jueves, 22 de marzo de 2012

Tener un Propósito de Vida de Maytte Sepúlveda

¿Estas realmente satisfecho con la vida que llevas? ¿Sabes si estás cumpliendo con un propósito de vida? ¿Eres verdaderamente feliz?
Hay un gran grupo de personas, que sufren la vida. Son aquellas que dependen absolutamente de las circunstancias, generalmente creen que su destino está en manos de otros y que es inútil hacer cualquier esfuerzo por cambiarlo. Se sienten víctimas de la situación económica, de la familia, de la política y de otros... su característica más grave consiste en quejarse y renegar constantemente de su vida, miran sólo el lado negativo de todo lo que ocurre y viven siempre buscando el culpable de su desdicha.
Hay otro grupo, que es totalmente opuesto al anterior, a este pertenecen todas aquellas personas que luchan cada día por su ambición, que son incansables y no se quejan, pero consideran que la vida es como una gran batalla contra el mundo que tienen que ganar a toda costa. Sacrifican su vida personal para lograr sus objetivos, su motivación es acumular y atesorar cosas, dinero, estatus o poder. Corren para tener cada vez más, pero al final se dan cuenta que se les acabó la vida y se sienten vacíos, algo les falta y en realidad no saben qué es. Después de una alocada carrera por conseguir lo que querían, no les queda sino el cansancio y, muchas veces, la soledad.
Pero hay un tercer grupo, el más pequeño de todos, lo conforman aquellos que nunca olvidan sus sueños, que tienen sus prioridades bien claras, que trabajan arduamente en pos de lo que quieren sin perder nunca su fe y entusiasmo, que tiene proyectos y metas definidos para mejorar su calidad de vida, mantienen la certeza de que el universo está conspirando siempre para ayudarlos, saben que el éxito no depende de la suerte sino de su actitud, tienen esa postura segura y confiada que se asume ante las situaciones buenas o difíciles que les presenta la vida, el deber lo cumplen con entusiasmo, los sueños se realizan pero sin obsesión, las bendiciones y las oportunidades se agradecen y aprovechan, viven la vida con pasión, pues todo lo que hacen tiene un sentido, saben que hacen parte de un plan mayor… tienen un propósito de vida, ese es el secreto de su verdadero éxito y bienestar.

¿Cómo encontrar nuestro propósito de vida?
Define tus prioridades. Es determinante distinguir entre lo urgente y lo importante. Muchas veces lo que hemos dejado pendiente para después, más tarde se convierte en lo urgente que nos impide hacer lo verdaderamente importante. Haz una lista con todos tus pendientes y enuméralos por prioridad.

Retoma tus sueños. Date permiso para volver a sonar. Rescata algunos de tus sueños y comienza por visualizarlos varias veces al día. Pregúntate, qué voy a hacer hoy para conseguirlo. No importa cuánto tiempo te tome… es posible volverlo realidad. Soñar nos devuelve la motivación en la vida.

Ama lo que haces. Cualquiera que sea nuestra tarea diaria si la hacemos con amor y pasión, rendirá frutos positivos. El trabajo es la oportunidad que nos da la vida de poner en práctica nuestras mejores cualidades, además nos permite compartir con los demás lo mejor de cada uno de nosotros y es el medio para contribuir responsablemente con el bienestar colectivo. Cuando comprendemos la trascendencia de lo que hacemos… encontramos en ello una motivación más para vivir.

Mantén el foco. Cuando nuestros pensamientos y acciones llevan una misma dirección, logramos ser más enfocados y efectivos. Define tus metas y organiza tus esfuerzos en la dirección correcta. No te distraigas tan fácilmente… anota en un papel lo que deseas hacer y revísalo cada mañana, no comiences algo nuevo hasta no haber cumplido con tu propósito anterior.

