jueves, 5 de abril de 2012

La terapia colónica

La mayoría de los seres humanos llevan años de una mala alimentación, se come alimentos refinados, sobre cocidos y saturados con aceite y grasas. Con estas comidas el cuerpo no puede procesar los minerales adecuadamente, entrando estos al colon desde el intestino delgado como desechos en lugar de ser nutrientes. La gran cantidad de carne, lácteos y harinas son la causa de grandes producciones de mucus y de una materia fecal dura y viscosa, con el consiguiente estreñimiento que estos provocan.


La acumulación de mucus es difícil de expulsar y cuando esto ocurre queda en las paredes del colon como una goma formada por sucesivas capas que con el tiempo se convierte en una dura costra. El cuerpo no puede eliminar las capas espesas de mucus por sí mismo y así es arrastrado durante toda la vida de una persona como una carga tóxica.

La irrigación o terapia colónica consiste en un baño interno de agua que barre del colon materia fecal antigua incrustada y venenos tóxicos. En este método no hay molestias ni presión interna, es sólo un fluir de agua hacia afuera y hacia adentro del colon. Al mismo tiempo un masaje abdominal es dado para estimular al colon a recuperar su tonicidad perdida y su natural movimiento peristáltico.


A menudo el contenido del colon es tan duro y compacto que resulta difícil desalojarlo, en ese caso el tiempo necesario para aflojarlo será mayor. Algunas personas no obtienen el resultado esperado en el primer lavado colónico, necesitando de varias sesiones para lograr un resultado óptimo. La Irrigación colónica es más efectiva cuando se ayuda con ejercicio y una dieta antimucosa rica en frutas frescas, vegetales y ciertas hierbas. La serie sugerida es de seis lavados colónicos en un período de 3 semanas. Cuando el colon se encuentre limpio es aconsejable una sesión cada dos o tres meses.



Fuente: http://blogdefarmacia.com

Calorías básicas para él bebe


Una buena alimentación es fundamental para cualquier persona, influye de manera importante en su desarrollo, en su estado de salud e incluso en el rendimiento que logre en las actividades que realice. Esto cobra especial importancia en una mujer embarazada y en un bebé o niño pequeño que para alcanzar su máximo nivel de desarrollo y requiere no sólo de una gran cantidad de nutrientes, sino que éstos estén bien balanceados y sean adecuados a cada etapa.
El primer alimento que debe recibir el niño es la leche materna, la cual no necesita ser complementada ni siquiera con agua (en climas templados), ya que contiene todos los nutrientes que un bebé requiere. En algunos casos las madres optan por darles fórmula, que después de la leche materna es lo que mejor que satisface sus necesidades. 
La alimentación complementaria llamada “ablactación” es la introducción de alimentos sólidos en combinación con la lactancia, y es el primer paso para alcanzar la alimentación completa y variada.
Se recomienda comenzar a los seis meses de edad, sin embargo, hay quien prefiere hacerlo desde los cuatro, ya que antes un bebé no necesita más que leche para satisfacer sus necesidades, y si comienza a ingerir otro tipo de alimentos puede presentar intolerancia a éstos porque su sistema digestivo todavía no está preparado para digerir y absorber alimentos compuestos, ya que le falta desarrollar muchas de las enzimas necesarias para la buena digestión, además, hay mayores probabilidades de que desarrolle alergias.
Si en la familia hay antecedentes de alergia a los alimentos o de una enfermedad atópica como asma, urticaria o eccema, tal vez haya que posponer para más tarde la introducción de algunos o de todos los alimentos sólidos hasta después del año de edad, cuando su organismo ya es más fuerte y resistente.

¿Qué hacer con las piernas hinchadas?

La condición de las piernas hinchadas no es sólo una molestia, sino también una situación terrible. Cuando se tienen las piernas hinchadas, los zapatos pueden quedar apretados, los calcetines ajustan mucho y las piernas pueden parecer con una condición anormal. Si no se trata adecuadamente, las piernas hinchadas pueden ser una condición más problemática, la cual se produce debido al aumento de fluidos en los vasos sanguíneos de los pies.



Algunos de los factores que contribuyen a las causas del síndrome de hinchazón de los pies se debe a la ingesta de una dieta excesivamente rica en sal y carbohidratos, enfermedades relacionadas con los riñones, reacciones alérgicas, retención total de la ingesta de sodio, llevar una vida letárgica o muy pasiva o por frecuentes cambios en la presión arterial.
Las causas pueden ser innumerables, pero es importante tener en cuenta que el exceso de inflamación también puede causar ulceraciones de la piel, por lo que es mejor mantener un control sobre las piernas hinchadas y los diversos síntomas como la rigidez, dolor en los pies y dificultades para caminar.
Aunque, en general, el tratamiento a seguir para curar las piernas hinchadas depende de las causas de la inflamación, la primera y una de las principales opciones que se usan en estos días es elevar las piernas por encima del nivel del corazón mientras se está acostado. Hacer esto ayuda a poder generar menor presión sobre las rodillas, los muslos y la espalda baja.
Otra forma de curar las piernas hinchadas son: caminar y practicar ejercicios, ya que mantiene el  flujo de la sangre en los vasos sanguíneos, consumir una dieta rica en vitaminas y minerales, equilibrada y con poca sal, como así también, tomar una buena cantidad de agua diariamente para mantener la hidratación.