martes, 8 de mayo de 2012

La siesta, un placer saludable

¿Qué es la siesta?
Cualquier espacio es bueno para cerrar los ojos y soñar. Esa hora dedicada al descanso después de la comida, entre las tres y las cinco de la tarde, la ocupa lo que denominamos siesta.

Supone un momento de descanso y relajación que permite recuperar fuerzas de cara a la tarde, con lo que aumenta de forma significativa el rendimiento. Todos nosotros necesitamos un tiempo de descanso a lo largo del día.

Después de las comidas, se produce un descenso indudable de nuestra actividad, influido por un fenómeno conocido por todos como el "efecto postpandrial". Se inicia un periodo de digestión que implica el aumento del flujo sanguíneo hacia el territorio gastrointestinal, lo que produce un descenso en la actividad de sistemas del organismo. Este fenómeno, que depende en gran parte del tipo de dieta realizada y de su cantidad, favorece la realización de la siesta.
¿Expresión de pereza?

Durante mucho tiempo, los países nórdicos han pensado que las gentes que practicaban la siesta, españoles e italianos preferentemente, eran grandes gandules, unos verdaderos vagos. Echarse a dormir después de comer se consideraba impropio de pueblos vigorosos y laboriosos.

Este mal concepto que se tenía de la siesta llegó a su fin cuando el primer ministro británico, Wiston Churchill, declaró en plena Guerra Mundial que disfrutaba de este breve sueño porque así recargaba baterías. La cabezada a media tarde se ennoblecía ante los ojos de los anglosajones. Dejaba de ser una expresión de pereza para convertirse en un generador de fuerzas, que permitía acometer las tareas posteriores a ella con más vitalidad.

La "tesis" de Churchill ha sido corroborada después por científicos de medio mundo. Según los expertos, los adictos a la siesta no son perezosos, ni enfermos. Todo lo contrario, suelen ser personas que tienen buenos reflejos, estupenda memoria y cometen menos errores en el trabajo. Y es que esta buena costumbre española más que un lujo o privilegio es una necesidad biológica.
El reloj biológico

Por regla general siempre se ha tenido la creencia de que el ser humano necesita unas 8 ó 9 horas de sueño nocturno para estar despejado el resto del día. Varios estudios han demostrado que esta teoría es cierta, relativamente. Las conclusiones de estas investigaciones han revelado que la siesta está relacionada con nuestro "reloj biológico".

Las personas experimentan una fuerte necesidad biológica de dormir en la primera mitad de la tarde, incluso cuando han descansado placidamente durante la noche.

En 1986 se hizo pública la primera prueba de que el cuerpo siente unapredisposición interna a la siesta. Fue Scott Campbell, del Instituto de Fisiología Circadiana de Boston, junto a otros investigadores del sueño del Instituto Max Planck de Múnich, quienes llegaron a tal conclusión.

Para ello, realizaron unos estudios que consistían en dejar, a la misma hora, a varias personas, que se habían ofrecido voluntarias, en una habitación situada en un sótano. Con el fin de que los voluntarios no supieran si era de día o de noche, se eliminó cualquier objeto -un reloj, por ejemplo- que mostrara una evidencia.

El resultado fue que estas personas, siguiendo sus propios ritmos, dormían en dos períodos: uno largo por la noche y otro de dos o tres hora durante la tarde. Según algunos de estos expertos, la razón por la cual los voluntarios del experimento dormitaban en dos fases, es que la actividad cerebral y física disminuye cada cuatro horas y para renovarla el cuerpo necesita unos minutos de descanso, que se pueden corresponder al cabeceo de media tarde.

Otras investigaciones más recientes llevadas a cabo por Peretz Lavie, investigador del sueño del Instituto de Tecnología de Haifa (Israel), vuelven a demostrar que además de la necesidad de dormir por la noche, hay un pico a primera hora de la tarde en la que el sueño es necesario. Ese pico se produce entre dos fases del período de vigilia, es decir, durante la mañana y al anochecer. Dos momentos en los que resulta más difícil conciliar el sueño.

Por tanto, se puede definir la siesta tal y como lo hace Roger Brougthon, profesor de neurología de la Universidad de Otawa (Canadá): "Proceso generado por el cerebro, como una parte más del reloj biológico, que regula los ciclos de sueño y vigilia".