No te dejes vencer. No permitas que las circunstancias adversas te desanimen o te detengan, recuerda que sólo pueden afectarnos si nosotros se lo permitimos. Refuerza la confianza en ti mismo, en tus capacidades y talentos, fortalece tu fe en la Divinidad y recuerda que todo ocurre por alguna buena razón, suelta y acepta lo que no puedas cambiar. Mantén tu rumbo convirtiendo los obstáculos en una parte positiva del proceso.
Todos podemos ser personas exitosas y felices, vive la vida con alegría, entregando lo mejor de ti, de esta manera puedes dejar una huella indeleble en el corazón de mucha gente que te recuerde por tus actos y por tu bondad. Miremos hacia el futuro con optimismo y confianza, sabiendo que la Divinidad siempre estará ahí.

Suelta el pasado, no te preocupes por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, y todo va a estar bien.

Cómo contarles a tus hijos de dónde vienen los bebés

Por Lorraine Ladish, Guía de About.com 

No ignores su curiosidad natural o buscarán respuestas en otros lugares.

Tarde o temprano tus hijos te preguntarán de dónde vienen los bebés. Alrededor de los 3 ó 4 años, posiblemente ya comiencen a preguntar, sobre todo si tú estás embarazada del siguiente.

¿Cómo responder?
A los 3 ó 4 años: Dales una respuesta lo más sencilla y honesta que puedas. Lo más simple es contarle que papá planta una semilla dentro de mamá y que el bebé crece dentro de ella.
Según vaya haciéndose más mayor, podrás elaborar sobre tu respuesta inicial y explicarle las cosas con más detalle.
Entre 5 y 7 años: Dependiendo de si tienen hermanos mayores o menores, y de lo que les cuenten otros niños en la escuela, pueden venirte con más preguntas.

Los niños son muy curiosos y mientras que cuando eran más pequeños se conformaban con lo primero que les dijiste, ahora querrán detalles.

Algunas preguntas o dudas que te pueden plantear:

¿Los bebés salen por el ombligo?
¿Si dos personas se besan, puede ella quedar embarazada?
Responde con naturalidad y explícales cosas acordes a su edad. A los 7 años muchos niños ya saben que los hijos salen por la vagina, aunque no tengan muy claro el proceso exacto.

Aclara sus dudas, porque de lo contrario, seguirán preguntando a sus amigos y se harán ideas equivocadas.

Entre los 8 y 11 años: Es cuando suelen aprender acerca de la copulación. Si no se lo enseñan en la escuela, quizá lean algún libro donde lo explique o bien algún amigo se lo cuente.

Cuando te pregunten, no te pongas nerviosa y simplemente explícales que es algo natural, que hacen los animales y los seres humanos.

Diles que seguramente ahora no comprenden por qué alguien querría hacer algo así, pero que cuando sean más mayores lo entenderán.

Cuando son adolescentes: Si piensas que evitar el tema del sexo impedirá que tus hijos lo practiquen, no es así. Hablar de sexo con tus hijos adolescentes en la casa ayudará a que si alguna vez tienen alguna duda, se sientan cómodos preguntándote y confiando en ti.

Sé natural y habla con ellos de los anticonceptivos, de la protección contra enfermedades venéreas y de la importancia de tomar precauciones.

Con tus hijas, habla de la menstruación, por qué ocurre y cómo se produce. Ayúdate de material escrito si es necesario. No les fuerces a conversar si no quieren, pero busca la manera de sacar el tema, por ejemplo cuando estás con ellas en el auto, mientras cocinas o antes de dormir.

A cualquier edad

Busca libros que hablen de la reproducción sexual que sean adecuados para la edad de tu hijo. Leedlos juntos para comentarlos y poder responder a cualquier duda adicional.

Recuerda que el sexo es algo natural y no debería ser tabú ni considerarse algo malo o prohibido. Cuanto más evites el tema, más se preguntarán y procurarán descubrir por su cuenta. Si tú se lo cuentas, tendrás control acerca de lo que tu hijo aprende. Si esperas a que lo aprenda de otras fuentes, no sabes qué ideas erróneas puede hacerse.

