miércoles, 7 de marzo de 2012

Hemos sido un sólo cuerpo,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Muy despacio he recorrido la libido de tu entrega,… por tu desnuda figura he desnudado jadeos,… hasta erizarte los miedos callados en la humedad de tus sueños,… y arrancarlos suavemente en cada suspiro excitado,… y lamerlos en tu figura hasta matarlos extasiados de realidad,…. he acariciado tu piel hasta romper los secretos,… hasta ser parte de lo mas intimo de tus cavidades,… y he visto como tu carne temblaba clamando por ser poseída,… y he sentido como mi carne crecía por poseerte,…. y olvidamos lo demás en lo eterno de un instante,… y engendramos el hechizo de los instintos salvajes,… la memoria del delirio sin censuras,… de mordiscos lascivos en los sentires,… de besos libertinos en lo mas profundo de la lujuria,…. y lloramos de placer al entregar las esencias,… en el orgasmo perpetuo de las perdidas miradas,… en la culminación de vaciarte,…. de llenarme,…. en el clímax hecho espasmos,… en no saber por momentos,…. donde empezaba tu cuerpo,… donde acababa mi cuerpo,…. hemos sido un sólo cuerpo,…. porque somos sólo un alma,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

Saltan de la cuna a la adultez por María Luisa Medellín

Leticia lleva el cabello planchado y con mechones rubios. Viste un top rosa, minifalda a la cadera, de tablones, en cuadros grises, mallas blancas hasta los muslos y encima unas rosadas, a la rodilla. 
En el cinto de la falda lleva un celular plateado. La sombra azul de los párpados destaca sus ojos color miel, y un brillo transparente, la boca. 
Omar, pantalón holgado de encuarte a la rodilla, camiseta extra large, chaleco, tenis y gorra con visera hacia la nuca, le rodea los hombros con su brazo, y de cuando en cuando comparte con ella un cigarrillo. 
Hoy no le prestaron el carro para encontrarse con su novia, su mamá lo trajo a este centro comercial de Valle Oriente. 
Leticia y Omar tienen 12 y 13 años, respectivamente, e igual que otros menores, van por la vida como adultos chiquitos. 
Los padres de Leticia ignoran que tiene novio, a los de Omar les parece "cool" y hablan de su noviazgo como de un juego, aunque Omar aclara estar muy enamorado de Leticia. 
Cada viernes, los adolescentes se ven de las cuatro de la tarde que los deja su mamá, a las 9 de la noche, que los recoge. Si él trae carro se alejan a dar una vuelta sin que nadie los moleste. 
No tiene licencia de conducir, pero su papá le permite manejar un Mondeo 2003, de la familia. 
Aunque los accidentes automovilísticos son la primera causa de muerte entre los jóvenes, algunos padres sostienen que sus hijos están capacitados para conducir, no desde los 15 ó 16 años, sino desde los 11 ó 12. 
Como Omar, muchos van por las avenidas sin licencia, ya que en Garza García sólo han expedido 278 en el año, a jóvenes de 16, y credenciales, renovables por trimestre, a 347 muchachos de 15. En ambos casos con carta responsiva firmada por el padre. 
En Monterrey, de agosto a noviembre van 701 licencias para chicos de 16 años cumplidos. 
Cerca de las 9, Omar deja a Leticia cerca de la puerta, donde se reúne con sus amigas a esperar que vengan por ella, y él regresa a San Pedro para seguir la fiesta. 
Entre risas ahogadas, cuentan que los guardias los corrieron una vez del estacionamiento por sorprenderlos "muy románticos" en el coche. 
"Mi mamá ni enterada. Me trae aquí, lleva a mi hermanito al entrenamiento de futbol, después lo deja en la casa con la muchacha, se va con sus amigas a tomar café, y se ponen de acuerdo para ver quién nos recoge porque mis amigas son hijas de las amigas de mi mamá", relata Leticia. 
"Aquí traigo mi celular por si necesito algo. Desde que estaba en cuarto me compraron el primero, para las emergencias, ¿verdad?". 
Entre semana, Omar y Leticia se comunican vía telefónica. Ella cursa primero de secundaria en un colegio exclusivo para niñas, y él, segundo, en uno de varones. Sus tardes las ocupan tareas y clases extras. 
Viven a cuadras de distancia, y se hicieron novios en el cumpleaños de una amiga hace dos meses. Fue un baile de sábado por la noche, sin la presencia de los padres. 
"¡Es que ya no somos niños!", responde indignada a las preguntas: ¿un baile por la noche?, ¿y no estaban los papás de tu amiga? 
El salto de la cuna a la adultez es la tendencia mundial, pero los padres no respaldan ese crecimiento acelerado con bases para enfrentar los retos a que los exponen, advierte el investigador y catedrático de la UDEM, Jesús Amaya Guerra. 
Los papás inmersos en esta corriente son, por lo regular, profesionistas deseosos de que sus hijos vayan acorde a la modernidad, que implica copiar modelos extranjeros, una independencia temprana y altas expectativas en su desarrollo académico y social. 
El especialista en Educación, en el área Cognitiva y de Aprendizaje, dice que estos padres presionan a los colegios para modificar sus contenidos, y a los tres años, sus pequeños llevan matemáticas, computación, lectura e inglés, en una etapa en que lo deseable serían los juegos, las rimas y el desarrollo de su coordinación motriz.
Desde chicos les programan una agenda social y de clases extra, que si bien aporta conocimientos, habilidades y capacidad de expresión, en exceso crea niños estresados y apáticos. 