Además, Brougthon señala que la disminución que se detecta en el estado de vigilia y en la viveza intelectual se produce con o sin comida. Esta afirmación rompe, así, la creencia de que la somnolencia o "modorra" que sentimos se debe a la ingestión abundante de alimentos.

Aunque sí que es cierto que la mejor hora para echarse la siesta es despúes de las comidas, ya que cuando se está haciendo la digestión hay más concentración de sangre en el estómago, que hace que sintamos la sensación de sopor.

¿Es un hábito saludable?

Científicos y médicos recomiendan una duración entre treinta y noventa minutos tanto para adultos como para niños, quienes deben disfrutar de la siesta obligatoriamente. Otros expertos afirman que entre veinte y treinta minutos es lo ideal. Abusar de la cabezadita vespertina no es bueno.

Si el sueño se prolonga más de una hora y media puede trastornar el descanso de la noche, provocando insomnio o vigilia nocturna. Por el contrario, si se respeta ese período de tiempo la siesta puede ser muy saludable.

Dormir la siesta reduce las probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares, disminuye en un 30% el riesgo de sufrir infarto de miocardio, aminora las posibilidades de padecer arterioesclerosis y alivia el estres.

Después de una buena siesta el cerebro funciona mejor, la agilidad mental aumenta y los reflejos tanto físicos como mentales son superiores. Si no hemos descansado bien durante la noche, una cabezadita nos permitemantener mayor atención frente a una tarea el resto del día. Pero si nada ha perturbado nuestro sueño nocturno, el sesteo nos puede mejorar el sentido del humor y el estado de ánimo.

Por todas estas ventajas, los expertos recomiendan la siesta a los profesionales que desempeñan actividades de reponsabilidad o riesgo: camioneros, conductores de autocares e incluso médicos.

Un estudio reciente concluyó que una corta siesta que incluya dos estados principales de sueño puede resultar igual de eficaz que toda una nochede sueño. Los resultados de la investigación realizada por científicos de la Universidad de Harvard (EE.UU.) se publicaron en junio de 2003 en la revistaNature Neuroscience.

Fuente 
Puleva Salud

Animales en peligro de extinción: El Oso Grizzly


Oso Grizzly
Oso Grizzly
Ursus arctos horribilis

El oso Grizzly no está exactamente en peligro de extinción si no que está amenazado.

Los osos Grizzly son unos de los osos más grandes del planeta. Ellos miden 2,10m y pesan 400 kg. Las hembras miden 1,80m de alto y pesan como 270 kg, ya que son más pequeñas. Ellos solo viven en el noroeste de Estados Unidos y Canadá. La mayor parte de su población vive en Alaska. Antes, su población llegaba hasta México.


Los Osos Grizzly tienen su pelaje de color pardo-grisáceo, tienen una dentadura de 42 dientes, cada uno de 8 cm. y tienen unas garras de 10 cm.Oso Grizzly Hembracuando cazan. Ellos son animales
solitarios. Solo se juntan en épocas de apareamiento y cuando es época de salmón. Estos osos pasan el invierno hibernando (durmiendo) en cuevas solitarias. Los osos Grizzly marcan los árboles con sus garras y no usan su velocidad para escapar de sus enemigos si no que atacan con fuerza.

En plena hibernación las hembras tienen de 1 a 3 cachorros. Las hembras los cuidan durante 2 años y luego las crías se independizan.

Ellos se alimentan de salmón, raíces, frutos, insectos, peces, otros pequeños vertebrados y carroña, pero cuando tienen mucha hambre son capaces de cazar grandes animales como caballos, ciervos, alces y renos. Se dice que también han cazado animales domésticos (en especial vacas).

Los osos Grizzly atacan a los humanos solo por que se sienten amenazados no por diversión o por dinero como los humanos a ellos. Estos osos consideran a los humanos agresores, pero como competidores no presas.