Por otro lado, mantente alerta de cualquier signo de abusos sexuales en tus hijos. No te obsesiones, pero no tenlo presente.

La Manzana


La manzana es una de las muchas frutas cuyas propiedades han sido más reconocidas y dicen que quien come una manzana cada día nunca visita al médico 

Propiedades de la manzana

  • Útil para los diabéticos, la pectina ayuda a mantener estables los niveles de azúcar.
  • La pectina ayuda a nuestro cuerpo a eliminar metales pesados como el plomo y mercurio.
  • El consumo habitual de manzana puede ayudar a personas que tienen el colesterol alto.
  • Es a la vez efectivo contra el estreñimiento y la diarrea.
  • La manzana limpia los dientes y fortalece las encías.

Información nutricional de la manzana

  • Contiene quercitina, que puede ser un auténtico tónico para el corazón y la circulación.
  • Contiene asimismo ácido málico y tartárico, especialmente eficaces en la digestión de alimentos grasos.
  • Gran fuente de vitamina C que ayuda al sistema inmunológico.
  • La manzana es buena fuente de fibra.

¿Sabías que la manzana...?

2 manzanas al día pueden reducir hasta un 10% el nivel de colesterol.
Elvira Brescané

10 alimentos recomendados para el corazón

Para comenzar, es importante evitar el estrés y el tabaco, debes realizar ejercicio físico de modo regular. Es importante llevar a cabo una dieta de prevención vascular, donde abunden las verduras, frutas y hortalizas; incluyéndose legumbres, cereales integrales y frutos secos, que aportan una buena dosis de fibra, se aporten cantidades moderadas de huevos y lácteos, aves y pescados y con poca frecuencia las carnes rojas, recuerda el aceite de oliva para aliñar los alimentos. 



El top 10 grupos de alimentos recomendados  para mantener en buen estado el corazón es el siguiente:
1) Aceite de oliva extra virgen de primera presión en frío
Reducen las tasas de colesterol en sangre debido su aporte de fitosteroles y otras sustancias.
2) Frutos secos
Aportan grasas poliinsaturadas, como pueden ser las nueces que son ricas en ácido linolénico.
3) Pescado azul
Aportan ácidos grasos Omega-3.
4) Alimentos ricos en fibra
Como las verduras, frutas,  hortalizas, legumbres, frutos secos y  cereales integrales, pan, pasta y arroz que contribuyen a reducir los niveles de colesterol en sangre.
5) Alimentos ricos en vitamina E
Destaca el aceite vegetal virgen de primera presión en frío, germen de trigo y frutos secos.
6) Alimentos ricos en vitamina C
Como pueden ser los cítricos, pimiento crudo,  kiwi, tomate, fresas y verduras de la familia de la col
7) Aguacate
Alimentos ricos en vitamina E y ácido oleico.
8)  Vegetales ricos en sustancias colorantes
Resaltamos el betacaroteno, que ofrecen el color rojizo, anaranjado o amarillo en vegetales como la calabaza, zanahoria, o mango y el licopeno, que da el color rojo al tomate.
9) Vegetales ricos en compuestos azufrados
Cebollas, ajos y verduras de la familia de la col.
10) Minerales ricos en antioxidantes
Hay que citar el selenio presente en carnes, mariscos, pescado, huevo y el zinc, presente en pescado, carnes y huevos.

Niveles bajos de vitamina D enlazados con el riesgo de diabetes en niños obesos


Investigadores han hallado que niveles bajos de vitamina D son mucho más comunes en niños obesos que en aquellos que no lo son y se asocian también a una resistencia a la insulina, un factor de riesgo para el desarrollo de diabetes de tipo 2.
El estudio incluía a 411 niños obesos y 87 niños que no se encontraban con sobrepeso. Los investigadores midieron en los niños los niveles de vitamina D, azúcar en sangre, insulina sérica, el índice de masa corporal y la presión sanguínea.

