la bebida es destilada depende en gran medida de la marca y la calidad. Los vodkas comunes son destilados dos veces, o tres a lo sumo (p.e Smirnoff). También se encuentran vodkas destilados 4 (Belvedere), 5 (Lokka y Ciroc), 6 (Alpha Noble), 8 (Russian Standard Imperia) e incluso 9 veces (Jean Marc XO, que actualmente ostenta el récord).

Filtración: el vodka entra un proceso de filtración, a fin de eliminar cualquier tipo de impurezas en el líquido. El método más común es el uso de filtros de carbón orgánico, generalmente de madera de abedul o manzano. Otros métodos incluyen la utilización de arenas de cuarzo, metales preciosos o incluso diamantes.

Disolución: la bebida final antes de la mezcla contiene 96% de alcohol y carece por completo de sabores y olores ajenos a los propios del etanol. La calidad del agua es fundamental para el resultado final. La mejor agua es la de los glaciares.
Tipos vodka

Dentro de los tipos de vodka los tenemos de acuerdo a la materia prima con el que fue elaborado como:

Vodka de Centeno: Es uno de los ingredientes más populares en Europa del Este. Hasta 1870, era el protagonista de los vodkas rusos, Polonia es el mayor productor mundial de centeno.

Vodka de Melaza: Es el almíbar que se extrae al refinar el azúcar. Se usaba mucho para elaborar vodka porque era económico, debido a los avances en cuanto a la producción de granos, ha quedado de lado.

Vodka de Papa: Elaborar vodka a partir de la papa puede resultar más costoso, es una materia prima difícil de trabajar, es complejo descomponer y liberar ciertos elementos químicos durante la fermentación.

Vodka de Trigo: Éste es un ingrediente popular en Europa Occidental y Estados Unidos. En Holanda. En el siglo XIX se utilizaba el trigo para producir destilados.

Tipos de vodka de acuerdo a su proceso de destilado y origen:

El vodka más fuerte del mundo, el Pincer Shanghai Strength tiene 88,8 grados. Los escoceses sorprendieron al mundo al crear un vodka de lujo con una fuerza sin precedentes. Un siglo de experiencia en la purificación de alcohol. El agua de las montañas de Escocia, semillas seleccionadas.

El vodka francés de uvas se produce utilizando las técnicas de vinificación, fermentación y maceración en frío sobre la base de las mejores variedades de uva francesa

El vodka del iceberg. La bebida canadiense Iceberg se produce a base del agua pura que se encuentra en el Valle de los Icebergs cerca de la isla de Newfoundland. Lugar de producción del vodka donde se combinan el agua derretida con el alcohol de grano sometido a triple destilación.

Los fabricantes afirman que es el vodka más puro del mundo, porque el hielo que se utiliza para producirlo se formó hace 12.000 años y la única contaminación que sufrió fue polvo volcánico que se filtra fácilmente.

El vodka más caro del mundo, DIVA Premium se produce en Escocia. La bebida se somete a la filtración obligatoria y deriva su nombre de Diamond Vodka. El proceso se realiza en dos etapas: la primera se efectúa a través del carbón de leña de abedul del norte y luego mediante migas de las piedras preciosas: diamantes, rubíes, esmeraldas.

El vodka negro, Blavod se deriva del black vodka creado en 1996 por un experto de marketing británico, Mark Dorman. La idea de la bebida surgió en un bar de San Francisco, donde un camarero le sirvió a Dorman un vodka con tónica y luego ofreció a otros clientes café negro o café con leche.

