viernes, 11 de mayo de 2012

Diabetes, sus síntomas

Lo importante es actuar a tiempo y detectar la diabetes cuanto antes, para evitar riesgos innecesarios. Por ello, en el día de hoy, nos centramos en los síntomas de la diabetes, en aquellos elementos que te pueden hacer sospechar que la padeces.

Entre los principales síntomas de la diabetes destaca la sed. Las personas diabéticas tienen sensación de sed frecuentemente. También, las personas diabéticas sienten hambre, ya que las células no pueden detectar la glucosa de los alimentos, tienen mucho apetito.


Del mismo modo, otro de los síntomas a destacar es el cambio que se produce en tu piel. Esta es una de las señales más significativas que avisa de una posible diabetes, ya que un exceso de azúcar puede generar una infección en la piel.

También otros de los síntomas de los diabéticos es la pérdida de peso, aunque no hayas dejado de comer o hayas seguido una dieta. También es posible que tengas dolores de estómago y ardores. Por otro lado, las personas que tienen diabetes se sienten cansadas, hecho derivado de la dificultad que tiene el organismo para transformar la glucosa en energía.

También podemos encontrar otros síntomas, como por ejemplo vista borrosa, como si vieras una pequeña neblina.

Debes tener en cuenta las ganas de orinar, ya que el riñón no filtra de manera adecuada y tienes ganas constantes de ir al baño y a ello tenemos que añadir que las uñas pierden fuerza y pueden empezar a caerse o desprenderse.

Últimamente, podemos destacar que otro síntoma que avisa de una posible diabetes es cuando te huele el aliento puede deberse a que tienes diabetes,es decir, la halitosis.

Es importante controlar el nivel de azúcar para evitar tener problemas, y si crees que protagonizas estos síntomas, acude al médico para que te indique un tratamiento adecuado a la situación.

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¿Sufrir por amor? por Merlina Meiler

Hay una teoría según la cual no sufrimos por amor, sino por vacíos no resueltos de cuando éramos más pequeños. El psicólogo Horacio Valsecia opinó que “Es absolutamente imposible sufrir por amor, se sufre por carencias y heridas emocionales de la infancia”.

Piénsalo bien. Tal vez no estés sufriendo ni hayas sufrido por amor, verdaderamente. Sí por no ver tus sueños cumplidos, los que imaginaste desde hace años. Por aguantar tratos que no mereces, para salvar la pareja. Por querer que cierta persona te considere de una manera especial, o te elija como compañera (o compañero) de vida, y no lo has logrado. Enfocar lo que realmente causa un problema es muy útil para poder solucionarlo y empezar a dejar atrás el dolor que provoca.

Si estás en una pareja que te produce insatisfacciones, en algún momento la elegiste, por alguna razón. Conocer esta razón te permitirá sanar lo que sea necesario. Si crees que amar demasiado, aunque no te valoren y te hieran, es la forma de relacionarse en una pareja, primeramente precisarías cambiar esta creencia dañina para aspirar a un vínculo de pareja más sano.

Asimismo, si has dejado mucho de lado por estar con alguien o te hallas en una relación que no te hace feliz, lo importante es que bucees dentro de ti para ver por qué estás con esta persona, qué repites de tu historia familiar, qué obtienes en realidad. La solución no está en el otro (“el problema es que me grita, no me presta atención, no me da lo que preciso”) sino en ti mismo. No estoy diciendo que sea sencillo modificar este tipo de vinculación, hacerte cargo de tu propia vida y dejar el sufrimiento atrás. Lo que sí digo es que es posible y vale la pena.

Si estás “atrapado” (o atrapada) en una relación problemática y sientes que sufres por amor, tienes la llave de la solución en tu poder. ¿La vas a usar?

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Beneficios de la cerveza en nuestra dieta

Como todos ya sabemos, la cerveza, es una bebida alcohólica, por lo que un consumo abusivo de la misma, nunca es beneficioso para nuestra salud, pero sin embargo, un consumo bajo o moderado puede aportar muchos beneficios a nuestro organismo, aunque no lo creas.


Podemos comenzar contándote que la cerveza no engorda, 100ml aportan 45Kc, lo que supone un nivel bajo de calorías. El problema existe cuando se asocia a otros hábitos de vida como el tapeo o la ingesta de aperitivos a deshoras, o el sedentarismo, pero eso ya no es culpa de la cerveza en sí.