También se les pidió a los niños que contestaran preguntas sobre el consumo diario de gaseosas, jugo, leche, frutas y vegetales, y si solían pasar por alto el desayuno o no.

Según comenta uno de los autores del estudio, doctor de la Universidad de Texas, los estudios muestran que los niños obesos con niveles bajos de vitamina D tienen mayores grados de resistencia a la insulina. Y aunque el estudio no puede probar la causa, sí sugiere que los niveles bajos de vitamina D podrían jugar un rol en el desarrollo de diabetes de tipo 2.
Los niños obesos que tienen hábitos alimenticios pobres, como saltear el desayuno y beber grandes cantidades de gaseosas y jugo, también tienen una tendencia a tener niveles bajos de vitamina D.
Investigaciones futuras deberían buscar si asegurarse que los niños obesos tengan cantidades adecuadas de vitamina D podría también ayudar con la resistencia a la insulina.
Estudios anteriores han establecido un enlace entre niveles bajos de vitamina D con enfermedades cardiovasculares y diabetes de tipo 2. 

Beneficios de caminar para el organismo


La mejor manera de mantenerse en forma, es caminar de forma periódica.
Según un estudio realizado en la Universidad Laval de Quebec por diversos investigadores, se afirma que una caminata de 45 minutos, tres veces a la semana durante un período de cuatro meses, ayuda a najar de peso, reducir el dolor y ayuda a las mujeres postmenopáusicas a estar más activas, aliviando los cambios de humor, sofocos y taquicardia.
Todas las personas están aptas para practicar el senderismo, de cuya práctica pueden beneficiarse aquellas personas que padecen de diabetes, hipertensión, enfermedad coronaria, pero siempre en cada caso tomando las precauciones necesarias.
Está recomendado y es apto para todo público, aunque según las capacidades y las aptitudes de cada individuo, el grado de dificultad y la distancia varían. El senderismo a pesar de que establece una conexión de la persona con el entorno natural, tiene como principio básico mejorar las condiciones físicas y psíquicas de quienes la practican.
Entre las ventajas del caminar, destacamos:
-Un compañerismo y sana convivencia entre todas las personas que practican senderismo.
-La conexión del caminador con la naturaleza y la ampliación de conocimientos sobre la flora y la fauna local.
-Impone un excelente ejercicio cardiovascular.
Así mismo, el senderismo mantiene un buen estado general de salud, ya que mejora la salud mental, disminuye la tensión alta; alivia el dolor de espalda, ya que ayuda a relajar tensiones; previene la osteoporosis y mejora la artritis.
Procura que mientras practicas este ejercicio físico, tengas en cuenta la alimentación y contar con el agua suficiente para mantener una hidratación correcta y llevar algún bocado para que sean fuente de energía, como barritas de cereales o frutos secos.
La conexión con la naturaleza presenta muchas ventajas que beneficiarán y motivarán el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

