martes, 27 de marzo de 2012

Dependencia emocional


¿Qué es la dependencia emocional?

Dependencia por definición significa estar subordinado a una persona o cosa. Hay muchas formas de dependencia, dependencia económica, dependencia a un objeto adictivo (droga, tabaco, alcohol), en este artículo nos vamos a limitar a la dependencia en la vida afectiva, la dependencia emocional.
El amor hacia uno mismo debería ser incondicional pero para muchas mujeres está condicionado a la opinión de los demás. Robin Norwood centra su análisis en la pareja, el ejemplo más contundente, y las llama "mujeres que aman demasiado". Según mi experiencia es un patrón aprendido y estable de conducta, que afecta gran parte de nuestra vida social.
Tiene repercusiones muy importantes como pérdida de empleos, adicciones, malos tratos, aislamiento y depresión. Si se identifica con la mayoría de las frases que siguen, lea "Las Mujeres que Aman Demasiado", haga cursos para mejorar su autoestima, apúntese a un grupo de terapia y recuerde que su bienestar va primero.

Algunos señales de dependencia emocional

  • Usted siempre da más: Siente que usted hace muchos esfuerzos y sacrificios para que todo vaya bien y se queja de que nunca recibe el mismo trato.
  • Amar significa sufrir: Lloramos mucho cuando estamos solas. Creemos que los demás sólo miran por si mismos, mientras nosotras siempre nos mostramos cariñosas, generosas y comprensivas.
  • No somos buena compañía: Achacamos a nuestros defectos "que no podemos cambiar" el motivo por el cual los demás no nos quieren más. Por más divertidas e ingeniosas que nos mostremos no es suficiente. Nos decimos cosas como: "Si yo fuera más guapa" "Si hubiera estudiado esto o lo otro"
  • Los conflictos son dramáticos: Le parece terrible que alguien se enfade con usted, se culpa y acaba cediendo por miedo a que la rechacen o abandonen. Se responsabiliza totalmente de que las relaciones vayan bien.
  • Nos obsesionamos con las discusiones: Nos produce ansiedad y nos justificamos una y otra vez lo que dijimos. Imaginamos conversaciones nefastas en las que se nos critica duramente. Nos sentimos agotadas y desesperanzadas.
  • Sobrevaloramos el potencial de personas que nunca nos han demostrado que de verdad tengan esas cualidades. Nos gusta pensar que vemos más allá de lo que ellos son ahora y de lo que saben de si mismos.
  • Nos rodeamos de personas con problemas, reales o psicológicos, porque nos sentimos bien "ayudándoles". Escuchamos a todo el mundo porque "nos necesitan", y nos jactamos de dar confianza, aunque muchas veces nos sentimos obligadas y otras necesitamos que nos vampirizen.
  • Queremos cambiar a los demás: Sabemos que serán mucho más felices con otra forma de pensar y actuar. Lo hacemos por su propio bien. Intentamos constantemente razonar con la otra persona sobre cómo debería ser y nos decepcionamos a nosotras mismas si no cambia.
  • Suele acompañarnos la sensación de soledad: Estando con otras personas a veces nos parece estar "fuera" y la mayoría que "no les interesa conocernos de verdad".
  • Necesitamos tener pareja: Si no tenemos, soñamos cómo será y creemos que no hallaremos la felicidad hasta encontrarle. Si conocemos a alguien que nos gusta soñamos que somos su mujer perfecta y que nos dice lo especial que somos. Si logramos salir con él, nuestras conversaciones y pensamientos se centran alrededor de ese hombre. Si lo dejamos nos sentimos asustadas porque creemos que ya no podemos vivir sin él. Solemos repetir intermitentemente la misma relación varias veces.
  • Practicamos el sexo compulsivamente: En parte, intentamos ser muy buenas amantes y nuestro placer depende de lo bien que pensemos que se lo pasa él. En muchas ocasiones, nos sentimos utilizadas, y no nos satisface "como habíamos soñado", pero no comentamos nada a nuestro amante para no defraudarle.
  • La esperanza mágica: Nos mantiene la ilusión de que en algún futuro cercano todo cambiará; que nuestro patrón de conducta, con el que hoy sufrimos, un día nos hará felices; y que lo único necesario es seguir esforzándonos.
La realidad es que no se puede sacar nada provechoso de estos amores, a veces mal comprendidos, sí tu relación en pareja te mantiene más en la dependencia emocional, tristeza, temor, sacrificio, nada va a cambiar, hasta que emprendas acciones diferentes en tu manera de valorar tu propia estima. De lo contrario, continuarás minando tu autoestima y tu valor personal al tiempo que aumentando esa dependencia emocional.
Iolanda González Bertran

Relaciones destructivas, causas y soluciones


Las relaciones destructivas no son sólo en las que existe maltrato físico. Vamos a conocer todos sus matices.