"Para los 10 ó 12 años los dejan solos en casa, en fiestas de tarde o noche, en plazas comerciales, y ya inician los noviazgos. Se les da todo y no se les exige nada", señala Amaya Guerra. 
"Son una generación de nido vacío, los papás trabajan, o la cabeza de familia es una mujer sola, soltera o divorciada, o una ama de casa con su agenda social".
En un estudio elaborado por el catedrático entre madres jóvenes, quedó de manifiesto su mayor ansiedad para educar a los hijos. 
"Expresan que es una friega ser mamá", comparte Amaya Guerra, "los hijos no las obedecen y piensan que entre menos tiempo pasen juntos, menos serán las fricciones".
Los niños y adolescentes de hoy están más informados y despiertos, pero no necesariamente maduros, urge sobre ellos mayor disciplina, responsabilidades y supervisión. 
"Los papás los dejan hacer lo que quieren, desde vestir sexy a las niñas de 10, 11 años, hasta llegar a casa a medianoche, fumar, y andar solos; no los estamos haciendo madurar en sus responsabilidades".
La excesiva permisividad ya se refleja en las estadísticas del sector salud nuevoleonés. De tres embarazos, uno es en adolescentes, y de los mil 500 casos anuales de drogadicción, un 12 por ciento se encuentra entre menores de 14 años. 
Un fenómeno similar se observa en el consumo de cigarros y alcohol. Inician entre los 10 y 14 años, incluyendo cada vez más a las jovencitas. 
Juan José Roque Segovia, coordinador del Programa Estatal de Prevención y Control de Adicciones de la Secretaría de Salud, insiste en que la asociación de estos productos al reconocimiento del grupo, sumado a que mamá y papá fuman y toman, hace que los menores piensen que es una práctica glamorosa. 
"Es momento de que los padres sean centinelas", expresa Amaya Guerra, "que formen, disciplinen y orienten, de lo contrario estos muchachos empezarán a vivir una eterna adolescencia desde los 20, hasta los 30 ó 40 años, acostumbrados a no afrontar responsabilidades y a sentir que todo lo merecen".
Desde hace un año, Leticia visita regularmente el salón de belleza para el retoque de las luces, manicure, pedicure, depilación y peinado. 
Los estilistas Luis Iván y Eliza Cantú dicen que buena parte de su clientela incluye adolescentes entre 12 y 15 años, que acuden con su mamá para tener un look a la Britney Spears o Christina Aguilera, hasta con uso de extensiones y maquillaje. 
Los programas televisivos, anuncios y películas para púberes impulsan el que las niñas luzcan atractivas y que haya un interés por el sexo opuesto a muy corta edad, menciona la asesora en desarrollo humano y sexualidad, Blanca Villalonga de Jaime. 
Así lo percibe en cursos y conferencias para adolescentes, donde preguntas y comentarios harían irse de espaldas a muchos padres. 
"Una chica de segundo de secundaria me dijo que su novio le pidió tener relaciones, y por eso decidió tomar un curso de educación sexual. 
"Fíjate, me contó, ´mi mamá me deja tener novio, y nada más me dice: cuídate, yo sé que no eres tonta, pero no me dice con qué, si con pastillas anticonceptivas, o condón´... 
"¿No piensas que tu mamá quiere decir: abstente y haz que tu novio respete tu cuerpo? Y la muchacha asombrada, me respondió: ¿Tú crees?". 
Villalonga de Jaime platica que si las jovencitas llegan a segundo de secundaria sin pareja, las más "adelantadas" las califican de "loosers" (fracasadas), y una de las "soluciones" que los muchachos proponen para evitar embarazos es la práctica del sexo oral. 
Los oídos y ojos infantiles encuentran por televisión imágenes de mujeres semidesnudas y escenas con contenido sexual. 
"No existe ahora brecha generacional, sin embargo, los papás no hablan con sus hijos. Les pregunto a los muchachos cuántas horas ven la tele, y me contestan cinco o siete horas, y cuando les digo, cuánto tiempo hablan con sus papás, me dicen: ´pues casi nunca´".
Villalonga de Jaime menciona que los padres deben prepararse para responder sus inquietudes y reforzar lo básico: saber quiénes son sus amigos, dónde están, qué hacen, y no creer que con darles un celular están protegidos y supervisados. 
Hay mamás que dejan a sus hijas solas en los centros comerciales, pero algún adulto puede abordarlas y convencerlas, por su falta de madurez, de llevárselas a algún lugar y dañarlas. 
"Que tengan novio tan pronto, tampoco es conveniente. Si esa relación termina puede causarles depresión, y tal vez no sepan cómo manejarla. Se han dado casos de trastornos mayores o incluso suicidios, porque a esa edad pueden magnificar esas pérdidas".
Omar cuenta que sus papás son muy alivianados, y lo dejan ir a las fiestas de sus amigos, aunque acaben en la madrugada. 
"Confían en mí, y no les digo mucho de lo que pasa para que me sigan dejando ir. Mis amigos no son alocados, pero a veces llegan unos más grandes que sacan botellas del bar de su papá. 
"Yo sí tomo. No le entro es a la droga, eso es más ´heavy´, porque sí te la ofrecen".
Como él, unos 200 mil jóvenes consumen alcohol en distinta medida, cada fin de semana, revelan cifras de la Secretaría de Salud. 
"Pero no me pongo hasta el queso", aclara, "porque cuando voy a llegar tarde a la casa mi papá me insiste en que me lleve el carro".