Del mismo modo, esta bebida alcohólica, contiene en su composición, grandes cantidades de vitaminas como la B12 o el ácido fólico lo que aumenta el nivel de carbohidratos, fósforo o proteínas.

Disminuye el desarrollo cancerígeno y previene las enfermedades cardiovasculares, ya que al mismo tiempo sirve para controlar el colesterol. Actúa como antioxidante natural, es decir que retrasa el envejecimiento de las células. Por su bajo contenido en sodio, es excelente como diurético, mientras que su alto contenido en silicio ayuda a prevenir la osteoporosis y ayuda a fortalecer los huesos.

La cerveza sin alcohol tiene exactamente las mismas cualidades, pero como lo dice su nombre, posee la ventaja de no contener alcohol en su composición, esto es un factor muy importante para aquellas personas que quieran adquirir el hábito de tomar cerveza, pero por motivos de salud no pueden ingerir alcohol, o simplemente no desean incorporarlo a su organismo.

De todos modos, insistimos y recordamos que todos estos beneficios se consideran para un consumo moderado, nunca serán positivos ni aumentará sus efectos si toma de forma descontrolada y en exceso. Ya sabes, al beber cerveza no solo estarás saciando tu paladar, sino que le estarás incorporando a tu organismo una serie de beneficios.

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Resiliencia por Merlina Meiler

Esta palabra acuñada hace pocos años expresa un concepto importantísimo. Según el Diccionario de la Real Academia Española, es la “Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”.

Creo que todos en menor o mayor medida tenemos la posibilidad de recuperarnos luego de un hecho extremo y de capitalizar la experiencia por la que transitamos para aprender, hacernos más fuertes y contar con una gama más amplia de herramientas internas para desenvolvernos en el futuro, en caso de toparnos con situaciones similares.

La resiliencia es una habilidad que se puede aprender y aumentar a voluntad. Sé que hay gente que, de manera innata, se repone muy rápidamente a lo que le sucede (tienen personalidades resistentes) y a otros seres, llegar a un resultado similar les lleva años. Que estés en el segundo grupo no implica que no puedas dejar atrás frustraciones, parejas fallidas, abandonos o lo que te haya sucedido, sino solamente que te será necesario un esfuerzo mayor y un poco más de tiempo para llegar al resultado que deseas.

De nada sirve compararse con los “resilientes innatos”, es como mirar, por ejemplo, a un excelente bailarín, cantante o escritor y preguntarse por qué no tenemos ese talento; pues bien, hemos nacido con otros y este es un punto para desarrollar y para crecer.

A diario nos enfrentamos a situaciones que nos ponen a prueba y que, en muchas ocasiones, logran desestabilizarnos o angustiarnos. ¡Nadie está exento! Y es mucho lo que puedes hacer para volver a tu eje en poco tiempo. Algunos ejemplos son: no asumir el rol de víctima/victimario/salvador, no culparte por cosas que no se pueden cambiar, aceptar lo sucedido, dejar ir lo que ya no está contigo o no te pertenece, perdonar…

Todos somos capaces de dejar traumas y limitaciones atrás, de caminar libremente por la vida sin ataduras que nos jalen hacia el pasado y de cumplir nuestros sueños y nuestras metas. La capacidad de ser resiliente está dentro de ti y solo es preciso que te conectes con ella, la ejercites y la amplíes, para que los períodos de duelo o de dolor sean más breves y puedas disfrutar cuanto antes de todo lo bueno que la vida tiene para brindarte.

¿Te consideras una persona resiliente?


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Biografía de Bob Marley

(Nesta Robert Marley; St. Anns, Jamaica, 1945 - Miami, Estados Unidos, 1981) Cantante jamaicano, principal figura y difusor de la música reggae, una mezcla de ritmos folclóricos jamaicanos, rock, rhythm and blues y soul.

En 1960, con sólo quince años, Bob Marley formó un grupo vocal, entre cuyos miembros estaba también Peter Tosh, otro de los importantes del género. En 1962, Jimmy Cliff (otra futura gran estrella) presentó Bob Marley a un productor y grabaron su primer disco: Judge Not.