Qué son las relaciones destructivas

Como su nombre indica, se entiende por relaciones destructivas aquellas que producen un perjuicio tanto físico como emocional o psicológico en ambos miembros de la pareja o en el más vulnerable. Normalmente se piensa que las relaciones destructivas son aquellas que conllevan maltrato físico pero hay formas más sutiles y casi tan devastadoras de tener una relación destructiva.
El afectado o los afectados no se dan cuenta de este perjuicio hasta que es tarde y el enganche emocional les hace mantener esa situación negativa. También creen que el amor hará cambiar las actitudes o adicciones del ser amado.

Reconocer las relaciones destructivas

Para reconocer si se está inmerso o se corre peligro de caer en las garras de las relaciones destructivas hay que reconocer, por ejemplo:
  • Si la persona que le gusta tiene adiciones de algún tipo. No se puede esperar que cambie sólo con su amor y sufrirá las consecuencias.
  • Si es cariñoso/a con usted, pero es muy agresivo/a por lo general en sus relaciones con los demás, puede sentirse especial por ello, pero acabará tratándola/lo del mismo modo.
  • Si está con alguien muy controlador/ra esos simpáticos ataques de celos, en la etapa de cortejo, pueden convertirse en algo preocupante y es uno de los mejores indicios de las relaciones destructivas.
Por supuesto, estos indicadores para reconocer las relaciones destructivas deben ser habituales, no tratarse de situaciones anecdóticas.

Adicción a las relaciones destructivas

Cualquiera puede sentirse atraído por una persona que no le conviene (todas las malas parejas no son relaciones destructivas). Pero hay personas que pasan por muchas relaciones destructivas y no se sienten cómodas en una relación sana.
Esto último suele ser porque se han acostumbrado a experimentar el amor con esa adrenalina de las relaciones destructivas, la lucha por merecer amor, el dolor de "hoy no siento que me quiera" y la gloria del día que llega ese gesto de que "sí, en el fondo me quiere". Una relación sana, con sus altibajos normales, no proporciona esa intensidad de emociones y en algunos casos se dejan relaciones sanas porque creen que falta pasión y que no funcionan.

Los adictos a las relaciones destructivas

En términos generales y muy escuetos exponemos algunas de las características de las personas que son proclives a caer en las relaciones destructivas.
  • Muy baja autoestima: Son personas que creen tener suerte si alguien se fija en ellas, del tipo: "Si dejo la relación ¿Quién me querrá?".
  • Síndrome del salvador: Son personas que se reafirman ayudando a alguien, lo cual es positivo. Pero necesitan ser "salvadores" y se sienten atraídos por personas desvalidas, con alguna adicción o problema personal, etc. Y quieren ayudar aunque el otro no lo desee, abandonándose a sí mismas.
  • Padres muy autoritarios: Padres con los que tienes que ser y hacer como ellos quieren o no merecerás su amor. Y creen que el amor hay que ganárselo y hacer méritos para merecerlo.

Nuestros consejos

Este artículo está enfocado hacia las personas más débiles de las relaciones destructivas. Pero si siente que usted es la parte, digámosle, "negativa activa" y es consciente de que tiene un problema, es un gran paso para salvar su relación. Recurra a un profesional que le asesore y que le ayude a dejar de ser parte de esas relaciones destructivas y que la suya se convierta en constructiva.
Juan José Sánchez Ortiz
Terapeuta, escritor e investigador