Fuente:

Serán los silencios quién traigan nostalgias,… de José Ramón Marcos Sánchez

Serán los silencios quién traigan nostalgias,… y arrullen bellezas en momentos de antaño,… y humedezcan los ojos en la piel del entonces,… en los besos secretos que murieron soñados,… en amores soñados que vivieron secretos,… y quizá danzarán alegrias y penas,… evocando presentes que habitaron pasados,…. y serás nuevamente el suspiro del viento,…. la huella arrepentida de aquello que no hiciste,… que nacío del deseo y murio deseado,… cuando el miedo a ser libre té convierta en esclavo,… y aprendas que el tiempo fallece de tiempo,… que la vida se pierde pensando en vivirla,… que la meta es camino y el final es incierto,…. olvidarás personas que jamás té olvidaron,… y recordarás a otras que te han ignorado,… guardarás las caricias que nunca té dieron,… los sentires de paso que igual no pasaron,… los grabados del alma que graban los años,… intentando sentir el momento vivido,… que té impide vivir el momento sentido,… y quizá danzaran alegrias y penas,… y a pesar del pesar sentirás,… que ha valido la pena,…
Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

Biografía de John F. Kennedy



John Kennedy
Personaje fascinante y contradictorio, John F. Kennedy es uno de los políticos estadounidenses más recordados de la segunda mitad del siglo XX. Tras convertirse en el primer católico que accedía a la presidencia de Estados Unidos, impulsó una política de reformas destinadas a recuperar para su país la primacía mundial, puesta en duda por los éxitos espaciales soviéticos. Sus proyectos políticos quedaron truncados por su asesinato en 1963, un magnicidio cuyos móviles nunca han quedado del todo esclarecidos y que ha dado lugar a múltiples conjeturas. La prematura muerte del presidente (cuya familia ha estado rodeada de un aura de fatalidad, pues diversos de sus miembros fallecieron en circunstancias trágicas) contribuyó a otorgar a su figura un carácter mítico.

La historia norteamericana del clan Kennedy se remonta a 1848, cuando un irlandés llamado Patrick Kennedy llegó a la prometedora tierra de los Estados Unidos y se estableció como tonelero. Uno de sus nietos, Joseph Patrick Kennedy, se hizo cargo más de medio siglo después del discreto patrimonio reunido por su abuelo y por su padre y construyó con él una de las mayores fortunas de Norteamérica.

Un clan poderoso

Joseph Patrick Kennedy, llamado familiarmente Joe, mostró desde la infancia una gran aptitud para los negocios y un decidido deseo de medrar. Casado con Rose, una emprendedora joven hija de John Fitzgerald, ex alcalde de Boston, comenzó a amasar su patrimonio en esta ciudad, cimentándolo en la administración de viviendas, la especulación en bolsa y la industria cinematográfica. Joe era astuto, frío y en extremo inteligente para los asuntos de dinero; como había ayudado a Roosevelt durante su campaña presidencial, consiguió durante el período de Ley Seca un permiso especial de importación de licores para "fines terapéuticos"; cuando sus bodegas estaban repletas, la ley fue derogada y Joe pudo despachar todo el licor comprado a bajo precio como si fuera oro. Al desatarse la crisis económica de 1929, fue de los pocos que salió a flote, e incluso pudo conseguir algunas ganancias.

Uno de sus hijos, llamado John Fitzgerald como su abuelo materno, había nacido el 29 de mayo de 1917 en Brookline (Massachusetts). John era el segundo hermano de una larga prole compuesta por Joe, Rosemary, Kathleen, Eunice, Pat, Jean, Bobby y Teddy. Con el fin de prepararlos desde la más tierna infancia para convertirse en verdaderos Kennedy, el padre se encargó de fomentar en todos ellos una firme disciplina y un sano espíritu de competencia: "No me importa lo que hagáis en la vida, pero hagáis lo que hagáis, sed los mejores del mundo. Si habéis de picar piedra, sed los mejores picapedreros del mundo."