Fuente

Acelga: Usos

La Acelga, es una planta medicinal de la familia de las Amarantáceas, originaria del sur de Europa (Italia). Esta hierba medicinal procede de la especie silvestre Beta marítima Linn, que crece libremente en muchas zonas marítimas del sur de Europa y norte de África o en zonas acuosas y salobres del interior. La Acelga es una especie silvestre que carece de raíces ensanchadas, no es comestible y solo se ha utilizado como una planta medicinal. 

La Acelga, maravillosa hierba medicinal, produce raíces comestibles napiformes, ensanchadas por la acumulación de substancias de reserva. Estas raíces son las que se conocen como remolachas, aunque las plantas cultivadas por sus raíces son sobre todo hortalizas pertenecientes a la variedad Beta vulgaris var. Vulgaris mientras que las que se cultivan para el consumo de sus hojas son plantas de la variedad Beta vulgaris var. Cicla. Las dos variedades, sin embargo, poseen raíces y hojas comestibles.


USO TRADICIONAL

-   Acné:  Comer acelgas abundantemente.
-   Anemia:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Anginas:  Comer acelgas abundantemente.
-   Artritis:  Consumir 200 gramos de acelgas.
-   Ataques Cardíacos:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Bronquitis:  Comer acelgas abundantemente.
-   Calambres en las pantorrillas:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Cáncer:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Cataratas:  Comer acelgas abundantemente.
-   Ceguera Nocturna:  Comer acelgas abundantemente.
-   Colesterol:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Conjuntivitis:  Comer acelgas abundantemente.
-   Cortes:  Comer acelgas abundantemente.
-   Debilidad Corporal:  Comer acelgas y espinacas.
-   Depresión:  Consumir 200 gramos de acelgas.
-   Desarrollo del Feto:  Incluir acelga habitualmente en la comida de las embarazadas.
-   Diabetes:  Consumir 200 gramos de acelgas.
-   Diuresis:  Combinar las acelgas con las papas.
-   Dolor de Cabeza:  Consumir 200 gramos de acelgas.
-   Dolor de Estómago:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Eczemas:  Comer acelgas abundantemente.
-   Estreñimiento:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Exceso de Gases:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Faringitis:  Comer acelgas abundantemente.
-   Fermentaciones Intestinales:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Formación de los Huesos:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Glaucoma:  Comer acelgas abundantemente.
-   Gripe:  Comer acelgas abundantemente.
-   Hematopoyesis  (Formación y Desarrollo de Células Sanguíneas):  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.  Las propiedades medicinales de esta planta, le permitirán estar en mejor estado de salud.
-   Hemorroides:  Aplicar hojas frescas de acelga.
-   Heridas:  Comer acelgas abundantemente.
-   Herpes:  Comer acelgas abundantemente.
-   Hipertensión:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Inflamaciones:  Consumir 200 gramos de acelgas.
-   Mujeres Embarazadas o Lactantes:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Migraña:  Consumir 200 gramos de acelgas.
-   Obesidad:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Osteoporosis:  Incluir acelga habitualmente en su dieta.
-   Pérdida de Visión:  Comer acelgas abundantemente.
-   Piel Seca:  Comer acelgas abundantemente.
-   Psoriasis:  Comer acelgas abundantemente.
-   Quemaduras:  Comer acelgas abundantemente.
-   Resfriados:  Comer acelgas abundantemente.
-   Retención de Líquidos:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Sequedad de la Piel:  Comer acelgas abundantemente y verá que su piel se volverá más suave, gracias a las propiedades medicinales de esta planta.
-   Sinusitis:  Comer acelgas abundantemente.
-   Síntesis del DNA:  Incluir acelga habitualmente en sus comidas.
-   Sistema Inmunológico:  Comer acelgas abundantemente.  La Acelga, por sus excelentes propiedades medicinales, le ayudará a   elevar las defensas de su sistema inmunológico.  Coma acelgas de forma abundante.
-   Sistema Nervioso Central del Feto:  Incluir acelga habitualmente en la comida de las embarazadas.
-   Úlceras o LLagas:  Aplicar hojas frescas de acelga.