Las emociones armonizan la salud


En la actualidad para nadie es un secreto el papel que juegan las emociones humanas en la concepción de la salud integral, y desde luego, en el desarrollo de las enfermedades. La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) afirma que más del 90% de las enfermedades tienen un origen Psicosomático, de hecho, las características de personalidad, el manejo que tenemos de las emociones y la manera de lidiar con el estrés, conflictos, fracasos y frustraciones pueden potenciar o desarrollar diversas enfermedades.
La persona es un todo integrado, la separación entre el cuerpo y el sí mismo, entre el cuerpo y la mente abre las puertas a la desintegración, a la desvalorización y nos hace cada vez más vulnerables a la enfermedad. Hoy sabemos que todas las enfermedades son fenómenos psicosomáticos o somato psíquicos, la experiencia más clara de esta realidad se vislumbra cuando comprendemos la profunda integración que existe entre nuestras emociones, el sistema nervioso, el sistema inmune y el sistema endocrino. La expresión de cualquier desequilibrio en nuestra salud invita a enfrentarla desde el ser humano en toda su complejidad vital.
No es por azar que las dos principales causas de muerte en nuestro país y en general en el mundo occidental están asociadas con manejos emocionales inadecuados: las enfermedades cardiovasculares: rabia, hostilidad, estrés; y las neoplasias malignas: culpa, resentimiento, pérdidas mal elaboradas. Si a esta lista agregamos el incremento constante en los accidentes de tránsito, la violencia cotidiana en todos sus órdenes, los problemas de estrés, las crisis de angustia o pánico y la depresión, el panorama se vuelve realmente desalentador. Las distintas manifestaciones de esta profunda crisis emocional de la sociedad occidental moderna ha cobrado y seguirá cobrando innumerables víctimas, ¿la razón?: estamos convencidos que se debe a una percepción marginal, que deja a un lado la posibilidad de asumir nuestra verdadera responsabilidad ético-emocional y compromiso conductual con la emergencia de la transformación.
La salud o la enfermedad no son sólo un asunto del otro que previene o cura, más allá de esta percepción tradicional es imperioso reenfocar la comprensión de la salud desde la experiencia humana y social, desde el sentido de ser los únicos dueños y responsables de ésta. Al final debe quedar claro que en todo desbalance o enfermedad existe un conflicto intrapersonal no concientizado y la necesidad urgente de armonizar el desequilibrio emocional.
En resumen, la enfermedad puede estar comunicándonos una necesidad urgente de revisar el estado emocional actual de la persona. Armonizar o restablecer la salud implica una valiente actitud de toma de conciencia de las emociones que causan daño y afligen al individuo. La ignorancia afectiva de una realidad interpersonal basada en emociones injustamente calificadas de "negativas" y no canalizadas apropiadamente: odio, resentimiento, culpa, egoísmo, miedo y rabia, contribuye a una clara desvalorización de lo que somos y a una ceguera de las relaciones en bienestar con el entorno.

¿Qué podemos hacer para prevenir la enfermedad?