Para John, pronto estuvo claro que no tenía nada que hacer frente a su hermano Joe, un muchachote musculoso, inteligente, de brillante verbo y gran magnetismo personal. Por el contrario, él era más bien debilucho, tímido e introvertido. Mientras estudiaba en la Canterbury School de Connecticut y luego en la Universidad de Harvard, la sombra de Joe, "el preferido", planeó continuamente sobre la conciencia de John Fitzgerald Kennedy. Al mismo tiempo que su hermano cosechaba triunfos académicos en Gran Bretaña, él contrajo la hepatitis y se vio obligado a interrumpir sus estudios durante largas temporadas. Acabó por reponerse, pero a pesar de sus esfuerzos por destacar, nunca consiguió demasiados éxitos en las aulas. En Harvard sólo obtuvo calificaciones destacables en la etapa final de su carrera y únicamente en economía y ciencias políticas. El deporte conseguía interesarle más que estas disciplinas intelectuales y en ningún momento se sintió atraído por la carrera política, para la cual parecía estar destinado su hermano mayor.

En 1932, cuando Franklin D. Roosevelt se presentó a las elecciones presidenciales, su padre solventó su campaña decidido a probar fortuna en la carrera política. Consiguió ser presidente de la comisión federal de la marina mercante, y más tarde, en 1937, fue nombrado embajador en Gran Bretaña. Aquel descendiente de inmigrantes, ferviente católico y siempre ambicioso, había hecho una enorme fortuna y ahora triunfaba también en el ámbito de la política. Sus dos hijos mayores lo acompañaron a Europa en calidad de ayudantes y John pudo viajar a la URSS, Turquía, Polonia, América del Sur y otras regiones, de cuya situación informó puntualmente al patriarca de la familia.

Fue a raíz de esta gira cuando John empezó a interesarse seriamente por la política. De regreso a los Estados Unidos se volcó en sus estudios y logró que sus calificaciones académicas mejoraran considerablemente. Se interesó por los distintos conflictos que desembocarían en la Segunda Guerra Mundial, y especialmente por la actitud de Gran Bretaña respecto a Europa. De todos esos apuntes surgió el tema de su tesis, Why England slept (Por qué dormía Inglaterra), título tomado de los discursos de Churchill y que le valió una graduación magna cum laude en junio de 1940. Más adelante publicó el libro que resumía esta investigación, y llegó a vender ochenta mil ejemplares.

Comandante en la Segunda Guerra Mundial

La vida optimista de los Kennedy sufrió, a partir de la Segunda Guerra Mundial, un fuerte viraje. La postura aislacionista de Joseph Patrick Kennedy y su falta de colaboración con el gobierno británico le obligaron a abandonar la embajada. Eran bien conocidas sus simpatías por el general Franco, y de regreso a Boston se ganó una merecida fama de antisemita por su animadversión hacia los numerosos judíos europeos refugiados en su tierra.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, su hermano Joe se alistó en la aviación y él quiso ingresar en la marina, para lo que hubo de vencer los obstáculos médicos derivados de una lesión en la espalda que había sufrido de niño. Tenía veinticinco años cuando recibió el nombramiento de comandante de una lancha torpedera que actuaba en el Pacífico.

Un joven Kennedy en uniforme de marina

Los dos oficiales y diez soldados a sus órdenes compartieron con él numerosos éxitos combatiendo contra los japoneses. Pero el día 2 de agosto de 1943, mientras cumplía una misión para la que se había ofrecido voluntario, un destructor japonés los abordó en medio de la noche y partió la patrullera por la mitad. Varios tripulantes murieron en el choque. Los supervivientes permanecieron a la deriva durante quince horas y John se comportó encomiablemente al arrastrar hasta la costa a uno de sus soldados herido en las piernas. Aunque hay quien ha atribuido el percance a una imprudencia de John, lo cierto es que el joven comandante Kennedy fue considerado un héroe de guerra.

La convalecencia fue larga. Su lesión dorsal se había agravado y John pensó que su maltrecho físico no estaba para demasiados sueños de gloria política. Sin embargo, el destino salió a su encuentro: su hermano Joe murió el 12 de agosto de 1944 en un accidente aéreo, cuando intentaba destruir las bases alemanas de las bombas volantes V-1 y V-2. El patriarca volvió sus ojos hacia él y decidió que ocupase la vacante de Joe en la lucha por conquistar la presidencia de los Estados Unidos.

