viernes, 30 de marzo de 2012

Sustancias que dificultan la absorción de nutrientes

Algunas verduras y hortalizas como las espinacas, las hojas de remolacha, el perejil, el apio y frutas como la fresa y la frambuesa, incluso el cacao o el té tienen propiedades nutricionales excelentes con vitaminas y antioxidantes pero también poseen una sustancia, el ácido oxálico y sus sales, que precipita parte del calcio que tomamos con la dieta, con lo que disminuye su absorción por el organismo.





Esto no conlleva ningún riesgo para la salud humana, pero conviene saberlo y no abusar de estos alimentos sin compensar con mayores ingestas dealimentos que aporten calcio como la leche, el yogur o el queso.
Los cereales, leguminosas y semillas oleaginosas poseen unas sustancias llamadas ácido fítico y fitasa que dificultan la absorción del calcio, cobre, zinc, magnesio y hierro por la mucosa del intestino, la fibra dietética tiene el mismo efecto.
Otros vegetales de la familia de las crucíferas como la mostaza verde, los nabos, los rábanos, las coles, el brécol y las semillas del aceite de colza, poseen unas sustancias llamadas glucosinolatos que son capaces de originar isocianatos, los cuales interfieren con el metabolismo del yodo de la dieta pudiendo ocasionar la enfermedad del bocio si se abusa de ellos y no se compensa con ingesta de otros alimentos que aporten yodo, como el pescado.
El sistema digestivo posee igualmente sustancias como la tripsina que rompen las cadenas de proteínas de la dieta en eslabones llamados aminoácidos, aptos para su absorción y paso a la sangre.
La soya, las alubias, los guisantes, las lentejas, las habas, etc., poseen un factor antitripsina que impide la absorción de los aminoácidos de las proteínas de la dieta. Pero esta sustancia se inactiva cuando estos alimentos se calientan. Los especialistas recomiendan una nutrición sana y equilibrada, teniendo en cuenta la combinación justa entre los alimentos y sus nutrientes.

Dieta para después del embarazo


Después del embarazo, es común que el cuerpo presente acumulación de grasa, cintura amplia, vientre abultado, muslos gruesos y caderas anchas, estas son consecuencia lógica del embarazo reciente, ahora esta condición no es permanente y puede modificarse.
Lo más importante es saber que no hay que pasar hambre, especialmente si se haya en período de lactancia, pues el cuerpo requiere de diversosnutrientes para fortalecerse y para producir la leche con la que se alimenta al bebe.
La lactancia por sí misma reduce el peso del cuerpo, pues cada succión provoca una contracción en el útero y además de permitir que éste vuelva a su tamaño original, se produce quema de calorías y se gastan las reservas de grasas en la producción de leche.

Pero para ayudar al proceso y recuperar la figura, se puede optar por una alimentación equilibrada y ejercicios.
Para una alimentación adecuada en este momento es fundamental el consumo de azúcar y carbohidratos tales como las papas, el arroz, las pastas y las féculas, ya que colaboran a mantener los niveles de azúcar en la sangre y proporcionan energía. El azúcar debe ser moreno e ingerirse en pequeñas cantidades, pues esta se absorbe de manera más lenta.
Pero para guardar el equilibrio necesario, se debe incluir en la dieta las proteínas que se encuentran en la carne roja sin grasa, el pollo, el pescado, y los lácteos descremados. La fibra colabora con la digestión; ésta se encuentra en cereales, pan integral, y vegetales con cáscara.
Se debe comer cuatro veces al día de forma moderada, en lugar de hacer dos comidas abundantes, para así evitar molestias estomacales y garantizarse un consumo constante de energía.
Se recomienda consultar al médico para que él ofrezca un plan de alimentación particular ya que aunque ya el bebé no está en el vientre, el estado aún se considera especial y se debe cuidar la alimentación.