Alopatía versus Homeopatía


La Alopatía es el término utilizado desde la Homeopatía para caracterizar a la medicina convencional.
La medicina Alopática es la ciencia que busca prevenir, tratar y curar las enfermedades mediante el uso de fármacos, ataca solo las consecuencias y a veces las causas. La Alopatía fragmenta en porciones a ser cada una estudiada y tratada por un especialista diferente.  La medicina convencional disgrega al hombre como un ser total e integral, sin tener en cuenta que se trata de una unidad bio-psico-espiritual, quien puede sufrir tanto en uno como en otro plano.
La medicina Holística, abarca técnicas de diagnóstico y de medidas orientadas a la prevención y tratamiento de las enfermedades empleando recursos que refuerzan la tendencia autocurativa del hombre. El éxito reside en dos claves: primero tratar de forma integral al paciente (no sólo al órgano enfermo) y en segundo lugar, se busca activar las defensas del organismo para favorecer la curación natural.
Hay muchos tipos de medicinas holística reconocidos, por ejemplo: AyurvedaAcupuntura, Homeopatía, Reflexología, entre otras. Si se tiene en cuenta que el cuerpo es un todo y todos y cada órgano o parte es integral mezclado unos con otros, el concepto holístico es aplicable a métodos de sanación muy diferentes entre sí.
Como se ve medicina Alopática y medicina Holística son fenómenos opuestos, ambos buscan la sanación pero se basan en métodos y técnicas diferentes.
La medicina Alopática cura con drogas realizadas a base de productos químicos y que producen en el hombre efectos contrarios a los que se manifiestan con la dolencia, mientras que la Homeopatía utiliza sustancias naturales en dosis que provocan efectos semejantes a los que se quiere combatir para que el organismo se defienda.