En 1945, cuando John trabajaba como corresponsal en el «imperio» Hearst y había cubierto ya varias conferencias internacionales, Joseph Patrick Kennedy le expresó su deseo de que ocupase el puesto que Joe y se dedicase a la política. John tuvo que aprender a dominar su timidez y su retraimiento para convertirse en un político profesional. Estrechar las manos de desconocidos, sonreír ante los periodistas y tener siempre en los labios una frase más o menos ingeniosa para ellos comenzó a ser su pan de cada día. Su amplia sonrisa, su aspecto de niño y sus ojos melancólicos pronto encontraron adeptos en el seno del Partido Demócrata y entre los electores, fascinados por su juventud y por su imagen de brillante y honrado universitario. Después de una exhaustiva campaña en la que estuvo siempre apoyado económica y doctrinalmente por su familia, John Kennedy logró convertirse en 1946 en diputado del Partido Demócrata por Boston en la Cámara de Representantes y mantuvo su escaño en las elecciones de 1948 y 1950.

Una fulgurante carrera política

John ocupó rápidamente un lugar descollante en la escena política estadounidense. Su acción legislativa, sin embargo, fue discreta. Se caracterizó, primero, por una retroactiva desaprobación al gobierno Roosevelt y por la presentación de varios proyectos de contenido social, rechazados en la mayoría de los casos. Lo más destacable de esta primera etapa de su vida política fue su franco apoyo a todas las ayudas internacionales: el préstamo otorgado a Gran Bretaña, la ayuda a Grecia y Turquía, el Plan Marshall y otras medidas afines. En 1949 sorprendió con un discurso hostil a la política estadounidense llevada a cabo en China, a causa de la cual, afirmó, los Estados Unidos habían perdido la posibilidad de conseguir una China no comunista. El tono crítico a la política oficial y el encarnizamiento anticomunista que mostró se asemejaban al que, a partir de un año más tarde, emplearía el senador por Wisconsin Joseph McCarthy.

Kennedy en la convención demócrata de 1958

En abril de 1952, a sus treinta y cinco años, su padre lo instó a presentarse a senador por el estado de Massachusetts. De nuevo el clan se lanzó a una frenética actividad: se trataba de disputar el puesto a Henry Cabot Lodge, quien lo mantenía desde 1935. Corrieron ríos de tinta y dólares. Sus imágenes forraron el estado. La televisión emitía cada noche «El café en la casa de los Kennedy», donde se mostraba la unión y la fuerza del clan, la paz y la elegancia del hogar. Se celebraron banquetes en Palm Beach y Hyannis Port, sus dos fortalezas de Florida; millones de tarjetas navideñas personalizadas saturaban los correos; y sus obras de beneficencia (en especial, ayudas a centros de deficientes mentales, en uno de los cuales estaba internada su hermana Rosemary) no dejaban de destacar en los periódicos.

A uno de esos banquetes invitó a la reportera de un diario de Washington que había conocido un año antes: Jacqueline Lee Bouvier. Jacqueline no tardó en enamorar al aspirante a senador y a su familia, pues combinaba a la perfección su belleza con sus conocimientos idiomáticos (hablaba varias lenguas), y el encanto de su origen francés con la dote de su padre, célebre financiero neoyorquino. La boda se celebró en Boston el 12 de septiembre de 1953; asistieron mil doscientos invitados, que formaron en cola para saludar a Jack y Jackie. Jacqueline Kennedy se convirtió desde ese día en una de las mejores bazas del futuro presidente.