  • Duerma lo suficiente, si puede más de ocho horas al día. Las deudas con el sueño se pagan caro pues reducen la función inmune del organismo.
  • Ríase, inclusive de lo más serio. Con la risa se inunda el cuerpo de endorfinas, es una saludable terapia para prevenir enfermedades. Para Mario Benedetti (poeta uruguayo) hay que "defender la alegría", agregamos que quien defiende la risa cosecha alegría, ella es el mejor reflejo de un estado de ánimo positivo.
  • Haga el amor, no menos de tres veces a la semana. Desde hace más de dos milenios los médicos orientales consideraban la importancia del amor y el sexo para el bienestar y la salud física y mental del hombre y la mujer. Estudios recientes demuestran que el acto sexual satisfactorio alarga la vida e incrementa las defensas del cuerpo. Se ha comprobado que a mayor número de orgasmos la calidad de vida aumenta y el riesgo de muerte disminuye.
  • Tome conciencia de sus verdaderas necesidades, son el verdadero alimento del alma.
  • Relájese, si no, tómelo con calma, más del 80% de las enfermedades están relacionadas con el Estrés.
  • Realice ejercicios, es un excelente potenciador de la sensación de bienestar del organismo. Aquí la cantidad importa más que la duración o la intensidad, procure realizarlo entre tres y cinco veces a la semana.
  • Duerma la siesta, es la gasolina del día. Aumenta la atención concentración, estimula la agudeza mental, la tranquilidad e incrementa el nivel de energía.
  • Armonice los contextos, estamos orientados al placer, por eso fomente una adecuada inversión de energía para el placer con Ud. mismo, con su pareja, con su familia, con sus amigos, en el trabajo y en la comunidad.
  • Convierta la crisis en la oportunidad, la profunda movilización de la energía que nos proporciona el conflicto, el desbalance o desequilibrio es en nuestra naturaleza dinámica la principal fuente para el cambio en bienestar. Es el proceso y la oportunidad más hermosa que nos brinda la naturaleza, siempre establezco un símil con los árboles en el verano, se secan hasta el punto de perder su última hoja, al poco tiempo el verdor renace de la nada, este es el ciclo eterno que nos brinda como ejemplo lo obvio, el contacto y la retirada, el terminar para reiniciar, la insatisfacción para la satisfacción, la crisis para la oportunidad.
  • Siempre la conciencia ecológica, el equilibrio dinámico de las totalidades integradas, la noción de ser parte de un sistema, el contacto armónico con todo lo que nos rodea, el profundo y sagrado respeto hacia el que es diferente y lo que es semejante a mí, es el único camino hacia la construcción y la presencia. Más que sobrevivir el clamor se encauza hacia el crecimiento y la evolución.
  • Dé valor al papel armónico y complementario de los sexos, la realidad contemporánea nos indica que la mujer inteligente, sensible, emocionalmente equilibrada, profesional y responsable está sola. Esta triste afirmación invita a un profundo y serio análisis en sus dimensiones sociales, sobre todo al momento de considerar que el ser humano no se perpetúa en soledad. Asumir la necesidad de la vinculación hombre - mujer es ante todo dar valor y apreciar la amplia gama de enseñanzas que nos permite la comprensión de las diferencias individuales. En todo lo anterior radica un hecho obvio: la mujer no es hombre, el hombre no es mujer, asumir la organización de las relaciones basadas en la complementariedad y solidaridad entre "las dos mitades de la humanidad" (Eisler) evitaría la polarización y la soledad. Al final hay que aceptar que la vida es mujer: el potencial proveedor, integrador, cooperador, conservador y sensible esta allí, dispuesta al encuentro, no a la explotación.
  • Tome conciencia de las adicciones, toda adicción evita el contacto con la emoción.
  • Acepte que el sueño es el mensaje, el contenido onírico es el mejor mensaje que tenemos de nuestra existencia y de las necesidades que aún no han sido satisfechas, reasimilando las partes negadas y evitadas de nuestra personalidad podemos encontrar el camino real hacia la satisfacción individual y relacional.
  • Aliméntese de las emociones que nutren, la alegría, el placer, el amor.
  • De se cuenta de las emociones que lo afligen, los estados aflictivos como la rabia, la hostilidad, la tristeza, la depresión, la culpa y el resentimiento ejercen impacto negativo en el sistema inmune y por lo tanto sobre la salud.
  • Exprese sus sentimientos con inteligencia emocional, aunque pudiera sonar a lugar común, considero que el respeto a la sabiduría que nos antecedió en todos los tiempos cobran un particular valor, por eso me atrevo a citar de nuevo a Aristóteles, quien lo expresó mejor que nadie hace unos cuantos siglos: "Cualquiera puede ponerse furioso... eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta... eso no es fácil". (citado de Daniel Goleman)
  • Estimule las relaciones, el vínculo emocional estrecho con un ser querido es un factor considerado científicamente como un protector de la salud. El aislamiento social y la soledad prolongada sencillamente enferman.
  • Fomente la calidad en las relaciones, no sólo el número es importante, parece más significativo el tener con quien compartir los sentimientos íntimos y mantener un contacto estrecho. El psicólogo Cacioppo afirmó: "Son las relaciones más importantes de la vida, las personas que uno ve día tras día, las que parecen cruciales para la salud". Recuerde esta frase siempre que se encuentre con la pareja, la familia o en el trabajo.
  • Cultive la creencia en un ser superior y la compasión, se ha comprobado que la curación tiene más conexión con una actitud de empatía, solidaridad, esperanza y fe que con las intervenciones técnicas y farmacológicas. Para el Dalai Lama la compasión y el altruismo son cualidades necesarias para ser atraído de forma natural hacia nuestros propios recursos internos.
  • Deje pasar, perdone, el cristianismo por medio de Jesús nos enseña la importancia de su práctica. Es el mejor antídoto contra el resentimiento y evita cargas emocionales innecesarias, la sabiduría popular bien dice que rectificar es de sabios.
  • Aliente la paciencia y la tolerancia, son las virtudes de la salud, recuerde que todo tiene su momento, la paciencia y la tolerancia evitan el malestar de la rabia y la frustración, que se culpe a los demás y se guarden rencores, además de disminuir los enganches y rebusques emocionales con otras personas. Los problemas de salud crónicos están asociados con la impaciencia y la intolerancia, ambas desencadenan ira, hostilidad y hasta agresión.
  • Aliméntese con sabiduría y placer, su cuerpo y sus emociones son el reflejo de lo que usted ingiere. El equilibrio en la cantidad y la calidad de los alimentos provee la energía necesaria a su organismo y mente. En los alimentos se encuentran las moléculas necesarias para prevenir o curar algunas enfermedades, de hecho las infinitas combinaciones que se pueden alcanzar a la hora de comer hacen de la alimentación la mejor aliada de la salud.
AME: sencillamente AME sobre todo a Ud.
Alvaro A. Peraza