Beneficios de la dieta mediterránea


Ya que es una de las más completas y sanas, sabemos de sobra y son conocidas todas las ventajas que tiene la dieta mediterránea sobre nuestro organismo. Así mismo, te contamos cuales son los beneficios de la dieta mediterránea.
La dieta mediterránea consiste en una comida ligera, sana y saludable. Simplemente al comer variado y saludable, estarás brindándole a tu organismo todo lo que necesita, por lo que este es uno de los grandes secretos de la cocina mediterránea. En ella encontramos  frutos secos, ensaladas, pescados, cereales o legumbres.
Destacamos la capacidad de prevenir el asma entre los beneficios de la dieta mediterránea sobre el organismo. La razón se debe a la gran cantidad de antioxidantes que, junto a los ácidos grasos como el Omega 3, previene el asma y otras enfermedades, como las alergias o la rinitis. La dieta mediterránea es buena para combatir otras enfermedades degenerativas, como puede ser el Alzheimer. Así mismo existen estudios que aseguran que la esta dieta es eficaz para luchar contra ciertos tipos de tumores.
Por otro lado, la dieta mediterránea también es eficaz para reducir la presión arterial. Los aceites naturales son buenos para ello, por lo que las personas hipertensas que llevan a cabo esta dieta tienen en su cocina una gran fuente de salud.
Igualmente, debemos recordar e incluir siempre la  fruta dentro de la dieta mediterránea, la cual aporta grandes beneficios a nuestro cuerpo. Del mismo modo son muy buenos y beneficios a la hora de proteger el corazón, el aceite de oliva y los frutos secos. El tomate es otro elemento presente en la dieta mediterránea que también aporta beneficios. Luego de contarte los beneficios de esta dieta, te preguntamos ¿Qué esperas para llevar a la práctica la dieta mediterránea, gozar de una buena salud y mas duradera?

Conexión por Merlina Meiler

Estamos todos conectados de una manera u otra.
Aunque en ciertos momentos de la vida te sientas en soledad y creas que no cuentas con nadie, con solo mirar a tu alrededor te darás cuenta de que estás relacionado, de algún modo, con el resto de la gente.

Tenemos puntos en común que nos hermanan. Desde los más básicos: que todos habitamos el mismo suelo (ciudad, nación, continente, planeta), hasta los más específicos: vecinos, compañeros de trabajo, ex-alumnos de la misma escuela o universidad, miembros de un club…

Hay ciertas fechas en las que sí sentimos fácilmente una conexión generalizada, por ejemplo, durante las festividades religiosas o en los días de votación. Se siente “algo” en el aire que nos indica que hay muchísima gente en nuestra situación.

Hace algunos años se hablaba mucho acerca de los “seis grados de separación”: esta teoría expone que una persona en el planeta está relacionada con cualquiera otra a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cuatro intermediarios. La teoría fue inicialmente propuesta en 1929 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy. El concepto está basado en la idea que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena y sólo un pequeño número de estos enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera.

Creo que con el auge de las redes sociales (Facebook, Twitter), esto ha quedado bastante demostrado. Y yendo a lo cotidiano, ¿cuántas veces te sucedió estar hablando con alguien que conoce a otra persona que es amiga/familiar/está o estuvo relacionada contigo?

Esto significa dos cosas: una es que nunca estamos del todo solos, que permanentemente hay seres con los que podemos hablar, conectarnos, intercambiar opiniones, compartir momentos, desahogarnos, en los cuales apoyarnos… si no los detectas a simple vista, amplía un poquito tu panorama y los hallarás.

La segunda es que tenemos cierta responsabilidad general por todas nuestras acciones (u omisiones). Algunas veces creemos que, como nadie ve lo que estamos haciendo, podemos realizar cualquier acción “rápida” en vez de la correcta, sin consecuencia alguna. Pero esto no es así. Por ejemplo, si tiras un papel en la calleo desde tu auto, o no dejas en buenas condiciones un baño público después de usarlo, en realidad estás afectando a mucha más gente de la que crees – incluidos todos aquellos a los que no conoces pero con los que estás conectado -¡este es un buen momento para tomar conciencia de nuestros actos y asegurarnos de que todos sean en pos del bien común!

¿Sueles sentir esta conexión con los demás?