La boda de John Kennedy y Jacqueline Bouvier

En octubre de 1954, John Kennedy se vio obligado a alejarse de la vida política. La antigua dolencia de espalda, por la que ya había sido intervenido, se agravó, y el uso de muletas (ocultas en el coche durante sus campañas) se hizo cada vez más necesario. Tuvo que ser operado para unir sus vértebras descolocadas. Tras la operación, se recluyó en Hyannis Port con cuantiosa documentación histórica de los archivos del Senado y dedicó su tiempo a escribir un nuevo libro, Perfiles de coraje. La obra contenía ocho retratos de personajes políticos estadounidenses del siglo XIX y fue publicada un año después con éxito de crítica y público. En 1957 obtendría por esta obra el Premio Pulitzer. Pero su enfermedad no remitía y, en febrero de 1955, debió someterse a una nueva intervención, tras la cual logró recuperarse. Volvió a la vida pública dispuesto a presentar su candidatura para la vicepresidencia del Partido Demócrata. Sin embargo, fue vencido por Estes Kefauver.

La abrumadora victoria de Eisenhower no amedrentó a los demócratas, que veían en Kennedy el candidato idóneo para las elecciones presidenciales de 1960. Su ausencia de Washington lo benefició en cierto sentido, ya que en diciembre de 1954, cuando el Senado condenó a McCarthy, no se vio obligado a manifestarse ante los censores. Según su posterior colaborador Robert Sorensen, Kennedy no aprobaba la mentalidad maccarthista, pero tampoco se adhería a los liberales. Su hermano Bob había formado parte de la comisión presidida por McCarthy como consejero jurídico, y él mismo la había integrado. A pesar de ello, nadie pareció oír a Eleanor Roosevelt cuando se preguntó de viva voz si los liberales podrían dar su voto a un hombre que ni siquiera había condenado a McCarthy.

Kennedy en campaña electoral

Pero los liberales, e incluso los no liberales, se lo dieron. En 1960 el clan intensificó su actividad, pero el triunfo final fue una conquista personal de Kennedy. En los últimos años había hecho nuevas e influyentes amistades y estaba rodeado de eficaces colaboradores, recuperados en su mayoría de Harvard. Acababa de publicar su tercer libro,La estrategia de la paz, y había tenido tiempo de profundizar en todos los temas de preocupante actualidad de su país susceptibles de reforma. El núcleo de su campaña electoral cristalizó en torno a la idea de una nueva época que había de iniciar América, la denominada "Nueva Frontera", que evocaba el espíritu pionero de la conquista del Oeste. Con su sola presencia, Kennedy empezó a infundir esperanzas de renovación a un país cansado de una administración anquilosada desde el New Deal de Roosevelt. Pulcro, levemente despeinado, paseó su joven imagen por el mundo, junto a una Jackie en estado y con su hija de tres años, Caroline. Con su lema «Kennedy está en el cambio», arrasó en las elecciones primarias y, aunque por escasísimo margen, el 8 de noviembre logró la victoria sobre Nixon.

En la presidencia

Cuando el 21 de enero de 1961 tomó posesión de su cargo, ya nadie dudaba que Kennedy haría realidad su lema. Una de sus primeras medidas fue recomendar la puesta en libertad del líder negro Martin Luther King, que cumplía una condena a trabajos forzados en Georgia. Más tarde, su actuación en favor de la integración racial fue tildada de vacilante, pero pese al rechazo de que fue objeto su proyecto de ley de derechos civiles en el Congreso (en general todo proyecto suyo encontró en el Congreso una fuerte oposición), dejó su huella entre los negros, que llegaron a compararlo con el mítico presidente Abraham Lincoln.

Kennedy en una alocución sobre los
derechos civiles (11 de junio de 1963)

En los mil treinta y siete días que gobernó, Kennedy dejó la impronta del cambio. Apenas instalado en el despacho oval, escoltado por Dean Rusk como secretario de Estado y de su hermano Bob como fiscal general, sus medidas renovadoras se sucedieron. La ayuda federal al sistema educativo, el impulso que dio a la cultura y a las artes y, sobre todo, el relanzamiento de la economía, que condujo a un marcado crecimiento del consumo y de las inversiones privadas (lo que, a su vez, permitió recuperar el retraso aerospacial del país respecto a la Unión Soviética) fueron sólo algunas de sus más célebres innovaciones.