CUIDADO
Las acelgas, al igual que las espinacas, los puerros, el perejil, son plantas capaces de producir mucho oxalato sódico vegetal como resultado de su metabolismo. Este componente al combinarse con el calcio del organismo produce oxalato cálcico. Los oxalatos se han considerado entre los primeros responsables del desarrollo de cálculos renales formados por oxalato cálcico. Por este motivo muchos especialistas recomiendan que las personas con estos problemas no deban ingerir este tipo de alimentos y, en todo caso, no deberían superar los 50 mg diarios de ácido oxálico. Tomar 1/4 de taza de espinacas al día como máximo.

Igualmente hay que considerar que los oxalatos se depositan en las articulaciones del organismo y pueden producir mini lesiones por rozamiento en las mismas, especialmente en personas con articulaciones sensibilizadas por enfermedades articulatorias como la artritis.

Biografía de Jean-Henri Dunant


Filántropo suizo fundador de la Cruz Roja (Ginebra, 1828 - Heiden, Apenzell, 1910).

Primeros años

Nació el día 8 de mayo de 1828 en GinebraSuiza. Fue el primero de cinco hijos de una familia rica y considerada. En 1853 comenzó a trabajar en un banco. Estaba convencido de que tenía el deber religioso de usar su capacidad para triunfar en los negocios y así poder usar ese talento y riqueza en favor de los necesitados. Participó activamente en la fundación de la Alianza Mundial de Asociaciones Cristianas de Jóvenes (Y.M.C.A. por sus siglas en inglés) que se había creado en Londres.
En 1859, mientras intentaba reunirse con Napoleón III para exponerle los problemas de sus negocios en Argelia, contempló el campo de batalla de Solferino después del enfrentamiento de los ejércitos austriaco y franco-piamontés que combatían en la guerra de unificación italiana; impresionado por aquel espectáculo de horror y por la ineficacia de los servicios sanitarios de la época, escribió Un recuerdo de Solferino, libro que publicaría en 1862.

Fundación de la Cruz Roja

Dunant aportó una contribución valiosa para que la Y.M.C.A. se convirtiera en el poderoso movimiento mundial que es hoy. Además, fue el principal autor de la carta de la Y.M.C.A. Dunant se horrorizó al ver lo inadecuado de los servicios sanitarios militares y la agonía que sufrían los heridos durante la batalla de Solferino (Italia) que enfrentaba a Franceses y Austríacos.
Desde entonces se lanzó a una campaña de sensibilización de los gobiernos y la opinión pública acerca de los sufrimientos de los heridos de guerra, luchando por mitigar las consecuencias humanas de los enfrentamientos bélicos, ya que no era posible acabar con ellos.
Después de numerosas gestiones logró en 1864, en Ginebra, Suiza, sentar las bases de la Cruz Roja, un servicio sanitario neutral para actuar en los campos de batalla, junto con los representantes de 17 países. Esta entidad de auxilio para los heridos de guerra, sin distinción de nacionalidades, adoptó los colores de la bandera suiza pero invertidos: una cruz roja sobre un fondo blanco. Sus esfuerzos ayudaron a crear la Conferencia de Ginebra (1863) y después la Convención de Ginebra sobre heridos de Guerra (1864).

Dificultades económicas

La dedicación a esta causa humanitaria le llevó a descuidar sus negocios, quedando totalmente arruinado en 1867; tras unos años de gloria pasajera, hubo de dimitir como presidente de la Cruz Roja y abandonar temporalmente Suiza perseguido por sus deudores. Halló refugio en la Francia del Segundo Imperio, cuyo titular -Napoleón III- le prestó apoyo incluso después de ser derrocado y exiliarse en Inglaterra.
La recién fundada organización de la Cruz Roja y sus esfuerzos humanitarios dieron fama y reconocimiento a Henry Dunant, pero éste descuidó sus negocios y en 1867 estaba en bancarrota. No le otorgaron los derechos de agua para sus tierras y su compañía en el Norte de África fue mal administrada, ya que había estado concentrado en sus objetivos humanitarios, no en los negocios.
Cuando quebró, muchos amigos perdieron también sus inversiones y Dunant fue rechazado por la sociedad de Ginebra. Se vio obligado a renunciar como secretario del Comité Internacional de la Cruz Roja y dejó la ciudad, para jamás regresar.
Al año siguiente murió su madre y fue expulsado de la YMCA. Se mudó a París, donde vivió en la pobreza, olvidado por el mundo. De 1867 a 1875, sufrió grandes penalidades.
Vivía al nivel de un mendigo. Había veces en que cenaba una corteza de pan y dormía a la intemperie. Pintaba su raído abrigo con tinta y blanqueaba el cuello de su camisa con tiza.
En los siguientes veinte años, Dunant desapareció. Tras breves estancias en varios lugares de Europa, se estableció en el hospicio de Heiden, un pequeño pueblo suizo. Enfermo, pasó el resto de sus días solo, en el cuarto 12.