Con el nombre de The Wailing Wailers grabaron más de una veintena de singles de éxito a nivel nacional, entre 1963 y 1967. En 1967 Bob Marley renegó del cristianismo para abrazar la religión rastafari, un movimiento político religioso caribeño que debe su nombre a Ras Tafari, es decir, el emperador Hailé Selassié de Etiopía, y que proclama que los habitantes de las Indias Occidentales proceden de Etiopía y allí volverán.


Bob Marley

Ese mismo año la banda se disolvió, y ya constituidos como los futuros Wailers, rodaron de aquí para allá, de sello independiente en sello independiente y escribiendo canciones para otros, hasta que en 1972 firmaron un buen contrato con Island records y editaron Catch A Fire.

Ése sería el primer L.P. reggae de grupo como tal, un trabajo que recibió grandes elogios por parte de la crítica, al que le siguió una larga gira por el Reino Unido y América. Burnin´ se editó en 1973, incluyendo el que más tarde sería un gran éxito de Eric Clapton, I Shoot The Sheriff.

Las ediciones de álbumes se sucedieron con éxito creciente, convirtiendo a Bob Marley en una de las personas más apreciadas en su país. Pese a sus constantes viajes, Bob Marley nunca olvidó su preocupación por las diferencias sociales de la población de la isla, hasta el punto de ser herido por un disparo en 1976, atentado de claro origen político. En un esfuerzo por colaborar en la eliminación de la violencia existente entre las distintas facciones, Bob Marley organizó conciertos de reconciliación con un éxito que aun agrandó más su imagen pública, no ya sólo como músico, sino como líder social.

En 1972 retomó su carrera de músico, aunque no fue hasta 1977 cuando editó un nuevo disco de larga duración: Exodus -que contó con dos singles de éxito en Gran Bretaña-, al que le siguieron Kaya y su segundo álbum en directo, Babylon By Bus.

En 1978, un tour mundial le acerca a África, referencia de inspiración para su siguiente L.P.: Survival. Constantes giras de conciertos le mantenían activo, pero en septiembre de 1980 desfalleció en el escenario, y poco después le diagnosticaron cáncer. Acababa de editar Uprising, y a pesar de someterse a tratamiento, falleció en 1981. Fue enterrado en Jamaica con honores de Jefe de Estado y se puede decir que ha pasado a ser uno de los mitos de la música del siglo XX.


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Biografía del Barón de Münchhausen

(Karl Friedrich Hieronymus, barón von Münchhausen; Gut Bodenwerder, 1720 - id., 1797) Militar alemán que luchó contra los turcos al servicio de Rusia. Célebre por sus fanfarronadas, se convirtió en un personaje legendario, protagonista de muchas aventuras recogidas por Raspe, Bürger e Immermann.


Karl Friedrich Hieronymus, barón de Münchhausen

Dos obras alemanas convirtieron a este personaje histórico en una de las figuras literarias más populares y simpáticas de la literatura universal. La primera fue escrita en inglés por el escritor de origen alemán Rudolf Erich Raspe (1737-1794): Historia de los maravillosos viajes y de las campañas de Rusia del barón de Münchhausen (1785). La segunda, debida al autor alemán Gottfried Bürger (1747-1794), se titulóMaravillosos viajes por tierra y por mar, guerra y divertidas aventuras del barón de Münchhausen (1786) y es una traducción y reelaboración de la primera.

El protagonista de estas dos curiosas narraciones es el oficial alemán Karl Friedrich Hieronymus, barón de Münchhausen, quien, tras haber guerreado con los rusos y contra los turcos en 1740 y 1741, se estableció en Hannover y se divirtió en contar a los amigos inverosímiles aventuras de guerra y de caza. Raspe recogió y ordenó estos relatos y Bürger les añadió un tono de sátira y de poesía, con lo que el personaje adquirió personalidad y vida.

Es imposible resumirlos con brevedad, pues son muchos los episodios ampliamente conocidos y celebrados. Se cuenta que el bizarro barón salió de un pantano en donde había caído agarrándose él mismo sus propios cabellos y tirando hacia arriba con todas sus fuerzas; que durante una nevada ató el caballo a una especie de tronco de árbol que a la mañana siguiente, cuando la nieve se licuó, resultó ser la aguja de un campanario; que paseaba por el espacio montado en balas de cañón, y que estuvo dos veces en la luna. De sus tres criados, uno oía crecer la hierba; el segundo, para no correr demasiado deprisa, tenía que atarse a los pies pesos muy considerables; el tercero movía ruedas de molino soplando con un solo lado de la nariz. Y otras innumerables y graciosas fantasías.