¿Qué es el cáncer?

«Cáncer» es un término genérico que designa un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo; también se habla de «tumores malignos» o «neoplasias malignas». Una característica del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos, proceso conocido como metástasis. Las metástasis son la principal causa de muerte por cáncer. 

El problema

El cáncer es la principal causa de muerte a escala mundial. Se le atribuyen 7,6 millones de defunciones (aproximadamente el 13% del total) ocurridas en todo el mundo en 2008. Los principales tipos de cáncer son los siguientes: 
  • pulmonar (1,37 millones de defunciones); 
  • gástrico (736 000 defunciones); 
  • hepático (695 000 defunciones); 
  • colorrectal (608 000) defunciones; 
  • mamario (458 000 defunciones); 
  • cervicouterino (275 000 defunciones). 
Más del 70% de las defunciones por cáncer se registraron en países de ingresos bajos y medianos. Se prevé que el número de defunciones por cáncer siga aumentando en todo el mundo y supere los 13,1 millones en 2030.

¿Cuál es la causa del cáncer?

El cáncer comienza en una célula. La transformación de una célula normal en tumoral es un proceso multifásico y suele consistir en la progresión de una lesión precancerosa a un tumor maligno. Estas alteraciones son el resultado de la interacción entre los factores genéticos del paciente y tres categorías de agentes externos, a saber:
  • carcinógenos físicos, como las radiaciones ultravioleta e ionizantes; 
  • carcinógenos químicos, como los asbestos, los componentes del humo de tabaco, las aflatoxinas (contaminantes de los alimentos) o el arsénico (contaminante del agua de bebida); 
  • carcinógenos biológicos, como las infecciones causadas por determinados virus, bacterias o parásitos. 
A través de su Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, la OMS mantiene una clasificación de los agentes cancerígenos.

El envejecimiento es otro factor fundamental en la aparición del cáncer. La incidencia de esta enfermedad aumenta muchísimo con la edad, muy probablemente porque se van acumulando factores de riesgo de determinados tipos de cáncer. La acumulación general de factores de riesgo se combina con la tendencia que tienen los mecanismos de reparación celular a perder eficacia con la edad.

Fuente: Organización Mundial de la Salud


Felicidades María Glez Méndez

María Glez Méndez

"Es un placer invitaros a la presentación de mi primer poemario " SENTIMIENTOS DESDE EL CORAZÓN " que se llevará a cabo el próximo jueves 29 de Marzo a las 20:15 H. en el Liceo de Ourense.

Me gustaría contar con vuestra presencia
Gracias !!"

En el día de tu cumpleaños. A mi hijo Eduardo.... de María Elena Astorquiza

Un Miércoles 26 de marzo fui madre por primera vez. En mi ilusionada maternidad desde que supe que esperaba un niño, quise lucir mi vientre abultado, orgullosa del hijo que demoró meses en hacerse presente y que luego quiso recuperar tiempo perdido adelantándose a nacer cuando todavía le faltaba más de un mes.