El premio Nobel

El maestro rural Wilhelm Sonderegger lo encontró en 1890 e informó al mundo que Dunant estaba vivo, pero el mundo le prestó poco atención. En más de un siglo de historia del Premio Nobel de la Paz, ha habido muchas campañas para promover a algún laureado ante el Comité Noruego Nobel. Durante la primera entrega, en 1901, hubo la primera campaña a favor de Henry Dunant.
Su nominación fue apoyada por un número impresionante de individuos y organizaciones. Entre otros, 10 profesores de Ámsterdam y Bruselas, 92 parlamentarios suecos y 62 en Württemberg, así como el consejo de la Oficina Internacional por la Paz.
En Noruega lo apoyaron la Asociación Femenina de Salud Pública y dos miembros del gabinete, a nombre de la Asociación Noruega del Derecho al Voto de las Mujeres. Sin embargo, los esfuerzos del médico militar noruego Hans Daae fueron decisivos. Se había familiarizado con el trabajo del fundador de la Cruz Roja a través de un artículo del editor suizo Georg Baumberger, publicado en 1895, así como un libro del maestro alemán Rudolf Müller.
Gracias a estas publicaciones, Dunant salió de la oscuridad y recibió algunos honores y premios. Hans Daae defendió con éxito su candidatura y el Comité Nobel fue convencido.
Henry Dunant recibió el Premio Nobel de la Paz 1901, junto con Frédéric Passy, fundador y presidente de la primera sociedad francesa para la paz.
El anuncio provocó reacciones encontradas. Dunant había sido premiado por aminorar el sufrimiento de los soldados heridos, no por organizar congresos de paz o reducir las fuerzas militares, como lo estipulaba el testamento de Alfred Nobel. Los críticos decían que humanizar la guerra la hacía parecer menos destructiva en la conciencia de la gente, que mejorar sus leyes era como regular la temperatura al hervir a alguien en aceite y que se había premiado a quien sólo había perfeccionado la guerra.
El primer Nobel de la Paz fue particularmente importante, porque el Comité Nobel marcó el curso a seguir, eligiendo una interpretación amplia del requisito de que el laureado debía "fomentar la fraternidad entre la naciones".

Muerte

El premio ayudó a Dunant a recuperar su dignidad, pero continuó con su sencilla vida en el hospicio. Hans Daae cuidó que el dinero del premio eludiera a sus acreedores; permaneció intacto en un banco noruego hasta su muerte. Jean Henri Dunant murió el 30 de octubre de 1910, a los 82 años. No hubo ninguna ceremonia funeraria, dolientes ni cortejo. De acuerdo a sus deseos, fue llevado a su tumba "como un perro".
En su testamento, dejó algunos legados a quienes lo habían cuidado en el asilo y dotó una cama gratuita, siempre disponible para los enfermos más pobres del pueblo. Dio la mitad del dinero a la Cruz Roja Noruega y la Asociación Femenina de Salud Pública de ese país; la otra mitad a actividades filantrópicas en Suiza.
Su cumpleaños, el 8 de mayo, es celebrado como el Día de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. El asilo donde vivió en Heiden ahora alberga al Museo Henry Dunant. En Ginebra y otros lugares hay numerosas calles, plazas y escuelas con su nombre. La medalla Henry Dunant, otorgada cada dos años por el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, es su más alta distinción.
Nacido del gesto espontáneo de un hombre que deseaba ayudar a los soldados heridos, el Comité Internacional de la Cruz Roja ha ganado el Premio Nobel de la Paz en 1917, 1944 y 1963.
En 1887 regresó a Suiza para ser tratado de múltiples enfermedades, viviendo recluido en un sanatorio hasta su muerte. Olvidado prácticamente por todos, en la última década del siglo varios amigos reivindicaron su figura, que vio reconocida públicamente su labor con la concesión del primer Premio Nobel de la Paz en 1901.
Fuente
http://www.ecured.cu

Biografía de Antoine-Laurent de Lavoisier

(París, 1743 - id., 1794) Químico francés, padre de la química moderna. Orientado por su familia en un principio a seguir la carrera de derecho, Antoine-Laurent de Lavoisier recibió una magnífica educación en el Collège Mazarino, en donde adquirió no sólo buenos fundamentos en materia científica, sino también una sólida formación humanística.