El Barón de Münchhausen montado en un bala de cañón

La poesía de tales narraciones reside en su absoluta inverosimilitud, que elimina cualquier sospecha de afán mentiroso, viniendo todo a ser un puro e inocente modo de fantasear; su gran humanidad reside en la espontaneidad y en la inagotable alegría de vivir del protagonista. Caracterizan al barón de Münchhausen su desenvuelta y cordial familiaridad con la naturaleza, con los hombres y con los animales que le rodean, y su propensión a poner el absurdo al servicio de la justicia y de la alegría.

Entre tantos narradores de aventuras maravillosas, el barón de Münchhausen es sin duda el más simpático y el más honrado; el fantástico barón se divierte con su propio ingenio, dejándose guiar por la paradoja y siguiéndola, hasta dar la impresión de hallarse por completo desvinculado de la realidad cotidiana, a la que de pronto vuelve tras un amplio rodeo, como a traición, para hacer una observación irónicamente bonachona o para afirmar una verdad de vasto alcance. Como ocurre con otros personajes tan caros al corazón popular, el encanto de su figura reside en la alegre venganza de la libre fantasía contra la prosaica realidad.


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Biografía de Salvador Dalí


(Figueres, Gerona, 1904 - Púbol, 1989) Pintor español. Salvador Dalí nació en una madrugada de la primavera de 1904 en el seno de una familia burguesa, hijo de un notario bienpensante y de una sensible dama aficionada a los pájaros. Más tarde escribiría: "A los tres años quería ser cocinero. A los cinco quería ser Napoleón. Mi ambición no ha hecho más que crecer y ahora es la de llegar a ser Salvador Dalí y nada más. Por otra parte, esto es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí".

Puesto que la persecución sería incesante y el objetivo no habría de alcanzarse nunca y, dado que en ningún recodo de su biografía estaba previsto que hallara el equilibrio y la paz, decidió ser excesivo en todo, intrepretar numerosos personajes y sublimar su angustia en una pluralidad de delirios humorísticos y sórdidos. Se definió a sí mismo como "perverso polimorfo, rezagado y anarquizante", "blando, débil y repulsivo", aunque para conquistar esta laboriosa imagen publicitaria antes hubo de salvar algunas pruebas iniciáticas, y si el juego favorito de su primera infancia era vestir el traje de rey, ya hacia sus diez años, cuando se pinta como El niño enfermo, explora las ventajas de aparentar una constitución frágil y nerviosa.


Salvador Dalí

Su precocidad es sorprendente: a los doce años descubre el estilo de los impresionistas franceses y se hace impresionista, a los catorce ya ha trabado conocimiento con el arte de Picasso y se ha hecho cubista y a los quince se ha convertido en editor de la revista Studium, donde dibuja brillantes pastiches para la sección titulada "Los grandes maestros de la Pintura".

En 1919 abandona su Cataluña natal y se traslada a Madrid, ingresa en la Academia de Bellas Artes y se hace amigo del gran poeta granadino Federico García Lorca y del futuro cineasta surrealista Luis Buñuel, de quien sin embargo se distanciará irreversiblemente en 1930. En la capital adopta un extraordinario atuendo: lleva los cabellos largos, una corbata desproporcionadamente grande y una capa que arrastra hasta los pies. A veces luce una camisa azul cielo, adornada con gemelos de zafiro, se sujeta el pelo con una redecilla y lo lustra con barniz para óleo. Es difícil que su presencia pase desapercibida.

En los revueltos y conflictivos meses de 1923 sufre un desafortunado contratiempo. En la Academia de Bellas Artes a la que está adscrito se producen manifestaciones en contra de un profesor, y antes de que dé comienzo el discurso oficial y se desate la violenta polémica, Salvador abandona la sala. Las autoridades creen que con este gesto ha sido él quien ha dado la señal de ataque y rebelión y deciden expulsarlo durante un año. Después, de nuevo en Figueras, los guardias vienen a detenerlo y pasa una temporada en la cárcel.