Recién casados y siendo yo todavía una niña, partimos a vivir a Temuco dónde mi marido trabajaba desde hacía un año, lejos de nuestras familias y me encontré de un día para otro, sola, a cargo de mi casa en una ciudad que no conocía pero en un barrio precioso y dónde tuve vecinas generosas que me adoptaron y me hicieron sentir en familia. En el mismo lugar donde estaba nuestra primera casa en la Av. Inglaterra 0660, está ahora la principal entrada al mall de la ciudad.

Aunque no alcancé a recibirme de profesora antes de casarme, entré a trabajar al Colegio de la Santa Cruz, donde muchas de mis alumnas de los últimos cursos eran de mi edad o aún mayores y se producía una sensación divertida pero de mucho respeto entre ellas y yo, su joven profesora de Biología. Ellas eran quienes me preguntaban cada día si estaba ya esperando un hijo y querían saber de mi boca acerca del amor y la vida, cosa que jamás lograron, por un lado por mi sentido del pudor y por otro, porque creo que entonces no lo sabía ni yo misma. La verdad espero haberlo aprendido. Las religiosas del colegio, apenas supieron de mi embarazo, me llenaron de ropitas amorosamente tejidas y bordadas por ellas.

Mi embarazo fue lleno de ilusiones y de alegría y creo que en mi afán por saberme mamá, comía de todo y más de lo que debiera, por lo que en el séptimo mes me hinchaba demasiado por las tardes y mi doctor, que era como médico de campo, encontraba que yo lo hacía estupendo y que “íbamos a tener una enorme guagua”.

Pobrecito, se equivocó. Como mi marido viajaba cada semana un par de días y yo me quedaba a solas en casa, que era una pequeña y hermosa parcela, mis papás quisieron que me volviera con ellos a tener mi guagua para que estuviera más acompañada y bien cuidada. Así lo hicimos y mi marido me fue a dejar a la casa de mis padres. Encontramos un muy buen médico en Viña y trató de meterme en línea para no tener problemas en el parto pero ya había desarrollado Preclampsia y comencé a tener la presión alta. Apenas unos días después de estar en casa de mis papás, me desperté una noche empapada, no me atreví a despertar a mi mamá y esperé que llegara la mañana. A eso de las 8 AM me llamó mi marido para saber como estaba y conversé con él normalmente, un rato después sentí a mi mamá que gritaba….. Mayita, como me llamaban en casa, que es esta agua que hay botada junto a la mesita del teléfono? Y yo le dije…quizás soy yo, no sé que me pasa, desde anoche estoy empapada y mojé la cama…. Mi mamá comenzó a dar gritos que aún recuerdo haciendo levantar a mi papá….Mario, esta niñita rompió la bolsa de aguas, apúrate, tenemos que llevarla a la clínica, esta guagua va a nacer aquí……

Yo, tontamente inocente, no entendía nada, tuve que ducharme con la puerta del baño abierta y en una media hora ya estábamos camino a la Clínica de Viña del Mar, me recibió una matrona, me examinó y dijo que tenía cero dilatación pero que había roto membranas y tendría parto seco, término nuevo para mí. Mi papá le avisó a mi marido que estaba en Valdivia y ahí me quedé a la espera de que mi guagua naciera, mi presión estaba alta y no podrían hacerme por eso una cesárea, había que esperar que me dilatara naturalmente o inducirme si me bajaba la presión. Mi papá acariciaba mis manos y mi mamá miraba preocupada por la ventana, ya tenían dos nietos y mi cuñada era de partos rápidos y el mío no se veía venir, esto los tenía muy nerviosos.

Pasaron unas horas y como a la una de la tarde llegó el doctor, me examinó y le dijo a mis papás que el parto sería por la noche. Se despidió riendo y dándome ánimos y salió de mi pieza. En ese mismo momento tuve una contracción tremenda y me dilaté de un golpe. La matrona salió corriendo a buscar al doctor que ya se iba, él entró a mi pieza, preparto, se quitó la chaqueta, se sentó a mis pies, me dijo voy a hacerte un cortecito que es necesario para que tu guagüita nazca, no tengo tiempo de anestesiarte, por favor aguanta y sentí después de un chorro olor a yodo, un corte sobre mi piel para evitar el desgarro, luego un ruido que jamás olvido como de algo que se rompía y salió mi hijo, de una sola vez…..era la 1:30 PM, vi la blanca camisa del doctor toda salpicada de sangre. Cuando el doctor dijo, mira, es un hombre, me puse a llorar a gritos y solo vi que le cortaban el cordón y lo envolvían en una goma blanca doblada y se lo llevaban rápidamente….el doctor siguió atendiendo a mi alumbramiento….ahora viene tu placenta…… y yo sin pensarlo, me senté en la camilla obstétrica ante los gritos espantados del doctor que me ordenaba acostarme……doctor, es que soy profesora de biología y nunca vi un parto antes….

A lo lejos escuché la voz de mi mamá que le comentaba a mi papá….que guagua tan chica…comparándolo con mis sobrinos que fueron inmensos……Mi papá sollozaba y yo lo sentía llorar porque alguien les dijo que mi presión había subido a 22 con 11 y que mi estado era muy delicado, que por eso mi hijo había sido tan pequeño….las madres hipertensas sin saberlo, retienen mucho líquido, no dejan crecer a sus hijos….Mi papá lloraba y decía…Dios mío es tan chica…..como puede ser eso…..

En ese momento el doctor me explicó que mi parto fue tan explosivo que la placenta se había roto y debería hacerme un raspaje para recoger todos los pedazos, no tuve tiempo ni de exclamar y una mano horrorosa y cubierta de algodón impregnado en éter me apretó la nariz y la boca, creí que moría ahí sola, sin respirar, me ahogaba…….Para cuando desperté, estaba ya en mi pieza creo, mis papás estaban conmigo, mi papá me miraba sonriendo con los ojos llenos de lágrimas……yo estaba muy mareada, me sentía muy mal y el olor a éter me provocaba unas nauseas espantosas. Solo ese día recibí 17 inyecciones para diferentes cosas, desde entonces un pinchazo más o menos me da lo mismo, estuve a punto de morir y no pude ver a mi hijo hasta la noche en que me lo trajeron por unos minutos. Mi marido llegó a media noche, nunca supo ni entendió lo que mis padres y yo vivimos, solo celebró feliz de que su primer hijo fuera hombre.

No fue fácil criarlo, pesaba 2,200 Kgr cuando dejamos la clínica, era tan pequeñito que cabía en un pañuelo, no tenía fuerzas para tomar leche y formar mi pezón inexistente. Yo comencé a sacarme leche con una perita de goma y durante unos diez días lo alimenté con un gotario directo a la boca, cuando mi marido estaba en casa, me ayudaba a sostenerlo para abrir su boquita. Después de que ya pudo tomar de mi pecho, le daba papa cuantas veces lloraba y a cualquier hora, hasta cuatro veces por la noche, pero a los cinco meses ya tenía el peso de un niño normal. Yo terminé de crecer jugando con él como años antes jugaba a las muñecas. Un buen tiempo después, a sus trece años, nos vinimos a vivir a Santiago y lo llevé despedirse del pediatra junto a sus dos hermanos. El Doctor me miró y me dijo…Sabe señora? El día que usted se fue de mi consulta con su hijo recién nacido porque se volvía a Temuco, la miré con mucha pena pensando para mis adentros……Pobre niña, tan feliz que está con su guagua y no se imagina que quizás su hijito no sobrevivirá……..No sabe cuanto me alegré después de ver como lo había sacado adelante, de verdad, la felicito, yo, no tenía esperanzas…..

Que bueno que por lo menos no me lo dijo, me volví con él a Temuco a comienzos del invierno y lo mantenía en su cunita con dos bolsitas de agua caliente que cambiaba a cada momento para darle tibieza….Su cunita, diseñada por mí, en mi imagen de cuentos, era un hermoso canasto de mimbre que mandé a hacer, encajado sobre un aro sobre de cuatro patas, forrado con la tela de las enagüas de mi vestido de novia y con un soporte muy alto desde donde caían para protegerlo a modo de cortinas, enormes trozos de mi largo velo de tul blanco…..

Hoy mi hijo es un hombre fuerte, feliz y realizado y con cuatro hermosos niños y una linda familia…..Yo, su orgullosa mamá, creo que aún sigo en el largo camino de aprender a ser madre….

La Cuna, Berthe Morisot