Autor recomendado: Albert Espinosa por Merlina Meiler


En esta oportunidad, en vez de sugerir la lectura de un libro, prefiero recomendar a un autor.
Albert Espinosa estuvo en hospitales desde los 13 años. Superó al cáncer varias veces, le amputaron una pierna y perdió un pulmón y parte del hígado. Los médicos le decían que no pasaría de los 20. A los 39, este catalán fue el escritor más vendido en España en 2011 y Steven Spielberg compró los derechos de su obra.
Te invito a que compartamos su enorme positivismo y su increíble empuje y tesón en una entrevista realizada por Emilse Pizarro para La Nación.
…….
No puede parar de reírse de sí mismo. La desgracia…, no. No es desgracia. Él dice que no lo es. Cuesta medirlo. Hay quienes sufren por una arruga en una prenda, y ese padecer es válido para quien ve en un pantalón de lino la desdicha y la amenaza. ¿Quién puede decir qué es desgracia y qué no?
Albert Espinosa no se siente cómodo en la pena. Ni siquiera habla de una. A los 13 años le diagnosticaron cáncer y le amputaron una pierna. Tuvo metástasis, por lo que a los 16 le sacaron un pulmón. Dos años más tarde otros de guardapolvo blanco se quedarían, también, con parte del hígado. Albert Espinosa fue el escritor más vendido en España en 2011, pero la cosa arrancó mucho antes.
-Te dicen que tenés cáncer. Te sacan una pierna, luego un pulmón y parte del hígado. Entre idas y venidas al hospital estuviste 10 años internado… Hablemos de mala suerte.
[Echa suavemente la cabeza hacia atrás y vuelve con sonrisa que trae risa] -La suerte forma parte de la gente que conoces en esos sitios. La suerte no fue tener cáncer, pero en las pérdidas siempre hay una ganancia. Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y te cambia las preguntas. Yo tenía 13 años e iba para jugador de fútbol, jugaba en los alevines (las divisiones inferiores) del Barça. Conocí gente de 90 años, que son los que pasan temporadas largas con niños como nosotros con cáncer. Esa gente creó algo diferente en mi carácter. Me decían que debía ser valiente en la vida, en el amor y en el sexo. Tuve la suerte de conocerlos, los amarillos, que me marcaron.
“Los amarillos” son “esa gente que cambia tu vida (mucho o poco) y que quizá vuelvas o no vuelvas a ver”. El mundo amarillo es un libro que escribió en 2008; relata su convivencia con el cáncer y la vida en el hospital. Fue editado en 18 países. En Pulseras rojas, la adaptación para televisión -que también nació en su cabeza-, chicos y chicas enfermos de entre 8 y 17 años coinciden en, sí, un hospital. Un tal Steven Spielberg compró los derechos y Martha Kauffman (creadora de la serie Friends).
-En el film “Planta 4°” contás cómo viven unos chicos enfermos de cáncer en un hospital. En la serie televisiva, lo cotidiano de un grupo de adolescentes en algo similar. En El mundo amarillo narrás lo que viviste en esos 10 años de médicos. Las tres son éxitos. Las tres hablan de tu vida, con humor, y también tienen muchas líneas tiernas. ¿Por qué no borrar lo que uno vivió y seguir adelante, por qué hacerlo presente constantemente?
-Porque en el hospital teníamos un pacto: vivir la vida de los chicos que morían. Viví 3,7 vidas, más la mía, 4,7. La muerte de esos chicos se transformó en vida en mí. El reparto matemático que hicimos de las vidas de esos niños se tenía que explicar. Primero lo hice en el off de Barcelona, en la obra Los Pelones. Luego escribí el guión de cine. Tuve la suerte de convencer a Antonio Mercero; cuando estaba por estrenarse en DVD la Warner (Buena Vista/Disney) la estrenó en cine y se convirtió en la segunda peli más taquillera de ese año. Estuve cinco años haciendo otras historias que funcionaron. Al cabo de un tiempo decidí que quería escribirlo: las películas son ficcionarias; quería escribir la verdad. Nunca haré nada más importante en mi vida que superar cuatro cánceres. Es el gran logro, mío y de mi familia. No reniego, cada vez que vuelvo a hacer una historia de éstas lo siento como mi Star Wars.
Albert ensaya plurales que meten miedo. Cánceres. El ve una saga de La guerra de las galaxias donde a los demás se nos anudan los dedos frente a una calculadora. Cuatro cánceres.
-Sos best seller. ¿Es que necesito creer en historias de gente que sufrió más que yo?
-No sé. El último libro (Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven) no va de esto. Es un chico al que lo deja la novia y vuelve a su infancia a buscar su mundo. Muchas respuestas están ahí. Cada vez que recuerdas tus raíces te haces más fuerte, y el tronco te aguanta mejor. Es una novela que tampoco esperaba el éxito que tuvo. Yo intento hacer libros que me gusten a mí. Es una mezcla de Stephen King cuando hace terror y (Haruki) Murakami, me gusta mezclarlos. Pero jamás pensé que pasaría esto.
-Decís que no escribís libros de autoayuda. ¿Estás seguro? ¿Te insulta que alguien lo compre con esa idea?
-No creo en la autoayuda. A mí me ha ayudado mucho un libro que se llama Martes con mi viejo profesor, de Mitch Albom. Lo leí a los 19 años, me impactó. Tuve la suerte de conocerlo y descubrí que él no había escrito autoayuda, sino una novela. Si mi historia ayuda, lo agradezco. Autoayuda es muy pretencioso. Pensar que tú puedes ayudar a otro es como creer que tú eres mejor, y no me creo mejor que nadie. Aparte, mi sabiduría no es mía, es de gente que conocí en el hospital; soy un tipo que toma las historias y las cuenta, pero no soy yo quien las inventa.
En Twitter uno escribió: “Espinosa es el tipo que más partido le ha sacado a una pierna desde Messi; me encantó. Joder, me encanta ese humor, forma parte del mío. No somos cojos, somos cojonudos. Me parece bonito que alguien pueda hacer un chiste sobre tu falta de pierna”, dice. Ser platea de sus chicanas al espejo puede incomodar. Las autorreferencias son negras, negrísimas. Y muy divertidas. Se mueve perfecto en el tumulto de las ironías. El sarcasmo, en las yemas.
-Pero, ¿no tendrías que hacerlo vos (el chiste) para que fuera válido?
-No, cuando es tan bueno como ése, está muy bien. Y aparte te comparan con Dios (Messi), a mí me gusta. Nunca todo el mundo opinará que le gustan tus historias, pero soy honesto conmigo: todo lo que escribí lo puedo defender. Cuando escriba algo que no me interese lo habré hecho por dinero. Algo falló.
-Enterraste tu pie en un cementerio…
-Sí, vuelvo todos los años, el Día de Sant Jordi [el Día de San Jorge para los catalanes, 23 de abril], que fue el día que lo perdí. Es un homenaje que le hago, le llevo un zapato cada año. Es chulo. Siempre digo que soy de los pocos que pueden decir que tienen un pie en el cementerio, en el sentido estricto.
-¿Cómo te llevás con la compasión?
-Es un problema del otro. Cuando veo a un niño que le falta un brazo no le tengo compasión, pienso que ha aprendido cosas y quiero que me las explique. Hay una fuerza en esa pérdida que yo no la he vivido. No siento compasión, siento ganas de preguntar.
-Quemaste los manuales de consejos editoriales. Tenés títulos eternos: El fascinante chico que sacaba la lengua cuando hacía trabajos manuales, Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven…
-Me han dicho de todo. Empecé con títulos pequeños. Ahora ya está, soy el que escribe títulos largos. Era muy tonto decidir ahora llamar a un libro, Luna o Sol. Lo llamaré El día que la luna conoció al sol, tuvieron un hijo y se llamó Estrella, pero un día se volvió rebelde. Ya está.
-¿Es un sello ya?
-Sí. También intento que pasen cosas cuando la gente pide el libro. Tú vas a la librería y le dices al librero Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven… Crea un contacto. Mi primera película se llamaba No me pidas que te bese porque te besaré, me imaginaba a la gente pidiendo la entrada diciéndole eso al de la boletería.
