martes, 1 de mayo de 2012

Síndrome de corazón roto, una patología real y más común en mujeres

El síndrome del corazón roto es una condición cardíaca temporaria que ocurre por un estrés físico o emocional extremo y que, según un nuevo estudio, ocurre abrumadoramente más en las mujeres que en los hombres.

Ya sea precedido por la muerte repentina de un ser querido, un diagnóstico médico temible, un accidente automovilístico o incluso una fiesta sorpresa, el fenómeno es 7,5 veces más común en mujeres, y aquellas mayores de 55 años son 2,9 veces más propensas a desarrollar este síndrome que las más jóvenes.


Los profesionales alegan no saber qué es exactamente lo que causa el síndrome del corazón roto, pero suele ocurrir en situaciones de altos niveles de estrés con síntomas que se asimilan al de un ataque cardíaco. Y aunque se conoce que las mujeres desarrollan muchas formas de cardiopatías diferentes, no se sabe si esto se debe a las diferencias en el músculo cardíaco o en los vasos sanguíneos.

Clínicamente conocido como cardiomiopatía de Tokotsubo, el síndrome del corazón roto causa un agrandamiento temporario en una parte del corazón, mientras el resto del órgano funciona normalmente o con contracciones más forzadas. Los síntomas imitan al de un ataque cardíaco y causan dolor en el pecho, disnea, un ritmo cardíaco irregular y una debilidad generalizada. La condición es tratable y se resuelve típicamente al cabo de una semana, aunque puede ser fatal en casos aislados.

Esta es, según comentan investigadores, la primera vez que se obtiene una enfermedad tangible que demuestra una conexión entre la mente y el corazón, por lo que no se debería desestimar los efectos que tiene la primera sobre el segundo.

La fibra


La fibra, tomada en su justa medida, beneficia al sistema digestivo regulando el transito intestinal y previniendo el cáncer de colon. Además, entre otros efectos, ayuda en el control de enfermedades como la diabetes o la hipercolesterolemia.



1. ¿Qué es la fibra?
2. ¿Qué tipos de fibra conocemos?
3.¿Qué funciones desempeña en el organismo?
4.¿Dónde la podemos encontrar?
5. ¿Cuánta fibra debemos tomar?

1. ¿Qué es la fibra?

La fibra alimentaria es la parte del alimento que no es digerida ni asimilada por nuestro organismo ya que carecemos de las enzimas necesarias para su digestión.

La fibra es una mezcla compleja de sustancias de diferente naturaleza como: celulosas, hemicelulosas, pectinas, gomas, mucílagos, alginatos, almidón resistente y lignina, entre otros.

No deja de resultar paradójico que la fibra, una sustancia que ha sido menospreciada durante años ocupe ahora un lugar destacado en nuestra alimentación.

Sin embargo, los resultados obtenidos en numerosos estudios científicos demuestran su indiscutible papel en la regulación de la función intestinal y la hacen imprescindible en cualquier dieta sana y equilibrada.

2. ¿Qué tipos de fibra conocemos?

Existen dos tipos principales de fibra en los alimentos dependiendo de su solubilidad en agua: la soluble y la insoluble.

La fibra soluble constituida por pectinas, ciertas hemicelulosas, gomas, mucílagos es capaz de formar geles y absorber agua con gran facilidad, enlentece el tránsito intestinal. Es fermentable y sirve de sustrato a las bacterias intestinales.

La fibra insoluble constituida por celulosa, ciertas hemicelulosas y lignina retiene menos agua, es menos atacable por las bacterias intestinales y es la que propiamente favorece el tránsito intestinal y evita el estreñimiento.

3.¿Qué funciones desempeña en el organismo?


- Absorbe agua dando lugar a heces blandas y voluminosas.

- Provoca sensación de saciedad.

- Reduce los niveles de colesterol circulante, especialmente la fibra soluble.

- Estimula la función intestinal.

- Enlentece la absorción de la glucosa, haciendo que pase lentamente a la sangre, lo cual es muy útil en caso de diabetes.

- Parece proteger de ciertos tipos de cáncer (cáncer de colon, mama, próstata) al facilitar el tránsito y posterior eliminación de toxinas.

- Favorece la proliferación de bacterias intestinales beneficiosas para nuestro organismo.

4.¿Dónde la podemos encontrar?

Se encuentra exclusivamente en los alimentos de origen vegetal, como:

- Cereales y harinas integrales: centeno, trigo, cebada, avena, arroz integral y maíz.
- Legumbres
- Frutos secos
- Frutas
- Verduras y hortalizas

5. ¿Cuánta fibra debemos tomar?

En los adultos se recomiendan unos 25 gramos de fibra diarios. En el caso de los niños, la cantidad de fibra necesaria se calcula sumando cinco unidades a la edad del niño.

Los aumentos bruscos en el contenido en fibra de nuestra dieta pueden originarnos gases, diarreas, dolores abdominales y náuseas, además su exceso impide el aprovechamiento de hierro, cinc y calcio necesarios para nuestro organismo.

Para evitar estos inconvenientes incrementaremos gradualmente el contenido de fibra en nuestra dieta hasta alcanzar los niveles adecuados y, algo muy importante, es necesario beber abundante agua para facilitar su acción y posterior eliminación.


Dra. Dª. Ana Haro García
Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos
Universidad de Granada

EL ARTE DE COMPARTIR de Maytte Sepulveda



La profesora de una de mis hijas, invito
a sus 25 alumnos a una comida en su
casa, como suele hacerlo cada semestre.
Nuestra hija y una amiga prepararon un
pastel de chocolate y compraron helado
para llevar y compartir.

Lo que motivo mi reflexión, es que solo
asistieron 11 estudiantes, porque la
mayoria considero que seguramente
iba a ser algo muy aburrido y otros
simplemente no entendieron porque ella
los invitaba, si no eran conocidos.

La profesora y su esposo, prepararon toda
la comida, tomaron en cuenta a los que
eran vegetarianos, a los que comian pollo
y a los que comian carne, prepararon
acompañantes para los que estaban
a dieta y para los que no y al final, les
agradecieron a todos los que fueron
a compartir, para favorecer
el contacto y la relacion entre todos.

Que especiales verdad!! Tanto, que
podemos sorprendernos de que alguien
sin ningun interes egoista quiera hacerlo.

A nosotros nos puede suceder como a
esos estudiantes, que nos saboteamos
la posibilidad de compartir, de hacer
algo diferente, de interactuar con otros
aunque inicialmente no los conozcamos, y
de aportar algo, como en este caso, para
construir un grupo de trabajo y porque no,
para iniciar una amistad.

A veces los prejuicios, la rutina,
las expectativas que tenemos o las
preocupaciones con las que nos hemos
acostumbrado a vivir, nos impiden
reconocer un regalo esencial a tiempo de
recibirlo, disfrutarlo y agradecerlo.

Yo decidí hace un buen tiempo, imitar
las acciones positivas que realizan otros,
con la intención de contribuir, compartir y
suavisar la vida de las personas cercanas
a nosotros. Asi que voy a invitar a
nuestros amigos y a un par de personas
que acabamos de conocer a compartir en
casa.