Su programa, de corte liberal, se basó fundamentalmente en la recuperación económica, la mejora de la Administración, la diversificación de los medios de defensa y el establecimiento de una alianza para el desarrollo integral del continente americano. Este último objetivo se plasmó en la formación de un frente común con los países de Centro y Sudamérica, la llamada Alianza para el Progreso, cimentada en los siguientes puntos: 1) apoyo a las democracias contra las dictaduras; 2) concesiones de créditos a largo plazo; 3) estabilización de precios en la exportación; 4) programas de reforma agraria; 5) estímulos a la inversión privada; 6) ayuda técnica e intercambio de información y estudiantes; 7) control de armas, y 8) fortalecimiento de la Organización de Estados Americanos. Para llevar adelante esta política, Kennedy convocó a los dirigentes del hemisferio invitándoles a unirse formalmente a la Alianza. Todos quedaron deslumbrados por aquel joven cargado de ilusiones y de ideas de regeneración y reforma. Pero uno no acudió a la cita: Fidel Castro, que desde 1959 era jefe del gobierno cubano.

Con Eisenhower como presidente, la CIA ya había preparado un plan de invasión de la isla de Cuba, al tiempo que se adiestraban en Guatemala guerrillas anticomunistas. La ineptitud de los gobernantes norteamericanos había cerrado las puertas al dirigente cubano, empujándolo a radicalizar su revolución. Los Estados Unidos no habían hecho nada para ayudar a Cuba en su necesidad de progreso económico, y cuando Kennedy llegó al poder era ya demasiado tarde.

El presidente se resistió a aceptar el plan de ataque de la CIA en varias ocasiones, pero acabó cediendo ante las presiones de los militares. En abril de 1961 comenzó la operación, pero la resistencia de las tropas castristas y del pueblo cubano convirtieron el desembarco en la Bahía de Cochinos en un estrepitoso fracaso. Kennedy y su administración sufrieron un duro golpe y Castro anunció que Cuba se había convertido en una república socialista; la invasión tuvo, pues, un efecto completamente opuesto al deseado.

Respecto a la URSS, Kennedy intentó un cierto acercamiento que se visualizó en junio de 1961 en la entrevista con Nikita Kruschev que tuvo lugar en Viena. Pero la invasión abortada de la Bahía de Cochinos, la erección del muro de Berlín y, sobre todo, el descubrimiento de una base de misiles con carga nuclear en Cuba instalada por los soviéticos interrumpieron las negociaciones.

Kennedy firma la orden de bloqueo naval a Cuba

El temple de Kennedy se puso de manifiesto cuando exigió al dirigente soviético el desmantelamiento de aquellas bases; durante varios meses angustiosos se temió que el conflicto desencadenara una guerra nuclear, pero Kruschev terminó por ceder y la llamada crisis de los misiles acabó constituyendo un éxito indudable para el presidente norteamericano.

A pesar de todo, posteriormente se produciría un entendimiento definitivo entre las dos superpotencias, plasmado en 1963 con la firma del Tratado de Moscú sobre el control y disminución de las pruebas nucleares en la atmósfera. En cuanto a la Alianza para el Progreso, destinada en principio a favorecer el surgimiento y consolidación de regímenes democráticos en el hemisferio americano, no impidió la extensión del militarismo ni el apoyo de los Estados Unidos a los gobiernos dictatoriales que respaldaron las posiciones de Washington. No hay que olvidar que la primera incursión de la CIA en Vietnam se llevó a cabo bajo su mandato. Si sus fines eran indudablemente democráticos, no lo eran tanto los medios de lograrlos. El principal artífice del hombre político había sido alguien tan poco digno de crédito como su padre. A este respecto Truman, dirigiéndose a un temeroso del catolicismo de Kennedy, dijo: «Yo no temo al papa, sino al papá».