A la salida de prisión recibirá dos alegrías. La primera, una prensa para grabado que su padre le regala, y la segunda, la visita de su excelente compañero de la Residencia de Estudiantes de Madrid Federico García Lorca, quien, en las calurosas noches del verano de Cadaqués, lee a toda la familia Dalí sus versos y dramas recién compuestos. Es allí, junto al Mediterráneo, donde García Lorca redacta la célebre "Oda a Salvador Dalí", publicada unos años después, en 1929, en la Revista de Occidente. Pronto será también Luis Buñuel quien llegue a Cadaqués para trabajar con su amigo Salvador en un guión cinematográfico absolutamente atípico y del que surgirá una película tan extraña como es El perro andaluz.

En 1927 Dalí viaja por primera vez a París, pero es al año siguiente cuando se instala en la capital francesa y se une al grupo surrealista que lidera el poeta André Breton. Este último terminará expulsándolo del movimiento algunos años después, en una memorable sesión de enjuiciamiento a la que Dalí compareció cubierto con una manta y con un termómetro en la boca, aparentando ficticiamente estar aquejado de fiebre y convirtiendo así el opresivo juicio en una ridícula farsa.

La triple acusación a la que tuvo entonces que enfrentarse Dalí fue: coquetear con los fascismos, hacer gala de un catolicismo delirante y sentir una pasión desmedida e irrefrenable por el dinero. A esto precisamente alude el célebre apodo anagramático con que fue motejado por Breton, Avida dolars, acusación que lejos de desagradar al pintor le proporcionaba un secreto e irónico placer. De hecho, después de conocer a la que sería su musa y compañera durante toda su vida, Gala, entonces todavía esposa de otro surrealista, el poeta Paul Eluard, Dalí declaró románticamente: "Amo a Gala más que a mi madre, más que a mi padre, más que a Picasso y más, incluso, que al dinero."

Salvador se enamoró de Gala en el verano de 1929 y con ella gozó por primera vez de las mieles del erotismo. Es la época en que pinta Adecuación del deseo, Placeres iluminados y El gran masturbador, pintura esta última que fue atacada y desgarrada por el fanático grupo puritano los Camelots du Roy. Mientras tiene lugar una exposición de sus obras en la Galería Goemans de París, la joven y apasionada pareja se refugia y aísla en la Costa Azul, pasando los días y las noches encerrados en una pequeña habitación de un hotel con los postigos cerrados.


Dalí, un genio excéntrico

Enterado el padre de Salvador de la vida disoluta de su hijo por un artículo de Eugenio d'Ors aparecido enLa Gaceta Literaria, rompe relaciones con su vástago; pero ello no debió afectarlo demasiado, o quizás sí, puesto que es en esa época en que el artista realiza lo mejor de su obra, como el célebre cuadroPersistencia de la memoria (1931), donde blandos relojes cuelgan de la rama de un árbol, del borde de un pedestal y sobre una misteriosa forma tendida en la vasta extensión de la playa.

En 1934 viaja con su ya inseparable Gala a Estados Unidos, donde desembarca y se presenta ante los periodistas con un enorme pan cocido por el cocinero del trasatlántico que les ha transportado. En sus erráticas manifestaciones no duda en asociar el mito hitleriano con el teléfono y a Lenin con el béisbol. Son todas bromas absurdas que tratan de quitar hierro a una situación política amenazante. Dos años después se desata la atroz guerra civil en España y una de las primeras muestras de la probidad de los militares insurrectos es el infame asesinato de su amigo Federico García Lorca, crimen que conmocionó a la opinión pública internacional. Dalí escribió: "Lorca tenía personalidad para dar y vender, la suficiente para ser fusilado, antes que cualquier otro, por cualquier español."

En 1938 conoce por fin, gracias al escritor vienés Stefan Zweig, a Sigmund Freud, quien había sido el gran inspirador de la estética surrealista, de la que Dalí no se siente marginado pese a las bravatas de Breton, sino que por el contrario se considera el único y más genuino exponente. El padre del psiconálisis había dado pábulo a la nueva indagación del inconsciente con su libro La interpretación de los sueños (1900), pero nunca se había tomado demasiado en serio a sus jóvenes admiradores de París.