Lavoisier ingresó luego en la facultad de derecho de París, donde se graduó en 1764, por más que en esta época su actividad se orientó sobre todo hacia la investigación científica. En 1766 recibió la medalla de oro de la Academia de Ciencias francesa por un ensayo sobre el mejor método de alumbrado público para grandes poblaciones. Con el geólogo J.E. Guettard, confeccionó un atlas mineralógico de Francia. En 1768 presentó una serie de artículos sobre análisis de muestras de agua, y fue admitido en la Academia, de la que fue director en 1785 y tesorero en 1791.

Su esposa, Marie Paulze, con quien se casó en 1771, fue además su más estrecha colaboradora, e incluso tradujo al inglés los artículos redactados por su esposo. Un año antes, éste se había ganado una merecida reputación entre la comunidad científica de la época al demostrar la falsedad de la antigua idea, sostenida incluso por Robert Boyle, de que el agua podía ser convertida en tierra mediante sucesivas destilaciones.


Lavoisier y su esposa

La especulación acerca de la naturaleza de los cuatro elementos tradicionales (aire, agua, tierra y fuego) llevó a Lavoisier a emprender una serie de investigaciones sobre el papel desempeñado por el aire en las reacciones de combustión. Presentó a la Academia los resultados de su investigación en 1772, e hizo hincapié en el hecho de que cuando se queman el azufre o el fósforo, éstos ganan peso por absorber «aire», mientras que el plomo metálico formado tras calentar el plomo mineral lo pierde por haber perdido «aire». A partir de los trabajos de Priestley, acertó a distinguir entre un «aire» que no se combina tras la combustión o calcinación (el nitrógeno) y otro que sí lo hace, al que denominó oxígeno (productor de ácido).

Los resultados cuantitativos y demás evidencias que obtuvo Lavoisier se oponían a la teoría del flogisto, aceptada incluso por Priestley, según la cual una sustancia hipotética –el flogisto– era la que se liberaba o se adquiría en los procesos de combustión de las sustancias. Lavoisier publicó en 1786 una brillante refutación de dicha teoría, que logró persuadir a gran parte de la comunidad científica del momento, en especial la francesa; en 1787 se publicó el Méthode de nomenclature chimique, bajo la influencia de las ideas de Lavoisier, en el que se clasificaron y denominaron los elementos y compuestos entonces conocidos.

En 1789, en colaboración con otros científicos fundóAnnales de Chimie, publicación monográfica dedicada a la nueva química. La expansión de la doctrina defendida por Lavoisier se vio favorecida con la publicación en 1789 de su obra Tratado elemental de química. De este libro, que contiene una concisa exposición de su labor, cabe destacar la formulación de un primer enunciado de la ley de la conservación de la materia.

También efectuó investigaciones sobre la fermentación y sobre la respiración animal. De los resultados obtenidos tras estudiar el intercambio de gases durante el proceso de respiración, en una serie de experimentos pioneros en el campo de la bioquímica, concluyó que la respiración es un tipo de reacción de oxidación similar a la combustión del carbón, con lo cual se anticipó a las posteriores explicaciones del proceso cíclico de la vida animal y vegetal.

Lavoisier fue asimismo un destacado personaje de la sociedad francesa de su tiempo. De ideas moderadas, desempeñó numerosos cargos públicos en la Administración del Estado, si bien su adhesión al impopular Ferme Générale le supuso la enemistad con el revolucionario Marat. Un año después del inicio del Terror, en mayo de 1794, tras un juicio de tan sólo unas horas, un tribunal revolucionario lo condenó a la guillotina.

Fuente: