lunes, 19 de marzo de 2012

No me importa que digan,... que encontré la locura,.. de José Ramón Marcos Sánchez

No me importa que digan que perdí la cordura,… que persigo imposibles que jamás existieron,… que suspiro besando el envés de la luna,… que lloro recordando los abrazos no dados,… el olor de los sueños,… el sabor de los daños,… no me importa que digan que perdí la cordura,… que amo a las amantes de las almas prohibidas,… que entrego mi cuerpo a la piel de la lluvia,… que busco recuerdos en los ojos del tiempo,… en huellas de mañana,… en detalles de ayer,… no me importa que digan que perdí la cordura,… que prefiero el dolor del sentir que el dolor de la nada,… que me oculto detrás de la luz de la bruma,… que soy la soledad de una sombra perdida,… la voz del olvido,… la palabra no escrita,… no me importa que digan que perdí la cordura,… que no temo a la muerte porque temo a la vida,… que no puedo querer porque quiero ser nadie,… que construyo quimeras con nostalgias perdidas ,… con bellezas deseadas,… no me importa que digan que perdí la cordura,… ni me importa decir que te acepto y me acepto,… que no quiero fingir,… si estoy loco por ello,… no me importa que digan,… que encontré la locura,….
Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.
Correo y MSN: turko1969@hotmail.es Twitter: @joseramonmarcos

Suena el rumor del olvido,... de José Ramón Marcos Sánchez

Suena el rumor del olvido de los que están olvidados,… de los que son y no existen,… habitantes sentenciados en la celda del silencio,… silenciados por conciencias mentidas,… indiferentes,… el grito entre los perdidos que miran hacia otro lado,…. entre mártires sin causa,.. que derrochan egoísmo con disfraz de solidarios,… y abanderan la tuición de las bondades fingidas,… y marginan con desprecio el daño del marginado,… y se quejan por sufrir,… por sentir,… y no entienden que vivir es dar valor a estar vivo,… y viven con almas vacías en pieles superficiales,.. en almas de desalmados,… suena el rumor del olvido de los que son olvidados,… de los que están y no existen,… y pretende que su voz,… sea la tuya,… sea la mía,… hasta ser la voz de todos,.. y que entre todos gritemos,… y que no logren callarnos,…. hasta llevar esperanza,… a quien no tiene si quiera,… el derecho del recuerdo,… porque nunca es recordado,… a quien nace en la desgracia,… y sueña con algún día,… dejar de ser desgraciado,…

Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.