-¿Por qué jugar a provocar diálogos?
-Porque la gente se comunica poco. Los desconocidos son mis aliados. En el hospital todos son desconocidos. Y me tenía que fiar de eso.
En Un tranvía llamado Deseo, Tennessee Williams le hace decir a su Blanche Dubois: “Yo he dependido siempre de la bondad de los extraños”. En la vida -y obra- de Espinosa los ajenos son lo íntimo.
-En El mundo… le das muchísima entidad a los desconocidos.
-Claro, porque con 14 años mis padres me dicen no hables con desconocidos, y de repente somos cuatro personas en una habitación de hospital. Tres son desconocidos. Y no sólo no hables, tienes que dormir con ellos y comer con ellos. Vivir. Todo lo que me habían enseñado en mi casa (los desconocidos son malos) no va. No, los desconocidos son mi vida ahora. Un desconocido me lleva en silla de ruedas, otro me dice desvístete que te haré la radiografía. Otro, te voy a cortar la pierna. Pues, me voy a fiar de que son buena gente. Yo creo que los desconocidos me van a dar suerte. Y si resulta uno ser mala persona, pues es una pérdida interesante, ya servirá para algo.
En la respuesta Albert mezcla tiempos verbales, y no es un mal orador. En la habitación de un hotel porteño que suda verano de asfalto, sobrevuela, bajito, la sospecha de que lo vivido es presente. Siempre.
-¿No sos excesivamente positivo?
-Sí lo soy. Pero hay tanta gente excesivamente negativa que nosotros somos pocos. Ser positivo es como estar loco. Si no lo soy, habiendo estado diez años en un hospital, habiendo sobrevivido teniendo el 1,4% de chances, teniendo una peli que la ha comprado Spielberg, teniendo el libro más vendido, bueno…, no sé por qué no serlo.
-Las cinco etapas de un duelo…
-Enfado, negación, silencio, negocias, lo aceptas. Pasa en todo, desde una pareja que te deja hasta que te roban. El problema es que no hacemos el duelo. La gente lo acepta o lo niega. Se queda en una etapa, pero no lo hace entero, porque es un mundo tan inmediato que uno envía un WhatsApp y se sabe todo y ya. Y si rompes con alguien se quiere que conozcas a otro: no hay duelo. Ni de las pequeñas cosas, como recibir un mensaje y pensar la respuesta. Me da la sensación de que la gente no supera nada y luego más tarde le explotan cosas gordas.
Algo pasará en el mundo que se volverá al duelo, a la tranquilidad.
-¿Sos religioso?
-Creo en la gente, en su bondad. No creo en una religión concreta. Más que en rezar creo en hablar con alguien.
-¿Te analizás?
-No.
-Decís que vivís tiempo extra…
-Me dijeron que si llegaba a los 20 años era mucho, y a los 30 también te fallarán algunos órganos. Estoy por los 39 y no tiene pinta de acabarse esto. Me puse un techo de 45 años.
-¿Te ponés plazos?
-Sí. Al principio me los ponían los médicos, ahora yo. Me ayuda a vivir al día, no creo en esto lo haré cuando sea mayor o en dos años me voy a ir a vivir a Nueva York. Vete ya. Es ahora.
-Hay quienes sostienen que el cáncer es una enfermedad de origen emocional.
-Que tengan cáncer. Tuve un oncólogo que me decía que vomitaba con la quimioterapia por una cuestión psicológica. Hay gente que quiere creer que el coco domina todo. Hay un día que un hueso se te puede quebrar. Estamos hechos de carbono, son células, y si a veces un ordenador falla y se queda colgado, ¿por qué no nos puede pasar?
-Le tengo miedo a la muerte. ¿Qué pensás de mí?
-Es que el colegio te educa en matemáticas, pero no te educa en el amor, el sexo, el dolor ni en la muerte. Luego pasas la vida hablando de viajes que no harás, de trabajos que quieres hacer, de personas que te gustaría conocer…, y todas esas cosas a veces no pasan. Morir, sí. El problema del miedo a la muerte es al dolor, al desaparecer. Si lo pudieras hablar con gente, no desaparecerías. Es hablarlo. Yo sé que quiero morir un viernes, día de estreno de cines. Es un día muy feliz.
Su sitio web (con información sobre los libros que ha publicato) es: SITIO WEB