Kennedy y Jacqueline momentos antes del asesinato

En 1963, Kennedy comenzó a preparar el terreno para las siguientes elecciones e inició una gira por diversas ciudades del país. El 22 de noviembre de 1963 John Kennedy y su esposa, seguidos del vicepresidente Lyndon Johnson, entraron en Dallas. Era parte de su campaña en la zona más reacia del país con vistas a su reelección de 1964. Cuando recorría sus calles en un coche descubierto, unos disparos sonaron por encima de los vítores y segaron su vida. Poco después moría en el hospital, desatando la consternación del mundo entero.

Según el informe Warren, el autor del magnicidio fue Lee Harvey Oswald, que desde lo alto de un edificio disparó con un fusil de repetición con mira telescópica. Sin embargo, subsistieron serias dudas sobre la exactitud de esta versión, y desde entonces han sido señalados como culpables desde la mafia hasta la sociedad racista Ku Klux Klan, pasando por los trust petrolíferos y armamentistas y la propia CIA. El enigma sigue abierto y probablemente nunca llegará a resolverse.

El funeral de Kennedy

Fuente:

Biografía de Alfonsina Storni.

(Sala Capriasca, Suiza, 1892 - Mar del Plata, Argentina, 1938) Poetisa argentina de origen suizo. A los cuatro años se trasladó con sus padres a Argentina, y residió en Santa Fe, Rosario y Buenos Aires. Se graduó como maestra, ejerció en la ciudad de Rosario y allí publicó poemas en Mundo Rosarino y Monos y Monadas. Se trasladó luego a Buenos Aires y fue docente en el Teatro Infantil Lavardén, en la Escuela Normal de Lenguas Vivas y en 1917 se la nombró maestra directora del internado de Marcos Paz.

Alfonsina Storni comenzó a frecuentar los círculos literarios y dictó conferencias en Buenos Aires y Montevideo; colaboró en las revistas Caras y Caretas,Nosotros, Atlántida, La Nota y en el periódico La Nación. Compartió además la vida artística y cultural del grupo Anaconda con Horacio Quiroga y Enrique Amorín y obtuvo varios premios literarios.

En la década de 1930 viajó a Europa y participó de las reuniones del grupo Signos, donde asistían figuras importantes de las letras como Federico García Lorca y Ramón Gómez de la Serna. En 1938 participó en el homenaje que la Universidad de Montevideo brindó a las tres grandes poetas de América: Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou y ella misma. Ese año, el 25 de octubre, víctima de una enfermedad terminal, decidió suicidarse en Mar del Plata.

Madre soltera, hecho que no era aceptable en su época, fue sin embargo la primera mujer reconocida entre los mayores escritores de aquel tiempo. Su trayectoria literaria evolucionó desde el Romanticismo hacia la vanguardia y el intimismo sintomático del Modernismo crepuscular. El rasgo más característico de su producción fue un feminismo combativo en la línea que se observa en el poema Tú me quieres blanca, el cual se halla motivado por las relaciones problemáticas con el hombre, decisivas en la vida de la poetisa.

La obra poética de Alfonsina Storni se divide en dos etapas: a la primera, caracterizada por la influencia de los románticos y modernistas, corresponden La inquietud del rosal (1916), El dulce daño (1918),Irremediablemente (1919), Languidez (1920) y Ocre(1920).

La segunda etapa, caracterizada por una visión oscura, irónica y angustiosa, se manifiesta en Mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938). Hizo también incursiones en la dramaturgia: en 1927 estrenó en el Teatro Cervantes El amo del mundo y en 1931 aparecieron Dos farsas pirotécnicas, que incluían Cimbellina en 1900 y pico y Polixena y la cocinerita. En 1950 se editó Teatro infantil, pero varias de sus obras para niños permanecen inéditas. En 1936 colaboró en el IV centenario de la fundación de Buenos Aires con el ensayo Desovillando la raíz porteña.