No obstante, el 20 de julio de 1938, tras el encuentro, Freud anotó en su diario: "Hasta entonces me sentía tentado de considerar a los surrealistas, que aparentemente me han elegido como santo patrón, como locos integrales (digamos al 95%, como el alcohol puro). Aquel joven español, con sus espléndidos ojos de fanático e innegable dominio técnico, me movió a reconsiderar mi opinión". Por su parte, el artista realizó asombrosos y alucinantes retratos del "santo patrón" de los surrealistas.

Instalado otra vez en Nueva York en 1939, Dalí acepta un encargo para decorar unos escaparates comerciales. El tema que elige es el del Día y la Noche, el primero evocado por un maniquí que se mete en una bañera peluda y la segunda, por medio de brasas y paños negros extendidos, pero la dirección modifica el decorado sin consultar al autor. Dalí, iracundo, vuelca la bañera de astracán llena de agua y la lanza contra los cristales del escaparate produciendo un gran estrépito y un notable destrozo.

Pese a que la opinión pública norteamericana le aplaude el vigor con que ha sabido defender la propiedad intelectual, es juzgado por los tribunales y condenado a pagar los desperfectos. Tampoco consigue concluir su siguiente proyecto para decorar un pabellón de la Feria Internacional de Nueva York, el cual debía llevar el significativo título de Sueño de Venus.

A España regresó en 1948, fijando su residencia de nuevo en Port-Lligat y hallando en el régimen del general Franco toda suerte de facilidades. El gobierno incluso declaró aquel rincón catalán que tanto fascinaba al pintor "Paraje pintoresco de interés nacional". Para muchos historiadores del arte lo mejor de su obra ya había sido realizado y, sin embargo, aún le quedaban cuarenta años de caprichosa producción y de irreductible endiosamiento y exhibicionismo, con apariciones públicas del estilo de la que protagonizó en diciembre de 1955, cuando se personó en la Universidad de la Sorbona de París para dar una conferencia en un Rolls Royce repleto de coliflores. En vida del artista incluso se fundó un Museo Dalí en Figueras; ese escenográfico, abigarrado y extraño monumento a su proverbial egolatría es uno de los museos más visitados de España.

Durante los años setenta, Dalí, que había declarado que la pintura era "una fotografía hecha a mano", fue el avalador del estilo hiperrealista internacional que, saliendo de su paleta, no resultó menos inquietante que su prolija indagación anterior sobre el ilimitado y equívoco universo onírico. Pero quien más y quien menos recuerda mejor que sus cuadros su repulsivo bigote engominado, y no falta quien afirme haberlo visto en el Liceo, el lujoso teatro de la ópera de Barcelona, elegantemente ataviado con frac y luciendo en el bolsillo de la pechera, a guisa de vistoso pañuelo, una fláccida tortilla a la francesa.

En su testamento, el controvertido artista legaba gran parte de su patrimonio al Estado español, provocando de ese modo, incluso después de su muerte, acaecida en 1989, tras una larga agonía, nuevas y enconadas polémicas. El novelista Italo Calvino escribió que "nada es más falsificable que el inconsciente"; acaso esta verdad paradójica y antifreudiana sea la gran lección del creador del método paranoico-crítico, de ese maestro del histrionismo y la propaganda, de ese pintor desaforado y perfeccionista, de ese eximio prestidigitador y extravagante ciudadano que fue Salvador Dalí. El chiflado prolífico del Ampurdán, la llanura catalana barrida por el vertiginoso viento del norte que recoge las suaves olas del mar Mediterráneo en una costa tortuosa y arriscada, descubrió el arte de la mixtificación y el simulacro, de la mentira, el disimulo y el disfraz antes incluso de aprender a manejar su lápiz con la exactitud disparatada y estéril de los sueños.

Su longeva existencia, tercamente consagrada a torturar la materia y los lienzos con los frutos más perversos de su feraz imaginación, se mantuvo igualmente fiel a un paisaje deslumbrante de su infancia: Port-Lligat, una bahía abrazada de rocas donde el espíritu se remansa, ora para elevarse hacia los misterios más sublimes, ora para corromperse como las aguas quietas. Místico y narciso, Salvador Dalí, quizás uno de los mayores pintores del siglo XX, convirtió la irresponsabilidad provocativa no en una ética, pero sí en una estética, una lúgubre estética donde lo bello ya no se concibe sin que contenga el inquietante fulgor de lo siniestro. Dalí exhibió de forma provocativa todas las circunstancias íntimas de su vida y su pensamiento.


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